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domingo, 29 de junio de 2014

CESAR ULLA, SU PASIÓN POR LA ESCRITURA Y «LA LÓGICA DE LA PRIMAVERA»

Anoche, pensando en este "cuelgue" que ahora cobra forma, recordé unas palabras de Jean-Paul Sartre que me causaron una enorme impresión el día que las leí por primera vez; son palabras en las que Sartre habla de su infancia y del origen de su "pasión por la escritura": «Nací de la escritura –escribe–. Escribiendo, existía, escapaba de las personas mayores; únicamente existía para escribir, y si decía "yo", eso significaba "yo que escribo". Comoquiera que fuera, conocí la felicidad».

Y es que ayer, después de leer algunos poemas del joven escritor que aparece en la siguiente imagen, me imaginé –no sé porqué– que él podría haber sido el autor de las anteriores palabras recordadas.

César Ulla.

Este joven escritor, que me anoche me evocó a Sartre, y que me ha prendido con sus poemas se llama CESAR ULLA. Es toledano –nacido en el setenta y ocho–, y me encanta la particular y literaria forma que tiene de auto-presentarse:

«Me llamo César Ulla, nací y me crié en Toledo. Aunque eso no tiene relevancia porque, para mí, cada uno es del lugar donde se enamora. Mi curriculum no dice apenas nada de mí porque omite, por ejemplo, que no sé mucho de la vida, que no tengo una hoja de ruta marcada en lo que hago, que me da pánico escuchar la palabra "no", que soy un inconformista, un superviviente y que viajo, por esta suerte de mundo, en canal y con el corazón a la intemperie. Soy tal y como me ves: llevo la sinceridad por bandera, soy una buena persona, escribo de lo que siento y veo y lo hago por puro instinto de supervivencia, de otro modo todo lo que tengo dentro crecería hasta no dejarme respirar».

César Ulla.

Además de todo lo anterior –que ya es pa'enamorar– César Ulla es escritor y siente una gran "pasión por la escritura"; pasión de la que han nacido sus dos primeros poemarios: "Paraisos múltiples" (2008) y "Manual para suicidas conversos" (2013).




Ahora César anuncia la próxima edición de su siguiente libro al que va a titular "La lógica de la primavera" –estación del año en la que se pueden cometer las mayores "ilógicas" por aquello de que "a la sangre altera".

Por otra parte, nos cuenta, además, que va de "poemas de amor""ilogismo radical" de mayor alcance que la primaveral alteración sanguínea–.

Y para calentar motores, me refiero a los míos –cada vez mas visceralmente "ilógicos": sístoles y diástoles imparablemente "desbocaos"–, Cesar me adelanta este poema al que titula "Big Bang"


«Ahora lo veo todo claro,
puedo descifrarme en tu mirada
y saber que existo más allá
de las fronteras de mi cuerpo.
Ahora entiendo la creencia en el Big Bang,
eso de que el rozamiento
provoca que dos cuerpos ardan,
la teoría de cuerdas,
esas que me atan a ti.
Y lo sé porque ya no veo
tu imagen como un póster de Audrey Hepburn,
si no como el retrato de un amor posible,
como la esperanza
de un comienzo desde cero,
como aquello de que si las mariposas...
Bueno, en resumen,
que soy divisible por mí mismo y por ti,
que soy un número primo
igual que soy tu amante,
que no hay alegatos
ni lugar para la nostalgia
ahora que has aparecido y sí,
que te quedes,
que te quiero».

CONCLUSIÓN "LOGICA": Después de lo de Sartre; de la "auto-presentación" pa'enarmorar; de la "pasión por la escritura" del toledano; y de sus dos poemarios anteriores –francamente buenos–... ¡quiero sumergirme ya –¡cuanto antes!– en esa "LÓGICA DE LA PRIMAVERA" y escudriñar sus magias y sus misterios!

CONCLUSIÓN MÁS "LÓGICA" TODAVÍA: Hay que darle un empujoncillo a esa nueva edición. Y, como "oficial, empresarial y estatalmente" la cultura la están convirtiendo una mierda, pues vamos a sacarla a flote entre todos los que creemos, por ejemplo, en la poesía –que también es ilógica felizmente–; y vamos a hacerlo –¡OS LO PROPONGO!– comprándonos el libro ¡ya! a través de este enlace:


¡Abrazo fuerte César! ¡Y yo lo quiero "dedicao"!

sábado, 28 de junio de 2014

INFORMACIÓN SOBRE LA WEB: «CANCIÓN CON TODOS» Y LISTADO ACTUALIZADO DE SOCIOS Y SOCIAS DEL «CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR»

INFORMACIÓN GENERAL

Hoy en este "cuegue" deseo informaros de la situación y de las novedades relacionadas con el Centro de la Canción de Autor que estamos construyendo contando con la colaboración de todas aquellas personas e instituciones a las que el proyecto les "prende" y desean que pronto sea una realidad.

Inicialmente, como ya es sabido, nos planteamos la realización de tres acciones concretas:

• La realización de un CATÁLOGO DE AUTORES E INTÉRPRETES 
comprendidos entre 1956 a la actualidad.
• El diseño y la programación de la WEB: «CANCIÓN CON TODOS».
• La puesta a punto de la FONOTECA DE LA CANCIÓN DE AUTOR.

• Respecto al  CATALOGO DE AUTORES E INTÉRPRETES ya está concluido y en este momento, en torno a él, estamos realizando dos acciones: La clasificación de los autores e intérpretes por "generaciones", y la puesta en contacto con cada uno de los autores e intérpretes –más de 1.400– para iniciar la elaboración de los contenidos que incorporaremos a sus correspondientes entradas en la Web «Canción con Todos».

• El diseño de la WEB: «CANCIÓN CON TODOS» está prácticamente concluido. Este va a ser su logotipo creado por el diseñador Martín Acosta.


En este momento, la empresa "CREADTIBE" ha iniciado ya la programación y el desarrollo de la WEB, y estoy trabajando con sus responsables en la elaboración e integración de unos primero contenidos de "muestra".

Se confirma que la presentación oficial de la WEB «CANCIÓN CON TODOS» se realizará los días 1 y 2 de octubre en las Salas Libertad y Galileo Galilei.

• En tercer lugar, la puesta a punto de la FONOTECA DE LA CANCIÓN DE AUTOR se iniciará en el mes de julio tras la compra del ordenador Mac que acogerá tan inmenso proyecto. Adquisición que se hará gracias a la ayuda de 2000 euros que nos ha proporcionado la Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes (AEI).

SOCIOS Y SOCIAS DEL 
CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR
(Listado actualizado)

A día de hoy –28 de junio– el Centro de la Canción de Autor cuenta con CUATROCIENTOS NOVENTA SOCIOS Y SOCIAS (490), gracias a lo que, con sus aportaciones, se han podido realizar –y se siguen realizando– las tres acciones anteriormente presentadas.

