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jueves, 24 de octubre de 2013

MUERDO "TOCANDO TIERRA" Y REAFIRMÁNDOSE VISCERALMENTE EN LA ESPERANZA.

"Muerdo" (Paskual Kantero).
(Fotografía de Antonio Palazón y Chi).

Conocí a MUERDO (Paskual Kantero) hace dos años al poco tiempo de su llegada a Madrid con su primer disco recién grabado; con el patrimonio de una joven vida intensamente vivida; y con muchas ilusiones, muchas esperanzas y mucha música en el cuerpo. Le conocí confiado –y empeñado en contagiarnos su convicción– de que era posible que nacieran "Flores sobre el acero"

Desde el primer momento, su música y sus canciones consiguieron emocionarme. Después, poco a poco, conforme pude ir descubriendo y sintiendo su potencial humano, su sensibilidad y su "visceralidad" musical, me di cuenta y creí que en Paskual resurgía una nueva presencia significativa –diferente y necesaria– para nuestro "canto popular"; un joven "cantautor" que con formas poéticas y musicales renovadas conectaba con la tradición, y la aireaba en altos vuelos.

"Muerdo" (Paskual Kantero). (Fotografía de Zoe Molina).

Después de dos años, aquel jovencísimo "cantautor" acaba de grabar su segundo disco titulado "TOCANDO TIERRA"; disco que, por una parte, confirma plenamente mis expectativas iniciales: "Muerdo" es uno de nuestros jóvenes "cantautores" más evidentes y de mejor calidad; y disco que, a la vez, dado su contenido claro y directo, nos permite conocerle mejor como ser humano, y calar –calado hondo– en sus intenciones y horizontes como "cantor de oficio".

«Como la rama buscado la luz –nos canta–
un día me fui del pueblo donde nací con mi guitarra y sin años,
y entre La Habana y Madrid me encontré lo que canto.
Hallé la risa y el llanto aprendiendo a resistir las embestidas del viento
y me armé de fuerzas y cosí mis alas con la persistencia de las olas del mar.

Piedras lanzadas a dar por quien envidia el talento, la alegría y la bondad 
se me colaron adentro hiriendo de gravedad mi fé en el hombre y sus sueños. 
Pero mi amor pudo más y los dejé como perros ladrándome sin disfraz.
y me armé de fuerzas y cosí mis alas con la persistencia de las olas del mar». 
("Entre la Habana y Madrid". Paskual Kantero).

Realizado el preámbulo anterior (¡como me gusta eso de "cosernos las alas con la persistencia de las olas del mar"!), voy a realizar algunas anotaciones sobre el nuevo disco de Muerdo; me limitaré, de momento, a comentar tres de sus cualidades, o características, que me han llamado especialmente la atención:


El disco "Tocando tierra" está diseñado e ilustrado por Robertiko Ramos.

Musicalmente el disco es muy bello. Es cierto que, en ese sentido, "Flores sobre el acero" –como ya comenté en su día– fue un disco también muy hermoso; es una obra en la que se palpa con claridad la "potente" producción y sensibilidad de Rocío Ramos. Pero, como es lógico, en "Tocando tierra" se evidencia la evolución musical que Paskual ha experimentado, sobre todo tras empaparse y "repreñarse" –"in situ"– de los ritmo y del alma cubana –cosa de la que me siento en parte felizmente responsable–. De no haberse producido esa evolución musical estaríamos en un "más de lo mismo" insostenible en la creación y en el crecimiento artístico de cualquier joven cantautor.

En "Tocando tierra" se percibe y se siente un encuentro mágico –cosas y regalos del destino– entre el potencial musical de Muerdo –ya lo decía antes: "visceral"–, y la experiencia sabia y consagrada de Amparo Sánchez que ha sabido intuir y darle salida y fuerza a esa "visceralidad" convirtiéndola en "una manera de latir cantando"

Y con Amparo, mencionar al equipo de extraordinarios músicos que ha movilizado e implicado en la grabación: Jordi Mestres (guitarra y contrabajo), Allan Pérez (percusión), Oscar Ferret (piano y acordeón), Daniel Tejedor (bateria), Josep Tutusaus (tombón), Mane Ferret (coros) y Gerard Casajús (grabación y mezcla).

Muerdo junto a Amparo Sánchez preparando la grabación
del disco "Tocando Tierra". (Foto de Ceci).

