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domingo, 19 de mayo de 2013

ANTONIO MARTÍNEZ ARES 2 - DEL "CANTO POPULAR", DEL COMPROMISO CON LA REALIDAD Y DE LA "TERNURA"

Antonio Martínez Arés, al fondo, a la derecha, Fernando Lobo
tocando su armónica. ¡CADIZ VIVE!

En este segundo "cuelgue" dedicado a ANTONIO MARTÍNEZ ARÉS, en el que pretendo presentar y comentar su nuevo disco "Yo y mi circus tancia", voy a partir de la formulación de tres "agradeci-reconocimientos".

Agradecer, en primer lugar, a todas las personas –varios cientos– que leísteis lo que ayer escribí y que me habéis mandado preciosos mensajes subrayando la importancia y el valor cultural que Antonio tiene en el marco de nuestra canción popular, en general, y, más concretamente, en el del canto popular gaditano. Como resumen y expresión de todos esos mensajes, permitidme que copie el que recibí de Carmen Chico Rodríguez: «Fernando, Antonio es un gaditano de LEY, nos ha dado mucho con sus letras en los carnavales, hay que agradecerle mucho, yo te lo digo como pueblo»... ¡Carmen, totalmente de acuerdo!.

En segundo lugar, quiero agradecer a Alfred el "comentario" que escribió al final del "cuelgue" de ayer:  «A todo lo ya dicho por ti, Fernando, le añado que mi paisano también ha compuesto multitud de canciones para Pastora Soler. Un abrazo». Efectivamente Alfred, Pastora Soler acompañó a Antonio en la canción "Mariposas en la barriga" de su primer disco, y después ha interpretados otros temas compuestos por él; entre ellos este "Solo tú" que me voy a permitir dedicárte:



Y en tercer lugar, quiero enviarle un beso inmenso a Maria Gracia Correa –amante apasionada de la canción de autor y amiga del alma– que esta misma mañana me acaba de mandar un precioso reportaje fotográfico de la presentación del disco "Yo y mi circus tancia" que anoche realizó Antonio Martínez Arés en la sala "La Tregua", de Sevilla. Comparto con todos vosotros y vosotras tres de esas fotografías:

Antonio Martínez Arés presentando su disco
"Yo y mi circus tancia" en la Sala "La Tregua" de Sevilla.

Y realizada la anterior introducción, paso a formular algunos comentarios sobre el nuevo disco de Antonio... ¡ÉSTE!:


"Yo y mi circus tancia" es una obra compuesta de trece canciones, todas creadas por Ares, e interpretadas con un acompañamiento musical de lujo: Selu Bastos –guitarra eléctrica–, Andy Pérez –guitarra acústica–, Manuel Méijome –banjo y guitarra manouche–, Sebastián Moreno –contrabajo–, Elena Jiménez –clarinete, metalófono y acordeón–, Lara Sansón –violín– Sergio Monroy –teclado–,  Guillermo McGill –percusión– y Dani de Morón –guitarra flamenca–.

Nada más iniciarse la audición del nuevo disco es el propio Antonio Martínez Ares quien nos dice de que va a ir la cosa: «Les traigo un cargamento de emociones que entre otras cosas propone dar un poco que pensar».

Emociones y pensamientos...; denuncias y ternuras...; pasiones y soledades...; amores y ausencias...; realidades y ficciones...; un romance "putoepiscopal" y una historia de amor que sobrevuela cuando ya es muy tarde...; "un camino de flores", "la mujer de mi vida", "el cinismo tras la pena", "va de retro"... y ¡mucho más!... Todo un desbordamiento de imaginación...; y de sensibilidad..., y de vida vivida y por vivir...; y puro lenguaje...: palabras que dibujan realidades...; palabras como puños y a lo claro...; palabras que acarician y golpean...; ¡pura literatura popular!...; "canción de autor", "comparsa de autor" o simplemente "canción a secas"..., pero en cualquier caso "grande", "hermosa" y "sabia" canción...; de largo y experimentado recorrido... Antonio Martínez Ares es simple y sencillamente un genio de la cultura y de la literatura popular sureña...; genialidad que se pone de manifiesto en sus textos y el la forma que tiene de musicalizarlos e interpretarlos.


«Soy yo, Peter Pan sin campanilla
Jesucristo con cruces y ladrones,
Pinocho que resiste a pies juntillas,
lo incierto de este cuento de canciones.
Soy yo el evangelista excomulgado
del arco de la iglesia de tus piernas. [...]
Soy yo a las seis de la mañana
buscando entre el cristal a Blancanieves,
con un triste vaquero por pijama
mirando a los payasos de la tele [...]
Soy yo en la isla de mi cama
mirando a las pelusas aparearse,
abriendo con la mente la ventana
y oyendo al corazón "no seas cobarde"
Soy yo un día más de la semana
tirándome de bomba a los infiernos,
dejando mi ADN en otras camas
igual que deja un gato el pelo muerto.
("Solo pero feliz". Fragmento).

