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domingo, 25 de diciembre de 2016

AMOR, AMOR Y MÁS AMOR... ESTE ES HOY MI DESEO COMPARTIDO

Hoy es Navidad, y hoy –un día más– deseo para todos los amigos y amigas de este rinconcillo –donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA– mucho AMOR...; AMOR, AMOR y MAS AMOR; todos los días y en cualquier dirección.


¡GRACIAS POR ESTAR AHÍ Y POR VUESTRA AMISTAD!

jueves, 22 de diciembre de 2016

RETRATO ÍNTIMO DE «ROGELIO BOTANZ»

ROGELIO BOTANZ

Este "retrato íntimo" fue, y es, para mí, muy especial. 
Lo escribí después de participar en el primer concierto en directo 
que le vi y le escuché a Rogelio. Salí de la Sala de Conciertos, 
llegué a mi casa, me puse a escribirlo y a los pocos días
lo publiqué en mi libro "Crónica cantada de los silencios rotos".
Hoy deseo evocarlo aquí para felicitar a Rogelio por su
cumpleaños, y para unirme a todos los buenos amigos que van –y
vamos– a celebrar su nueva etapa de "JÚBILO".


A ROGELIO BOTANZ, aunque suele asociársele al Movimiento de la  Nueva Canción Canaria –como componente del grupo "Taller", y aunque ha sido muy recientemente cuando hemos podido empezar a disfrutar de sus canciones, en directo, fuera de las Islas, hay que considerarlo como uno de esos jóvenes y grandes genios del arte y de la música que son inclasificables; un genio que ama tanto y tan apasionadamente su actividad creadora que, en realidad, lo que menos le preocupa es entrar en el aparatoso maremágnum del "marketing" y de la "superproducción" con todos sus "floripondios" incluidos. (A Rogelio no le queda tiempo para eso.)

A él lo que verdaderamente le entusiasma es investigar, crear, jugar con su imaginación y su fantasía, experimentar nuevas formas expresivas y, sobre todo, disfrutar comunicando y compartiendo, con los que quieran escucharle –sean muchos o pocos–, sus historias cantadas, sus ritmos, sus danzas, sus juegos expresivos, o sus sanas locuras –sanas por lo que tienen de liberadoras– como es, por ejemplo, la puesta en marcha en cualquier espacio –grande o pequeño– de su perfecta, simbólica, increíble y, por cierto, siempre eficaz "máquina para correr".




Rogelio Botanz procede de Legazpia (Guipuzkoa) y lleva incrustadas en sus entrañas la alucinante belleza de aquellos paisajes, la nobleza del alma vasca, y la fuerza humana y trabajadora de Euzkadi. (Con frecuencia, en sus recitales, nos habla de su familia y se le percibe sinceramente enternecido cuando evoca a su madre o a aquel padre, "afilador de guadañas", que supieron engendrarle tanta pasión por la vida). 

A los veintiún años se traslada a Tenerife, para hacer la "mili" y, enamorado de aquella isla y de sus gentes, decide quedarse a vivir allí; una opción que asume con todo lo que implica, desde su sensibilidad y desde su responsabilidad, el dedicarse plenamente al conocimiento y a la investigación de la cultura canaria, y en particular de la música isleña.

En el entramado de estos breves apuntes biográficos, se configuran en Rogelio tres rasgos característicos de su personalidad –y, coherentemente de sus creaciones–: la fuerza de su capacidad expresiva; su fluidez imaginativa, y su concepción ética y social de la existencia.




Las canciones, las danzas, los juegos rítmicos y musicales de Rogelio Botanz destacan por la fuerza y la solidez con las que nacen y con las que él sabe transmitirlas. Son canciones, danzas y ritmos que penetran y se contagian de inmediato, movilizando, no ya los sentimientos, sino toda la realidad corporal. Cantar, bailar, jugar y disfrutar con Rogelio, en cualquiera de sus recitales, es inevitable.

