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martes, 17 de octubre de 2017

DESDE MI ATALAYA. «PEQUEÑA HISTORIA DE UN GRAN PROYECTO QUE EMPIEZA A HACERSE REALIDAD.»


En el año 2003 me reencontré con Antonio Mata y recuperamos una amistad surgida en los setenta. Reencuentro que tuvo lugar con motivo de la edición de mi libro "De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur".

En 2014, pocos días antes de morir, Antonio me llamó por teléfono para comentarme que le gustaría publicar un libro de poemas y para pedirme si yo podía ayudarle a realizar su deseo. Por supuesto lo dije que sí aunque desconocía totalmente lo que podía haber escrito desde que a finales de los años setenta había dejado la canción.

Aquel deseo de Antonio no pudo realizarse entonces porque, lamentablemente, murió a los pocos días de que hablamos por teléfono. No obstante su deseo permaneció en mi como un "deber"; como una especie de justo compromiso con un amigo –gran poeta– que amaba muy profundamente la canción.

Pasaron unos meses y Concha –su compañera– un buen día me hizo llegar unas carpetas repletas de poemas escritos por Antonio, la gran mayoría manuscritos y muchos de ellos ilustrados.

Tener entre mis manos, y poder ver y leer todo ese conjunto de poemas fue para mí –desde el principio– muy emocionante, no solamente por su calidad literaria, sino, sobre todo, por tratarse del testimonio de un gran creador que, aún en la marginalidad y en el anonimato, nunca dejó de escribir hermosos poemas y canciones. 

Fue entonces cuando me puse a llamar a distintas "puertas institucionales", fundamentalmente andaluzas, pidiéndoles que me ayudaran económicamente a poner en marcha y publicar el poemario de Antonio. Yo no tenía, ni tengo medios personales para hacerlo. En ninguna de las puertas a las que llamé tuve respuesta. La obra de Antonio,  no les interesaba.

Pasado un tiempo –y con enorme frustración– hablé con Concha y ante mi incapacidad para poder hacer realidad el sueño de Antonio, quedamos en que le devolvería las carpetas que me había hecho llegar con la obra inédita del amigo poeta cantautor.

Aquel momento coincidió con el traslado de casa que he realizado recientemente, y con el inicio de la escritura de mi libro "Mi vida entre canciones"; motivos por los que fui atrasando y, finalmente, me olvidé de devolverle a Concha las carpetas.

Ya en la nueva casa, al abrir una de las cajas transportadas, me reencontré con los poemas de Antonio Mata y tomé la decisión de que en cuanto acabara mi nuevo libro retomaría el de Antonio para editarlo fuera como fuera, o sea, para cumplir su deseo contra viento y marea.

Pensé en pasar absolutamente de las instituciones y de "mendigarles" una ayuda, y en aventurarme a poner en marcha una campaña de "verkami" como la que acababa de emprender y concluir con éxito para la edición de "Mi vida entre canciones".

Hablé con Concha, se lo consulté, le pareció bien, y el día 19 de Septiembre lancé la campaña. Una campaña que estoy viviendo intensamente porque no está siendo nada fácil teniendo en cuenta que Antonio Mata es prácticamente desconocido, y que el "ejercicio de la memoria" en nuestro país suele brillar por su ausencia.

La campaña de "verkami" ha ido muy bien gracias a 89 amigos y amigas que han colaborado y me están ayudando. Amigos y amigas, la mayoría, a los que personalmente me he dirigido –a veces con cierto descaro– pidiéndoles directamente y sin rodeos su colaboración.

En este momento faltan 30 euros para llegar al 100% del objetivo propuesto –3000 euros– que hará posible la edición del libro. A partir de ahí, en los días que falten para concluir la campaña de "verkami" seguiré solicitando nuevas aportaciones para la edición de un disco con canciones inéditas de Antonio, que él no soñaba, pero que yo si que sueño en regalarle. ¡Ojalá sea posible!

lunes, 9 de octubre de 2017

UNA LOCA Y APASIONANTE AVENTURA: «VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA (1963-1983)».

(Texto tomado del capítulo 19 del libro 
"Mi vida entre canciones")

En el año 1983, mientras publicaba la biografía de Carlos Cano y poníamos en marcha la Asociación de la Música Popular, inicié también una aventura apasionante. Quizá de las más apasionantes que he vivido en «mi vida entre canciones». Me refiero a los tres años que dediqué a la creación y posterior publicación de los cuatro volúmenes de «Veinte años de canción en España (1963-1983)».


En aquel momento, mientras mi casa se iba llenando de vinilos (todos relacionados, directa o indirectamente, con la «canción de autor»), en mi sensibilidad y mi memoria auditiva se acumulaban miles de canciones que revoloteaban alborotadas. Era como si aquel universo sonoro, musical y poético, me hubiera invadido definitivamente. Canciones que se entremezclaban y se fundían entre sí, aportando cada una, desde su individualidad, nuevos matices y perspectivas a las otras. Y todo ello introduciéndome en el conocimiento sensitivo de la realidad, o sea, de la vida, sin racionalismos; a golpe de sentimientos y latidos. 

Aquel acercamiento activo que mantuve con nuestra «canción de autor» fue tan intenso y tan plural, que llegué al convencimiento (que hoy sigo manteniendo) de que, con el paso de los años, nada relacionado con la vida y la existencia humana le había sido ajeno. O lo que es lo mismo, que toda la realidad humana, en todas sus vertientes y manifestaciones, había sido cantada.

Frente a este convencimiento, que en realidad era una intuición, sentí la necesidad de comprobarlo objetivamente y pensé que la mejor forma de hacerlo era a través del análisis y la clasificación temática de esas miles de canciones para, luego, relacionarlas entre sí, buscar sus posibles complementariedades y, a partir de ahí, elaborar un pensamiento global referido a cada uno de los temas seleccionados. De hecho, en 1975, en el libro «Nueva canción: disco fórum y otras técnicas», ya había iniciado algo similar, aunque con menos discos y menos canciones.