En este momento el proceso de "consociamiento" está parado e intentaremos reactivarlo la semana que viene con el lanzamiento de una segunda campaña enfocada, ya directamente, a la incorporación de contenidos en la WEB.

El listado de los actuales socios y socias es el siguiente:


NOTA: Si en el listado de socios y socias anterior apareciera alguna errata; o si alguna persona que se hubiera hecho socio/socia no apareciera en él, os ruego que me lo hagáis saber en el apartado de “comentarios” o a través de mi correo personal: fglucini@gmail.com

viernes, 27 de junio de 2014

RETRATO ÍNTIMO DE «JOAN MANUEL SERRAT»

JOAN MANUEL SERRAT

Joaquín Sabina, en una de sus canciones, nos dice refiriéndose a Serrat: "tengo yo un amigo que es un lujo para el alma y el oído [...], que saca, cuando menos lo esperas, palomas de la paz de su chistera. Y, cuando canta, le tiembla el corazón en la garganta".

Cuando escuché, por primera vez, esta canción, me vinieron a la memoria unas hermosas palabras de Neruda: «La poesía es siempre un acto de paz. El poeta nace de la paz como el pan nace de la harina».

Efectivamente, Joan Manuel Serrat es un sensible y extraordinario poeta de la vida y de la cotidianidad; un poeta que canta; un poeta al que le nacen las canciones "rebuscando" y "regustando", incansablemente, en su corazón, la paz y la ternura; y que, después, cuando las canta, es como si las echara a volar en libertad...

Pero además Serrat, con su naturaleza consustancialmente lírica, es un poeta-cantor que pertenece a la estirpe de aquellos que, en uno de los momentos más críticos de nuestra historia, fue capaz de darle a lo poesía –a la suya y a la de nuestros más grandes poetas– una profundo y liberadora utilidad pública.


Alberto Cortez, años atrás, también decía en una de sus canciones: "Mientras quede una corriente de agua fresca y perduren las canciones de Serrat, ¡arriba la vida! ¡que no muera la esperanza!".

Efectivamente, Joan Manuel Serrat, cuando nos canta, se transforma en un sensible y extraordinario antídoto contra la desmoralización y la desesperanza...

... Serrat nos sabe ofrecer, con generosidad, fórmulas y conjuros para construir un bello sueño, o sencillamente, para curar las heridas que a veces no duelen tanto en la aventura de vivir:

"Per construir un bell somni cal posar-s'hi a plena dedicació i estar pendent, a tota hora, de si riu, si dorm, si plora com si es tractés d'un nadó". ("Para construir un bello sueño hay que dedicarse plenamente a él y estar pendiente en todo momento de si ríe, si duerme, si llora como si fuese un recién nacido").

˝Saca a paseo tua instintos y ventílalos al sol; y no dosifiques los placeres; si puedes, derróchalos. Si la rutina te aplasta, dile que ya basta de mediocridad... Pelea por lo que quieres y no desesperes".

... Serrat rescató en su día el valor de las "paraules d'amor sezilles i tendres", y sabe descubrir y desvelarnos el valor de la presencia y del latido humano detrás de toda realidad, por pequeña e insignificante que sea:

"Detrás –de todo– está la gente, con sus pequeño temas, con sus pequeños problemas, con sus pequeño amores. Detrás de la gente, con sus pequeños sueldos, sus pequeñas campañas, sus pequeñas hazañas y sus pequeños errores».

... Serrat sabe y siente mucho sobre la solidaridad y sobre el amor y, también, sobre la intolerancia, la injusticia y el desamor.


... Y sobre todo, ¡bendito sea Joan Manuel!, porque sigue creyendo y defendiendo esa "utopía", que algunos quieren prenderla por rebelde y por subversiva, pero que, para él, para mí, y para tanta buena gente, sigue siendo "como el pan nuestro de cada día".

"¡Ay! Utopía, dulce como el pan nuestro de cada día. ¡Ay! Utopía, cómo te quiero porque les alborotas el gallinero. ¡Ay! Utopía, que alumbras los candiles del nuevo día".

Y así fue, y así es, como este poeta-cantor imprescindible, va "contagiando a los cuatro vientos las risas y los lamentos de la sangre puestos en pie... Sol, La, Sol, Fa, Mi, Re, Do, Re...".

Y así fue, y así es, como escuchando el cantar y la música de Serrat "mi corazón echa a volar como un cometa... Fa, Sol, Fa, Mi, Re, Mi, Fa...».

jueves, 26 de junio de 2014

DAVID TORRICO, «LA PRIMERA PIEDRA», Y UNA HERMOSA CELEBRACIÓN DE LA SENSILIBILIDAD. (CON "INTROITO" INCLUÍDO).

Hoy deseo iniciar este nuevo "cuelgue" pidiendo disculpas porque soy totalmente consciente de que en mis reflexiones personales sobre la "canción de autor", y sus creadores, hay una serie de observaciones –se las podría llama "principios"– que repito una y otra vez, machaconamente, con el riesgo de ser "pesao" y reiterativo. En realidad no me importa serlo, porque con ello lo que hago, o lo que pretendo conseguir, es apoyar y defender un "género musical" en el que creo radicalmente, y hacia el que siento tanto respeto que por nada quisiera que llegara a desgradarse.

El primero de esos "principios", refiriéndome al creador –o sea al "cantautor o cantautora"– es reafirmar que los "nutrientes" esenciales e imprescindibles de la auténtica "canción de autor" son, por una parte, la profunda realidad interior del que la crea –sus propios sentimientos, vivencias y latidos transformados en palabra y música–; y, por otra. la realidad concreta y compartida en la que vive el creador; con sus luces y con sus sombras; con sus motivos para el desgarro y para la alegría; con sus grandezas y mediocridades. A fin de cuentas sentimientos, vivencias y latidos sociales, a veces gozosos; y a veces, también, críticos y teñidos de dolor y de desesperanza. 

En segundo lugar, y estrechamente vinculado con lo anterior, considero que es necesario relativizar el valor de la "inspiración" como algo que aterriza de repente sin venir a cuento y cuando menos se espera. No creo en ese tipo de "inspiración mágica". La inspiración surge de los "nutrientes" que antes citaba y es inútil sin el contacto real y cotidiano con la realidad interior y con la vivida "con los otros". La inspiración, si es que la hay, desfallecería y seria inútil sin valores tan esenciales como la reflexión, el trabajo, la perseverancia, la búsqueda, el conocimiento y, sobre todo, la honestidad en el decir y en el cantar.

