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lunes, 29 de junio de 2015

DESDE MI ATALAYA: DE COMO "EL CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR" ES YA UNA MUY INMINENTE REALIDAD. REFLEXIONES PERSONALES AL RESPECTO.


Desde el pasado día 18 de junio en que estuve en Pamplona –donde se creará, en el próximo otoño, el CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR– he estado buscando un momento tranquilo y "relajao" –como el de hoy– para subirme a MI ATALAYA y comentar CÓMO y PORQUÉ de esa creación, y, sobre todo, para compartir la alegría que siento de que ese sueño –que siempre pensé que era posible– al fin se vaya a hacer realidad en Navarra.

En ese sentido, permitidme que desde aquí os haga llegar los siguientes  comentarios y reflexiones:

PRIMERA REFLEXIÓN

Lo he repetido muchas veces, y hoy vuelvo a hacerlo: Desde hace tiempo vengo reivindicando la necesidad de la creación de un Centro dedicado a la Investigación y el Desarrollo de la Canción de Autor que pueda llegar a ser un "espacio cultural" en el que se recoja y se conserve la historia documental y sonora de ese "género musical y poético" que ya tiene más de cincuenta años de existencia en nuestro país y que, hoy por hoy, prosigue su andadura.


Esta reivindicación es, por una parte, puramente cultural; se trata de la conservación y el cuidado de la "memoria" contra el olvido en el ámbito de la "canción de autor"; y de encontrar y poner en marcha los medios necesarios para que esa expresión artística se conozca, se difunda y se potencie en su riqueza y pluralidad.

Pero la creación de un Centro de la Canción de Autor es, a la vez, una reivindicación y una necesidad muy personal que responde fundamentalmente a dos razones:

La primera de esas razones es mi –llamémosle– obsesión, de que no se pierda todo el material sonoro, gráfico y documental que he venido acumulando a lo largo de los años en que vengo amando, investigando y siguiendo muy de cerca la "canción de autor". Material que en distintos momentos ha "viajado y volado" por Latinoamérica y por algunas ciudades españolas, pero que al final siempre "ha regresado" y permanece en el ya conocido "garaje" de mi casa por el que han pasado –como interesados visitantes– cientos de personas, e incluso muchos investigadores y periodistas.

La segunda razón que justifica mi reivindicación y mi necesidad personal de crear un Centro de la Canción de Autor responde a que todo ese material que se va acumulando en mi casa no muera conmigo el día en que me toque largarme de este mundo (como diría Íñigo Coppel: "Dios no lo quiera").


Considero que es urgente que ese material esté "atesorado" en un lugar que pueda ser público, y en donde sea conservado, difundido y enriquecido por un equipo de personas que realmente crean y defiendan, con entusiasmo y convicción, lo que –en un sentido amplio y diverso– llamamos "canción de autor".

SEGUNDA REFLEXIÓN

Decidida, por mi parte, la creación de un Centro de la Canción de Autor como un proyecto colectivo –en el que por supuesto seguiré colaborando–, y tras tomar la decisión de "ceder" a ese Centro todo el material sonoro, gráfico y documental que he ido acumulando con el paso del tiempo, el reto –y, a la vez, la dificultad– que me he venido planteando últimamente ha sido encontrar DÓNDE, CON QUIÉN y CÓMO ponerlo en marcha, de forma que realmente se mantenga y se continúe –con absoluta coherencia y fidelidad– la conservación, la difusión y el desarrollo de la "canción de autor" como género artístico musical, poético, e, indiscutiblemente, social.

En principio pensé –y en esto llevo más de cuatro años– que el proyecto de creación del Centro no sería demasiado complicado, pero lamentablemente no ha sido así. Me cuesta reconocerlo, pero a pesar de que han sido muchas las personas que me han apoyado –por ejemplo, en la creación y en el lanzamiento  de la Web "CANCIÓN CON TODOS"–, no ha surgido –hasta hace unos días– una institución o un colectivo realmente interesado en ponerlo en marcha, no solo con la expresión de sus deseos y de su buena voluntad, sino además –y esto es lo imprescindible– comprometiéndose en el proyecto, o sea, arriesgando, diseñando y poniendo en marcha verdaderas y concretas estrategias –estructurales y económicas– que lo hicieran posible.