El trabajo a realizar estaba claro y era una investigación realmente provocadora. Tenía muy claros sus objetivos y disponía de una gran parte del material discográfico que necesitaba para iniciarlo. El problema que se me planteaba era cómo llevarlo a la práctica. Era un trabajo muy intenso y, teniendo en cuenta los medios de que disponía en aquel momento, resultaba una auténtica locura, sobre todo teniendo en cuenta que, por ejemplo, en aquel momento no podía disponer de un ordenador y no me quedaba otra alternativa que acudir a la más pura artesanía. Menos mal que ahí estuvieron Tonona, que se entregó al proyecto en cuerpo y alma (sin ella habría sido imposible) y María José Garralón, amiga de toda la vida y amante de la «canción de autor» gallega que nos estuvo ayudando en todo lo que pudo.

Ilustraciones de Luis Eduardo Aute
para el primer volumen de "Veinte años de canción en España"
y de Amalia Avia para el tercer volumen.

Diseñamos una ficha que incluiría la letra de cada canción, su autor, el disco al que pertenecía y la referencia temática. Si la canción estaba compuesta en catalán, en euskera o en gallego, la ficha se duplicaba, una en castellano y otra en la lengua correspondiente. Imprimimos varios miles. Nos compramos unos ficheros metálicos donde poder ir guardándolas debidamente clasificadas y ¡a trabajar! 

Lo primero que hice fue un listado de temas relacionados con la identidad humana (sobre todo desde la perspectiva de los valores básicos) y con la realidad social vivida en aquel momento en nuestro país. Temas que, a lo largo del proceso de investigación, se fueron concretando y ampliando. Entre ellos, la libertad, la igualdad, el amor, la solidaridad, la amistad, el miedo, la vida y la muerte; o temas relacionados con problemas concretos como la pobreza, la represión, la guerra, la violencia, la emigración y la destrucción de la naturaleza.

A partir de ahí nos pusimos a trabajar intensamente en la elaboración del fichero. Nuestra hija Dácil había nacido y ya éramos seis en la familia.

En el curso de la investigación fueron surgiendo problemas que tuvimos que afrontar con mucha imaginación e invirtiendo todos nuestros ahorros. Tuvimos que buscar y pagar a traductores para los textos catalanes, vascos y gallegos que en los discos no venían en versión castellana; tuvimos que transcribir canciones escuchándolas varias veces porque las letras no se incluían en las carpetas de los discos; realizamos varios viajes para ampliar la información y comprar algunos discos importantes que nos faltaban y que eran difíciles de conseguir en Madrid. En fin, un trabajo duro y de muchas horas que en realidad nos resultó muy gratificante. Tonona y yo éramos muy conscientes de que merecía la pena lo que estábamos haciendo.

De aquellos viajes que hicimos para completar la información y nuestra discoteca recuerdo en especial, por lo mucho que me impactó, el de San Sebastián. Conseguimos una entrevista con Antton Valverde, tremendo cantautor del que me había hablado Xabier Lete. Nos citamos en el taller de artes gráficas que dirigía y el encuentro fue sencillamente maravilloso. En poco tiempo me ofreció una visión global deslumbrante de la canción vasca. ¡Cuánto aprendí aquel día y cuánto se reforzó en mí la admiración que ya sentía por la canción en euskera! Al día siguiente nos pasamos toda la mañana y parte de la tarde buscando y comprando los discos que Antton nos había recomendado. Compramos hasta quedarnos sin un céntimo e inmediatamente nos volvimos a Madrid. Recuerdo el regreso devorando aquellas carpetas y deseando llegar a casa para poder escuchar los discos: Maite Idirin, Txomin Artola, Aitor Badiola, Iñaki Eizmendi, Errobi, Gorka Knorr, Imanol, Oskorri, Peio Ospital y Pantxoa Carrere, Urko. ¡Y muchas más traducciones por hacer!

Pasados varios meses, cuando tuvimos hechas y clasificadas la mayoría de las fichas, me puse a trabajar en cada uno de los temas seleccionados. Primero analizaba el contenido poético de cada canción y anotaba el aspecto o la dimensión temática que abordaba; después establecía las relaciones temáticas que me iba encontrando entre ellas y, por último, redactaba un ensayo sobre el tema propiamente dicho que incluía los textos poéticos que lo fundamentaban. Redacción escrita a máquina, corregida y vuelta a escribir. Ese fue realmente el momento en que sentí la necesidad de darle las gracias a la vida por haberme permitido aprender mecanografía durante el tiempo que estudié para perito mercantil. Como ya conté anteriormente, esa fue la única asignatura que me interesó en mi paso por la Escuela de Comercio.

Ilustraciones de Isabel Villar
para el cuarto volumen de "Veinte años de canción en España"
y de Rafael Alberti para el segundo volumen.

Mientras realizaba todo ese trabajo, primero me preocupó y luego llegó a obsesionarme qué hacer con los resultados de aquella investigación para que no se quedara en casa o, en otras palabras, qué hacer para darla a conocer y compartirla. En aquel momento empezaba a tener muy claro que el resultado que iba obteniendo era de tal magnitud que superaba con creces la posibilidad de publicarlo en un solo libro. Pensaba que, en caso de editarse, habría que hacerlo, al menos, en cuatro volúmenes.

Inmerso en aquella preocupación y rodeado en casa de fichas, discos y canciones, tuve la suerte de conocer a otro maravilloso personaje que compartía muchas de mis locuras, Javier Aisa. Javier era el coordinador del consejo de redacción de la Editorial ZERO de Madrid (Grupo Cultural Zero), una editorial que había surgido durante la transición y que era heredera ideológica de la mítica editorial ZYX que había sido clausurada a la fuerza por el gobierno en 1969. Le conté a Javier la investigación que estaba haciendo y él, que también amaba la «canción de autor», me propuso publicar el proyecto en su editorial aunque teniendo en cuenta que era una empresa pequeña, prácticamente familiar, y con muy pocos medios. No obstante, le pareció bien lo de publicarlo en cuatro volúmenes. El trabajo realizado, según él, lo merecía. Como os podréis imaginar, sin dudarlo ni un segundo y sintiéndome un ser de lo más afortunado, le dije que sí y firmamos el contrato.

Y así fue. A la investigación la llamamos «Veinte años de canción en España (1963-1983)» y la publicó el Grupo Cultural Zero en cuatro volúmenes que fueron saliendo anualmente entre 1984 y 1987. 