Al margen y paralelamente a esa visión general del disco que acabo de presentar, me gustaría centrarme en dos cuestiones que me han impactado muy especialmente en este "Yo y mi circus tancia".

En primer lugar, Antonio Martinez Ares en su nuevo disco se nos manifiesta como un creador seriamente comprometido con la realidad que hoy por hoy estamos viviendo, y lo hace expresándose de una forma directa y clara, ¡pa que se entienda!.

Escuchándole no he podido dejar de recordar y de pensar en las palabras que Machado puso en la voz de Juan de Mairena refiriéndose al folclore y al canto popular: «Es lo que el pueblo piensa y siente, tal y como lo siente y piensa, y así como lo expresa y plasma en la lengua que él más que nadie ha contribuido a forjar»... O sea, siguiendo el pensamiento de Machado, es evidente que lo que crea y nos ofrece Ares a través de sus creaciones es puro "canto popular"; un canto popular serio, consciente y comprometido. Como prueba de lo que digo os sugiero que escuchéis esta canción que es precisamente la que le da título al disco que estamos comentando: "Yo y mi circus tancia".


«Otro día, otra semana,
otro condenado mes,
nos gobiernan, nos atracan
y la gente no lo ve
o no quiere ver.

Bienvenidos a la guerra
económica mundial,
te podrás morir de hambre
pero no te matarán.
UE, nobel de la paz.

Yo y mi circus tancia
en el crítico epicentro
de un sistema errado
compartimos jaula
y un corazón que en venganza
canta indignado:

Cámbialo si no te gusta…
Cámbialo si ya te asusta…
Cámbialo, si no hay futuro…
Cámbialo, ¡¡¡Abajo el muro…
Cámbialo, ya vamos tarde…
Cámbialo, no seas cobarde…
Todo está en tu mano, cámbialo…

Poco pan y menos curro,
mucho fútbol de salón,
mucha tele rompe cráneos
y mucha procesión
que alivie el dolor.

Yo y mi circus tancia
en el crítico epicentro
de un sistema errado
compartimos jaula
y un corazón que nos lanza
un mensaje claro:
Cámbialo, Urdanmangones…
Cámbialo, Campsbigotones…
Cámbialo, Pssssoelandia…
Cámbialo, ¡¡¡Oh, magiaBankia…
Cámbialo, venganza aria…
Cámbialo, pobres y parias…
Todo está en tu mano, cámbialo…

Cámbialo, y no los votes…
Cámbialo, haz que se note…
Cámbialo, dación en pago…
Cámbialo, ¡¡¡Marianoniano…
Cámbialo, y cambia las leyes…
Cámbialo, ni dios ni reyes…
Todo esta en tu mano, cambialo…

Cámbialo, no es una deuda…
Cámbialo, esto es la guerra…
Cámbialo, o caerán los mismos…
Cámbialo, o se harán más ricos…
Cámbialo, una eterna huelga…
Cámbialo, hasta que entiendan…
Todo esta en tu mano, 
cámbialo…».
("Yo y mi circus tancia")¡

En segundo lugar, Antonio Martínez Ares en su nuevo disco logra algo muy hermoso y completamente imprescindible, me refiero a la expresión de la "ternura" –valor, sentimiento y derecho fundamental que no tiene género– contextualizada e inmersa en la realidad a la que antes hacíamos referencia; cualidad que se pone particularmente de manifiesto en su canción "Se ha ido Paula", dedicada a su hija; hermosa canción que deja al descubierto la humanidad –bella humanidad– del cantor gaditano. Con esta canción pongo fin a este "cuelgue", después de escucharla una vez más, nada me queda por decir.


«Qué me importa a mí que rescaten
con mi dinero a los ricos,
qué me importa a mí si Angelita
nos conduce al corralito,
que la Iglesia no pague por ese imperio,
que nos roben por la diestra y la siniestra,
que a Garzón los jueces lo quiten de en medio, 
que rieguen los eres con putas en sus fiestas.
Tú no estás aquí... esta noticia sí que cambia mi rumbo,
tú no estás aquí... ¡al diablo el resto de este mundo!;
y es que Paula no sabe que sin Paula a este corazón
le falta su minutero;
porque Paula no sabe que sin Paula este que soy yo 
sigue, pero no sigue entero,
porque nada, nada, nada, salvo Paula
me importa en este reñidero.

Qué me importa a mí si le pitan
a ese himno trasnochado,
qué me importa a mí que recorten,
sobran viejos, sobran vagos,
que el monarca mate osos y elefantes,
que el peñón prefiera Queen a Extremoduro,
que la policía huela a la de antes,
que el pasado valga lo mismo que el futuro.
Tú no estás aquí... esta noticia sí que cambia mi rumbo,
tú no estás aquí... ¡al diablo el resto de este mundo!;
y es que Paula no sabe que sin Paula a este corazón
le falta su minutero;
porque Paula no sabe que sin Paula este que soy yo 
sigue, pero no sigue entero,
porque nada, nada, nada, salvo Paula
me importa en este reñidero.

