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miércoles, 3 de junio de 2015

DESDE MI ATALAYA: DE LA CANCIÓN Y DE LA POESÍA..., ¿QUÉ CANTAN Y ESCRIBEN LOS JÓVENES POETAS DE AHORA? (PRIMERA PARTE).



Llevo ya varios meses con muchas ganas de subirme a MI ATALAYA para reescuchar tranquilo una serie de canciones que hablan precisamente de la canción y de la poesía, y que, de alguna forma, aunque habitan en mi memoria, hace tiempo que no me he parado a escucharlas con calma.

Hoy por fin me he decido a hacerlo. He de confesar que ha habido un motivo que ha precipitado en mí este momento y esta necesidad; me refiero a unas declaraciones que leía hace unos días en las que un joven y conocido "cantautor" decía: «Me gustaría a veces hacer más canción social o más poemas sociales pero, sobre todo en el tema de la canción social, temo caer en el planfleto, porque hay que ser muy fino para hacer una canción y que no suene a panfletaria».

Por supuesto, respeto el punto de vista de este cantautor –cada uno puede cantar lo que quiera, lo que sepa, o lo que le salga, ¡no faltaba más!–; sin embargo me gustaría comentarle que en lo que se refiere "a la  canción y la poesía social" –hoy necesarias e imprescindibles– no es que se tenga que ser "muy fino" para hacerlas –que es como no decir nada o camuflar una incapacidad–, lo que hay que ser es MUY COMPROMETIDO CON LA REALIDAD, MUY AUTÉNTICO y MUY BUEN POETA.

La canción y la poesía social tienen que salir del almacomo una necesidad y un desgarro incontenibles–; tienen que reflejar la realidad cotidiana que estamos viviendo con objetividad –aunque desde los sentimientos–; y tienen que arriesgarse en la defensa de unos valores y unos derechos sustancialmente humanos y democráticos que, hoy por hoy, brillan por su ausencia y son pisoteados para un amplio sector de nuestra sociedad. Cualidades a las que hay que añadir –y es muy importante– ser un "buen escritor y un buen poeta" para ser capaz de traducir todo a lo anterior en un lenguaje claro, directo, sensitivo y popular. Si la poesía y la canción social nacen así. o sea, con esas características, queda anula radicalmente la posibilidad de que puedan considerarse "panfletos".

Pensemos que desde Paco Ibáñez o Raimon para acá se han creado cientos de canciones sociales que no solamente no son "panfletos" sino que, a más de una generación, nos han ayudado a vivir, a luchar por un mundo mejor y a ser más felices en todos los ámbitos de nuestra existencia –por supuesto el amor incluido–. 

En esa línea nunca olvidaré una canción del gran poeta vasco Antton Valverde, compuesta en 1975, con la que me siento totalmente indentificado.

ANTTON VALVERDE.
«Aprendí a ver el mundo
a través de las canciones del pueblo... 
sembraron mi espíritu 
de sus ecos sugerentes. 
Desde entonces brotó y creció 
una roja flor en mi alma; 
aquí la llevo, aquí me vive 
en la canción que sale de mi garganta. 
Pese a todo y a la helada, pervive lozana 
en un medio brutal y enrarecido 
y cuando más duro y más cruel es el ámbito, 
más bella se vuelve». 
ANTTON VALVERDE. 
"Una vieja canción" ("Doinu zahar bat"), 1975.

Pues sí, así fue, yo aprendí a ver el mundo y a comprometerme en su mejora y transformación a través de las canciones del pueblo, o sea, de eso que estamos llamando "la canción social"; y si queréis que os sea sincero actualmente me cuesta encontrar jóvenes canciones que sigan alimentándome en ese mismo sentido. 

De ahí que que hoy haya tomado finalmente la decisión de subirme a MI ATALAYA para escuchar –e invitaros a escuchar– cuatro canciones que surgen en este "cuelgue" como una especie de MANUAL básico para tener en cuenta por los jóvenes creadores que dicen, o que les gusta, llamarse "cantautores" en el sentido más tradicional y comprometido de la palabra. Manual, por supuesto, a seguir o a ignorar. ¡Que cada uno haga lo que quiera!..., entre otras razones porque sigue siendo cierto, como decía Quintín Cabera que:

QUINTÍN CABRERA.
«Hay cantores de consumo, 
y hay cantores consumidos 
y hay otros que se consumen 
para poder ser oídos. [...]
No es lo mismo estar cantando 
arriba de una tribuna 
que andar cantando 
a la luna en esas boites tan finas, 
pues ya se sabe la balanza 
para el lado que se inclina. 
Y de aquí sale la fuerza 
del que se siente seguro, 
pues su canto corajudo 
ya jamás lo harán callar 
aunque tenga que cantar 
a señas, como los mudos.»
(QUINTÍN CABRERA. "Miloga sobre cantores"

Esas cuatro canciones a las que hago referencia son las siguientes:

• La primera es una canción de RAIMON compuesta en 1974: “Qui ja ho sap tot!”, en la que podemos encontrar un hermoso listado sobre cuál es el contenido básico de sus canciones. Especie de "catálogo temática" que hoy se podría, o debería, tener muy en cuenta:

«El deseo y la esperanza,
la derrota no aceptada,
la duda de todo saber,
la alegría bien ganada,
la tristeza de un tiempo enfermo
de hipocresía forzada
que queremos muy diferente,
es lo que yo canto.