Dos años después, Javier Aisa, por desgracia, tuvo que cerrar la empresa y los libros pasaron a formar parte del catálogo de Ediciones de la Torre. Jose María Gutiérrez de la Torre, su fundador y director, reeditó los cuatro volúmenes en 1989. La vida ha sido buena y tierna conmigo, jamas podré agradecerle su generosidad tanto como se merece.

NOTA: UNO de los ejemplares de estos libros –totalmente agotados– voy a ofrecerlo próximamente como "recompensa muy especial" dentro de la campaña de "verkami" que he lanzado recientemente para hacer posible el libro-disco "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO. CON ANTONIO MATA". Ver la campaña en el siguiente enlace: 

sábado, 7 de octubre de 2017

MARÍA GUIVERNAU "LATIENDO A RAS DE CIELO"... Y LA POESÍA "DE CALIDAD" ESTÁ DE FIESTA

Ayer 6 de octubre tuve el enorme placer de participar en la presentación del nuevo poemario de MARÍA GUIVERNAU –titulado "Latiendo a ras de cielo"–; preciosa y emocionante presentación que se realizó en la Sala La Fídula, de Madrid.

MARÍA GUIVERNAU

María es, sin la menor duda, una de las mejores y más sensibles poetas de las que podemos disfrutar actualmente en nuestro país. Poesía cuajada de latidos, de realidades hondas, de sentimientos, de una sensualidad potente y tierna, y, sobre todo, de una enorme calidad literaria.

En la actualidad María Guivernau tiene publicados dos poemarios: "Más de cien pasos de baile" (2015) y "Latiendo a ras del cielo" (2017) –publicado por Huerga Fierro editores–.

Hoy me produce una muy especial satisfacción reproducir –aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA– las palabras "robadas" del último libro de María que ayer tuve el placer de leer en la fiesta que celebramos en La Fídula, de Madrid. Fueron las siguientes:

«MARÍA lleva la palabra libertad 
grabada a fuego entre las costillas 
para no olvidarla en cada inspiración.

MARÍA es carne, y verbo, y alas,
y un corazón que late.

MARÍA tiene sobredosis de luna recorriéndole las venas, 
pero es adicta al sol. 

MARÍA no es más que la tinta de un corazón 
latiendo sobre una hoja de papel en blanco;
no es más que una coctelera de sentimientos, 
agitada,
mojándote los labios a sorbos,
resbalándonos por la garganta
para caer en nuestro pecho.

MARÍA va sin brújula, 
predispuesta a perderse en un vuelo
hasta donde quiera el cielo.

MARÍA va a tientas
y en cada paso intenta hacerse hoguera.

MARÍA baila
a golpe de latidos en el pecho.

MARÍA no puede evitar sonreír
al escuchar que le dio la vida a Mario,
salvador de negruras, luz, guía y sol.

MARÍA tiene hambre de los labios 
de la persona a amada.

Para MARÍA la esperanza es lo último que se pierde
aunque sea así, a cuentagotas.

A MARÍA la música le regala el aliento.

MARÍA mirada intensa que grita en silencio.

MARÍA contemplando el mundo a sus pies,
pies que inquietos se deslizan… y danza…

MARÍA BAILA SOLA…
… o mejor no...
… somos muchos los que bailamos con ella.»

viernes, 6 de octubre de 2017

«CRÓNICA CANTADA DE LOS SILENCIOS ROTOS». SÍNTESIS, PUNTUALIZACIONES Y ESPERANZAS.

A mediados de 1997, trabajando en Anaya en el proyecto "Aprender a vivir", viajé varios días a Buenos Aires para coordinar su lanzamiento en Argentina con el Grupo Editorial Aique; equipo de grandes profesionales con los que entablé una muy linda amistad.

Uno de aquellos días, paseando por la Avenida de Santa Fe, me encontré en el escaparate de una librería con un llamativo libro de tapa dura con una atractiva cubierta repleta de reproducciones de carátulas de vinilos. El libro lo había publicado Alianza Editorial ese mismo año y yo no lo conocía. Se titulaba «¡Solo para fans! La música ye-yé y pop española de los sesenta» y estaba escrito por Gerardo Irles. Me llamó tanto la atención que entré en la librería y, por supuesto, me lo compré.


Durante los días que permanecí en Buenos Aires aquel libro se convirtió en mi libro de cabecera. Recuerdo que terminé de leerlo en el avión volviendo para Madrid.

El encuentro y la lectura de aquel libro, como seguidamente contaré, fue para mí una total e inesperada provocación. Yo, como consecuencia de mi trabajo en el ámbito de la educación, llevaba una temporada bastante retirado del mundillo de la «canción de autor», aunque en nada había disminuido mi amor por ella (me encanta reconocer que la amo) y mi admiración hacia la mayor parte de sus creadores. 

En principio pensé que aquella lectura me resultaría relajada y divertida, sobre todo porque parecía que iba a centrarse en lo ye-yé y lo pop en la España en los años sesenta, realidad musical que había conocido y vivido en directo, aunque nunca me interesó demasiado. Lo malo fue cuando me di cuenta de que en medio de aquella trama argumental, casi llegando al final del libro, aparecía un capítulo titulado «La canción protesta y el folk». Para empezar, lo de «canción protesta» nunca me ha gustado, lo considero un reduccionismo utilizado frecuentemente con intenciones no demasiado claras. Pero lo peor vino cuando empecé a leer el capítulo y me di cuenta de que no me sentía de acuerdo e identificado con casi nada de lo que en él se contaba.

Deseo dejar claro que con mi apreciación anterior en ningún momento quiero decir que el autor del libro «¡Solo para fans!» estuviera equivocado. Aquel era su punto de vista y si pensaba así estaba en todo su derecho de expresarlo. Soy consciente de que sobre los cantautores hay bastantes personas que piensan igual y, por mi parte, hago todo lo posible por respetarlas. Pero eso no impide que al mismo tiempo manifieste con toda libertad mi desacuerdo con algunos de los comentarios que leí en aquellos atardeceres de Buenos Aires.

