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jueves, 11 de septiembre de 2014

"¡INOLVIDABLES!"... «ANÍBAL SAMPAYO», UN GRAN MÚSICO Y CANTOR URUGUAYO - I

Hoy en el blog voy a iniciar una nueva sección a la que genéricamente voy a llamar "¡INOLVIDABLES!". Será una sección dedicada a recordar y a reivindicar a aquellos cantores y cantoras –tanto españoles, como latinoamericanos– que han sido –y en realidad siguen siendo–, importantes para nuestra cultura, pero que los tenemos olvidados porque hace años que se nos fueron, o porque el maldito paso del tiempo se ha encargado de arrinconarlos injustamente.

Y voy a inaugurar esta mueva sección con un creador uruguayo extraordinario, Es el autor de esta canción, titulada "Patrón" que hicieron muy popular el grupo chileno Quilapayún al final de los años sesenta. Os propongo escucharla como introducción al "cuelgue" de hoy


«Patrón, esa sombra que tirita tras sus reses,
huella y harapos, comiendo a veces;
patrón, por sus intereses,
ahí va su peón.
Patrón, esa sombra que levanta sus galpones,
sudor trenzado con otros peones;
patrón, por sus ambiciones,
ahí va su peón.
Patrón, esa sombra carne al sol que le rotura,
con sueldo enano, su tierra oscura;
patrón, y que usté disfruta,
ahí va su peón.
Patrón, esa sombra, como un nuevo Cristo que anda,
piedra en el pecho, cruz en la espalda;
patrón, y tosiendo rabia,
ahí va su peón.
Patrón, una sombra y otra sombra hacen tormenta,
y el vendaval no tiene riendas,
patrón, no hay quien lo detenga;
ahí va su peón.
Patrón, si esa sombra en luz estalla y ve que avanza,
como una aurora, en su garganta,
patrón, se le vuelve daga,
ése es su peón.»

El autor de esta canción, así como de otras hermosas creaciones como "Hasta la victoria" –que hizo muy popular Mercedes Sosa– se llama ANÍBAL SAMPAYO, y hoy va a ser nuestro protagonista.

Aníbal Domingo Sampayo nació el 6 de Agosto de 1926, en la ciudad de Paysandú (Uruguay). Lamentablemente nos dejó el 19 de mayo de 2007.

Su afición a la música le surgió gracias a su madre –hija de una española vasca y coplera–, que, como él mismo decía, empujó sus "sueños pentagramados".

Aprendió a tocar la guitarra muy joven con el maestro Alberto Carbone, experiencia que Anibal recordaba con estas palabras:

Anibal Sampallo

«En mi cabeza –declara– sólo cabían, esa mañana, aquellas palabras que costarían salir de mis labios a la hora del recreo, cuando me acercara al maestro Carbone para solicitarle me enseñara a tocar la guitarra. Claro que, lo más difícil de aquella entrevista, sería decirle que no tenía dinero para pagarle sus lecciones. 

Cuando llegó el tan esperado momento, aquel extraordinario hombre de una bondad sin límites, me preguntó:

– Tienes guitarra?

– No, señor -contesté.

– Para aprender a tocar guitarra, hay que tener una guitarra.

– Si señor. Mis padres me aseguraron que si usted me enseña, haremos todos un esfuerzo para comprar una a plazo.

– Está bien, te enseñaré gratis, pero con el compromiso de que estudies. Así no perderemos el tiempo ninguno de los dos. ¡Está claro?

– Cerrado el trato, maestro. No lo voy a defraudar.»

Y, efectivamente, no le defraudó. En 1939, como resultado de su buen aprendizaje, Aníbal comenzó a tocar la guitarra en diferentes programas de radio, ya fuera en solitario, ya con los hermanos Soler o con Leonardo Melano, quien lo acompañaría después durante muchos años.

En 1946, además, precisamente bajo la dirección de su maestro, Carbone, formó parte del conjunto "Fulgores" –compuesto de doce guitarras y un contrabajo–, que interpretaba música tradicional. Con este conjunto tuvo su primera actuación en público, en el teatro Florencio Sanchez, de Paysandú, su ciudad natal.

Entre los años 1941 y 1948, Aníbal emprendió varias giras por su país y por Argentina, trabajó en la radio difundiendo la música tradicional y empezó a interesarse por la investigación sobre el folclore uruguayo, en colaboración con el musicólogo Lauro Ayestarán.

En 1949, formó un conjunto con Ramón y Gerardo Arroyo –folcloristas paraguayos… y juntos, con el nombre de Trío Indi-Americano, realizaron una apasionante gira por Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, país donde descubrió y a aprendió a tocar el arpa, instrumento que llegó a dominar a la perfección.

Aníbal Sampayo.

«Sería muy extenso –comentaba Aníbal Sampayorelatarles todo mi peregrinar por el Paraguay, al que le debo tantos hermosos días de mi juventud y de mi música. Allí aprendí a entrelazar los primeros arpegios, en el telar armonioso del arpa. Muchachos campesinos y, más tarde, famosos artistas, fueron mis primeros maestros de arpa, entre los que se contaron Cristino Báez Monge, Ramón Giménez y Luis Bordón».

Durante los años, entre 1950 y 1956, sostuvo una actividad musical muy intensa, y en 1956 tuvo sus primeras experiencias discográficas con la grabación de dos singles firmados como "Aníbal Sampayo, un arpa y su conjunto", que se editaron en los sellos Pampa y Odeón, respectivamente.