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sábado, 14 de diciembre de 2013

CARMEN PARIS - II: DE COMO SU "SAVIA NUEVA" IRRUMPE EN LOS CORAZONES Y EN NUESTRA MÚSICA POPULAR.

CARMEN PARÍS.

CARMEN PARÍS, tras la grabación del disco "Orillas" y de todo su experiencia musical anterior, realizó un descubrimiento –como compositora– que ella misma nos cuenta en las siguientes declaraciones realizadas en el año 2005:

«En mi opinión, no está todo inventado. Hay cosas que son resultado de un proceso de búsqueda y muchas otras que surgen por una evolución natural. En mi caso, empecé cantando en una orquesta, luego en un grupo que hacía versiones de "The Beatles", fui concertista de música barroca inglesa, cantante en un grupo de jazz y pasé por la copla, el cabaré. Paralelamente, fui creciendo como compositora, pero en el camino me alejé de la jota, que era lo que más cerca tenía. Hasta que me llegó la oportunidad de componer música para el espectáculo de jotas de un bailarín aragonés, Miguel Angel Berna. Y cuando vi cómo bailaba la jota y su forma de interpretarla, me apasioné y me volqué en ella».

Fue de ahí de donde surgió una especie de chispa en la que prendió, y sigue prendiendo, la identidad de toda su obra; su redescubrimiento de la jota como un género que, al margen de los tópicos, puede tener plena vigencia y que, sobre todo, podía convertirse para ella en el nexo, o, si se quiere, en el punto de encuentro y de fusión de otros muchos géneros o estilos musicales.

A partir de aquel descubrimiento, Carmen París empezó a trabajar intensamente sobre un proyecto musical que se tradujo, en el año 2002, en la grabación de su primer disco, «Pa'mi genio»; disco por el que le fue concedido el Premio de la Música al mejor álbum de música tradicional-folk en 2003.


Aquel disco fue una auténtica sorpresa, y, al menos para mí, un deslumbrante descubrimiento, sobre todo porque en él se producían todo tipo de fusiones puestas claramente al servicio de un único objetivo –yo diría que de una hermosa obsesión–: la creación de ámbitos de belleza utilizando el mejor camino que puede generarlos, el de la libertad radical; esa libertad que no le pone a la creatividad ni corsés, ni límites, ni fronteras.

En esa línea y con esos criterios,  no puede extrañar que a Carmen se le ocurriera una «mitxura de aromas oriental e ibérico sobre tangos "rumbaos"», a la que le puso el título de "El mundo que te rodea", y que decidió dedicarle a "la nueva humanidad". Os propongo escucharla en a través del siguiente enlace de "goear":


«Hoy me gustaría adivinar / una nueva realidad, / desdibujando fronteras, / desechando trapos viejos  / para volver a empezar. / Si la nada inunda tu fluir, / y el ruido tu percibir,  / despierta de esta condena,. / Serás tan libre / como libre quieras ser, / silencia y escúchate. / Hay un sol radiante / que alimenta tu latido, / por eso te digo;  / eres gota en el mar,  / eres grano de arena,  /pero tienes a mano / el mundo que a ti te rodea. / Saravá... / Hoy me gustaría desterrar / el miedo y la vanidad  / que enarbolan las banderas. A esta altura de carrera / vamos corriendo hacia atrás. / Si la nada inunda tu fluir, / y el ruido tu percibir,  / despierta de esta condena. / Serás tan libre / como libre quieras ser, / silencia y escúchate. / Hay un sol radiante / que alimenta tu latido, / por eso te digo: / Eres gota en el mar, / eres grano de arena, / pero tienes a mano / el mundo que a tí te rodea. / Saravá».


Carmen París en la Sala Clamores.

En la grabación de «Pa'mi genio» – su primer disco en solitario–, Carmen contó con la producción de Larry García y Francisco Gude, y con un extraordinario grupo de músicos, entre los que habría que destacar las colaboraciones de Tino Di Lleraldo –que, como ella, andaba también desgarrando etiquetas y tópicos, en su caso, al flamenco–, Eliseo Parra o Chano Domínguez.

De aquel disco, y como cierre de este " cuelgue", os propongo escuchar la canción "Savia nueva" en el siguiente vídeoclip:


«Me lo impide la arboleda, no puedo pasar el Ebro
si no me alarga la mano, si no me alarga la mano de ese arrabalero.

Quisiera volverme hiedra y enredarme en su cintura,
aliviar esa tortura, que la savia nueva irrumpa en su corazón.

Cara de poca ventana, asómate a esa vergüenza
y dame un poco de sed, ay! Que me estoy muriendo de agua!

Tantas lágrimas me cuesta la pena que me estás dando,
que me estoy muriendo de agua y tú te sigues mustiando.

Quisiera volverme hiedra y enredarme en su cintura,
aliviar esa tortura, que la savia nueva irrumpa en su corazón.

Cara de poca ventana, asómate a esa vergüenza
y dame un poco de sed, ay! Que me estoy muriendo de agua.

Tantas lágrimas me cuesta la pena que me estás dando,
que me estoy muriendo de agua y tú te sigues mustiando.

Tantas lágrimas me cuesta la pena que me estás dando,
que quiero volverme hiedra para que mi savia inunde a tu corazón.

Quisiera volverme hiedra y hacer que mi savia inunde a tu corazón.
Enredarme en tu cintura, quisiera volverme hiedra
y enredarme en tu cintura, que la savia nueva irrumpa en tu corazón.

Quisiera volverme hiedra y enredarme en tu cintura,
quisiera volverme hiedra y llenar de savia tu corazón.

Tantas lágrimas me cuesta la pena que me estás dando,
que me estoy muriendo de agua y tú te sigues mustiando.

Cara de poca ventana, asómate a esa vergüenza
y dame un poco de sed, ay! Que me estoy muriendo de agua.

Tantas lágrimas me cuesta la pena que me estás dando,
que me estoy muriendo de agua y tú te sigues mustiando».


... Y el lunes próximo más, continuaré este recorrido que vengo haciendo por la obra de   CARMEN PARÍS que, por cierto, presentará su nuevo disco el próximo jueves, día 19 de diciembre, en la Sala Galileo, de Madrid.