Un grito seguro y unos cuantos matices,
poemas de viejos poetas,
un amor todavía vivo,
mucha rabia acumulada
en la lucha necesaria
contra el colchón inmenso
que nos quieren echar encima,
es lo que yo canto.

El desastre cotidiano
que se arrastra años y años,
la lentitud de la recuperación
y los que caen por el camino,
los tiros mal dirigidos
y, por qué no decirlo también,
una fe, una gran fe
en determinada gente
es lo que yo canto.»


«El desig i l'esperança, / la derrota no acceptada, / el dubte de tot saber, / l'alegria ben guanyada, / la tristesa d'un temps malalt / d'hipocresia forçada / que volem ben diferent, / és el que jo cante. / Un crit cert i uns quants matisos, / poemes de vells poetes, / un amor encara viu, / molta ràbia acumulada / en la lluita necessària / contra el matalàs immens / que ens volen posar damunt, / és el que jo cante. / El desastre quotidià / que s'allargassa anys i anys, / la lentitud de la represa / i els que cauen pel camí, / els tirs mal dirigits / i, per què no dir-ho també? / una fe, una gran fe / en determinada gent,/ és el que jo cante.»

• La segunda canción es del cantautor argentino HORACIO GUARANY, se llama "Si se calla el cantor" (1974), y os propongo escucharla en la versión que ha realizado María Dolores Pradera. (Es la versión que he utilizado en el programa de TV "...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA):



»Si se calla el cantor calla la vida
porque la vida misma es todo un canto.
Si se calla el cantor muere de espanto
la esperanza, la luz y la alegría.
Si se calla el cantor se quedan solos
los humildes gorriones de los diarios.
Los obreros del puerto se persignan,
quien habrá de luchar por sus salarios.

Qué ha de ser de la vida si el que canta,
no levanta su voz en las tribunas,
por el que sufre, por el que no hay ninguna razón
que lo condene a andar sin manta.

Si se calla el cantor muere la rosa,
de qué sirve la rosa sin el canto.
Debe el canto ser luz sobre los campos,
iluminando siempre a los de abajo.

Que no calle el cantor porque el silencio,
cobarde apaña la maldad que oprime.
No saben los cantores de agachadas,
no callarán jamás de frente al crimen.

Que se levanten todas las banderas,
cuando el cantor se plante con su grito,
que mil guitarras desangren en la noche,
una inmortal canción al infinito.

• La tercera canción se titula "Cantor de oficio", pertenece a MIGUEL ÁNGEL MORELLI, y os propongo escucharla en la voz por Mercedes Sosa:


«Mi oficio de cantor es el oficio
De los que tienen guitarras en el alma
Yo tengo mi taller en las entrañas
Y mi única herramienta es la garganta.

Mi oficio de cantor es el mas lindo
Yo puedo hacer jardín de los desiertos
Y puedo revivir algo ya muerto
Con solo entonar una canción.

Yo canto siempre a mi pueblo
Porque del pueblo es mi voz
Si pertenezco yo al pueblo
Tan sólo del pueblo será mi canción.

Nadie debe creer que el cantor
Pertenece a un mundo extraño
Donde todo es escenario y fantasía
El cantor es un hombre más que anda
Transitando las calles y los días
Sufriendo el sufrimiento de su pueblo
Y latiendo también con su alegría.

Mi oficio de cantor es tan hermoso
Que puedo hacer amar a los que odian
Y puedo abrir las flores en otoño
Con solo entonar una canción.»

• En cuarto lugar cierro este "manual básico" sobre la canción evocando la canción "Pobre del cantor" (1976) compuesta por PABLO MILANÉS:


«Pobre del cantor de nuestros días
que no arriesgue su cuerda
por no arriesgar su vida.
Pobre del cantor que nunca sepa
que fuimos la semilla
y hoy somos esta vida.

Pobre del cantor que un día la historia
lo borre sin la gloria
de haber tocado espinas.
Pobre del cantor que fue marcado
para sufrir un poco
y hoy está derrotado.

Pobre del cantor que sus informes
le borren hasta el nombre
con copias asesinas.
Pobre del cantor que no se alce
y siga hacia adelante
con más canto y más vida.

Pobre del cantor que no halle el modo
de tener bien seguro
su proceder con todos.
Pobre del cantor que no se imponga
con su canción de gloria,
con embarres y lodo.»


Puede que haya quien piense que estas cuatro canciones son antíguas y que ya no son válidas en los tiempos que correr, ¡me parece muy bien! ¡allá ellos!... Para mí, lo cierto es que me siguen valiendo y me siguen pareciendo cultural y políticamente imprescindibles.

Y fin a esta primera parte de mi reflexión desde la ATALAYA; en la segunda parte, que publicaré e  unos días, reflesionaremos y le cantaremos a la POESÍA... ¡que falta le hace!