Por otra parte –y, sin duda, claramente influido por su vocación de "maestro" y por las tareas educativas que habitualmente emprende– las creaciones de este vasco/canario derrochan imaginación; cada una de ellas es como una aventura fascinante cuajada de símbolos; de atrayentes y misteriosos personajes; y de mundos fantásticos que cualquiera puede libremente recrear. En cada un de sus creaciones se desvela un especie de "micromundo" de sensaciones en el que se entremezclan de forma inseparable todos los lenguajes.




Finalmente, la personalidad y la obra de Rogelio transpiran una ética hondamente positiva y radicalmente democrática; es, la suya, una ética fundamentada en el valor de la "igualdad", alimentada en el enriquecimiento de la "interculturalidad", y proyectada –siempre de forma alegre, lúdica y generosa– a la creación de ámbitos para el encuentro, para el diálogo y para la gran fiesta de los que creemos que a los seres humanos es mucho y más bello lo que nos une, que lo que puede separarnos y enfrentarnos.

En la obra de Rogelio se cumple aquello que Antonio Gala nos anunciaba: La música en un día impar, quizá nos hará comprender que somos todos hermanos incompletos, y que todos somos un ritmo o un estrofa o un silencio de la eterna armonía universal.

sábado, 17 de diciembre de 2016

"EL CABRERO" Y "ALBERTO CORTEZ": TESTIMONIO VIVO Y ESPERANZADOR DE UNA GRAN E INDESTRUCTIBLE AMISTAD... Y LA "GRANDEZA" SIGUE LATIENDO EN LA ENTRAÑA DE LA "CANCIÓN DE AUTOR" DE CALIDAD Y DEL MÁS PURO FLAMENCO.

Ayer, día 16, tuve la suerte y el placer de asistir al concierto que EL CABRERO nos ofreció en el Auditorio Nacional de la Música, de Madrid, acompañado de Rafael Rodríguez a la guitarra... Magnífico concierto que –como siempre que escucho cantar a El Cabrero– me provocó un impacto emocional "de larga duración"... Belleza, jondura, desbordamiento de humanidad y mucha –¡muchísima!– sensibilidad... ¡Qué grande, que bello y que honesto EL CABRERO!

Fotografía del concierto de ayer –día 16 de diciembre–.
El Cabrero acompañado a la guitarra por Rafael Rodríguez.
Imagen publicada y tomada de la página de facebook
de la "muy buena gente" de Culturas Indómitas.

Concretamente, del concierto de ayer en el Auditorio de la Música hubo tres momentos –percepciones y sentimientos– que me impresionaron de forma muy especial, y que hoy no puedo dejar de comentar:

El primero fue el encuentro que se produjo entre El Cabrero y Alberto Cortez, grandes amigos y cómplices desde hace mucho tiempo. 

Antes de que llegara El Cabrero al teatro, allí estaba Alberto esperándole en el camerino; ahí estaba el "amigo del alma" que no quiso faltar a tenderle "al cantaor" su cariño, su admiración y su abrazo. Después llegó José y se encontraron. ¡Fue un momento mágico y muy emocionante! Todo un testimonio de "tierna complicidad" entre dos grandes ¡grandísimos! maestros de nuestro canto y cante popular.

Poco antes de empezar el concierto, Alberto, con gran dificultad –está recuperando su movilidad– entró en el patio de butacas –lo tuve prácticamente al lado–... ¡Que miradas más hermosas dirigidas a El Cabrero!, ¡que aplausos mas apasionados!, ¡que sonrisa tan limpia!... Y José se echó a cantar y le dedicó un cante a Alberto; y a Alberto gritó "¡Amigo!" y se le saltaron las lágrimas... ¡Bendita sea la amistad!... Alberto no podía faltar al concierto de su amigo José, ¡fuera como fuera!... Y pienso: ¡Cuántos gestos como éste precisa hoy en día nuestra música popular!; ¡Cuánto "ombliguismo" y cuando "individualismo" está sobrando y ensombrando el actual universo de nuestra "canción de autor"!

El Cabrero y Alberto Cortez en el camerino  del
Auditorio Nacional de la Música, de Madrid.
(Fotografías de Culturas Indómitas).

El segundo momento profundamente impactante del concierto de ayer fue cuando El Cabrero evocó a Horacio Guarany –otro gran maestro de los imborrables–, y cantó –magistral y apasionadamente– su canción "Si se calla el cantor".