Y en tercer lugar imposible dejar de lado el principio de la humildad. No voy a insistir demasiado en ello –ya lo hago permanentemente–. Está claro, y no tengo la menor duda de que lo que engrandece a cualquier creador, lo que le hacer ser capaz de transmitir emociones, lo que le da credibilidad a su palabra y a su música, es su HUMILDAD personal; su capacidad de "darse" a la gente –al público– con sencillez, huyendo de la prepotencia, del ombliguismo y, a fin de cuentas, del desprecio y el distanciamiento que siempre provocan los "yoismo" insostenibles e injustificados.

¿Y a cuento de qué viene toda esta larga introducción? Pues sencillamente a que hoy voy a hablar de un cantautor que asume personal y artísticamente los tres principios anteriores. Me refiero a DAVID TORRICO.

David Torrico.

David es un gran músico que lucha y se empeña –como objetivo prioritario– por la calidad y por la autenticidad de sus composiciones y de su buen cantar.

Siempre que le he visto y le he escuchado cantando ha sido en camino –¡creciendo!–...; reflexionando sobre su realidad –¡buscando! y ¡experimentando!–...; y, sobre todo, amando la música y la "canción de autor" y haciéndolas evolucionar, o sea, ¡dignificándolas!.

No caben en la obra de David, y en sus conciertos. concesiones fáciles a la mediocridad o al estancamiento ni de sus textos, ni de su música... ¡Lo suyo es crecer!... ¡Rodearse de complicidades que aman la música como él y crecer juntos!... Y todo ello disfrutando y con una total espontaneidad; sin aspavientos, ni falsas y forzadas escenografías...

En los conciertos de David Torricio la única escenografía posible es la que delata su pasión por la música, su naturalidad y esas complicidades amigas que le acompañan en sus grabaciones y en el escenario: Una gran pianista –como Yuley Diaz–... Un cuarteto de cuerda... Un coro popular como "Las piojas de Eliseo Parra"... Saxos, trombones y trompetas –¡que bueno "Enriquito"!–... Un acordeón –¡grande Cuco Pérez!–... Su banda más cotidiana –David García (batería), Sergio Fernández (bajo), Rubén García (teclado) y Paco Botía (panderos y otras percusiones)... Algún cantautor amigo como Javier Maroto o Fran Rojas... Y ¡claro David Torrico y su guitarra. ¡Espectacular y bien hermoso!

Pues bien, todo ese derroche de buena música y de sensibilidad se produjo –y pudimos disfrutarlo– el pasado día 16 de Junio en la Sala Galileo Galilei con motivo de la presentación del nuevo disco de David: "LA PRIMERA PIEDRA".

Diseño gráfico del disco de Quino Romero.

No me voy enrollar más, creo que ha quedado claro lo que personalmente pienso de este cantautor –también maestro– de Leganés, en Madrid. Lo que voy a hacer, con su permiso, es dejaros una canción; lo que se dice "una muestra" de su nuevo disco; os recomiendo "disfrutarla" y luego haceros con el disco completo e incluirlo en "la mochila de verano". La canción se llama "Primera vez":



«El primer intento, la primera envidia,
Los primeros celos, la primera riña,
El primer acierto, la materia prima,
La primera vez que te vi.

La primera ausencia, el primer vinilo,
La primera piedra, el primer auxilio,
La primera dieta, el primer delirio,
La primera vez que te vi.

El primer pecado, la primera excusa,
El primer portazo, la primera duda,
Los primeros planos, la primera fuga,
La primera vez que te vi.

La primera paga, el primer disgusto,
La primera infamia, ese primer susto,
La primera dama, el primer aplauso,
La primera vez que te vi.

Los primeros cromos, la primera ostia,
El primer agobio, el primer idiota,
El primer escollo, la primera ronda,
La primera vez que te vi».

martes, 24 de junio de 2014

RETRATO ÍNTIMO DE «JOSÉ ANTONIO LABORDETA»

JOSÉ ANTONIO LABORDETA

Este "retrato íntimo" lo escribí en el mes de diciembre de 1997;
en aquel momento José Antonio estaba con nosotros
y acababa de publicar su disco titulado "Paisajes".
Hoy el gran cantautor "maño", el "abuelo entrañable" no está
físicamente con nosotros, pero sigue "hermosamente vivo"
en cada una de las palabras que seguidamente voy a escribir.

Cuando pienso en José Antonio Labordeta, o escucho cualquiera de sus canciones, siempre me viene a la memoria la imagen de "la sabina" –árbol al que él le canta–; él es altivo como ella; pasa el tiempo por sus ramas-cuerpo y nada trunca su pensamiento; soporta la ira del cierzo, y bajo la densa niebla –la de entonces y la de ahora– es como un ángel guardián...

Ahí lo tenemos, con su brazo sólido y potente dominando el paisaje –faro luminoso, con añoranza de mar, en tierras de secano–; brazo que nunca dejó de tendernos con gesto acogedor y solidario.

Ahí podemos encontrarlo, en cualquier camino y siempre con su mochila repleta de esperanzas y de canciones.

Ahí está, envuelto en un revolotear de palomas, que festejan, en torno a él, los senderos que ha sabido abrirle a la libertad.

José Antonio Labordeta –aragonés de alma universal– pasará a la historia profunda de nuestros pueblo como el poeta que supo escuchar los latidos del paisaje y que pegó constantemente su oído y su sensibilidad al gesto y al decir de las gentes que lo habitan. Poeta que siempre supo dar cobijo y sombra –especialmente en los tiempos del gran desamparo– al dolor de los más desposeídos: "leñeros" y "masoveros" con hambre y con soledad; viejos y viejas, eternamente pacientes, quemando largos atardeceres de espera, e interminables noches de impotencia; "lucianos" y "severinos" entrañables, o emigrantes hartos de promesas, con la casa a cuestas, y con la rabia y el desgarro que produce abandonar lo poco que se tiene y lo que tanto se ama.

José Antonio Labordeta –aragonés de alma robusta– estará siempre presente en nuestra memoria colectiva como un hombre bondadoso y sencillo –el posee la bondad y la sencillez de la gente sabia–; un hombre que ha dedicado toda su vida a escudriñar los secretos y los senderos de la libertad; primero, aquella libertad resplandeciente que aparecía cercana en el horizonte final de la dictadura; y después –cuando los focos luminosos se encendieron para recibirla a "bombo" y "platillo", o tal vez para deslumbrarla– la pequeña y dulce liberta que se aproxima y entra a nuestra casa-corazón, que se sienta junto a nosotros en la "cadiera" y que nos ofrece su cálida e insustituible compañía.

Permitidme compatir este dibujo, dedicado por
Jose Antonio, que guardo entre el mejor
 de mis pequeño-grandes tesoros.

