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lunes, 15 de septiembre de 2014

«VICENTE FELIÚ AL BARNASANTS» EN NUESTRO "DISCOWEB"


Como ya he informado repetidamente, el proceso de construcción de la Web «CANCIÓN CON TODOS» va muy avanzado y nos encontramos muy satisfechos del trabajo realizado.

En este momento y hasta que podamos conseguir los necesarios y esperados "mecenas fundadores" y "patrocinadores" –que seguro que los habrá–, vamos trabajando exclusivamente gracias a las aportaciones de los socios y de las socias, y con los ingresos que obtenemos con la venta de discos a través de nuestro "DISCOWEB"; ingresos que nos son imprescindibles para poder pagar los gastos que estamos teniendo en este momento –nada fácil– de la creación de la Web, y para inicial su puesta en marcha con unos contenidos mínimos, pero significativos, que ofrezcan una visión global del proyecto.

Hoy, entra un nuevo disco en nuestro "DISCOWEB" que nos ha donado el trovador cubano VICENTE FELIÚ; se trata de su reciente CD titulado "Vicente Feliú al Barnasants", álbum que en la actualidad no está comercializando en España.


Vicente nos ofrece la oportunidad de poder vender 10 de estos discos y de dedicar el importe de la venta a la construcción de la Web. Gesto que agradezco con toda mi alma y que resulta una clara muestra de su amistad y de su solidaridad con nuestro proyecto.

El precio del nuevo disco "Vicente Feliú al Barnasants" –en nuestro "DISCOWEB"– será de 20€ –incluidos gastos de envío–, y podrá adquirirse siguiendo el mismo procedimiento que los anteriores.


Aprovecho este "cuelgue" para informaros que todavía nos quedan discos de los que anteriormente entraron en nuestra "DISCOWEB". Por favor, volver a verlo y pensarlo, ¡es muy importante!

domingo, 14 de septiembre de 2014

«ANÍBAL SAMPAYO» III - "LA POESÍA Y EL CANTO LE PERTENECEN TOTALMENTE AL PUEBLO, Y EL PUEBLO, YA SE SABE, NO CALLA NI OLVIDA"

La primera vez que Aníbal Sampayo actuó en España fue en 1967, desde donde se trasladó a Cuba para participar en el I Encuentro Internacional de la Canción Protesta que se celebró en Varadero; encuentro en el que también participaron, en representación de Uruguay, Daniel Viglietti, nuestro querido Quintín Cabrera –que en aquel momento vivía en Montevideo– y el poeta Márcos Velázquez. (En representación española participó en aquel encuentro Raimon, cantautor valenciano).

En recuerdo de  QUINTÍN CABRERA aquí podemos contemplarle
cantando en aquel Encuentro Internacional de 1967.  Valga
como curiosidad que aquel día tocó con la guitarra de Carlos Puebla
y con Bárbara Dane sosteniéndole el micrófono.

En 1970, Aníbal Sampayo compuso su cantata "A José Artigas" –héroe uruguayo reconocido como el Protector de los Pueblos Libres–, y al año siguiente, su obra poético-musical titulada "Orientales al frente".


Cubierta del disco de Aníbal Sampayo dedicado "A José Artigas".

El 27 de mayo de 1972, dada su ideología de izquierdas y su proximidad al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, fue detenido y encarcelado en Paysandú; circunstancia que él mismo recuerda: «En la cárcel pasé nueve años. Para mi fue como una escuela. Después de andar tanto, en la cárcel ordené mis ideas y leí mucho».

En 1980, lo pusieron en libertad, y comprobó que dentro y fuera de su país había amigos, cantores y gente del pueblo que no le había olvidado. «Pese a la represión y a la campaña infame llevada a cabo por los dictadores, pretendiendo borrar mi nombre y enterrarlo en el olvido –comentaba Aníbal–, esos amigos lo defendieron manteniendo en alto mi honra. Los fascistas se olvidaban que cuando se escribe para el pueblo, la poesía y el canto le pertenecen totalmente a él, y el pueblo, ya se sabe, no calla ni olvida."

