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jueves, 26 de febrero de 2015

DEL «PASTOR DE NUBES" Y DE LA GRANDEZA DE SU TERNURA.

Hago un breve paréntesis en el "cuelgue" que estoy escribiendo, a partir de lo que me sugirió anoche el magnífico concierto de Maria del Mar Bonet y  Borja Penalba –cuelgue que publicaré mañana–, con un solo objetivo: compartir y mostraros dos imágenes que acaban de llegarme y que me han impactado por su belleza y su ternura. 

Son sencillamente dos fotografías del maestro: cantaor-cantautor de referencia –de auténtica referencia– JOSÉ DOMÍNGUEZ MUÑOZ "EL CABRERO" junto algunos de sus nietos... 

Bendita sea la sensibilidad, la honestidad, el compromiso y la ternura de este grande y humilde cantor que recientemente nos decía, y nos dice: «Cuando el tiempo me gane / ya cansado y para viejo / jugaré a pastor de nubes»... Y si me lo permites, ¡maestro!, ¡yo no dudaré en jugar contigo!


«Nací una tarde de octubre
Cuando pardean los cerros
Y en el llano los rastrojos
Tapizan los barros negros

Cuna de cabrero pobre
Pañales de trapos viejos
De dolor fue el primer grito
El segundo fue de miedo

Si el dolor templó mi voz
Como los buenos cencerros
El miedo me hizo rebelde
En vez de hacerme borrego

Atardeceres de frío
Amaneceres de acero
Mi infancia fue un ilusión
Si la tuve no me acuerdo

Por eso a veces me paro
A jugar con lo que encuentro
A piola con el alma
Al esconder con el tiempo

Y cuando el tiempo me gane
Ya cansado y para viejo
Jugaré a pastor de nubes
Y de zagal pondré al viento.»

Y sin más, aquí os deja esas dos fotografías que hoy han conseguido emocionarme y enternecerme... Como comprenderéis a estas alturas de la película no voy a permitirme reprimir mis sentimientos.