El caso es que aquella lectura me suscitó unas ganas tremendas de volver a España y hablar con el director de Alianza Editorial, que en aquel momento era Víctor Freixanes, para sugerirle, o mejor, pedirle, que me publicara un libro que sentía la urgencia de escribir para recuperar, desde mi punto de vista y mi experiencia, la historia y la gran aportación que supuso aquella canción llamada «protesta» (odio este término) y el folk. 

A Víctor Freixanes le encantó el proyecto y tuve todo el apoyo de Alianza para publicar mi «Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963-1997».


Volver a escribir sobre la «canción de autor» fue un trabajo apasionante y el resultado fue una crónica de la que hoy sigo sintiéndome muy satisfecho. El libro incluyó un pliego con una colección de portadas de discos clasificadas en tres grupos: «Canción del exilio», «Canción y dictadura» y «Nueva canción y arte contemporáneo», así como un apartado al que titulé «Retratos íntimos», ilustrado con caricaturas de Alfredo González, retratos literarios dedicados a Luis Eduardo Aute, Rogelio Botanz, Carlos Cano, Pedro Manuel Guerra, Pablo Guerrero, Paco Ibáñez, Imanol, Mikel Laboa, José Antonio Labordeta, Lluís Llach, José Menese, Luis Pastor, Manuel Picón y Olga Manzano, Amancio Prada, María Dolores Pradera, Raimon, Xavier Ribalta, Silvio Rodríguez, Marina Rossell, Joaquín Sabina, Chicho Sánchez Ferlosio, Elisa Serna, Joan Manuel Serrat, Jaume Sisa, Suburbano y Víctor Manuel. Por supuesto, aunque sin tapa dura, en la cubierta y en la contra, diseñadas por mi buen amigo Vicente Serrano, aparecen dos fotografías de un montón de carátulas de vinilos tomadas por José Saborit.


De este libro guardo en concreto el recuerdo de una experiencia que fue muy importante y muy esperanzadora. Hacía tiempo, prácticamente durante los diez últimos años, que, aunque seguía escuchando a algunos cantautores de siempre y de la nueva generación, no había hecho un seguimiento sistemático de su evolución y renovación. Hecho que, de alguna forma, me limitaba a la hora de extender mi crónica cantada hasta 1997. Por eso, una vez terminado el libro, cuando pensé que ya estaba listo para ser publicado, sentí la necesidad de hacer un parón y retrasar unas semanas su entrega. 

Durante aquel parón me compré muchos discos, entre ellos los dos CD's "Cantautores. La nueva generación", editados por Fonomusic en 1997 y 1998, escuché cientos de canciones nuevas que no conocía y, a raíz de eso, nació un epílogo cuyo título le robé a Silvio Rodríguez: «Te convido a creerme cuando digo futuro». Lo escribí pensando en todos aquellos jóvenes cantautores que acababa de descubrir. Entre ellos, y seguro que me olvido de algunos, Ismael Serrano, Alfonso del Valle, Carlos Chaouen, Joaquín Calderón, Antonio de Pinto, Tontxu, Andrés Sudón, Inma Serrano, Paco Bello, Javier Álvarez, Agustín Ramos, Antonio Rei, César Rodríguez, Lola Sandoval, Luis Felipe Barrio, Matías Ávalos, Máximo García Benítez (que editaba un magnífico boletín informativo titulado "Músicas para el fin del mundo"), Quique González, Rafa Mora, Juan Trova, Merche Corisco, Moncho Otero, Rosana, Jorge Drexler, Carlos Colino Segio Sleiman, Rubén Buren, Fede Comín, Elena Bugedo, Carlos de Abuin, Pedro Herrero, Paco Sanz, Niña Pastori, Fania, Ana Benegas, Manolo Tena, Miguel Dantart, Pedro Guerra, Andrés Molina y Rogelio Botanz (tras disolverse el grupo Taller Canario). Y muchos más que iría descubriendo años después y que venían a demostrar, una vez más, que la «canción de autor» estaba viva y era un «espécimen» (como diría aquel) lleno de vitalidad y esperanza.

De «Crónica Cantada de los Silencios Rotos» se publicaron numerosas críticas, comentarios y reseñas, De todas ellas me voy a permitir recordar y reproducir una que fue quizá la que más me emocionó, sobre todo viniendo de Trini de León Sotelo, periodista y alma de la, en aquel momento, extraordinaria sección de cultura del periódico ABC:

«He aquí un libro hecho con amor, aunque el sentimiento merece llamarse pasión. Nadie crea que nace del pasado con el fin de que impere la melancolía. No. Lucini mira el ayer para retomar emociones válidas para quienes las sientan y para quienes deseen saber de ellas. El tiempo se explica más y mejor a través de sus canciones porque en aquellos versos estaba la vida. [...] El lenguaje de este libro es el del alma que vibraba al mismo compás en muchos españoles. Es hermoso escucharlo».

NOTA: Dos de los ejemplares de este libro –totalmente agotado– voy a ofrecerlo próximamente como "recompensa muy especial" dentro de la campaña de "verkami" que he lanzado recientemente para hacer posible el libro-disco "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO. CON ANTONIO MATA". Ver la campaña en el siguiente enlace: 


sábado, 30 de septiembre de 2017

«CANCIONES DE IDA Y VUELTA». UN CAMBIO DE RUMBO EN MI VIDA ENTRE CANCIONES.

Hay dos principios que considero esenciales en relación con la identidad de la «canción de autor».

• El primero es que la «canción de autor» en su conjunto, al margen del significado literal de la expresión, nos ofrece la fotografía sonora del paisaje de un tiempo; paisaje sonoro en el que podemos percibir y sentir las huellas y los suspiros de los seres humanos que lo habitaron.

• El segundo principio, relacionado con el anterior, es que cualquier persona que quiera investigar y conocer el paisaje real de nuestros últimos cincuenta años de historia, irremediablemente (yo al menos se lo recomiendo), necesita acudir a ella.

Retomo estos principios en este momento porque fueron las coordenadas sobre las que decidí trabajar en 1988 cuando el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, dirigido entonces por Manuel Chávez, me encargó que estudiara la posibilidad de «narrar con canciones» la historia de lo que fue y significó la emigración española durante la dictadura franquista y los primeros años de la transición.

