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domingo, 4 de septiembre de 2016

"NICOLÁS CAPELO" DANTO LA NOTA (CANCIONES, FILIAS Y FOBIAS).

NICOLÁS CAPELO cantautor, escritor, actor y ¡amigo! acaba de publicar su libro titulado "DANDO LA NOTA (CANCIONES, FILIAS Y FOBIAS) y es para mí un enorme placer recibirle aquí "DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA".



La presentación del libro será el próximo viernes día 16 a las 20:00 horas en el Centro de Arte "Harina de otro costal" en Trigueros.

El prologo del libro ha sido creado por el escritor Diego Lopa Garrocho y, con el permiso de Nicolás, me permito el lujo de reproducirlo a continuación:

«“No soy escritor, ni mucho menos poeta”…  

Si alguien que niega de entrada sus habilidades poéticas y además se autodefine, en una de sus letras, con estas palabras: “Permuto el maletín por la guitarra, chaquetas por pulseras y colgantes, pantalón de pinzas por vaqueros…”  te pide que lo prologues en este parto de su primer hijo literario, la verdad es que la cosa se presenta difícil, salvo que el personaje en cuestión se llame Nicolás Capelo.

Lo conocí una tarde de primavera en la presentación de su “Palabra de mujer” y tuvimos esa sensación de sintonía desde el segundo cero que prologa las amistades de largo recorrido. Con Nicolás Capelo, esa cercanía es modo de vida, “Nada soy, nada tengo…”,  y va regalándola de modo altruista, “cambiando chaquetas por pulseras y colgantes” y es que Nicolás es un artista del alma que se viste con los ropajes coloristas de la sensibilidad. 

Una noche de verano, rodeados de poetas y de azahares, entró definitivamente en mis sentimientos musicando los versos que, entre todos, fuimos pariendo cercanos al mar. Escuchando esas notas entendí que Nicolás Capelo podría caminar por el camino del arte que se propusiera. Ahora compongo, ahora canto, ahora recito, ahora pinto, ahora escribo, ahora miro, ahora digo, ahora sonrío y todo desde ese desenfado que lo convierte en un comunicador nacido para regalar y no solo, como dice en una de sus canciones, “para moverse en lo obsceno como Pedro por su casa”, porque él se mueve cómodamente por cualquier ritmo de la vida, aunque ciertamente sea aún más musical navegando por esa obscenidad calculada de la que presume.



Emprende este camino, que me ofrece prologar, con una mochila llena de vivencias, de poemas del alma, de sensibilidades tatuadas a flor de piel y con ese bagaje, amigo Nico, te será fácil rellenar los folios que ahora miras y que ves ”de blanco Macael”. Los llenarás con poemas de amor, de sexo “puro”, de experiencias, de abrazos soñados o de “dulces amaneceres del último día” como los  de Marga.

He caminado por las páginas de este poemario como un paseo gratificante, tú lo haces apetecible desde su sencillez y deseable desde su sensualidad.

Amigo Nicolás, me pediste un prólogo informal y yo te digo que mejor uno casi formal porque, independientemente de que tu encares la vida con una sonrisa desenfadada, salpicada de pinceladas golfas, mirándola desde el prisma optimista de la intrascendencia, los versos de este poemario están preñados del realismo mágico del amor, de los recuerdos, del sexo con y sin amor, de sueños, de miradas y de nostalgias del alma.

Confieso que leerlos ha superado la sensación de escucharlos en tu voz, porque con ella los adornas de vida, pero sentir la cercanía del papel da licencia al lector para con su compañía elegir el camino más próximo a cada cual y a su estado interior.

Ya tienes tu primer libro, ya eres hombre completo tras el hijo y el árbol (no te olvides de Inma) y ahora, amigo Nicolás, solo te falta montar en globo, cosa que sin duda acabarás por hacer, aunque para esa aventura no esperes que te prologue acompañándote.

Abróchense los cinturones de los sentimientos, pisen el acelerador de sus sueños y disfruten del paisaje… DANDO LA NOTA.

Diego Lopa Garrocho, tu amigo.»

¡FELICIDADES AMIGO NICOLÁS!