José Antonio Labordeta –aragonés preñado en la dureza del cierzo–, dada su esencia y su identidad consustancialmente utópica, es un hombre que vive, y sufre en vena, la degradación y las sombras a la que, con demasiada frecuencia, se ve sometida aquella utopía democrática por la que tanto luchamos; José Antonio siente cómo se le rompe el corazón cada vez que se encuentra con el destrozo y el desgarro operado sobre aquellas banderas de la justicia y de la libertad, que tan felizmente aupábamos tiempo atrás, convencidos de que "crecerían como un vuelo de gaviotas sobre el mar"... Ante esta realidad, es cierto que José Antonio a veces sufre la tentación del desaliento –"nunca vendrá Mayo a esta hecatombe de tierra atormentada"–; pero también lo es –así es la esencia de la condición utópica– que Jose Antonio posee la fuerza necesaria para remontar el vuelo: "Hay que seguir al lado de la tierra... Tenemos ante nosotros la vida como un vergel, como un hermosa esperanza que no se puede perder". (Es curiosa y sorprendente la fina ironía que Labordeta suele proyectar en sus canciones más críticas; una ironía punzante que estoy convencido de que surge en él como recurso profundamente terapéutico y liberador).

A Jose Antonio Labordeta –aragonés de gran corazón– le corre también de los pies a la cabeza, un gran deseo de amor: "El amor es silencio, la palabra guardada en el pecho; es el mar batiendo contra el mar; son las islas halladas entre la soledad; son palomas al viento, huracanes de luz...". Este hombre de alma robusta y duro como el cierzo, ha sido capaz de crear y de ofrecernos, para el camino, bellísimas canciones de amor; este hombre, sabio y bueno, engendra y comparte siempre espacios y tiempos para la ternura: "Amor, qué ternura, amor, queda junto a ti al anochecer".

domingo, 22 de junio de 2014

RETRATO ÍNTIMO DE «JOAQUÍN SABINA»

JOAQUÍN SABINA

En Úbeda "armó la de Dios", y en Granada "la de Mahoma"; se largó para Edimburgo y revolucionó hasta a los fantasmas de los castillos medievales; después, en Londres, se lió a tomar copas –alucinando con Machado, con Buñuel y con un tal Dylan–, y se dedicó a cantar "lindos boleros" y, lo que, por aquel entonces, se llamaban "canciones comprometidas" –los boleritos para poder comer y para ligar con las "unas"; y las canciones comprometidas por aquello de la libertad y porque Joaquín, en el fondo y en la forma, es un ser profundamente solidario; ¡ah! y de paso, para ligar con las otras–-.

Pasó una temporada en París e hizo bailar hasta a la Torre Eiffel; y luego de regreso a Madrid, el muy canalla –en aquella casa tan entrañable, pero sin ascensor, de Tabernillas– se puso a hacer "inventario": «Me levanto, bostezo, vivo, almuerzo...; me emborracho, trasnocho, llego tarde, duermo de lado, hablo conmigo, lloro...; sudo tinta, suspiro, me enamoro, llueve, me abrazan, no doy pie con bola; ...Tengo granos, discuto, me equivoco, busco a tientas, no encuentro, me fatigo...; amanece, sumo y sigo...; te recuerdo, te busco, te maldigo, digo tu nombre a voces, no te veo, te amo, ya no se lo que me digo,te deseo...» y ¡claro!, al final, todo un “tratado de impaciencia».

Una impaciencia, que tras su breve estancia en el número siete de la "calle melancolía", le impulsó a tomar una clara decisión: ¡cambiarse de barrio!, y ponerse buscar, desesperadamente, el "barrio de la alegría"...; al final, después de mucho buscar, la encontró; el secreto de aquel barrio estaba en pasar mucho de muchas cosas que te hacen perder la mirada y la sensibilidad; pasar de lo que los demás esperan de ti; "pisar el acelerador"; mandar las máscaras y el guardar las apariencias a "hacer puñetas", y dejarse vivir sin "rebajas de enero"; dejar que la vida estalle en el cuerpo y en la pasión, sin permitir que nadie se atreva a "robarnos el mes de abril".

Y fue precisamente allí, en el "barrrio de la alegría" –dejando las melancolías "pa" los tristes–, donde empezamos a conocer de verdad a Joaquín Sabina, y donde, "amarraos" a sus canciones, muchos –algunos ya maduritos– hicimos algunos descubrimientos y vivimos algunas experiencias alucinantes:

... Descubrimos a "Tolito", mago de feria, con un corazón que se le salía de la camisa, retorciéndole el cuello a la pena, y abriéndole ventanas a la fantasía...

Cuadro de Alfredo González dedicado a
la "Balada de Tolito" de Joaquín Sabina.

...Nos sentimos cómplices de "El Jaro", víctima de la injusticia y de la falta de equidad; "sobrino del dolor y primo hermano de la necesidad"...

...Jugamos a la "ruleta rusa" y nos enternecimos dejando que nos abrasara "el viejo blues de la soledad"...

..."Recostamos la cabeza en el hombro de la luna" y advertimos que, sin la pasión por compañera, nos sentimos "más tristes que un torero al otro lado del telón de acero"...

... Aprendimos a desnudarnos del "traje gris" y volvimos a los "juegos de mano a la sombra de un cine de verano"...

...Contemplamos un "eclipse de  mar", "olvidamos los relojes", y descubrimos que "el tiempo es un microbús que sólo cruza una vez esta breve y absurda comedia"...

...Nos decidimos a defender el pan y la alegría, y –con él y la Pradera–, nos pusimos a "jugar por jugar", a "vivir al revés", y a realizar "un cursillo acelerado de besos de tornillo"..., y en eso estamos...

... Y sobre todo aprendimos –y en eso estamos también– que la solidaridad no es ni un discurso, ni un panfleto, ni una ley... –perdóname Joaquín, ya sé que no te va la "moralina"–; mi gran aprendizaje contigo ha sido que la solidaridad es –ni más ni menos– que abrirse de par en par la "jaula del corazón" para seguir haciendo, mientras el cuerpo aguante, lo que hacía Tolito, lo que tú sueles hacer: "retorcerle el cuello a las pnas˝.

sábado, 21 de junio de 2014

JOSEP TERO (2) - MUSICALMA SABATINA: «D'UN MATEIX MAR» («DE UN MISMO MAR»)

Josep Tero. (Fotografía de Juan Miguel Morales)

Hoy sábado quiero completar el "cuelgue" de ayer dedicado al cantautor catalán JOSEP TERO, presentando y recomendando su último disco, recientemente editado, como uno de esos discos que merecen ocupar un espacio en este apartado del blog al que llamamos "musicalmas sabatinas", y en el que, como ya sabéis, me gusta recomendar discos que hay que escuchar con calma –por ejemplo un sábado como hoy– para poder disfrutarlos, o para que, como nos dice Josep en una de sus nuevas canciones –basada en un poema de la escritora Anna Almazan–, nuestro cuerpo se inunde de música.

«Posa música al meu cos:
clau de sol a la mirada,
sostinguts a ran dels llavis,
un to dolç a les espatlles,
una nota aguda al pit,
un acord sublin al dors
i un deix a les meves mans
de silencis perllongats».
("Posa música al meu cos").

«Pon música en mi cuerpo:
clave de sol en la mirada,
sostenidos en los labios,
un tono dulce en los hombros,
una nota aguda en el pecho,
un acorde sublime en el dorso
y un deje en las manos
de silencios prolongados».
("Pon música en mi cuerpo").

Canción que, como pórtico para este disfrute "sabatino", os propongo escuchar a través del siguiente enlace:

Este nuevo disco de JOSEP TERO se titula "D'un mateix mar" ("De un mismo mar") y consta de doce canciones compuestas sobre textos de doce mujeres mediterráneas de todos los tiempos. Concretamente las que aparecen en la siguiente ilustración:



En concreto esas doce canciones que componen esta bellísima obra –novena de la discografía de Josep Tero– son las siguientes:

(Fotografía de Juan Miguel Morales)
1 - Per a un dofí.
Poema de Ànite de Tegea (Siglo IV AC).
2 - Posa música el meus cos.
Poema de Anna Almazán.
3 - L'amor a Barcelona.
Poema de Marta Pessarrodona.
4 - Sents?.
Poema de Maria-Mercè Marçal.
5 - Cançó d'un deportat.
Sobre la novela  "La cançó dels deportats" de Teresa Pous.
6 - No parlo amb tu.
Poema de Núria Arbó.
7 - Abans d'hora.
Poema de Maria-Àngels Anglada.
8 - Si ella estimés mon cant.
Trobairitz anònima (Siglo XII).
9 - Augur a Esther.
Poema de Caterina Albert.
10 - El mariner.
Poema de Clementina Arderiu.
11 - Scala.
Poema de Núria Esponellà.
12 - Et dono el cant.
Poema de Rosa Font.

Por último es importante resaltar el equipo musical y técnico de que se ha rodeado Josep en la grabación del disco: Ferran Martínez –piano, sintetizador y acordeón–; Óscar Roig –guitarras–; Juan Aguiar –violín, mandolina, bouzouki y percusión–; y Rafa Sala –violonchelo–. Ferran Martínez ha realizado los arreglos, la dirección y la producción de las bases; y Josep Roig, participó como técnico de grabación y realizando la masterización.

viernes, 20 de junio de 2014

JOSEP TERO (I) - CRÓNICA DE UNA COHERENTE SENSIBILIDAD.

Josep Tero. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

La historia de la "nova cançó" está cuajada de grandísimos creadores, compositores y cantautores a los que siempre he admirado mucho por su calidad, y por su inquebrantable compromiso con la realidad y con la cultura catalanas, uno de ellos es sin duda JOSEP TERO.

Josep, maestro de profesión, nación en l'Escala –en el alto Ampurdán–, pueblo costero al que le ha dedicado –en recuerdo de su padre– una de sus más hermosas canciones titulada "Quan dic l'Escla"; bella y enternocedora canción que os recomiendo escuchar como pórtico de este "cuelgue", porque nos introduce muy bien, no solamente a la infancia de Josep Tero, sino en la realidad de un tiempo y de un país que nunca más debería repetirse. 


«Cuando digo l’Escala, digo la barca de mi padre / estrellada al sol de una cala doliente / donde la gente ya no va a encontrarse como antes, / ni a respirar los pinos que cortejaban el aire. / Cuando digo l’Escala, digo la nieve de las montañas / del Camigó helado, que envía tramontanas / para desempolvarnos el trigo de los pocos campos de la llanura / que los campesinos aún siembran año tras año. / Cuando digo l’Escala digo un camino hacia Francia / para huir el horror de las guerras de España / y caminos de claridad de l’Albera y os Aspres / para cruzar el Rosellón sin necesidad de añoranza. / Cuando digo l’Escala, digo la escuela a donde nos llevaron / a aprender a tener miedo de curas y alcaldes, / y de maestros vencidos, obligados a enseñarnos / a escribir y a leer en una lengua extraña. / Cuando digo l’Escala, digo los juegos de cada tarde, / y algunos juegos prohibidos las tardes de los sábados: / en Ampurias, cerca del mar, el cielo no ayudaba / a salir del infierno con el que siempre acababa / el sermón del mosén, ladrón de risas / pesadilla de muchas noches de aquellos que rezábamos / por un mundo sin males, ni guerras, ni esclavitud /a una Virgen María que bien poco nos escuchaba. / Cuando digo l’Escala, digo el desprecio a la cara / para los que no querían ser como todos los demás, / por no hacer nunca como ellos: fútbol cada semana, / por no pelearse con ellos, ni hacerse con ellos el macho. / Cuando digo l’Escala, digo las dunas y las playas, / y las calles donde el sol entraba dentro de las casas / para calentarnos el invierno que arañaban los vientos, / y para hacer sonreir a los viejos, de quienes aprendíamos tantas / palabras que hemos perdido, y canciones y cuentos, / y juegos para que amainase el frío que nos entumecía, / mientras el padre, en el mar, calaba incluso bajo nubes de tormenta / para que nunca nos faltara un trozo de pan en la mesa. / Cuando digo l’Escala, / digo la barca de mi padre».



«Quan dic l’Escala, dic la barca del meu pare / estavellant-se al sol d’una cala malalta / on ja no va la gent com abans a trobar-se / ni a respirar-hi els pins que hi festejaven l’aire. / Quan dic l’Escala, dic la neu de les muntanyes / del Canigó glaçat que envia tramuntanes / espolsar-nos els blat del pocs camps de la plana / que els pagesos encara sembren any rera altre. / Quan dic l’Escala, dic un camí cap a França / per fugir de l’horror de les guerres d’Espanya / i camins de claror de l’Albera i els aspres / per creuar el Rosselló sense haver d’enyorar-se. / Quan dic l’Escala, dic l’escola on van portar-nos / a aprendre a tenir por a capellans i alcaldes / i de mestres vençuts obligats a ensenyar-nos / a escriure i llegir en una llengua estranya. / Quan dic l’Escala, dic els jocs de cada tarda / i alguns jocs prohibits les tardes de dissabte / Empúries vora el mar, el cel ens ajudava / a sortir de / l’infern amb què sempre acabava / el sermó del mossèn, robador de rialles / malson de moltes nits de tots els qui pregàvem / per un món sense mals ni guerres ni esclavatges / a una mare de Déu que poc ens escoltava. / Quan dic l’Escala, dic el menyspreu a la cara / per els qui no volíem ser com tots els altres / per no fer mai com ells, futbol cada setmana / per no batre’s amb ells, ni fer-se amb ells el mascle. / Quan dic l’Escala, dic les dunes i les platges / i els carrers on el sol entrava dins les cases / a escalfar-nos l’hivern que els vents esgarrapaven / i a fer somriure els vells de qui apreníem tantes / paraules que hem perdut i cançons i rondalles / i jocs perquè mai més el fred que ens enrampava / mentre el pare en mar englobi tot calada / perquè no ens faltés mai un bocí de pa a taula. / Quan dic l’Escala, dic la barca del meu pare». 