Qué me importa a mí
si nos tienen encerrados en sus jaulas,
ninguna noticia es tan triste
como esta que dice: Se ha ido Paula».
("Se ha ido Paula")

sábado, 18 de mayo de 2013

ANTONIO MARTÍNEZ ARES 1 - DE COMO LA MÚSICA, INESPERADAMENTE, PUEDE LLEGAR A DESBORDARTE Y A ALUCINARTE.

Antonio Martínez Ares.

Llevo unos días, lo que se dice "arrebatao", con el bueno de ANTONIO MARTÍNEZ ARES y con su música y sus canciones.

No me suele ocurrir con demasiada frecuencia, pero de vez en cuando me pasa –y además me gusta que me pase–: Me llega un disco, lo escucho "tranquilito"..., y lo escucho, y lo vuelvo a escuchar una y otra vez..., y no me canso...; y desde ahí se me despierta la necesidad, a veces casi obsesiva, de bucear en el origen de tanta hermosura y de tanta calidad. 

Evidentemente una obra musical y poética que rezuma encanto, imaginación y, sobre todo, inspiración en cada nota y en cada palabra, no surge así porque sí; tiene, necesariamente, una historia entretejida de sensibilidad –¡es verdad!– pero sobre todo de trabajo –de trabajo bien hecho–... Y esto es lo que le ocurre al disco "YO Y MI CIRCUS-TANCIA" que acaba de grabar y de publicar Antonio Martínez Ares.


El nuevo disco de Antonio es una maravilla –"¡como me la maravillaría yo!"– pero me vais a permitir que hoy no hable de él. Lo dejo para un segundo "cuelgue" que publicaré mañana... Hoy lo que deseo, y lo que me pide el cuerpo, es intentar transmitiros la fascinación y el desbordamiento en el que me he sentido sumergido al bucear en la historia y en la obra de este "músico-poetazo-popular" que es el señor Ares. ¡Ya veréis, no tiene desperdicio!... Llevo exáctamente cuatro días "enmarañao" en su historia y en sus canciones..., y lo que es mejor, y no siempre pasa,: ¡disfrutando!

Vayamos al principio; Antonio Martínez Ares nació en Cádiz el 8 de febrero de 1967 –¡"acuario" tenía que ser!, como Carlos Cano, que nació el 28 de enero; o como yo mismo, que vine a este mundo un 11 de febrero–. Se cuenta que con 8 años escribió sus primeros cuentos y relatos, y que a los 16 se inició en el mágico mundo del Carnaval componiendo su primera comparsa "Requiebro"; primera de las veinte que creó hasta que en 2003 –con "Calle de la mar"– decidió distanciarse un poco de esa aventura creativa carnavalesca y gaditana, tan mágica y tan absolutamente popular, como son las "comparsas".

Antonio Martínez Arés en "La Tertulia" de Granada.

De aquella época, además de sus músicas y sus textos, se desprenden dos cuestiones indiscutibles.

Una, que Antonio siente pasión por la escritura, lo que me trae a la memoria a Jean-Paul Sartre cuando decía: «Nací de la escritura... Escribiendo existía y existía para escribir, y si decía  "yo", eso significa "yo que escribo».

Dos, que a Antonio le desborda la música por todos sus sentidos –sentidos y transpiraciones; sístoles y diástoles–; de tal forma que, glosando a Sartre, el podría decir: «Escribiendo y componiendo existo y existo para componer y escribir».

Prosigamos... Paralelamente a sus "comparsas", y, sobre todo, a partir del año 2003, Antonio Martínez Ares emprende una segunda etapa como escritor y como compositor que sigue siendo apasionante, y que a mí me sigue felizmente deabordando. Segunda etapa que inicia convirtiéndose en uno de los compositores más próximos a la obra de Pasión Vega –luego hablaremos de ello–; y, sobre todo, con la la edición de un disco titulado "Martínez Ares por Martínez Arés" (2004), en el que, con la producción de Pancho Varona y José A. Romero, graba once canciones al más puro estilo, o género, de la llamada "canción de autor".


Como estamos entrando en un "relajao" fin de semana y tenemos quizás un poquito de más tiempo, os propongo la audición de dos canciones de aquel disco de Ares, hoy totalmente descatalogado, concretamente las tituladas "Compay I" y "El último romano":



¿Vais entendiendo ahora por qué Antonio y sus creaciones me tienen además de "desbordao", también "alucinao"?... Pues vamos a seguir para que quede más claro todavía.