Apasionante proyecto que se enmarcaba, como posibilidad, en un homenaje que el ministerio quería rendir a las personas de nuestro país que se habían visto obligadas a emigrar, y que se concretaría en la creación de una gran exposición itinerante llamada "España fuera de España (150 años de la emigración española)" que viajaría por varios países americanos y europeos.


Cartel de la exposición creado por Rafael Alberti.

Aquel proyecto fue uno de los retos más importantes a los me he enfrentado en «mi vida entre canciones», posiblemente al que le dediqué más horas de reflexión y de trabajo. 

Enfrentarme a él conllevaba una enorme responsabilidad por dos motivos:

• En primer lugar porque la experiencia (y en la mayoría de los casos, el desgarro) que supone la emigración es un tema de gran complejidad social y de una tremenda profundidad humana. Una experiencia en la que el sentimiento de la esperanza se entrecruza y se siente alterado por otros sentimientos contrarios como la indignación, el desarraigo, el dolor, la soledad, la nostalgia y, en particular, la rebeldía ante la profunda injusticia que siempre supone tener que abandonar el lugar donde vives (con todo lo tuyo y lo que amas) para buscarle nuevos horizontes, desconocidos, alejados e inciertos, a la vida.

• Por otra parte, era consciente de que aquella posible historia o narración de la emigración con canciones que se me había solicitado, iba a llegar e iba a ser escuchada por muchos miles de personas, entre ellas, los miles de emigrantes de los más de treinta países de América y Europa por los que viajaría la exposición «España fuera de España»

Asumida esta responsabilidad, empecé a pensar en el proyecto recurriendo a varias fuentes: a los cuatro programas de radio sobre la emigración que había realizado dos años antes en Radio Popular; a mi fonoteca, en la que tenía recogidas y actualizadas más de 150 canciones que hacían referencia al tema desde muy diversas perspectivas; y al tercer volumen de mi libro Veinte años de canción en España, en el que ya había publicado una primera aproximación al tema.

A partir de ahí realicé un posible índice o secuencia de capítulos que luego debería desarrollar (en este caso con canciones) para narrar o describir el fenómeno de la emigración de una forma global y lo más completa posible. Aquel índice fue el siguiente:

1. Circunstancias y causas motivadoras de la emigración.
2. La salida del emigrante hacia tierras extrañas.
3. El dolor de lo que se abandona.
4. La experiencia del emigrante alejado de su realidad.
5. La vuelta al país natal, no siempre hecha realidad.


El siguiente paso fue dedicar horas y horas a volver a escuchar todas y cada una de aquellas canciones e irlas clasificando con la referencia del índice anterior.

Realizando la escucha de las canciones me reencontré con una que, de repente, produjo un cambio de rumbo respecto al desarrollo musical del proyecto tal y como me lo había planteado. Fue la canción «Emigrante» de Pablo Guerrero, que concluye con estos versos: «Pero bueno, dejémonos de melancolías / y si no hay vino, con cerveza brindamos / y porque lo pediste, solo por eso / una canción de Manolo Escobar tarareamos».

La referencia que hace Pablo Guerrero a Manolo Escobar me hizo pensar en las verdaderas canciones que los emigrantes escucharían y cantarían lejos de España cuando, por ejemplo, se reunieran para compartir sus ratos de ocio y su añoranza. Puede ser que escuchasen y cantasen alguna de las canciones que yo tenía recogidas en mi base de datos; pero seguro que habría muchas más de las que yo no había valorado y seleccionado como «canción de autor», verdaderos suspiros y latidos (paisaje sonoro de un tiempo) de buena parte de aquellos emigrantes. 

Y me vinieron a la memoria coplas como «Suspiros de España», interpretada por Lolita Sevilla; «Adiós a España», cantada por Antonio Molina; «En tierra extraña», de Penella y Concha Piquer; o «El emigrante» y «De polizón», de Juanito Valderrama. Localicé las canciones, las escuché e, inmerso en aquel contexto, me emocionaron. A partir de ahí, tomé la decisión de incorporarlas al proyecto y seguir investigando el universo de la copla; lo que significó para mí una apertura a un sentido mucho más amplio y diversificado del concepto de «canción de autor».

Realizada la investigación y una vez que pude comprobar que el proyecto era viable, le propuse al Ministerio del Trabajo (concretamente a la Dirección General del Instituto Español de Emigración, dirigida en aquel momento por Raimundo Aragón), la edición de una caja con tres LP's, o tres casetes, con treinta canciones y su correspondiente libreto.


El proyecto fue aprobado y se publicó con el título genérico de "Canciones de ida y vuelta. Antología de canciones de la emigración". Preciosa edición a la que a los tres discos, o casetes, se adjuntaron un libreto con las letras de las canciones y una colección de postales y diapositivas con imágenes históricas relacionadas con la experiencia y el drama de la emigración.


Fue una edición limitada y no comercializada. Viajó con la exposición por América y Europa y se obsequió a los departamentos de cultura y a los responsables de los diferentes medios de comunicación de los países visitados.

La exposición España fuera de España (150 años de la emigración española) se inauguró en Madrid en el Centro Cultural de la Villa y pudo ser visitada del 14 de octubre al 13 de noviembre de 1988.

Por su parte, presentamos la antología «Canciones de Ida y Vuelta» en la Sociedad General de Autores el 11 de noviembre de 1988. Preciosa, entrañable e inolvidable presentación en la que, entre otros creadores e intérpretes, participaron Juanito Valderrama, Dolores Abril, José Menese, Elfidio Alonso, Antonio Molina, Lolita Sevilla, El Fari, Luis Cobos, Marina Rossell, Carlos Cano y Pablo Guerrero.


Paco Clavel, Elfidio Alonso, Juanito Valderrama, Lolita Sevilla,
Dolores Abril, El Fari, Antonio Molina, Encarnita Polo, Luis Cobos,
Menese, Fernando G. Lucini, Marina Rossell y Pablo Guerrero
,
en el acto de presentación del libro-disco CANCIONES DE IDA Y VUELTA.
SOBRE LA EMIGRACIÓN EN ESPAÑA
.
editado en 1988.
En aquel acto tuve el grandísimo honor de conocer en persona a Antonio Molina, Dolores Abril, Lolita Sevilla y Juanito Valderrama; personas absolutamente maravillosas con las que a partir de aquel día mantuve una linda relación.