Tengo que expresar y reconocer el fracaso –durante estos últimos años– de mis negociaciones para la creación Centro de la Canción de Autor. Fracaso, por ejemplo, con el Ministerio de Cultura, con el Instituto Cervantes, con la Junta de Andalucía –a pesar del gran interés y de la lucha mantenida "codo con codo" con Juan Trova durante un montón de meses–, con el ayuntamiento de Madrid, o con la Sociedad General de Autores que un buen día tomó la decisión de "cargarse" todo un conjunto de acciones que habíamos emprendido a partir de la publicación de obras como "Manifiesto  Canción del Sur", los tres tomos de la enciclopedia "Y la palabra se hizo música", la serie de discos "La palabra más tuya" o "El canto emigrado de América Latina", o la colección "Canción y literatura" que decidieron cargarse nada más nacer, y de la que tan solo pude publicar el volumen dedicado a Miguel Hernández –los de Neruda, Alberti o Lorca, por ejemplo, duermen desde entonces sin publicar, aquí a mi lado, sobre mi mesa de trabajo–.

TERCERA REFLEXIÓN

Pese a todo lo anterior, en todo este tiempo pasado no he perdido la esperanza en que la creación del Centro de la Canción de Autor era posible o un sueño realizable –con razón el amigo Antonio Fernández Ferrer me califica como "el empecinado"–. 

Lo cierto es que desde hace meses mantengo una convicción que me ha fortalecido:


E inmerso en mis convicciones, hace unos días –en la semana del 15 al 21 de junio– he mantenido un encuentro –tras largas conversaciones– con la Asociación de Cantautores "OJALÁ" de Navarra y, más concretamente, con tres de sus componentes JAVI MARTÍN –su fundador–, MAITE MENÉ e IÑAKI AUZMENDI. Extenso encuentro, de varios días de reflexión y de trabajo, en el que me han expresado su decidida voluntad de crear el Centro de la  Canción de Autor en Navarra, y en el que conjuntamente –a partir de su compromiso y de sus iniciativas– hemos diseñado y puesto en marcha un conjunto de estrategias y de acciones estructurales y económicas para que el Centro pueda crearse oficialmente en el próximo otoño.

El Centro, tendrá su sede en "EL BARDO ESCALDAO" –local de la Asociación que va a ser reformado para darle su acogida–; se inaugurará en el mes de noviembre con una exposición y unos conciertos en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra (situados en Pamplona y conocidos como "BALUARTE"), y acogerá la exposición permanente "Y la palabra se hizo música", el desarrollo de la web "Canción con Todos", la Biblioteca y la Fonoteca de la Canción de Autor, y todo el conjunto de imágenes y de documentación recogidas en mi archivo personal en relación con este género. (Por supuesto será un Centro abierto a la solidaria colaboración y participación con otras Asociaciones o Colectivos relacionados con la "canción de autor").


Creo sincera y felizmente que hemos adoptado una decisión realista, calculada e importante, que personalmente me satisface y me ofrece seguridad, y –lo que es más importante– que va a hacer posible la creación del "Centro de Investigación y Desarrollo de la Canción de Autor" que hace tiempo venimos proyectando.

En este momento estamos gestionando todos los pasos y procesos legales y organizativos necesarios para su puesta en marcha; pasos y procesos de los que iremos informando, y que "simbolizaremos" como gesto inicial –en el mes de agosto– con en el traslado de la exposición "Y la palabra se hace música" a su "nueva residencia" en "El Bardo Escaldao".

Para concluir este cuelgue deseo agradecer a los componentes de la Asociación de Cantautores "Ojalá" –y en particular a Javi, Maite e Iñaki– su amistad y su compromiso; y el que me hayan realizado la propuesta, que gozosamente he aceptado, de que el nuevo Centro lleve mi nombre. ¡GRACIAS!... ¡y echémoslo a volar "como quien respira"!