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lunes, 22 de agosto de 2016

... Y UNA VEZ MÁS ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Hoy siento una necesidad especial de "dar las gracias". 

El motivo se debe a que aunque durante julio y agosto prácticamente le he dado vacaciones a este blog en el que "CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA" –en realidad para trabajar intensamente en la WEB "CANCIÓN CON TODOS" que presentaremos oficialmente en la SGAE en noviembre–, el caso es que siguen llegando a diario cientos de visitantes y una vez más se ha redondeado el contador que aparece ahí arriba: 

Acaba de alcanzar las 1.450.000 visitas, hecho que me llena de alegría y de gratitud por mi –sí–, pero, sobre todo, porque es una manifestación más de que la "canción de autor" está más viva que nunca.

 ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

martes, 16 de agosto de 2016

NADA MEJOR EN LOS TIEMPOS QUE CORREN QUE UN «CANTIJUEGO PARA LA ESPERANZA»

Pués sí, en los "tiempos que corren" es imprescindible que realimentemos y revivamos la fuerza de nuestra ESPERANZA... Recordar aquello de Lluís Llach: «¡Esperais demasiado! Pues sí, claro, y no nos avergüenza ser esclavos de la ESPERANZA».

Es éste el motivo por el que hoy –en pleno mes de agosto– vuelvo a uno de nuestros más clásicos "cantijuegos": para cantarle a la "ESPERANZA" y para reafirmarnos en ella.

A continuación vas a encontrarte con 24 fragmentos poéticos tomados de 24 canciones. ¿A qué canción pertenece cada uno de estos fragmentos? ¿Quién o quiénes son sus autores?

Y ahora... ¡A "CANTIJUGAR"!..., ¡y mientras "cantijugamos" a realimentar nuestra ESPERANZA! (Como siempre para participar, o hacer el seguimiento del juego, puedes utilizar el apartado de comentario que aparece al final del "cuelgue".


1
«Vengo a traerte con mi voz un canto de esperanza
pues nos empujan designios de gozo y de luz».

2
«Alguna vez a todos, a mi mismo,
nos ha crecido un árbol en las manos,
o el mar sobre la fuerte,
o la esperanza, como alfombra tendida
a nuestro paso».

3
«Siempre existen más alternativas
cruzar campo a través,
dejar el camino atrás,
ejercita la libertad...
tu puedes verte otro final...
un mundo nuevo»

4
«Siempre quedan esperanzas
agarrandose a mis piernas
porque así siento ganas de vivir».

5
«De cerca me llega el rumor
de un mañana no muy lejano,
corriendo por un camino,
la luz le abre paso».


6
«Levantaos con el alba
y veréis el sol salir
rojo como una granada.
Veréis que le mundo dormido
dentro de la luz renace
y todo surge más bello
de lo oscuro de la noche».

7
«Sé que algún día, los trigales
se cubrirán de amapolas
y un aroma de pan tierno
subirá hasta los balcones».

8
«¡Sí!, ganaremos la esperanza.
La esperanza de vivir
libres y en paz».

9
«Creo firmemente en el futuro
que con sus manos mi clase está amasando,
que en nuestros hijos se presiente de risas,
y en esta lluvia que nos viene mojando».

10 
«El viento trae acordes.
hay que aprender sus sonidos,
convertir cada nota en un paso
del camino que lleva al nuevo canto».


11
«Desbrozando cada uno el suyo
y entre todos el nuestro
ampliemos sin  interrupción
el camino humano».

12
«Ya viene la alegría...,
ábranse en par las puertas de la vida
y se cubran los ríos de gallombas,
que doblen las campana,
huyan veneno, espinas y serpientes».

13
«Termina la larga noche,
ya clarea la mañana,
ya se va lo oscuro y triste,
ya alumbra la luz del alba».

14
«Florecerán los besos sobre las almohadas...
El odio se amortigua detrás de la ventana.
¡Dejadme la esperanza!».

15
«Mucho más allá de mi ventana
mi esperanza jugaba a una flor,
a un jardín,
como esperando abril».


16
«Después de la tormenta
acaba saliendo el sol,
después de la oscuridad
nos alumbra un nuevo amor,
después de un terremoto
que conmueve el interior
un paisaje nuevo nos decubre la pasión».

17
«Si la oscuridad ronda ciudades
cercadas por la muerte.
Si te busco en una mar de sombras
y no consigo verte...
Si un puñal de tristeza me asaltara
en estos tiempos raros.
Si una lluvia de ceniza
y miedo se extiende por los campos,
miraré al sol».

18
«Que llueva una tormenta de esperanza...
Qué llueva con fuerza el milagro
y venga trayendo ilusión
Que llueva esperanza en el mundo
que inunde nuestro corazón…»

19
«Digo amor, digo esperanza,
digo paz, digo consuelo,
digo alegría, y un velo
pone el hombre a mi confianza».


20
«A ver si Europa se entera
que no hay quien ponga barreras
al sueño de la esperanza,
que el alma se aferra a un sueño
y el sueño mueve las barcas».

21
«Venga la esperanza, venga sol a mí.
Lárguese la escarcha, vuele el colibrí.
Hínchese la vela, ruja el motor,
que sin esperanza ¿dónde va el amor?».

22
«Pudiera ser que en el tabique oscuro
del corazón, sobre las cosas viejas,
tejiese allí su urdimbre de bonanza,
y se me hiciese luz hacia un futuro
dorado a paz, sin sombras y sin rejas:
inmensa araña azul de la esperanza»

23
«Donde crecen la mañana,
el rocío y la paloma siempre estás,
donde el Sol clava su lanza
y el otoño no se alcanza siempre estás
coloreando la esperanza con la tierra».

24
«No pierdo las esperanzas
de que esto tenga su arreglo.
Un día este pobre pueblo
tendrá una feliz mudanza».

lunes, 8 de agosto de 2016

CANCION Y LITERATURA: DE "WILLIAM SHAKESPEARE" Y SUS SONETOS CANTADOS.

En la sección del blog que vengo dedicando a las canciones creadas a partir de la musicalización de textos de grandes poetas, es imprescindible citar dos obras especiales, e importantes, que se han publicado recientemente dedicadas a  William Shakespeare.


Se trata de dos grabaciones dedicadas a sus "Sonnets" –un total de 145 sonetos– en los que Shakespeare aborda las experiencias del amor, la belleza, la política o la mortalidad.

Concretamente el cantautor RAFA XAMBÓ –nacido en Algemesí (Valencia)– ha publicado el CD "T'estimo tant. Sonets de Shakespeare" (2013), en el que le ha puesto música y canta –en catalán– doce de esos sonetos, acompañado de Salva Vázquez (piano), Matthieu Saglio (violonchelo) y Carles Carrasco (guitarra).

Rafa Xambó.

Por otra parte es importante reseñar una seguda obra magistral: En  este caso el libro discos –con dos CD's– "Sonetoak" (2014).


Atrevida y magistral aventura emprendida por Juan Garzia Garmendia y editada con el sello Aztarna, en la que aparecen los 145 sonetos de Shakespeare recitados en euskera –en el CD 1– y 23 de ellos recitados con fondo musical o cantados –CD 2–.

Concretamente los músicos que ha intervenido en esta grabación son los siguientes:

Txema Garcés - Oriol Flores - Roberto Yaben - Balen López de Munain 
Iosune Marin - Ion Mari Beasain - David Escudero - Oihane Igerabide 
Alan Griffin - Mixel Ducau - Juanjo Otxandorena - Luis Fernández 
Suso Saiz - Joan Valent - Ara Malikian - Robert Rich - Felipe Ugarte


Y estos son los/las cantantes que han interpretado los sonetos musicalizados:

Olatz Prat, Eñaut Elorrieta, Paul Mauriat, Paco Ibáñez, 
Otra Pinatxo, Amaia Azkue, Petti, Mikel Urdangarin


En resumen, dos muy buenas obras que interpretan y reivindican a William Shakespeare, en este caso, en catalán y en euskera... Aplaudo con todos mis fuerzas estas iniciativas y me reitero en el convencimiento radical de que nuestra canción de autor permanece más viva que nunca.

sábado, 30 de julio de 2016

RETRATO ÍNTIMO DE «JOSÉ MENESE»

JOSÉ MENESE
Caricatura de Alfredo González.

Lo recuerdo perfectamente, este "retrato íntimo" lo escribí 
inmediatamente después de un concierto de Menese;
 lo hice en un bar que estaba justo enfrente del teatro en el que había "cantao". 
Después lo tuve un buen tiempo "guardao" en una de mis libretas 
hasta que me decidí a publicarlo 
en mi "Crónica cantada de los silencios rotos".

¡Silencio "JOSÉ MENESE, bajo la luz del escenario, entra y se estira desde su estatura breve... Se sienta, empieza a templarse con la mirada baja, al filo de la silla –todavía un niño al borde de agua– carraspea y rompe por seguiriyas..."

«Qué pena más grande
que no cambie el tiempo
y no se mueva ni una nubecita
que acabe con esto.
Qué dolor de pueblo,
lo que ha soportao,
golpes y golpes y más golpecitos
en el mismo lao.»

De repente una paloma revolotea; el cante "negro" y "jondo" de este andaluz –bueno y solidario– de La Puebla, le ha "despertao"...; la voz de Pepe, como un chorro de sangre, va desperezando eternos dolores, sentimientos y utopías; y a su voz se le une –ya cansada de tanto vivir y de tanto amar, pero todavía profética y resplandesciente– la de Rafael Alberti –que tanto le admira–: «¡Volad, cantes, volad! Vuela el amor y en sus alas el hombre y la libertad».

¡Silencio! Ante nosotros tenemos a un hombre potente como un roble; a un hombre sabio, sensible y sensitivo que ha sabido hacerse a sí mismo; a un hombre sencillo que aprobó "cum laude" –en la «universidad pública de la vida»–, la carrera más respetable, la más difícil y la de mayor futuro: la de la coherencia y la honradez; un ser humano que como dice Ángel Álvarez, es mitad niño y mitad viejo, «niño por esa permanente ingenuidad y la ternura incólume que ha salvado de todos los naufragios, y viejo por un pesimismo desesperanzado que le hace ser el futuro negro»...; ¿supone esto en Menese una rendición? Puedo asegurar rotundamente que no; rendirse, para José  –aunque a alguien ya le gustaría–, ¡es imposible!

José Menese.

¡Silencio! Nos ha "cantao" un hombre que –porque cuando canta es como si se abriera las venas–, trata  mucho con su sangre y con el latir de su corazón –de ese corazón traicionero que injustamente, hace poco tiempo quiso robárnoslo–; José ama la vida, y sabe que en su sangre y en su corazón no puede caber ningún tipo de rendiciones; por eso atesora esa tremenda y envidiable capacidad para sobrevivir a cualquier naufragio.

Sigue cantando...; ahora son unos tientos; unos hermosos tientos con letra de ese otro "peazo" de humanidad que se llama Francisco Moreno Galván:

«Si me pierdo que me busquen
a la orilla de la mar,
leyendo en el horizonte
la palabra "liberta".»

Aplausos... Alguien suelta un grito insólito y a la vez profundamente humano y tierno: «¡Viva Dios!»... Más aplausos... Y un anciano del lugar hace –silenciosa y sabiamente– un comentario: «¡Tiene duende!».

Sí, efectivamente, José Menese tiene "duende", eso que Goethe calificaba como «un poder misterioso que todos podemos sentir, pero que ningún filósofo se explica»...; un "duende" que, en el caso de José –tal y como lo describía un viejo maestro de guitarra–, efectivamente no está en su garganta, sino que le sube por dentro, desde la planta de los pies a la cabeza...; el "duende" que, en el canto del de La Puebla, al llegar a su cabeza, se hace paloma.