NOTA: Uno de los ejemplares de esta histórica publicación voy a ofrecerlo próximamente como "recompensa muy especial" dentro de la campaña de "verkami" que he lanzado recientemente para hacer posible el libro-disco "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO. CON ANTONIO MATA. Ver la campaña en el siguiente enlace:


jueves, 28 de septiembre de 2017

«...Y A VECES CASI LA VERDAD ES NADA» (ANTONIO MATA)

Conforme más me adentro en la obra inédita de ANTONIO MATA, más me reafirmo en la necesidad y en la importancia de recuperarla y publicarla.

Antonio desde la edición de su primer y único disco en 1977, hasta su muerte en 2014, nunca dejo de crear poemas y canciones. En cualquier momento y ocasión tomaba su lápiz, su pluma o su bolígrafo y escribía. Lo hacía en las tabernas sobre servilletas de papel con su tan característico "gracias por su visita"; en casa aprovechando cualquier soporte como podía ser el cartón de una caja de galletas; y, por ejemplo, en La Tertulia de Granada detrás de la invitación editada con motivo del 14 aniversario de la Sala.

En aquella ocasión, en La Tertulia de Granada –en 1994–, detrás de aquella invitación, Antonio escribió uno de sus poemas más hermosos con los que me he encontrado. Poema que, por cierto, –si consigo hacer posible la edición de un disco recogiendo su obra inédita– lo interpretará PABLO GUERRERO. (Adjunto una reproducción de dicho poema).

Y como este poema, cientos más... ¿Comprendéis por qué me siento ilusionado con el proyecto "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO? ¿Os dais cuenta por que estoy tan pesado en solicitaros vuestra imprescindible colaboración?... ¡Merece la pena!


«Allí por la Alhambra
cuando un ciprés
casi besaba el alba
anochecía un hombre
y una estrella tiritaba,

Frío de Andalucía,
de Jaén y de Granada,
hay que ver
cuando el granizo
toma abriles por la espalda.

A veces
casi la Alhambra
es mentira.
A veces
casi la verdad es nada.»

domingo, 24 de septiembre de 2017

"EN LA RAÍZ DEL SILENCIO" EN EL DOMINICAL DEL "DIARIO JAÉN"

Hoy se ha publicado en las páginas centrales del Dominica del Diario Jaén la siguiente entrevista con motivo del lanzamiento del proyecto "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO" sobre la obra inédita –poesía y canciones– de ANTONIO MATA. Me siento feliz de poder compartirla.

domingo, 17 de septiembre de 2017

"MI VIDA ENTRE CANCIONES" EN EL CAFÉ LIBERTAD 8 DE MADRID.

Tengo la alegría de compartir una noticia: El próximo miércoles día 20 de septiembre a las 7:30 de la tarde voy a tener el placer de presentar "MI VIDA ENTRE CANCIONES" en la Sala Libertad 8 de Madrid.

No juntaremos buenos amigos para hablar de la "canción de autor" y para celebrar que esta "viva" como "quien respira". Entre ellos tendré el placer de compartir el encuentro con Patxi Andión, Gonzalo García Pelayo, María Guivernau, Andrés Sudón, Maui, Íñigo Andión, Orlis Pineda, Rafa Alba y algunos más que todavía no me lo han confirmado.


¡Os invito a acompañarme, 
será un inmenso placer para mí, 
os lo aseguro!

domingo, 10 de septiembre de 2017

UN APASIONANTE PROYECTO EN MARCHA: CON "ANTONIO MATA" CONTRA EL OLVIDO.

Quizá uno de los proyectos más justos y apasionantes que me he planteado en mi vida es el que estoy preparando para lanzarlo, posiblemente, el día 18 de este mismo mes. Se trata de recuperar –en un pulso contra el olvido– la obra inédita de ANTONIO MATA, cantautor sureño que falleció en 2014.

ANTONIO MATA.

ANTONIO fue un gran creador que, aún en la marginalidad y en el anonimato, nunca dejó de escribir hermosos poemas y canciones. Poemas la mayoría manuscritos y muchos de ellos ilustrados por él mismo.

Ha sido emocionante descubrir que Antonio, por ejemplo, aprovechaba cualquier ocasión para escribir sobre cualquier soporte: servilletas de las tabernas, cartones de cajas de galletas, programas de mano –por ejemplo de La Tertulia de Granada– o, como seguidamente vamos a comprobar, detrás de entrañables fotografías... Evidentemente nada pudo impedir que Antonio –aún en el silencio– escribiera y cantara ¡como quien respira!

Hoy comparto aquí, donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, el siguiente textos ilustrado escrito detrás de una fotografía en el mes de julio del 87:


«Debías venir de puntillas
cuando enero sea,
quizá febrero
aunque te salgan cabrillas
en esas piernas perdidas
que se dan besos de amor en un brasero.
Siempre habrá una guitarra
sea enero o sea febrero».

martes, 5 de septiembre de 2017

«SHERPAH», UN GRUPO QUE MERECE LA PENA DESCUBRIR Y DISFRUTAR.

Una de las características de la música y de la canción popular es que en cualquier momento –cuando menos te lo esperas–, pueden llegar a sorprenderte, y a confirmarte –una vez más– que, en este mundo tan complejo en el que vivimos, la música y la canción popular son unas de las mejores y más gratificantes "compañeras de camino".

En realidad se trata de una experiencia que he vivido y sigo viviendo casi de forma cotidiana. Hace unos días, por ejemplo, esa capacidad de sorprender que tiene la música y la canción popular la experimenté con el descubrimiento de un grupo de compositores, músicos y cantantes catalanes que artísticamente se llaman SHERPAH.

Integran el grupo diez componentes, y cada una de sus canciones es una explosión de libertad sin fronteras, de buen cantar y de alegrías; alegrías compartidas y canto a la vida ¡que tanto estamos necesitando!

Grupo SHERPAH fotografiado por mi buen amigo
JUAN MIGUEL MORALES.