JOSEP TERO a finales de los años sesenta, se introdujo en el mundo de la música, junto con Marina Rossell, componiéndole algunas de su más bellas canciones, como "Si volieu escoltar", sobre un poema de Espriú, o la inolvidable "Cos meu, recorda", basada en unos versos de Kavafis. (Curiosamente en ambos casos, fueron las canciones que dieron título al primero y al cuarto LP de la cantante catalana).

Entre 1982 y 1986, acompañó a Lluís Llach en sus recitales por toda Cataluña, realizando la primera parte de sus conciertos y obteniendo un gran éxito.

Josep Tero, Marina Rossell y Lluís Llach.

Tras aquel rodaje artístico y profesional Josep Tero grabó su primer LP, titulado "Batecs d'ocells" ("Batidos de pájaros") (1987), con la colaboración de Lluís Llach y de Marina Rossell; disco en el que quedan reflejados dos de los grandes ejes de la obra de Josep: la creación e interpretación de sus propias canciones –de gran belleza y sensibilidad–, y la composición de canciones sobre versos de poetas fundamentalmente catalanes; en este primer LP, concretamente, canciones con textos de Maria Àngels Anglada, Clementina Arderiu, Juan Roís de Corella, Salvat-Papasseit y Kavafis, poeta griego por el que Josep Tero siente una profunda admiración.

En 1990, editó su segundo LP: "Raval"; disco de gran belleza y cargado de gratas sorpresas como la participación de Maria del Mar Bonet cantando el tema titulado "Rondalla eivissenca"; o las de Marina Rossell y Georges Moustaki, bordando, con sus voces y con la música de Tero, nuevos versos de Kavafis.

Resulta necesario mencionar también el CD "Lladre d'Amor", grabado, en 1995, en homenaje a Joan Salvat-Papasseit; en este disco Josep nos ofrece una muy cuidada selección de canciones tradicionales de bandoleros y ladrones, brillantemente entrelazadas con canciones creadas sobre textos de Salvat-Papasseit, mitificador del bandolerismo amoroso, que escribió aquello de que «si fos lladre d'amor m'obririen les portes».

Seguidamente Josép Tero ha publicado los siguientes discos: "Camins de tarda" (1999); "Sal" (2001), "Et deixaré la veu" ("Te dejaré la voz") (2002); "Fronteres" (2009) y "D'un mateix port" ("De un mismo puerto") (2014), disco que presentaré mañana en el apartado del blog dedicado a lo que llamamos "musicalmas sabatinas".



Por último es importante mencionar la participación de Josep Tero en el doble CD del músico y cantante griego LAURENTIS MAXAIRITSAS: "Los ángeles viven todavía en el Mediterraneo" (2013). En concreto  Josep Tero está presente en el disco con dos de las canciones que grabó en su CD "Fronteras", ahora versionadas y cantadas en griego. Estas dos canciones son: “A Griselda...”, compuesta a partir de un texto de Carles Fages de Climent –escritor, poeta y periodista, nacido en Figueras en 1902 y fallecido en 1968–; y “Amb un sol gest”, canción que Josep creó a partir de la musicalización de un poema de Miquel Marti i Pol.

Sobre esta colaboración con Laurentis Maxairitsas y sobre su disco "Fronteras" puede ampliarse la información acudiendo a los "cuelgues" que ya les dedique anteriormente en este mismo blog. Ver:


martes, 17 de junio de 2014

«RETRATOS ÍNTIMOS». INTRODUCCIÓN

Hace unos años, concretamente en 1998, mientras escribía mi libro "Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963-1997" –para Alianza Editorial– me surgió la necesidad de agradecerle a varios cantautores y cantautoras –amigos y amigas– lo mucho que me habían ayudado a vivir, y lo mucho que había podido disfrutar con sus canciones. Fue entonces cuando se me ocurrió escribir una serie de "RETRATOS ÍNTIMOS" que incorporaría al final del libro acompañados, cada uno de ellos, de una caricatura que Alfredo González –extraordinario pintor– que se ofreció generosamente a crearlas.

Aquel libro está totalmente agotado y ahora, en este momento, me apetece que aquellos "RETRATOS ÍNTIMOS" puedan revivir de nuevo, se conozcan por otras personas –sobre todo las más jóvenes– y no se olviden. Es por ello que, a partir de hoy, voy a ir recuperando cada uno de aquellos textos aquí  DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA.

Para iniciar esa recuperación, hoy os voy a copiar la introducción que escribí en el libro para este capítulo al que llamé  RETRATOS ÍNTIMOS; posteriormente, en días sucesivos, iré presentando cada uno de esos retratos.


«Ha llegado ese tiempo en que los años,
las horas, los minutos, los segundos vividos
se perfilan de ti, se llenan de nosotros,
y se hace urgente, se hace necesario
para no verlos irse con la muerte,
fijar en ellos nuestras más dichosas
sucesivas imágenes».
(RAFAEL ALBERTI).

Estos versos de Rafael Alberti, extraídos de su poema "Retornos del amor en los balcones", tienen mucho que ver con las páginas en las que me propongo trazar eso a lo que he llamado "Retratos íntimos".

Tras el desarrollo de esta "Crónica cantada de los silencios rotos" en la que he procurado reflejar y valorar –creo que con objetividad– todas y cada una de las presencias significativas que la hicieron posible, es ahora mi propia subjetividad la que me reclama un pequeño rincón en estas páginas; un espacio íntimo para fijar en ellas las sucesivas imágenes de aquellas presencias que particularmente, y de una manera más rotunda, llenaron, y siguen llenando, mis años, mis horas, mis minutos y hasta mis segundos, de latidos de sensibilidad y de esperanza.

A la hora de responder y de satisfacer esa demanda de mi subjetividad –a la que profeso un profundo respeto– me he dejado llevar plenamente por ella, es decir, por las presencias que ella –y, en ella, mi afectividad– en un primer término me iba demandando.

Soy consciente, en consecuencia de que aquí van a faltar muchas presencias que han sido, y son, claves e importantes para nuestra historia, para el desarrollo cultural y artístico en nuestro país y, sobre todo, para la defensa y la realización de los ideales democráticos en cada uno de nuestros pueblos. Pero soy consciente también de que con estos "Retratos íntimos" solo pretendo "fijar en ellos las mas dichosas y sucesivas imágenes" que forman parte de lo que yo llamaría mi pequeña biografía, o mi más íntimo y particular retrato.