¡No puedo evitarlo! cada vez que escucho a José cantar su versión del gran tema de Horacio, no puedo dejar de preguntarme, aquello que tantas veces se ha preguntado Luis Pastor, "¿Dónde están los cantautores?"... Pues sí: «Que ha de ser de la vida si el que canta / no levanta su voz en las tribunas / por el que sufre, por el que no hay / ninguna razón que lo condene a andar sin manta. / [...] Debe el canto ser luz sobre los campos / iluminando siempre a los de abajo.»... Y yo me sigo preguntando todavía "¿donde están los cantautores?"

Por último, anoche el el Auditorio de la Música de Madrid, una vez más, estallaron mi admiración, mi gratitud y mi más profundo cariño hacia una mujer grande, grande, grande –de las imprescindibles que diría Brecht–: ELENA BERMÚDEZ; siempre cerca de El Cabrero –a su lado y de su lado–; luchadora, fuerte, revolucionaria, humilde y muy tierna; siempre ahí en la sombra; a un lado –a su lado y de su lado– y dando palabra y sentido a muchos de los "cantes" de José.

En fin, evidentemente –para mi, al menos– como acabo de decir, el concierto que viví ayer fue magnífico e inolvidable... El resto lo reafirma mi mi buen amigo José María Velázquez-Gaztelu, en el texto que aparece en el programa de mano del concierto. Dice, por ejemplo, José María:

El Cabrero. (Fotografía de David Palacín).

«El Cabrero siempre ha mostrado una inquebrantable fidelidad a una ética forjada a la luz de las estrellas y oyendo los mensajes del viento en las duras tierras de Aznalcóllar. [...] Cuarenta  tres años lleva en los escenarios y desde el primer momento ha mantenido la lealtad a la estrofa de uno de sus cantes que es el resumen palpitante de su ideario: "Cuando hay algo que decir / no se puede uno callar / porque callar es morir"... Y yo finalmente añado: "¡Bendito sea José Domínguez El Cabrero!"... Y hoy, de paso, "¡Bendito seas tú también, Alberto Cortez de nuestra alma!".

lunes, 12 de diciembre de 2016

DESDE MI ATALAYA: «MI VIDA ENTRE CANCIONES»


Desde el 11 de abril pasado no he publicado nada desde aquí, desde MI ATALAYA... En realidad, en ningún momento he dejado de estar en este rinconcillo tan personal y tan íntimo buscando la paz, el equilibrio y la esperanza; que, –por cierto– ¡falta me han hecho!. He pasado aquí largos ratos disfrutando de las canciones que más amo; pensando "para atrás y para adelante" –más para "adelante" que para "atrás"–; borrando de mi vida ciertas mediocridades que han intentado herirme –sin éxito– en estos últimos meses, y, sobre todo, proyectando lo que me gustaría hacer –o a lo que debo dedicarme– en el próximo año que está a punto de iniciarse.

Normalmente en las recientes estancias en MI ATALAYA –desde el mes de abril– no he escrito nada; y, si lo he hecho, no lo he publicado; he preferido guardarlo en mi intimidad. Sin embargo hoy quiero y necesito reiniciar mis reflexiones compartidas desde esta "solitaria-altura"; hoy que, tras tomar varias decisiones importante, camino ya hacia un nuevo horizonte.

Os cuento: La primera decisión que he tomado –por supuesto compartida con mi familia– ha sido dejar la casa en la que vivo –que se me hace demasiado grande–; abandonar definitivamente mi garaje; desprenderme de la mayor parte de las pequeñas y grande joyas –relacionadas con la "canción de autor"– que he venido guardando y coleccionando; y mudarme a otro espacio más pequeño en el que quepa lo imprescindible para poder realizar el trabajo y para responder a los retos que quiero afrontar a partir de ahora. (Por supuesto, en las próximas semanas espero poder ir dejando en muy buenas y generosas manos todo el "patrimonio" del que tendré que desprenderme, con la seguridad de que nada va a perderse, ni va a ser "inflavalorado" como algún "ignorante" ha intentado hacer últimamente.)