SHERPAH son: Joan Ramon Quirante –trombó y flauta–, Albert Moreno –trompeta–, Txevi Clemente –guitarra–, Oriol Garriga –percusión–, Roger Giménez –piano–, Sergi Quirante –saxo–, Pau Reguant –bajo–, Dan Arisa –batería–, Marta Casas –voz–, y Edgar Días –voz–...; y CANTAN ASÍ:



La música y las canciones que crean y nos ofrecen el grupo SHERPAH rompen todas las fronteras y vuelan con una gran libertad. En ellas se entremezclan –se funden– rítmos y culturas; se rompen las fronteras, y nos vienen a demostrar como la honradez y la honestidad con la vida –que a veces exige compromisos radicales– no está reñida con la belleza, con la alegría y con la esperanza.

Escuchar y disfrutar "rumba", "salsa", "reggae", "cumbia", "chachachá", o lo que sea, en la voz y en la música de SHERPAH es un placer, una alegría y, es a la vez, una forma muy especial –verdaderamente alternativa– de denunciar y romper con la realidades de este mundo que no soportamos por su carácter deshumanizante y desumanizador.

El grupo SHERPAH, surgido en Manresa (Barcelona), ha grabado cuatro discos que merecen la pena y que, por supuesto, recomiendo. El primero "Sol de la vida" autoeditado en 2006, disco al él le han sucedido "Caravana B" (2011), "Camino" (2012) y, recientemente, el titulado simplemente "H" (2017).

¡Me encanta descubrir, dar a conocer y difundir proyectos y realidades musicales y poéticas como las que SHERPAH está creando!... Ellos lo cantan, y aquí desde donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, aplaudimos su sensibilidad y su trabajo:

«Queremos hacer felices a los demás,
no hacerlos desgraciados.
No queremos odiar ni despreciar a nadie.
en este mundo hay sitio para todos.
La buena tierra es rica y puede alimentar a todos sus seres.
El camino de la vida puede ser libre y hermoso...
Seguiremos cantando la vida que empuja,
la vida que duele, la vida que mata, la vida que lleva, la vida,
la queremos vivir así.
repleta de sueños, de estrellas, de noche y de día.»

domingo, 3 de septiembre de 2017

¡ALAS!

A «MI VIDA ENTRE CANCIONES» le están saliendo alas, y es que siente una necesidad y unas inmensas ganas de volar a casa de los amigos y amigas que aún no lo tienen.


Si quieres comprarlo y hacerte con él de inmediato puedes seguir los siguientes pasos;
1. Realizar una transferencia o un ingreso de 23 € (20 € precio del libro + 3 € gastos de envío) a la siguiente cuenta bancaria:
ES70 2100 5745 2801 0020 2016
2. Comunicar la realización de la transferencia o el ingreso a mi correo: fglucini@gmail.com
3. En esa mimas comunicación indicar la dirección a la que hay que enviar el libro.
4. Inmediatamente volará por correo a esa dirección.

martes, 29 de agosto de 2017

IMPOSIBLE DEJAR DE COMPARTIRLO.

Hoy, nada más despertarme, me ha llegado un articulo dedicado a "MI VIDA ENTRE CANCIONES" que no puedo dejar de compartir. Ha sido un muy hermoso regalo.

La ha escrito CÉSAR MUÑOZ GUERRERO en el Diario Digital "Lanza", diario de La Mancha, y me ha resultado tan gratificante que deseo que tenga un espacio entrañable y agradecido aquí "DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA".

Copio el texto completo del artículo:

LOS HECHOS Y LOS NOMBRES

«Es difícil que exista en España algún estudioso que haya ensanchado tanto la canción de autor como Fernando González Lucini. La presentación de su último libro, Mi vida entre canciones, reunió a cuarenta cantantes del gremio. El alcance que sus respectivas obras hayan tenido debe mucho a este investigador, que ha situado a favor de la causa todo libro, conferencia o programa de radio al alcance de su mano. El círculo se cierra con la publicación de estas memorias. Escritas en medio año y publicadas con el apoyo de sus lectores, ponen un hito en la interpretación de una historia a la vez particular, la del autor, y colectiva, la de la nación española. En concreto, en varias partes del libro se subraya cómo las últimas décadas no podrían repasarse sin tratar este género musical.

A lo largo del relato se disipan las vacilaciones acerca de la correlación entre el padecimiento de la represión franquista y el auge de una canción reivindicativa. Es cierto: la cerrazón de la dictadura fue una traba a la hora de publicar, llegando a ser detenido el propio Lucini cuando integraba la Acción Católica. Pero no terminaron ahí los problemas, pues la represión más fuerte es la que se hace de forma imperceptible. De ello da buena cuenta el escritor cuando rememora la Asociación de la Música Popular o las crisis que, desde la Transición, se han venido atribuyendo con frecuencia intermitente a los cantautores.



Si bien la enseñanza está presente a lo largo de la trama, en ciertos momentos se ve con claridad que se encuentra al servicio de la canción como herramienta subversiva. Haya o no dictaduras de por medio, así se ha considerado siempre a lo que incite a pensar, revolver dogmas o ver más allá de las realidades oficiales. En ese sentido ha enfocado el ensayista algunas de sus obras, de cuyas creaciones da cuenta en secciones compuestas para la ocasión. Destacan sobre el resto 20 años de canción en España, monumental tratado en cuatro tomos que se comenta en sendos capítulos, y La palabra se hizo música, enciclopedia que abarca los hechos y los nombres propios que debe conocer un seguidor de la música popular en español. La generalización procede, puesto que la importancia de los intérpretes suramericanos es una constante en toda la biografía.

Mi vida entre canciones pide una urgente (desde hace años) revisión pública de la copla de Carlos Cano, la tonada de emigración de Juanito Valderrama o el soplo que Pablo Guerrero arroja sobre el doliente vacío del ser humano moderno para llenarlo. Lucha contra el desmayo intencionado de los esquemas populares, la maledicencia y el comercio de una expresión sibarita y excluyente, algunas de las estrategias utilizadas para echar abajo el prestigio y la trascendencia de una disciplina artística marcada, como decía Gabriel Celaya, para ser «el aire que todavía respiramos». Tampoco ha ayudado a esa difusión la actitud de algunos cantautores, sin duda excepciones fuera de la norma, encerrados en la exclusividad de sus criterios en lo tocante a factores tan nimios como permitir —ya no pedir ni hacer, sino permitir— la reedición de su obra. Aun así, ya se encarga la generosidad de Lucini de hacer justicia y restituir la verdad sobre la esencia de las cosas. Una trayectoria como la suya no es otra cosa que una carrera de fondo para detener los pies al olvido y mantener avispadas las conciencias.»