Agradezco profundamente a Alfredo su generosidad y su sensibilidad al ofrecerme su colaboración y su presencia, en estas paginas, a través de sus dibujos-retratos; presencia en la que también, por su parte, se manifiesta eso que Alberti llama "retornos el amor en los balcones".


(Las caricaturas que acompañan a cada "Retrato íntimo" –como puede verse en la anterior imagen– fueron mostradas en la exposición "¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD! Cincuenta años de canción de autor en España", que presenté en la Biblioteca Nacional de Madrid, del 7 al 14 de mayo de 2006.

En la actualidad, los originales de las caricaturas están en mi "garaje-museo", y en su día pertenecerán al Centro de la Canción de Autor. Una copia de cada una de ellas puede contemplarse en la Sala "La Estación de Sevilla" a la que se las doné con motivo de su inauguración).

lunes, 16 de junio de 2014

ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO AL "CUELGUE" DE AYER Y SOBRE "JUAN CARLOS CRISTIANO" Y "ALEJANDRO RIVERA", POR EJEMPLO.

Ayer, al hilo del "cuelgue" que escribí sobre canción "¡Qué demasiao!", y recordando y dándole vueltas a la anécdota-realidad que contaba referida a "Pulgarcito" y a Joaquín Sabina, me hice varias reflexiones que hoy me gustaría compartir con todos vosotros y vosotras.

Primera parte: Recapitulando.

Año 1980. Madrid. Un jovencísimo cantautor llamado "Pulgarcito" se echa a cantar a la calle dando origen, junto a otros cantautores y cantautoras, a lo que dio en llamarse "música callejera"; experiencia consistente en tocar, cantar y trabajar, de forma bastante habitual, en las esquinas de las calles, en el Retiro, o en las bocas y estaciones del Metro.


A "Pulgarcito" le encantaba la canción "¡Qué demasiao!" de Joaquín Sabina, que en aquel momento era muy poco conocido. Joaquín solamente había grabado un primer LP titulado "Inventario" (1978) del que siempre ha "renegao" y que, por cierto, a mí me gusta bastante. 

Un buen día, cantando "Pulgarcito" esa canción en la calle, se paró a escucharle uno de los directores del programa de TVE "PopGrama" –eran cuatro Carlos Tena, Diego Manrique, Paco Delafuente y Ángel Casas–. Escuchándole tuvo la idea de dedicar uno de los programas de TV a la "música callejera" e invitó a "Pulgarcito" a que participara en él.

"Pulgarcito" cantó en directo en "PopGrama" la canción de Sabina, y, mira por donde, un ejecutivo de la compañía discográfica CBS le vió en la pantalla, se quedó "prendao" de la canción y puso en marcha todos sus mecanismos para entrevistarse con Pulgarcito. Finalmente se entrevistaron y Pulgarcito le habló de Sabina. El caballero de la CBS siguió movilizando sus mecanismos hasta conocer y escuchar a Joaquín; encuentro del que surgió un buen contrato.

Aquel fue realmente el lanzamiento de Sabina con "Malas compañías" (1980). La CBS, ese mismo año, grabó también a Pulgarcito, pero no se sabe muy bien porqué –yo me lo imagino–, Sabina "tiró pa'lante" y "Pulgarcito" no volvió a grabar y cayó prácticamente en el olvido.

Segunda parte: 
Se sigue cantando igual o mejor; pero son otros tiempos.

Año 2014. Madrid. Treinta y cuatro años después. Sigue existiendo la "música callejera" y los cantautores que cantan en las calles, en los parques y en el Metro. (Concretamente, hace unos días se produjo en Madrid una curiosa experiencia, coordinada por el Colectivo Música por la Voluntad, que consistió en cantar en el "Intercambiador de Transportes de Moncloa").

Alicia Ramos y Paula de Alba cantando en el "Intercambiador de Moncloa"

¿Que es lo que ha cambiado respecto a 1980? Respecto a la música, o sea, a la canción, ¡poco!. Yo pienso que, en muchos casos, hoy se está haciendo una canción de igual, e incluso, de mayor calidad que la de los años ochenta.

El problema es que no existen directores de programas de TV –o de radio– que se paren a escuchar a los cantautores y cantautoras en la calle, porque –en realidad– el problema es que no existen tales programas.  Y el problema es también que, además, no hay ejecutivos de empresas discográficas que se enamoren y apuesten por las buenas canciones que escuchan y descubren, porque tales empresas no existen, y las que existen están en crisis, crisis en la que la belleza y la calidad quedan subordinadas y anuladas habitualmente por las exigencias del "consumismo ramplón" que es lo que se impone en el mercado.

Tercera parte:
Ayer mismo en el Metro de Madrid –línea 5– 
y en un escalón de la calle Huertas.

Pues sí, como antes decía, hoy, a pesar de la falta de programas de televisión dedicados a la buena música de autor, y a la prácticamente inexistencia de discográficas "importantes" que apuesten y arriesguen por la calidad y por la belleza –las hay pequeñas y voluntariosas pero sin medios–, se está creando una "canción de autor" de altísima calidad. Personalmente estoy convencido de que hay muchas nuevas canciones como aquel histórico "¡Qué demasiao!" que, en otras circunstancias, podrían ser un gran éxito y que podrían convertirse en el lanzamiento de sus creadores.

Esta es una realidad que personalmente pude constatar, por ejemplo, ayer mismo en que tuve la oportunidad de escuchar por primera vez –prácticamente en la calle– dos discos de forma anticipada a su publicación. Me refiero, en concreto, al titulado "La última vida de un gato", de JUAN CARLOS CRISTIANO –por cierto genialmente producido de Antonio de Pinto–, y "Siete sábados", de ALEJANDRO RIVERA.


Juan Carlos Cristiano.
Alejandro Rivera.

El disco de Juan Carlos lo escuché tranquilamente viajando en el Metro –línea 5, Alameda de Osuna a Sevilla–, y el de Alejandro sentado en un escalón de la calle Huertas, frente a "La Fídula"... Dos discos bien bellos y bien hermosos que podría competir perfectamente con cualquiera de los editados con éxito en los años ochenta.

Cuarta parte:
Y la luna como protagonista.