• Otra anotación importante que me gustaría destacar en la obra de Muerdo es el "nutriente" en el que se asienta su pensamiento y, para mi, su credibilidad. El joven Paskual Kantero ha bebido, conoce, se interesa y tiene memoria respecto a la tradición de nuestra "canción de autor", y respecto al pensamiento democrático y esperanzador –"pensamiento utópico"– de grandes genios del arte y del humanismo como Atahualpa Yupanqui, Chicho Sánchez Ferlosio, Brassens, Charles Chaplin, Celaya o José Martí.

En "Tocando tierra" por ejemplo –y no me importa alargar demasiado este "cuelgue" deteniéndome en ello– Muerdo hace tres incursiones poetico-literarias muy valiosas y de tremenda actualidad: 

Interpreta, por ejemplo, "Los ejes de mi carreta" de Yupanqui fundiendo su pensamiento y su voz con la de Atahualpa en un diálogo vivo –que rompe las barreras del tiempo, del espacio, y hasta de la muerte–. Diálogo el que el gran maestro argentino recita varios fragmentos de su "milonga" "El payador perseguido".

Pobre nací, pobre vivo... Mi abuelo fue carretero [...].
Con permiso ya de entrada, aunque no soy convidao 
pero en mi pago un asao no es de naides y es de todos. 
yo voy a cantar a mi modo después que haiga churrasqueao. [...]
Yo se que muchos dirán que peco de atrevimiento, 
si largo mi pensamiento pal rumbo que ya elegí;
pero siempre he sido así galopeador contra el viento. [...]
Yo voy a cantar a mi modo, pero siempre ha sido así.
La sangre tiene razones que hacen engordar las venas, 
pena sobre pena y pena hace que uno pegue el grito; 
la arena es un puñadito pero hay montañas de arena. [...]
Pobre nací y pobre vivo por eso soy delicao.
estoy con los de mi lao cinchando tuitos parejos
Pa'hacer nuevo lo que es viejo y verlo al mundo cambiao.
Yo soy de los del montón, no soy flor de invernadero.
soy como el trébol pampero, crezco si hacer barullo.
Me apreto contra los yuyos y así lo aguanto al pampero».

Paskual incorpora también –en este caso insertas a su canción "Semillas"– las palabras más hermosas y significativas del discurso, o del alegato, pacifista y democrático pronunciado por Charles Chaplin en su película el "Gran dictador", de 1940:

«En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido [...]. Pensamos demasiado, sentimos muy poco. Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo».

Y en tercer lugar, por último, Muerdo –en la voz de Roberto Ramos– incorpora a su canción "Así viene la vida" unos versos del poeta referencial cubano José Martí, invocando a la capacidad de "soñar" como posibilidad consustancialmente humana:

«Yo sueño con los ojos / abiertos, y de día / y noche siempre sueño. / Y sobre las espumas / del ancho mar revuelto, / y por entre las crespas / arenas del desierto, / y del león pujante, / monarca de mi pecho, / montado alegremente / sobre el sumiso cuello. / Un niño que me llama / flotando siempre veo!».

"Muerdo" (Paskual Kantero). (Fotografía de Zoe Molina).

• Y, para ir concluyendo, una tercera anotación totalmente vinculada a la anterior: 

En las nuevas canciones que Muerdo nos ofrece en "Tocando tierra" se "abren puertas y se tiendes puentes" para la esperanza como ya nos anunciaba en su "Insurrección" –tema de su álbum anterior–. Puertas y puentes construidos sobre la base de una "poÉtica" comprometida, esperanzadora, honesta y "latiente", que propone "caminos"; que anuncia "lluvias" y nuevos aires respirables con los que poder oxigenar el corazón; y que nos reafirma en la confianza de que "un nuevo mundo" es posible.

«Está naciendo un mundo nuevo entre las ruinas del que fue, 
y del mundo viejo solo hay ecos que en el tiempo irán perdiéndose. 
Estamos construyendo un luego. 
Somos el viento y el poder que va transformando desde adentro. 
¿Quieres cambiar algo? Cámbiate. 
Que no cabe aquí tu odio, ni la lucha sin amor,
ni la memoria del llanto, ni el sonido sin sabor... 
Siente en el pecho el corazón. 
Baja de la mente que hace preso 
y comienza el cambio en tu interior».
("Un mundo nuevo". Paskual Kantero)

Por último, aparte de recomendar la escucha y el disfrute de este disco, creo que merece la pena anunciar que el concierto de arranque de toda una serie de presentaciones que Muerdo tiene previstas será el próximo día 2 en la Sala Galileo Galilei, de Madrid. Para obtener información sobre toda su gira os recomiendo conectar con el siguiente enlace: