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viernes, 7 de junio de 2013

«MARTA GOMEZ»: DE COMO EL ARTE Y LA SENSIBILIDAD PUEDEN NO TENER LÍMITES.

El origen de mi "universo sonoro" rebosa por sus cuatro "costaos" música y canciones de América Latina. Tengo muy claro que las raíces de mi pasión y de mi sensibilidad hacia la "canción de autor" también vienen de allí... Bebí y fueron mis nutrientes Violeta, Víctor, Atahualpa, Margot Loyola, Guarany, Anibal Sampayo, Cabral, Viglietti, Mercedes, Tejada Gómez, Chabuca, mi Chavela... y ¡tantos y tantos!... –la "nueva trova" llegaría más tarde–. Lo fueron también aquellos otros que tuvieron que exiliarse o emigrar y a los que me unió, y me sigue uniendo, una linda amistad: Olga y Manuel, Indio Juan, Quintín, Claudina y Alberto, el otro Alberto –el gran Cortez–, Carlos Montero, Rafael Amor, o durante un tiempo Zitarrosa.

Recién llegado a Madrid alimenté mi libertad y mi sensibilidad de "peña" en "peña", donde fui realizando una entrañable y directa aproximación a la música y a la canción latinoamericana...; ¿cómo olvidar, por ejemplo, las noches y las madrugadas en «Toldería»?



La Sala Toldería, situada en la calle Caños Viejos –junto al Viaducto–, 
en el Madrid de los Austrias, se inauguró el 24 de marzo de 1974, 
como Centro Folklórico Iberoamericano, y permaneció abierta hasta
finales de los años noventa. Fue una sala de conciertos calificada 
por Mercedes Sosa  como “templo de la música sudamericana”. 
En el año 2008, dentro de la colección "El canto emigrado de 
América Latina", dirigí e hice la producción de un doble CD 
en el que se recogen 33 canciones recuperadas de grabaciones realizadas 
en directo durante los veinticinco años de historia de aquella mítica sala.


Cuando años después –ya en 2007– me decidí y pude escribir mis últimos libros sobre la historia de la "canción de autor en España" –«... Y la palabra se hizo música»–, no lo dudé ni un segundo, uno de los tres tomos que publiqué estuvo dedicado al «El canto emigrado de América Latina».

Recuerdo que estaba finalizando aquel libro, cuando un buen día Carles Francino me hizo una entrevista en las mañanas de la SER para charlar –como siempre– de la "canción de autor"; estando allí sentado –en el estudio–, y antes de que empezara a entrevistarme, escuché una canción –no recuerdo su título– interpretada por una voz absolutamente fascinante que personalmente desconocía; pregunté quien cantaba y me informaron que se trataba de una "cantautora" colombiana llamada MARTA GÓMEZ.

Marta Gómez. (Fotografía Xavier Pintanel).

Nada más llegar a casa me puse a investigar, o sea, a buscar a Marta, entrando en internet "a saco" Finalmente di con ella, escuché algunas de sus canciones, compré uno de sus discos y me quedé totalmente "enamorao". Lógicamente aquel mismo día la incorporé al libro que estaba finalizando –aparece concretamente en las páginas 370 y 371–.

Más recientemente los buenos amigos Xavier Pintanel y Juan Carles Martinez me pusieron en contacto con ella, me hice con todos sus discos, los disfruté un montón, y a partir de ahí, este "menda" anda completamente "flipao" con la belleza, la sensibilidad, la voz y la humanidad de esta cantautora, yo diría que de todas las Américas y de España –¡claro está!–. Digo lo de España porque es así, y además porque si se me olvidara menuda "bronca" me echaría Federico García Lorca que también anda bastante loco por ella, sobre todo, a partir de la edición de su disco "El corazón y el sombrero" dedicado al poeta granadino. Ya comenté ese disco hace unos meses.  Ver:



No voy a repetir lo que escribí en aquel libro editado en 2007, porque hoy lo que más deseo es haceros llegar el impacto que me ha causado ver y escuchar a Marta cantar por primera vez en directo; fue el pasado 28 de mayo en la Sala Galileo de Madrid. ¡IMPRESIONANTE!