Antonio Martínez Arés ha compuesto más de 25 canciones de las que Pasión Vega ha cantado y grabado a lo largo de toda su discografía; le compuso a Lolita, en 2005, una canción hermosísima –dedicada a su madre– titulada "Un camino de Flores" –canción de la que también hablaremos mañana porque Antonio la ha incorporado a su nuevo disco–; ha creado canciones para Raphael –como "Te quiero tanto", "Qué tiene el amor" o el villancico "Bendida y maldita Navidad"–; ha participado en discos colectivos como "Samba pa'ti" (2005) –en el que también participaron Antonio Vega, Ana Belén, Presuntos Implicados, Alejandro Sanz, Carmen París, Jarabe de Palo o Javier Álvarez–; en 2004 compuso la canción base para la película de Manuel Gómez Pereira: "Cosas que hacen que la vida valga la pena"; y para concluir esta relación –aunque quedan creaciones que no voy a nombrar–, Antonio ha creado una comedia musical sobre el carnaval de Cádiz titulada "La gran final" (2008).

Dicho todo lo anterior –necesario, desde mi punto de vista, como introducción a su nuevo disco "Yo y mis circus-tancia", del que hablaré mañana– no puedo finalizar el "cuelgue" de hoy sin proponeros, al menos, la audición y el disfrute de tres canciones creadas por este gran genio gaditano.

• La primera canción se titula "La canción del pirata", tomada del disco de Pasión Vega "Banderas de nadie" (2003); tema en el que Pasión y Antonio realizan un hermoso dueto.


«Haciendo barcos de papel 
los años fueron volando
y aunque ya todo naufragó 
aún sigo siendo el capitán de mi bardo

Tus rutas de navegación 
eran mis ojos y mis labios,
mi padre nos vio en el mar y dijo: 
"Mari, que se va con un corsario"

Yo era el pirata que se escondía 
en los cañones del mediodía 
y buscaba en tu ventana 
la bandera que le faltaba 
a la fragata de mi vida.

Buscó una isla para mí 
con sus palmeras y sus silencios 
y yo le dije: 
"Robinsón aféitate que no me va tu desierto"

Te fuiste en un catamarán 
vestida como las sirenas.
Yo sigo yendo a alta mar 
para que empuje el temporal mis botellas

Yo era el pirata que se escondía 
en los cañones del mediodía 
y buscaba en tu ventana 
la bandera que le faltaba a la fragata de mi vida.
Haciendo barcos de papel los años se fueron volando».

• La segunda canción que os propongo escuchar es la versión que interpretó Lolita del tema "Un camino de Flores"; canción que Antonio Martínez Ares ha grabado también en su nuevo disco "Yo y mi circus-tancia":


«Plazuela de San Miguel
no importa el año, un dÍa de enero;
nacio para Jerez y para el mundo una niña de fuego.
España olía a pueblo y sonaba a guitarra y pandereta 
de payos y gitanitos que se buscaban dos pesetas.
Ella solo sabía reír y reía en lugar de llorar,
ella solo quería vivir y se tragaba las ducas (penas) con un “tirititrán”,
No sabe cantar ni bailar pero por dios no se la pierdan,
dicen que eran sus ojos, sus manos
que echaban chispas sus piernas.
Los del bando Carmela la lloraban por los rincones
y la bandera soñaba con un torbellino de colores.
Ella siempre decía que sí por que nunca decía que no
y gritaba para ser feliz: “¡Dios mio como me la maravillaría yo!”
y un lerele, y un lerele; y un lere y un lere y un lerere...
me hace un camino de flores pa no perderme

Del sur hasta el paralelo no importa el año, el mes no cuenta
y de madrid “pa” tocar el cielo se fue la niña de la venta.
España era un Guernica con nubes grises y suelos rojos
y cada día “salvaora” le abría sus puertas y cerrojos
y es que ella dejaba salir por la boca la gracia de dios.
Se rompía y volvía a seguir
pero remendando con lunaritos el corazón
los gachós iban al colmao y la vigilaban a deshora
pero el amor es la pescailla que se muerde la bata de cola.
Que mire usted si era gitana que hizo una cruz al cante innombrable
y mire si era buena mama que pa’to el mundo fue una madre.
Ella era luna y jazmín, esos brazos donde llorar
el principio que no tiene fin y la negra pena, penita, pena, un día más
y un lerele, y un lerele; y un lere y un lere y un lerere...
me hace un camino de flores pa no perderme
que sus recuerdos son flores que me hacen fuerte.

Y un día sin ton ni son
no importa el año, el mes de las flores
se puso mantilla blanca y salió a la calle sin tacones.
Todas las noches regresa y me dice: “¡Mi vida ya estoy aquí!”
y yo me miro al espejo y ahí estás dentro de mi
y un lerele, y un lerele; y un lere y un lere y un lerere...
me hace un camino de flores pa no perderme
que sus recuerdos son flores que me hacen fuerte».

• Y para concluir, la canción "Ven Magalenha" que Antonio grabó en el disco "Samba pa'ti" (2005); preciosa versión de tema "Magalenha" del compositor y cantante brasileño Sergio Mendes.

viernes, 17 de mayo de 2013

... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA. "PUEBLO DE ESPAÑA, ¡PONTE A CANTAR!" (6ª Parte)








Continuo la copia de un nuevo apartado de mi libro
"Crónica cantada de los silencios rotos" (1998);
concretamente el titulado: 
«Pueblo de España, ¡ponte a cantar!» (6), que hace 
referencia al nacimiento de la "nueva canción vasca".