Es curioso, de esos dos discos que escuché ayer por la tarde me quedé especialmente "colgao" a dos canciones y ¡que casualidad!, en las dos se nombra a la "LUNA": "Los labios de la luna", de Juan Carlos Cristiano; y "Más de cien lunas" de Alejandro Rivera. Os dejo, a continuación, solamente la letra de esas canciones. Muy pronto tendréis la oportunidad de escucharlas y de disfrutarlas en los discos correspondientes:


«Lucero no te vayas tras el alba,
tu serenas la locura de mi alma.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible ,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…
Lucero te has llevado este día
y el viento se ha llevado el tiempo.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
Un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…»
("Los labios de la luna")


«Te colaste entre mis pasos 
sin permiso y sin reparo, 
derramaste mis esquemas, 
mis principios y teoremas.
Si tu risa me desarma 
y tus palabras me dan calma, 
no dejemos que las lunas 
que separan nuestras vidas 
sean los muros que hagan sombra 
y nos impidan a gritar bajo la lluvia, 
lo que hoy grito a escondidas».
("Más de cien lunas")

Quinta parte: Va de recomendaciones.

Después de todo lo escrito, en particular sobre Juan Carlos Cristiano y sobre Alejandro Rivera, solo me queda formular dos recomendaciones:

JUAN CARLOS CRISTIANO tiene el disco completamente grabado y pendiente de su fabricación. Para que pueda ser escuchado pronto, os recomiendo que le deis un empujoncillo a su propuesta de mecenazgo y venta anticipada. Podéis hacerlo pulsando en el siguiente enlace:
http://www.verkami.com/projects/9025-la-ultima-vida-de-un-gato-nuevo-disco-de-juan-carlos-cristiano

ALEJANDRO RIVERA, ya con el disco grabado y en proceso de fabricación, lo presenta el próximo día 27 de junio en el Café Libertad 8, de Madrid. Os recomiendo la asistencia.


Sexta y última parte: Simplemente una observación.

Hoy alguien me decía en un mensaje: "Tú que eres crítico musical...". ¡No! –le respondía– yo no soy "crítico musical", ni quiero, ni pretendo serlo. Yo soy un simple "escuchante" que ama la "canción de autor" desde hace muchos años, que ha escrito mucho sobre ella, y que comento y recomiendo lo que me gusta. Y al que no le guste lo que a mi me gusta, ¡pues que le vamos a hacer!, ¡no hay ningún problemas!... Allá cada uno... y ¡el gusto es mío!

domingo, 15 de junio de 2014

CANCIONES CON HISTORIA: «¡QUÉ DEMASIAO! (UNA CANCIÓN PARA EL JARO)»... JOAQUÍN SABINA Y PUGARCITO.

Permitidme que inicie la historia de esta canción presentado a su personaje central: Jose Joaquín Sánchez Frutos, alias EL JARO, joven delincuente nacido en 1963 y muerto de un tiro el 24 de febrero de 1979. Sobre su muerte la Jefatura Superior de Policía redactó la siguiente nota de prensa: «José Joaquín Sánchez Frutos, de dieciséis años, el Jaro, ha sido identificado como el joven muerto de un disparo de escopeta en la noche del pasado sábado, día 24, en la calle de Toribio Pollán».



El Jaro, fue un líder nato y desde pequeño manejó una banda con miembros mayores que él, algunos incluso mayores de edad, a los que dirigía en todo tipo de robos, hurtos y atracos. Dada su joven edad y los numerosos delitos cometidos, llegó a hacerse muy conocido, tanto que el director de cine Eloy de la Iglesia dirigió la película "Navajeros" cuyo argumento se basaba en la vida de "El Jaro"; e incluso el periódico sensacionalista "El Caso" le dedicó un monográfico el 14 de abril de 1979.


Por su parte, Joaquín Sabina, con la colaboración de José Ramón Ripoll, poco después de la muerte de "El Jaro" le dedicaron una canción a la que titularon «¡QUÉ DEMASIAO!»; canción en la que narran su vida contemplada desde la perspectiva y desde la sensibilidad de quien se conmueve ante la miseria, la injusticia y el dolor humano, con todas sus consecuencias.

La letra de aquella canción es la siguiente:


«Macarra de ceñido pantalón
pandillero tatuado y suburbial,
hijo de la derrota y el alcohol,
sobrino del dolor,
primo hermano de la necesidad.

Tuviste por escuela una prisión,
por maestra una mesa de billar.
Te lo montas de guapo y de matón,
de golfo y de ladrón
y de darle al canuto cantidad.

Aún no tienes años pa votar
y ya pasas del rollo de vivir.
Chorizo y delincuente habitual
contra la propiedad
de los que no te dejan elegir.

Si al fondo del oscuro callejón
un Bugatti te come la moral,
a punta de navaja y empujón
el coche vacilón
va cambiando de dueño y de lugar.

Que no se mueva nadie, has ordenao,
y van ya quince atracos en un mes.
Tu vieja apura el vino que has mercao
y nunca ha preguntao:
¿De dónde sale todo este parné?

La pasma va pisándote el talón,
hay bronca por donde quiera que vas,
las chavalas del barrio sueñan con
robarte el corazón
si el sábado las llevas a bailar.

Una noche que andabas desarmao
la muerte en una esquina te esperó,
te pegaron seis tiros descaraos
y luego desangrao
te ingresaron en el piramidón.
Pero antes de palmarla se te oyó
decir: "Qué demasiao,
de esta me sacan en televisión"».


Sobre la historia de esta canción –titulada «¡Qué demasiao!»– y un poco al margen de su contenido, gira una curiosa e interesante anécdota que seguidamente os voy a narrar:

En 1979, empezaron a surgir por las calles del centro de Madrid muchos cantantes callejero –llamados urbanos– que se ganaban la vida interpretando su repertorio a las puertas de los grandes almacenes, en las plazas y en los pasillos del Metro.. Uno de ellos se hacía llamar, "PULGARCITO", un muchacho joven al que le gustaba  mucho cantar el tema «¡Qué demasiao!» de Sabina.

Pues bien, un día Carlos Tena, Ángel Casas y Diego Manrique –que en aquel entonces hacían un programa de televisión titulado "Popgrama"– decidieron dedicar media hora a los cantantes callejeros, y allí apareció Pulgarcito interpretando precisamente «¡Qué demasiao!».


Ante la pantalla, viendo el programa, se encontraba Tomás Muñoz, director de la compañía discográfica CBS; fue tanto lo que le impactó aquella canción que, inmediatamente, entró en contacto con Pulgarcito, quien le informó que aquel tema estaba compuesto por un tal Joaquín Sabina. Tomás, sin  dudarlo, localizó a Sabina –creo recordar que a través de Juan Antonio Muriel– y tras escucharle le firmó un contrato editorial y discográfico. Poco meses después saldría al mercado el mítico álbum "MALAS COMPAÑÍAS" (1980) que por supuesto contenía la canción «¡Qué demasiao!».


Por último, antes de finalizar este "cuelgue" y esta historia, es importante recordar que ese mismo año, la compañía CBS grabó y publicó –preciosamente editado– un LP de Pulgarcito, titulado precisamente «¡Qué demasiao!». Seguidamente os muestro la cubierta de aquel disco y os invito a escuchar a Pulgarcito interpretando la canción de Sabina.