Después vino el exilio. A finales de los ochenta, dada la situación de acoso, de amenaza, de censura en la que se vio obligado a vivir, decidió exiliarse acompañado de su mujer y de su hijo que tenía doce años. Primero se trasladó a Brasis y, posteriormente, a Suecia.

Cuando vivía en Suecia realizó varias giras por Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Holanda y España –fue entonces cuando tuve la oportunidad de conocerle y de admirarle personalmente–. Finalmente puso fin a su exilio en 1985 y regresó a Uruguay.

Durante los años de exilio y a partir de la vuelta a su país, Aníbal Sampayo realizó, entre otras, las siguientes grabaciones: "Canto a la liberación" (1983), "Patria" (1985), "Homenaje" (1992) y "De antiguo vuelo" (1999).



Aníbal publicó también varios libros; entre ellos "El canto elegido" –obra autobiográfica–, "Nuestras raíces", "Toponimia, flora y fauna en el Uruguay" y "Aníbal Sampayo. Desde Paysandú, canto y poesía", libro publicado en 2001.

A sus sesenta y ocho años, como consecuencia de la enfermedad de Alzheimer, Aníbal tuvo que retirarse a una casa de salud en la ciudad de Paysandú, donde residió humildemente hasta el día 10 de mayo de 2007, en que falleció.

Poco antes e su muerte, el domingo 6 de agosto de 2006 –con motivo de su octogésimo cumpleaños– se le rindió un entrañable homenaje popular consistente en la organización de una marcha vecinal, y en la celebración  de un gran recital en el Teatro Florentino Sánchez, al que los organizadores llamaron "Los Pueblo Libres" y en el que participaron más de veintitrés artistas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Marcha vecinal en homenaje a Aníbal Sampayo con motivo de
la celebración de su octogésimo cumpleaós.
Aníbal Sampayo rodeado de niños después de la celebración
de su octogésimo cumpleaños.

Ese mismo año, los Cantores de Paysandú grabaron y presentaron en el teatro Florencio Sánchez un disco con versiones de algunas de sus creaciones, denominado "Aníbal Sampayo, el del Río de los Pájaros Pintados", en donde músicos de diferentes estilos versionaron sus canciones con gran cariño, respeto y dignidad. , en donde músicos de diferentes estilos versionaron sus canciones con gran cariño, respeto y dignidad. 

Creo realmente que evocar y aplaudir la presencia en nuestro tiempo de seres humanos y de cantores como ANÍBAL SAMPAYO merece la pena; por eso lo he hecho durante tres días aquí en mi blog.  Ahora, para concluir esta evocación contra el olvido, os dejo un vídeo en el que podemos escuchar Aníbal Sampayo interpretando la canción "Río de los pájaros", uno de sus temas conocidos, premiado en Cosquín en 1964.

sábado, 13 de septiembre de 2014

«ANIBAL SAMPAYO» II - "EL FESTIVAL DE COSQUÍN" Y UNA REFLEXIÓN IMPRESCINDIBLE PARA EL UNIVERSO "CANTAUTORIL".

Cuatro años después de que Aníbal Sampayo grabara y editara sus primeros singles con "su arpa y su conjunto", concretamente, en 1961, vivió quizá una de las aventuras más importantes de su vida, tanto humana como profesionalmente. fue la puesta en marcha junto con Atahualpa Yupanqui, Jaime Dávalos y Eduardo Falú, entre otros del FESTIVAL DE COSQUÍN, en Argentina, considerado como uno de los encuentros musicales mas importantes de Latinoamérica.

¡QUE CUATRO GRANDES!
Yupanqui, Falú. Dávalos y Sampayo.

Canción popular en estado puro.

El propio Aníbal Sampayo, que participó en la edición el primer festival, celebrado en 1961, y siguió haciéndolo hasta 1979 –sin faltar ningún año a la cita–, nos relata los motivos por los que a partir de 1979, decidió dejar de asistir al encuentro; relato profunda y apasionadamente crítico en el que manifiesta con absoluta libertad, su punto de vista personal:


"Comenzó el festival con unas cuatrocientas personas, la mayoría de ellas gente de la zona. Muchos caballos, mulas y burritos atados a los palenques y varios puestos de ventas de comidas típicas y de artesanías lugareñas.

"El escenario había sido levantado en el centro de la plaza pública, a un costado de la ruta nacional, y tenía mucho de parecido con los tablados del carnaval uruguayo. Allí estábamos los pioneros del que más tarde sería el primer escenario del canto nativo argentino. Lo prestigiaban la presencia de Jaime Dávalos, Atahualpa Yupanqui, los Hermanos Albarracín, Bustamante y el compadre Florencio López, entre muchos otros que le pusieron el hombro a la esperanza de unos pocos vecinos y de un pueblo que había sido olvidado por el turismo nacional. 



"Pero a mi entender ya en el 69 el festival estaba más influenciado por las multinacionales como Philips, que por los propios vecinos que lo fundaron. Los militares rondaban y aconsejaban, por no decir imponían, algunas cosas, dando comienzo entonces, al manipuleo y a la discriminación ideológica de los cantantes.

"El último domingo de enero de 1969, me correspondió la primera entrada en la Cadena Panamericana de radio, en los espacios más importantes, es decir, entre las 22 y las 24 horas. Cuando me dirigía hacia el escenario, el hombre que estaba a cargo de las planillas de los repertorios, se me acercó y me preguntó:

"–Eso que usted va a cantar, Patrón, qué es?
" –Una milonga -le contesté.
"–Si, pero de qué se trata? -insistió.
"–Ah, ahora cuando lo escuche lo va a saber -le respondí.

"En esos precisos instantes Julio Márbiz, anunciaba al público mi presentación. En mi segunda entrada a escena, ya no me permitieron actuar. Fue la última vez que participé en Cosquín".

Con aquella actitud, el cantor uruguayo reafirmaba una de sus convicciones más profundas como creador y como intérprete: «El arte y el compromiso estás unidos. El pueblo es el poseedor de una verdad y una experiencia insustituible. Por lo tanto, cuanto mayor es el compromiso y la integración del artista con su pueblo, es inevitable e imprescindible que el creador haga suyas las necesidades y los derechos de su gente».

¡Tomemos nota de estas palabras! ¡pensémosla despacito! ¡y no nos olvidemos de ellas, tienen absoluta actualidad!.... ¡OJALÁ QUE EL OLVIDO NO NOS TRAICIONE!... Sobre todo a algunos que son tan modernos, tan "progres", que se creen con tanta joven "calidad", que no necesitan saberse culturalmente parte de una historia con maestros y referentes que nos engrandecen... ¡Pobres ignorantes!

jueves, 11 de septiembre de 2014

"¡INOLVIDABLES!"... «ANÍBAL SAMPAYO», UN GRAN MÚSICO Y CANTOR URUGUAYO - I

Hoy en el blog voy a iniciar una nueva sección a la que genéricamente voy a llamar "¡INOLVIDABLES!". Será una sección dedicada a recordar y a reivindicar a aquellos cantores y cantoras –tanto españoles, como latinoamericanos– que han sido –y en realidad siguen siendo–, importantes para nuestra cultura, pero que los tenemos olvidados porque hace años que se nos fueron, o porque el maldito paso del tiempo se ha encargado de arrinconarlos injustamente.

Y voy a inaugurar esta mueva sección con un creador uruguayo extraordinario, Es el autor de esta canción, titulada "Patrón" que hicieron muy popular el grupo chileno Quilapayún al final de los años sesenta. Os propongo escucharla como introducción al "cuelgue" de hoy


«Patrón, esa sombra que tirita tras sus reses,
huella y harapos, comiendo a veces;
patrón, por sus intereses,
ahí va su peón.
Patrón, esa sombra que levanta sus galpones,
sudor trenzado con otros peones;
patrón, por sus ambiciones,
ahí va su peón.
Patrón, esa sombra carne al sol que le rotura,
con sueldo enano, su tierra oscura;
patrón, y que usté disfruta,
ahí va su peón.
Patrón, esa sombra, como un nuevo Cristo que anda,
piedra en el pecho, cruz en la espalda;
patrón, y tosiendo rabia,
ahí va su peón.
Patrón, una sombra y otra sombra hacen tormenta,
y el vendaval no tiene riendas,
patrón, no hay quien lo detenga;
ahí va su peón.
Patrón, si esa sombra en luz estalla y ve que avanza,
como una aurora, en su garganta,
patrón, se le vuelve daga,
ése es su peón.»