¡¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!

sábado, 19 de agosto de 2017

LA "PRIMAVERA" DE UN "MANUEL MOLINA" SIEMPRE SORPRENDENTE E INOLVIDABLE.

Escribo y comparto este "cuelgue"
haciendo un paréntesis en la elaboración
de la "entrada" de Lole y Manuel que estoy realizando 
en la Web "CANCIÓN CON TODOS".

Cuando hablamos de MANUEL MOLINA, refiriéndonos a nuestra música y a nuestra canción populares inmediatamente nos viene a la memoria visual y, sobre todo, auditiva, aquel MANUEL que formó dúo artístico con LOLE (Dolores Montoya), y que nos dejó tan bellísimas canciones como "Todo es de color", "Nuevo día", "Un cuento para mi niño" o "El río de mi Sevilla".

Un Manuel inolvidable que lamentablemente se nos fue –aunque siempre presente– el 19 de mayo de 2015.

Manuel Molina.

Lo que quizá no sea posiblemente tan conocido, relacionado con Manuel Molina, es que empezó a tocar la guitarra a los doce años, y que antes de crear el dúo "Lole y Manuel" formó un trío llamado "Los gitanillos del Tardón" –con Chiquetete y Manuel Rodríguez "El Rubio"–, y que, posteriormente, a finales de los sesenta, participó en el grupo SmaSH,  grupo pionero del rock andaluz en el que también participaron Gualberto García o Julio Matito.

Concretamente con el grupo "SnaSH", Manuel Molina grabó dos singles cuyas carátulas podemos contemplar a continuación:

(1971)
(1972)

Por otra parte, es sorprendente –al menos a mi siempre que lo recuerdo me sorprende y me encanta– otro single que Manuel grabó en solitario por aquella misma época –1971– con dos canciones: "La mora" de la que es autor de la letra y de la música; y la canción "Primavera" que es una curiosa adaptación del tema "Quisiera amarte menos" creado e interpretado por el cantante colombiano Óscar Agudelo conocido como "El Zorzal Criollo".



Escuchando a MANUEL MOLINA y pensando en todo su largo, intenso y magnífico recorrido  y evolución como compositor y como intérprete, me siento muy orgulloso de la "canción de autor" entre la que he vivido y a la que siento un profundo agradecimiento; agradecimiento, en particular, hacia Manuel Molina con el que siempre tuve una buena amistad y un enorme cariño.

Y para concluir esta evocación me hace feliz poder compartir un vídeo que he encontrado en el que Manuel canta esa "Primavera" interpretada y grabada en el single al que antes hacía referencia. ¡Sencillamente me encanta y, recordando a Manuel, consigue emocionarme!




«Primavera de tus 20 años 
relicario de mi juventud 
yo he tenido un cariño ignorado 
y ese sueño yo sé que eres tú. 

Cuantas veces he rogado el destino 
ser esclavo de tu sueño azul 
y ahora que sé lo que cuesta un cariño 
ya no puedo con mi esclavitud. 

Quisiera amarte menos, no verte más quisiera 
y sácame de esta hoguera que no puedo resistir 
No quiero este cariño que no me da descanso, 
hoy sufro si te alcanzo y lejos no se vivir .
Quisiera amarte menos por que esta ya no es vida 
mi vida esta perdida y es de tanto quererte 
no se si necesito tenerte o perderte 
yo sé que te he querido más de lo que he podido 
y quisiera amarte menos y buscar el olvido 
y en vez de amarte menos, te quiero mucho más 

Yo sé bien que entre dos que se quieren 
el cariño distinto ha de ser, 
mientras que uno da entera su vida 
el otro solo se deja querer 

Yo lo se y sin embargo no puedo 
apartarme de quererte yo 
y tengo miedo a que nuca termine 
esta dura condena de amor.»

martes, 15 de agosto de 2017

"BENITO MORENO": PINTURA, REALISMO MÁGICO Y SENSIBILIDAD.

Ayer incorporé a la WEB "CANCIÓN CON TODOS" la entrada musical y discográfica del gran compositor y cantautor sevillano BENITO MORENO. Este es el enlace:


Hoy aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA deseo rendirle un homenaje a su obra plástica. Bellísima y mágica obra, que no requiere ningún comentario: Desborda sensibilidad y habla por sí sola.

¡PASEN, CONTEMPLEN Y DISFRUTEN!

miércoles, 9 de agosto de 2017

¡UNA IMAGEN, UN REGALO Y UN LIBRO CON VOCACIÓN VIAJERA!

El pasado domingo, día 6, mi buen amigo RAMÓN TARRÍO me hacía llegar desde Ceuta esta fotografía realizada nada más recibir el libro "MI VIDA ENTRE CANCIONES"... Me emocionó verme ahí y me apetece compartir esta hermosa imagen aquí donde "CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA"... ¡Gracias Ramón!


Aprovecho este "cuelgue" para recordar que el libro "MI VIDA ENTRE CANCIONES" –que decidí "autoeditarme" y que tiene "vocación viajera"– puede y está deseando ser "comprado". Gesto que me dará mucha alegría y que puede realizarse siguiendo estas indicaciones: 

1. Realizar una transferencia o un ingreso de 23 € (20 € precio del libro + 3 € gastos de envío) a la siguiente cuenta bancaria:
ES70 2100 5745 2801 0020 2016

2. Comunicar la realización de la transferencia o el ingreso a mi correo: 

3. En esa mimas comunicación indicar la dirección a la que tengo que mandar el libro y si desea recibirse dedicado.

4. Inmediatamente yo mismo mandaré el libro por correo.

¡ABRAZO GRANDE, GRANDE, GRANDE!