En segundo lugar, he decido que, mientras pueda, seguiré dirigiendo la WEB "CANCIÓN CON TODOS" –ahora con el imprescindible apoyo y respaldo de la SGAE–; continuaré alimentando este blog en el que "CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA" –visitado por varios cientos de personas a diario–; mantendré el "BUEN DÍA" cotidiano en mi muro de facebook; y disfrutaré con mis colaboraciones en Radio Nacional, y con la dirección de los diez nuevos programas de TV que próximamente vamos a iniciar en la UNED/TV2.

Y, en tercer lugar, y quizá esta sea –para mí– una de mis últimas decisiones más importantes, me he decidido a volver a escribir y a editar un libro, cosa que no hago desde el año 2009 –desde que publiqué "¡Dejadme la esperanza!", dedicado a Miguel Hernández–. Era algo a lo que había renunciado voluntariamenten pero que ahora varios amigos y amigas me han animado a retomar.

De ese nuevo libro, de momento, poco puedo contar puesto que lo tengo en el inicial proceso de gestación y porque no pienso centrarme en él, a fondo, hasta que me encuentre ya centrado en mi nueva casa.

Sé que va a ser un libro de "memorias" –de "mi memoria", mejor dicho– relacionadas con los casi cincuenta años que he dedicado a la "canción de autor". Sé que en él me propongo "contar" lo que "no he contado" y "me apetece y me falta por contar". Sé que va a ser un libro testimonial –no histórico– lleno de anécdotas, de afectos, de reencuentros, y, por supuesto también, de alguna que otra decepción y desencuentro... Y sé también como va a titularse «MI VIDA ENTRE CANCIONES».


En fin, amigos y amigas, sea como sea, y mientras "el cuerpo aguante" –que está dispuesto a aguantar un rato largo– aquí sigo, y a aquí seguimos, CANTANDO –y contando– COMO QUIEN RESPIRA.

viernes, 9 de diciembre de 2016

ÁRBOLES PARA UN "CANTIJUEGO"

Estar tarde, a las 4:50 –aproximadamente– voy a dedicar a LOS ÁRBOLES 
el espacio que realizo todos los viernes en el programa de 
Radio Nacional "ESTO ME SUENA. LAS TARDES DEL CIUDADANO GARCÍA". 
Para ir "calentando motores" se me ha ocurrido recuperar 
este "CANTIJUEGO" que ya compartimos hace cinco años.

Hoy vamos a cantijugar con 20 canciones que tienen como protagonista un "arbol"; puede ser un pino, un olmo, un limonero, una encina, un olivo, o, simplemente, un árbol cualquiera... Esas 20 canciones son las siguientes:


• A una encina verde
• El pi de Formentor
• A un olmo seco
• Mi árbol y yo
• Planta un árbol
• El árbol de los libres
• Com un arbre nu
• De árbol a árbol
• El árbol que tu olvidaste
• Árboles negros
• Gernikako arbola
• Els que diuen els arbres
• Sin hijo, ni árbol, ni libro
• El árbol ce la ciencia
• Canción del árbol del olvido
• Canción del olivo
• Arbola zaharra bezala
• Como los olivos
• Bajo un olivo
• Hojas de limonero

Las 20 canciones anteriores están grabadas en los 20 discos que puedes observar a continuación:

El "cantijuego" de hoy consiste en respoder a dos preguntas:

• ¿En cuál de los 20 discos están grabadas cada una de las 20 canciones enumeradas? 
• ¿Quién canta esa canción?

Y ahora a "cantijugar"...; podríamos hacerlo evocando y cantando los versos de Federico García Lorca:

«Arbolé, arbolé 
seco y verdé.
La niña del bello rostro 
está cogiendo aceituna. 
El viento, galán de torres, 
la prende por la cintura». 

martes, 6 de diciembre de 2016

JORGE TYLKI "¡URGENTE!"

Una de las mejores y más emocionantes experiencias que me viene proporcionando la "canción de autor", a lo largo de más de cuarenta y cinco años en que llevo siguiéndola y "amándola", es cuando de forma inesperada –actualmente, por ejemplo, "cacharreando" en internet– descubro a algún o alguna joven cantautor o cantautora que no conozco y que desde el primer momento de escucharle consigue "engancharme": me "gusta", me parece que tiene –o que promete– mucha calidad, y sin pensarlo demasiado me decido a perseguir su trabajo el tiempo que sea necesario.