El autor de esta canción, así como de otras hermosas creaciones como "Hasta la victoria" –que hizo muy popular Mercedes Sosa– se llama ANÍBAL SAMPAYO, y hoy va a ser nuestro protagonista.

Aníbal Domingo Sampayo nació el 6 de Agosto de 1926, en la ciudad de Paysandú (Uruguay). Lamentablemente nos dejó el 19 de mayo de 2007.

Su afición a la música le surgió gracias a su madre –hija de una española vasca y coplera–, que, como él mismo decía, empujó sus "sueños pentagramados".

Aprendió a tocar la guitarra muy joven con el maestro Alberto Carbone, experiencia que Anibal recordaba con estas palabras:

Anibal Sampallo

«En mi cabeza –declara– sólo cabían, esa mañana, aquellas palabras que costarían salir de mis labios a la hora del recreo, cuando me acercara al maestro Carbone para solicitarle me enseñara a tocar la guitarra. Claro que, lo más difícil de aquella entrevista, sería decirle que no tenía dinero para pagarle sus lecciones. 

Cuando llegó el tan esperado momento, aquel extraordinario hombre de una bondad sin límites, me preguntó:

– Tienes guitarra?

– No, señor -contesté.

– Para aprender a tocar guitarra, hay que tener una guitarra.

– Si señor. Mis padres me aseguraron que si usted me enseña, haremos todos un esfuerzo para comprar una a plazo.

– Está bien, te enseñaré gratis, pero con el compromiso de que estudies. Así no perderemos el tiempo ninguno de los dos. ¡Está claro?

– Cerrado el trato, maestro. No lo voy a defraudar.»

Y, efectivamente, no le defraudó. En 1939, como resultado de su buen aprendizaje, Aníbal comenzó a tocar la guitarra en diferentes programas de radio, ya fuera en solitario, ya con los hermanos Soler o con Leonardo Melano, quien lo acompañaría después durante muchos años.

En 1946, además, precisamente bajo la dirección de su maestro, Carbone, formó parte del conjunto "Fulgores" –compuesto de doce guitarras y un contrabajo–, que interpretaba música tradicional. Con este conjunto tuvo su primera actuación en público, en el teatro Florencio Sanchez, de Paysandú, su ciudad natal.

Entre los años 1941 y 1948, Aníbal emprendió varias giras por su país y por Argentina, trabajó en la radio difundiendo la música tradicional y empezó a interesarse por la investigación sobre el folclore uruguayo, en colaboración con el musicólogo Lauro Ayestarán.

En 1949, formó un conjunto con Ramón y Gerardo Arroyo –folcloristas paraguayos… y juntos, con el nombre de Trío Indi-Americano, realizaron una apasionante gira por Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, país donde descubrió y a aprendió a tocar el arpa, instrumento que llegó a dominar a la perfección.

Aníbal Sampayo.

«Sería muy extenso –comentaba Aníbal Sampayorelatarles todo mi peregrinar por el Paraguay, al que le debo tantos hermosos días de mi juventud y de mi música. Allí aprendí a entrelazar los primeros arpegios, en el telar armonioso del arpa. Muchachos campesinos y, más tarde, famosos artistas, fueron mis primeros maestros de arpa, entre los que se contaron Cristino Báez Monge, Ramón Giménez y Luis Bordón».

Durante los años, entre 1950 y 1956, sostuvo una actividad musical muy intensa, y en 1956 tuvo sus primeras experiencias discográficas con la grabación de dos singles firmados como "Aníbal Sampayo, un arpa y su conjunto", que se editaron en los sellos Pampa y Odeón, respectivamente.