Y cambiamos de plano: EUZKADI; años cincuenta.

«Mi madre es de la parte de Hernani y mi padre de San Sebastián. Ella era campesina y él obrero.Yo nací en La Antigua, barrio popular de San Sebastián. [...] Éramos ocho hermanos... [...] Desde siempre en mi casa estaba instaurado el euskera. En la escuela, en cambio, nos obligaban a hablar en castellano. [...] Por una parte había una represión por parte de los maestros, que lo menos que te decían era "que hablaras en cristiano", y, por otra, el cachondeo de los otros chavales que se reían de nosotros. A veces para vencer los problemas, tomábamos la fácil solución de hablar en castellano, pero bastaba una mirada severa de nuestro padre para que comprendiéramos lo que nos quería decir: "Aquí estamos en Euzkadi y no hay por qué hablar en castellano". En esto mi padre fue siempre tajante, había otros casos de padres que estaban acojonados y que preferían que sus hijos salieran adelante en la escuela. Entonces abandonaban el euzkera. Yo ahora creo que mi padre adoptó una postura muy justa».

Estas son unas declaraciones realizadas para la revista OZONO, en 1977, por Imanol –una de las voces claves de la música y de la nueva canción vasca–; palabras que ilustran claramente, una vez más, aquella represión ejercida por la dictadura sobre los elementos que constituían las base o las fuentes de identidad de nuestros pueblos, en este caso, la "lengua"; actitud absolutamente cegata que desconocía, o al menos no quería reconocer, la riqueza y la grandeza que siempre fluye del encuentro en el profundo respeto hacia la diversidad.

Imanol y Marina Rossell en la presentación del libro
«Crónica cantada de los silencios rotos» y de la exposición
"Arte y canción". Círculo de Bellas Artes de Madrid, 26 de febrero de 1998.

Y junto a la represión de la lengua, en aquellos tiempos, también el total desprecio hacia toda la cultura popular tradicional y, en particular, hacia la tradición del canto y de la danza, tan arraigada en el corazón de Euzkadi. Un patrimonio cultural riquísimo y lleno de vitalidad que, en 1922, el padre Resurrección María de Azkue había recogido, a partir de una minuciosa investigación, en dos publicaciones históricas: "Cancionero popular del País Vasco" y "Literatura popular del País Vasco". Publicaciones que se completaron con las investigaciones del padre José Antonio Donostia; del capuchino y musicólogo navarro Jorge de Riezu –que elaboró un cancionero con el nombre de "Flor de canciones populares vascas"–; y del etnólogo José Miguel de Barandiarán. Obras e investigaciones que se convirtieron en una especie de referentes a los que acudirían, en los años sesenta, aquellos jóvenes que se empeñaron –y lo consiguieron– en recuperar, a través de la canción, lo que desde el sistema centralista les estaba siendo negado.


Es en ese contexto en el que se va a ir entretejiendo este nuevo "plano medio" de la "crónica cantada de los silencios rotos" que estoy escribiendo.

1961. Bayona. Mikel Labeguerie, médico de pofesión, nacido en Ustaritz –ciudad de la provincia vasco-francesa de Laburdi– graba los que podríamos considerar como los dos discos pioneros de lo que será, a partir de ahí, la "nueva canción de Euzkadi.

Mikel Labegueríe.


En uno de esos discos Mikel Labegueríe interpretó y grabó, por ejemplo, la canción "Aurtxo-aurtxoa", nana en la que expresa el lamento de un mujer, que acuna a su hijo, evocando la ausencia del padre, qe se encuentra en prisión como consecuencia de un conflicto político. Os sugiero escucharla en el siguiente vídeo:


«Izu egin lo, aita urrun da, Euskadiren serbitzuko
zure ondoan ama daukazu, ez zaitu iñoiz utziko.
Aurtxo. aurtxoa, izu egin lo,
emen nauzu zu zaintzeko.
Izu egin lo, aita preso da zu biar libro izateko.
Egun batian etorriko da gu biokin bizitzeko.
Aurtxo-aurtxoa, izu egin lo,
emen nauzu zu zaintzeko.
Izu egin lo, ilunagatik zeruan izar bat dago.
Mila ta mila izango dire aita libratu ta gero.
Aurtxo-aurtxoa, izu egin lo,
emen nauzu zu zaintzeko».
("Aurtxo-aurtxoa". Michel Labeguerie)

«Duerme, duerme, que tu padre lejos está sirviendo a Euskadi. / Tu madre, que a tu lado vela por ti, nunca te abandonará. / Niño duerme / que a tu lado estoy para cuidarte. / Duerme, duerme, que tu padre está encarcelado para que tú puedas ser libre el día de mañana. / Llegará un día en el que volverá para estar con los dos. / Niño duerme / que a tu lado estoy para cuidarte. / Duerme, duerme en la oscuridad de la noche, que en el cielo todavía hay una estrella / y miles y miles habrá el día en que tu padre sea puesto en libertad. / Niño, duerme / que a tu lado estoy para cuidarte». ("Aurtxo-aurtxoa". Michel Labeguerie).

Dos años después, Mikel Laboa da su primer recital de canciones tradicionales en euzkera en el teatro Argensola, de Zaragoza (1963), y al año siguiente graba en Bayona, su primer disco: "Lau herri kanta".

Aquel fue de alguna manera, el resorte que provocó que empezaran a surgir todo un conjunto de jóvenes creadores, bien integrando grupos musicales, como fue el caso de Argia, al que perteneció inicialmente Imanol, bien de forma individual, como los hicieron Xabier Lete, Lourdes Iriondo o Benito Lertxundi.

Arriba Imanol. Abajo, de izquierda a derecha: Xabier Lete,
Lourdes Iriondo
y Bento Lertxundi.

En un principio, la mayoría de ellos se iniciaron rescatando y recreando el folklore popular, tomado de los cancioneros, en sus múltiples variantes, para enseguida ir evolucionando, en la mayoría de los casos, hacia creaciones propias, en la mayoría de los casos, hacia creaciones propias, bien poniéndoles música a los poetas vascos contemporáneos, bien cantando sus propios textos, tanto los de corte más intimista como aquellos de una mayor proyección social y política, es decir, reflejando la realidad que en esos años se estaba viviendo en Euskadi; una realidad negativa y despersonalizadora de la que pensaban que sólo era posible liberarse a través de un proceso de toma de conciencia crítica por parte del pueblo; y de aquí el gran hallazgo de aquella generación –un hallazgo que simultáneamente se producía en todo el Estado–: la canción podía ser el vehículo que provocara el despertar de esa conciencia crítica, dadas, sobre todo, sus posibilidades de comunicación directa, clara, sencilla, y además dirigida a lo más profundo y a lo más íntimo de la persona, a su sensibilidad y sus sentimientos.

Era el nacimiento de una revolución extraordinariamente positiva y esperanzadora: «la revolución desde la cultura popular»; y esto Euzkadi lo entendió bien desde el principio. Al mismo que surgía una nueva canción, se iniciaron toda una serie de acciones culturales de gran interés; por ejemplo, la recuperación de instrumentos populares, algunos tan ancestrales como la txalaparta; o la realización de actividades de promoción y creación artística, a nivel popular, en el ámbito de la pintura, del teatro o de la danza. Con todo aquello empezó a forjarse un movimiento cultural compacto que cuajó definitivamente en 1966. Es  necesario destacar la presencia y el apoyo entusiasta prestado, en aquel momento, a todo ese movimiento, por el escultor Jorge Oteiza, de quien dijo Gabriel Aresti –y es verdad– que fue un gran profeta.

Jorge Oteiza.

En el nacimiento y en la consolidación de la nueva canción vasca, como ya anunciaba con anterioridad, Mikel Laboa desempeñó un papel fundamental, Mikel, al igual que Paco Ibáñez en París, se inició interpretando canciones sudamericanas –él solía evocar el impacto que le produjo escuchar la mítica canción "Preguntitas sobre Dios", de Yupanqui, o los desgarrados y sensibles cantos de Violeta–. Después se introdujo en la tradición musical y poética de Euzkadi, y seguidamente, influenciado por las canciones de Labeguerie, antes citadas, decidió lanzarse a crear e interpretar sus propias canciones.

Mikel Laboa.

Durante una etapa de su vida Mikel Laboa estudió psiquiatría infantil en Barcelona y allí, dadas sus inquietudes y sus búsquedas musicales, conectó con el colectivo Els Setze Jutges. Impactado, sin duda por los planteamientos y por la línea de creación y de desarrollo que estaba adquiriendo la "nova cançó", a su regreso a Euzkadi se puso en contacto con Oteiza, Xabier Lete, Lourdes Iriondo y Benito Lertxundi y, en 1996, fundaron el colectivo EZ DOK AMAIRU ("No hay trece"), grupo inicialmente integrado por Jesús y José Artze, Julián Beraetxe, Lourdes Iriondo, Mikel Laboa, Kepa Garbizu, José Ángel y Juan M. Irigarai, Benito Lertxundi, Xabier Lete, José María Zabala, Julen Lekuona y Luis Bandrés.


Diversos miemos del grupo Ez Dok Amairu posando
junto al cantante Atahualpa Yupanqui (tercero por la izquierda):
Jose Anton Artze (segundo por la izquierda), Benito Lertxundi (cuarto),
Mikel Laboa (sexto), Jose Angel Irigarai (séptimo),
Xabier Lete (agachado, el primero por la izquierda)
y Lourdes Iriondo. El último a la derecha es Paco Ibáñez.