Lo que había experimentado sensitivamente escuchando sus discos y sus vídeos, se "miltriplicó" teniéndola cerquita y gozando de su voz, de su música y de su hermosa capacidad comunicativa en el escenario. Estuvo acompañada de Pablo Cruz (batería y percusión), Pablo Giménez (Flauta y vientos andinos y coros), Diego Abarca (guitarra, tiple, charango y coros), Santiago Greco (bajo).

Marta Gómez en la Sala Galileo Galilei.

La presencia de Marta Gómez en el escenario y el "color y la luz" que fue capaz de transmitirnos, actuaron sobre mí como si de pronto se "encarnara" en ella toda esa música latinoamericana de la que tanto he bebido y tanto amo: carnavalitos bolivianos, zambas argentinas, cuecas chilenas, puyas colombianas... ¡y que se yo!...; y junto a ello maravillosas nanas y canciones de cuna...; y el flamenco...; y la copla...; ¡y lo que se proponga!, porque su arte y sus sensibilidad no tiene límites.

A todo ello he de sumar, porque lo considero esencial, su tremenda ternura, su bello sentido de la solidaridad, su esencia linda y libre de mujer y su sencilla y cercana humanidad.

Permitidme que seguidamente os muestre cinco imágenes que mi cámara capto el pasado día 28 de Mayo en el Galileo. Creo que son tremendamente elocuentes:


Y seguidamente, gracias a Juan Carles Martinez os invito a ver el siguiente vídeo también tomado en el Galileo. Después de verlo y de disfrutarlo creo que comprenderéis los motivos por los que la música y el canto de Marta Gómez me tienen totalmente enamorado, y por los que me uno y aplaudo estas palabras, de Nicolás Buenaventura Vidal, dedicadas a ella:

"Marta nació cantando. 
En su cuna componía 
y cantaba los ruidos que la rodeaban, 
para llamar el sueño.

Marta compone para conjurar la nostalgia 
y espantar las tristezas, las suyas y las ajenas. 
Aprendió a cantarle al alma y el alma aprendió a oírla.

En su voz canta el viento, a veces se ríe un río 
y hasta se escuchan los murmullos de la tierra.

Con su guitarra, su voz y llena de ganas sigue componiendo 
los cantos que la rodean 
y las voces que le dictan las ausencias, para arrullar el silencio."



«Hace un ratote que te canto y no logro adormecerte
porque grandotes tenés esos ojos y tarda pa'que se cierren
Dormite por Dios dormite y hacele caso a tu mama.
Dormite por Dios dormite y hacele caso a tu mama.

Mi tía ya me contó que siendo vos tan chiquito
en un pris-pras te soltaste la mano para ir gateando hasta el río
que destapaste un canasto
y juntaste con la ropa todo el arroz, el pescao y el revuerto
que ella le iba a echa'a la sopa.
Dormite, por Dios dormite hacele caso a tu mama.
Dormite por Dios dormite, hacele caso a tu mama.

Yo no voy a llamar al coco, ni al diablo pa'que te asuste
Yo lo que quiero es que sonrías mi negrito lindo y tus pestañas se junten
claro que pa'que se junten, oíme pues
falta como medio rato.
Dormite por Dios dormite, mañana tengo trabajo.
Dormite por Dios dormite, mañana tengo trabajo.

De ir a la mina, cortar leña, sembrar, recoger racimos
pescar y luego de ir a vende'al mercado, caramba
Yo estoy cansada mi niño

Eh! Al fin cerraste los ojos, ahora dormí hasta mañana
yo sé que vos me entendiste vos sos un rey pa'tu mama.
Yo se que vos me entendiste, vos sos un rey pa'tu mama.
Pa tu mama sos un rey vos sos mi rey
Vos sos un rey pa'tu mama
(“Dormite”. Zulli Murillo).

Y este "cuelgue" reclama su final porque tiene prisa, quiere hacerse a la luz cuanto antes... Sin embargo no quiero dejar de hacer tres anotaciones:

Primera. Marta actuará el próximo día 13 en la Casa Amèrica Catalunya, a las 20:00 horas, en un homenaje que va a celebrarse dirigido a la grande Chavela Vargas y en el que también intervendrá Martirio.

Segunda. Marta dará otro concierto en Barcelona el día 20 de junio, en el Auditorio C.A.T.

Tercera. Recordar la discografía de Marta Gómez, a la que hay que añadir el CD "El corazón y el sobrero" al que antes hacía referencia.