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martes, 9 de julio de 2013

"¿QUIEN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?"... ¡BENDITA MÚSICA!

¡Me encanta pensar y crear "cuelgues" como el de doy... Estaba anoche cenando en la cocina de mi casa, junto a mi compañera, y en la televisión, entre tantas noticias deprimentes e indignantes, surgió una que nos hizo mirarnos, darnos la mano, y sonreír... La noticia llegaba de Río de Janeiro, concretamente de la favela "Parada de Lucas", y estos eran sus titulares:

Cambiar las pistolas por guitarras, 
es lo que pretende un taller de música en Brasil

¡BELLÍSIMO! ¡IMPRESIONANTE! ¡ESPERANZADOR!... Hoy me voy a enrollar poco, no va a ser necesario; simplemente os voy a describir y presentar esta noticia.

1 - Para quien no lo sepa, si es que hay alguien que todavía lo ignora: "Estas son las faveras brasileñas".


2 - En los barrios de las favelas brasileñas es bastante común encontrar situaciones como las que describen las siguientes imágenes.


3 - Pues bien, en una de esas favelas, concretamene en la llamada "Parada de Lucas" hoy, en este mismo momento, también se están produciendo bellísimas situaciones como estas:


Hecho el planteamiento anterior y vistas las imágenes, me voy a limitar a copiar la noticia tal y como ha sido publicada en "La Sexta.com":

«En la favela Parada de Lucas, en Río de Janeiro, los niños ya no juegan con pistolas, sino con guitarras. Hace dos años un periodista español viajó hasta allí y en unas semanas organizó un taller de música. Desde entonces, grupos como Vetusta Morla o Lori Meyers han colaborado con el proyecto donando guitarras o dando clases particulares».

«Aunque de lejos se escuchen los petardos que lanzan los narcotraficantes para avisar que la policía ha entrado en la favela, los niños no se inmutan y siguen tocando. Gracias a unos talleres de música, los niños al fin tienen una alternativa a la delincuencia callejera.

Ángel Carmona, un periodista español, fundó en 2011 un Leaozinho, un centro en el que comenzó impartiendo un taller de guitarra. Poco a poco, sus clases se fueron llenando de niños, interesados en tocar el instrumento.

Ángel Carmona.
Con el tiempo, los niños crecieron y ahora son ellos mismos quienes enseñan a los más pequeños, un trabajo remunerado y además, legal, lo que supone una alternativa a una vida de delincuencia para conseguir dinero.

Ángel asegura que "la guitarra se ha convertido en una herramienta para realizar una actividad donde es mucho mejor tener una guitarra que una metralleta" en un lugar que fácilmente se acaba con un arma en la mano.

Gracias a las donaciones, lo que empezó con dos guitarras han pasado a tener a su disposición hasta 30, gracias a donaciones de Amaral, Love of Lesbian y Lori Meyers, entre otros. Grupos como Vetusta Morla, les enviaron consejos en video a los niños».

Después de esta noticia poco me queda por decir, tal vez, en primer lugar, reafirmarme en que no todo está perdido cuando en el mundo se producen situaciones como ésta, y, en segundo lugar, cantar, y cantar bien fuerte, aquello de JOAN MANUEL SERRAT: "¡BENDITA MÚSICA!"