Víctor Claudín, en su libro "Canción de autor en España", recoge unas palabras de Mikel Laboa en las que se nos cuenta el origen del nombre que decidieron darle al grupo:

«El nombre lo había pensado Oteiza y está sacado de un cuento popular. A San Martín el Herrero se le presenta el diablo para comprar su alma, entonces le dice que va a empezar a enumerar y él tiene que decir una palabra en cada número: 3, la Trinidad; 12, los Apóstoles... Cuando llega al número 13, no recuerda nada y dice: "Ez dok amairu" ("no hay trece"). Jorge lo tomó en el sentido de que no hay trece con la cultura; que se había roto el maleficio que pesaba sobre la cultura vasca; que iba a seguir adelante».

Y así fue: la cultura vasca, a partir de ese momento, iba a recibir un fuerte impulso gracias a la voz y el canto de sus poetas. Entre aquellas voces de lo años sesenta, que supieron alzar sus cantos por la libertad, es imposible no dejar de evocar una voz serena y limpia de mujer: la voz de Lourdes Iriondo.


«¡Ay, noche!
¿Qué te ocurre en el silencio?
Pones triste el corazón.
Nos oscureces la mente.
En la soledad el viento llora.
El mar se queda mudo al venir tú
¡Ay, noche!… 
Me haces recordar
que también es oscuro este mundo en el que vivimos,
que hay mucho miedo, odio, maldad e injusticias tristes.
Pero de noche sueño 
que mañana por la mañana el mundo será mejor,
que en la negra noche de los hombres 
la paz, la esperanza y un nuevo amor renacerán,
que en la negra noche de los hombres
renacerá la paz en la noche, en el silencio,
la promesa de la luz mañana por la mañana,
en la noche, en el silencio más absoluto,
la promesa de la luz,
en la noche negra de los hombres».
(“Noche”. Xabier Lete - Lorudes Iriondo)

«Ai, gaua / Zer dezu / Zer dezu / Isiltasunean? / Triste jartzen dezu bihotza. / Ilutzen diguzu gogoa. / Bakardadean / haizeak negar egiten du, / itsasoa mutu gelditzen da / zu etortzean. / Ai, gaua / Zer dezu / Zer dezu / Isiltasunean? / Zuk oroiarazten nauzu / gu bizi geran mundu hau ere / iluna dala. / Bildur gorroto gaiztakeri / Ta injustizi triste asko / Bai badirala / Ai, gaua / Zer dezu / Zer dezu / Isiltasunean? / Bainan gauez amets egiten det / bihar goizez mundua hobea izango dala, / gizonen gau beltzean pake itxaropen / ta maitasun berri bat / piztuko dirala, / gizonen gau beltzean / pake piztuko dala, / gauean, isilean, / argiaren promesa / bihar goizean / gauean isil-isilean / argiaren promesa / gizonen gau beltzean». (“Gaua”. Xabier Lete - Lorudes Iriondo)

(El el próximo "cuelgue" dedicado al libro "Crónica cantada de los silencios rotos" continuaré desarrollando el origen y la evolución de la "nueva canción vasca").

jueves, 16 de mayo de 2013

MARÍA DEL MAR BONET: UN NUEVO DISCO Y LA MISMA "QUERENCIA", ¡INQUEBRANTABLE!

Al iniciar este "cuelgue" me vienen a la memoria los versos de una de las más bellas canciones de Carlos Cano: «Tengo querencia –canta Carlos– y eso es por ti, tengo querencia»... 

¡Pues sí!, en esto de la canción –que es de lo que trata este blog– uno tiene sus "querencias particulares"; querencias nacidas, en mi caso, como consecuencia de la tremenda admiración –mejor llamarla "fascinación"– que siento ante la "BELLEZA" en dos realidades que confluyen y se complementan: La "belleza" de una música y de una voz que me atrapan; y la "belleza" –sensible y profundamente humana– del cantor, o de la cantante, que me permite disfrutar –y me regala– su música y su voz.

Entre esas "querencias particulares" –y además "descaradas"– se encuentra la que siento hacia MARIA DEL MAR BONET; compositora, cantante y ser humano en la que confluyen, sin fisuras, esas dos realidades o expresiones de la "belleza" a las que antes hacía referencia.

Maria del Mar Bonet. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

Y una vez proclamada la declaración de mi "querencia", vayamos directamente a "cuelgue" de hoy:

Hablar de la obra de MARIA DEL MAR BONET y de la "BELLEZA" es hacerlo de dos realidades que son inseparables, permanentes, y que, en ella, siempre están "in crescendo". Prueba de ello es el disco que acaba de grabar cantando al gran poeta BARTOMEU ROSSELLÓ-PÒRCEL nacido en Palma de Mallorca en 1913, y fallecido en 1938.

Maria del Mar ha cantado a Rosselló-Pòrcel desde los inicios de su andadura como compositora e intérprete: En 1971, por ejemplo, musicalizó y cantó dos canciones sobre textos del poeta: "Història d'un soldat" y "Ronda amb fantasmes". Tres años después, en 1974, grabó y publicó un disco mítico e inolvidable –con cubierta creada por Joan Miró y con la colaboración musical de Hilario Camacho– en el que intepretó otros cinco textos del poeta nacido en Mallorca: "Sonet", "Sóller", "A Mallorca, durant la guerra civil", "En la meva mort" e "Inici de campana".



Ahora casi cuarenta años después de la edición del aquel disco mítico en el que Miró trazó el  nombre de Maria del Mar con la magia y la belleza de sus pinceles y de su sensibilidad, y con motivo del centenario del nacimiento de Batomeu Rosselló-Pòrcel (1913-2013), Maria del Mar Bonet vuelve a rendirle su homenaje recuperando sus siete anteriores canciones compuestas sobre textos del poeta y ofreciéndonos otras tres recientemente creadas: "Quan arribarà aquell moment", "Poques paraules surten" y "Pluja en el jardí de l'ateneu".



Las canciones grabadas en este disco son las siguientes:

1. Inici de campana 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet)
2. En la meva mort 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet - Hilario Camacho)
3. A Mallorca, durant la guerra civil 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet)
4. Ronda amb fantasmes 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet)
5. Història d'un soldat 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet)
6. Sóller 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet - Hilario Camacho)
7. Sonet 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet - Hilario Camacho)
8. Quan arribarà aquell moment 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet)
9. Poques paraules surten... 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet)
10. Pluja en el jardí de L'Ateneu 
(Bartomeu Rosselló-Pòrcel - Maria del Mar Bonet)

Sobre una de esas tres nuevas canciones, concretamente sobre la titulada "Poques paraules surten", mi amigo y cómplice Juan Miguel Morales –con el que comparto, por ejemplo, mi "particular querencia" hacia Maria del Mar– ha creado un vídeo –se le llama "cápsula"– que me gustaría compartir. (Las imágenes que aparecen en la "cápsula" están tomadas del concierto que Maria del Mar ofreció el pasado día 11 en la Plaza de la Catedral de Barcelona; concierto al que luego haré referencia).



«Pocas palabras salen
de las bocas en calma.
Los árboles del parque
se pierden en lejana,
visión de estampa antigua
rebosante de mágica
dulzura que recuerda
las viejas añoranzas.
Cuando venga la sombra,
las brujas y las ramas
se aferrarán cual sierpes
en lucha de fantasmas.
Cerraremos el vano, 
cerraremos la llama.
El fuego alargará
sombras alborotadas».
("Pocas palabras salen". 
Batomeu Rosselló-Pòrcel  Maria del Mar Bonet.
Traducción al castellano creada por
José Agustín Goytisolo).

«Poques paraules surten / de les boques en calma. / Els arbres del parc, sembla / que es perdin en llunyana / visió de vell gravat, / tota plena de màgica / dolçor que fa pensar / en velles enyorances. / Quan s’acosti la fosca, / les bruixes i les branques / s’aferraran com serps / en lluita de fantasmes. / Tancarem la finestra / i voltarem la flama. / El foc allargarà / ombres esvalotades». ("Poques paraules surten", Batomeu Rosselló-Pòrcel  Maria del Mar Bonet).

Este nuevo disco de Maria del Mar –editado por Picap– ha tenido la peculiaridad de haber sido lanzado a través del diario catalán "LA VANGUARDIA"; y, por otra parte, de haber podido disfrutar del enorme lujo que supone presentarlo en un maravilloso concierto ofrecido por Maria del Mar –el pasado día 11–, en la Plaza de la Catedral de Barcelona y en el marco de la "Semana de la poesía" que se ha celebrado en aquella ciudad.

Me habría encantado estar allí, en Barcelona, para añadir a mis querencias y fascinaciones la "belleza"de la Plaza de la Catedral en la que tanto he disfrutado muchas mañanas soleadas de domingo, o en relajados anocheceres escuchando a un joven violinista callejero –del que me hice muy amigo– que un buen día me descubrió la seductora música de Bruch...; me hubiera gustado, ¡sí!, pero no fue posible. De cualquier formo quien sí estuvo fue Juan Miguel Morales de quien he recibido una crónica verbal y en imágenes que, aunque no suple el lamento por mi ausencia, lo aminora un poco... Os dejo, a continuación, tres de aquellas imágenes que él también ha colgado en su blog:




Fotografías de Juan Miguel Morales.

Acompañaron a Maria del Mar en el concierto de la plaza de la catedral: Lautaro Rosas (guitarra, arpa y charango), Jordi Gaspar (contrabajo y guitarra baja), Antonio Sánchez (percusión) y Gregori Ferrer (piano y acordeón).

Y concluyo este cuelgue evocando a Carlos Cano, como al principio: "Tengo querencia, y eso es por ti Maria del Mar, tengo querencia".