He de decir –serán ya por los muchos años que llevo en el "tajo"– que normalmente no suelo equivocarme, y que, tarde o temprano, mis intuiciones no suelen decepcionarme, y lo que fue un inesperado descubrimiento personal se convierte –felizmente– en una realidad de calidad y de mucho futuro, a pesar de los malos tiempos que corren para la "canción de autor". (Malos tiempos en particular desde la perspectiva de la falta de originalidad, riesgo y apoyo de una "industria discográfica" totalmente en crisis; y del frecuente acomodo de los autores a esa falta de riesgo y de originalidad.)

Pues bien, uno de esos inesperados descubrimientos –que, por cierto, consiguen encenderme la esperanza– fue el que realicé hace algo más de dos años con el cantautor JORGE TYLKI. Encontré y escuché en YouTube el vídeo-canción de Tylki titulado "Estrellas del anonimato" y consiguió llamarme la atención y atraparme.

Jorge Tylki

Dejo aquí el video de "Estrellas del anonimato" para que, si os apetece, podáis disfrutarlo:


Hecho el descubrimiento inicial e inesperado de JORGE TYLKI he seguido su trayectoria como compositor y como intérprete, y –desde hace ya un tiempo– vengo deseando y esperando la grabación y la publicación "urgente" de su primer disco. "Urgente" porque creo que merece la pena que sus canciones se escuchen y puedan disfrutarse; y porque sigo pensando que Jorge es uno de los cantautores por los que en este momento merece la pena apostar.

Pues bien, ese disco "URGENTE" de Tylki acaba de ser publicarlo, y para mí –tras disfrutarlo varias veces– ha supuesto una gran alegría, sobre todo al poder constatar que, pasado el tiempo, viene a confirmar la calidad musical y poética que ya percibí, hace más de dos años, tras escucharle por primera vez.


Estas son las canciones que pueden escucharse en el disco:

1. Golpes.
2. Corazones solitarios.
3. Dos perfectos extraños.
4. Sincero.
5. Pobreza crítica.
6. Cajita de música.
7. Conociendo Madrid.
8. Te espero.  
9. Quiero.
10. Noticias buenas.
11. Aún tenemos luna (Con Dani Flaco).
12. Veinte canciones crueles.

Musicalmente, "Urgente" es un disco muy hermoso. Con unos magníficos arreglos de Micky Forteza-Rey, la orquestación –en todas y en cada una de las canciones– acaricia, subraya, envuelve y le da brillo al contenido de los poemas; ofreciéndole a la voz de Jorge vuelo, "color", acentos y fuerza expresiva. Fusión armónica entre la palabra y la música –nada fácil– de la que son felizmente responsables Álex Albalá (teclados), Joan Tena (guitarra acústica), Sesk Kpell (saxo). Dani Peña (bajo) y David García (batería).

Poéticamente, "Urgente" recoge doce textos de Tylki que nos permiten acercarnos a una amplia y coherente diversidad de "latidos" –ya lo dijo Vázquez Montalbán «las canciones son latidos»–; latidos de ausencia y desamor, de desgarro interior, de sinceridad, de afirmación personal frente a la adversidad, del impacto de lo cotidiano, y, sobre todo –como telón de fondo– latidos de esperanza especialmente explícitos en dos canciones de Jorge que para mi son muy hermosas: "Cajita de música" y "Noticias buenas".

De cualquier forma, desde el primer momento que escuché "URGENTE" –y se trata de una de esas debilidades personales totalmente subjetivas– hubo una canción que logró atraparme y emocionarme muy especialmente; tanto que va a ser con la que concluya este "cuelgue"; os invito a escucharla en el siguiente vídeo, y, después, os sugiero que conozcáis el trabajo musical y poético que está realizando JORGE TYLKI... ¡"URGENTE" es, sin duda, un buen "autoregalo", para estas navidades que ya se nos echan encima, casi sin quererlo!

La canción se llama: "TE ESPERO":