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martes, 16 de abril de 2013

EN CASA DE... «JOSÉ AZULA»

Hace ya un tiempo que asistí al concierto que JOSÉ AZULA nos ofreció en la Sala Libertad 8, de Madrid, presentando su segundo disco titulado "Porque hoy cambiaré el rumbo" –fue, si no recuerdo mal, en el pasado mes de enero–

Manu Clavijo, Antonio de Pinto y José Azula
en Libertad 8
José Azula en Libertad 8-

Desde entonces he venido pensando y deseando hablar con él sobre su trabajo y sobre sus canciones, y hacerlo, si fuera posible, tranquilamente en su casa.

El caso es que, por unas u otras circunstancias, lo hemos ido aplazando –una de ellas ha sido su reciente paternidad– hasta que por fin decidimos concretar y realizar aquel encuentro que, como seguidamente os voy a contar, fue muy entrañable.

José Azula en su casa.

José vive en el barrio de Vallecas, barrio que me trae muchísimos recuerdos relacionados con mi llegada a Madrid a finales de los años sesenta. Entre aquellos recuerdos, en particular, mi primer encuentro con el "Padre Llanos" –cura obrero que luchó intensamente en defensa de los derechos humanos– y que me puso en contacto con grupos de jóvenes que durante un tiempo me acogieron en sus hogares.

Hubo un momento en casa de José Azula que todos aquellos recuerdos se me amontonaron, sobre todo cuando me asomé a una soledada terraza que José tiene en la cocina, desde la que se ve, por una parte, en el horizonte, todo el centro monumental de Madrid, y, por otra, el mundo entrañable y popular de los tejados, las terrazas y las corralas vallecanas tan llenas de vida auténticamente popular, y que en un tiempo dieron cobijo y aliento a tantos sueños de libertades.



Estas son algunas vistas que se divisan desde una de
las dos pequeñas terrazas que José Azúla tiene en su casa.

Inmerso en aquella visión y en aquellos recuerdos me vino también a la memoria una de las canciones del últimos disco de José: la que llama "Ahí enfrente":


«Tres acordes me bastaron derrotado de tu amor
No hay revolución posible despojado en tus entrañas
La soledad me engaña, incluso pierdo los papeles
Mi guitarra se enciende al compás de tus palabras.

Existo en tu latido al ritmo de tu corazón
Entono canciones fundiéndome en la acera,
Mi barrio está que tiembla, el asfalto mientras tanto
Canto esta canción.

La soledad se derrumba, quedan ruinas, se esfuma el estío
La libertad parece perderse en cada telediario
Mi ropa ondea en la ventana a media asta
Un cóctel de ilusión se asoma debajo de mi abrigo.

Dos torres se caen y en Palestina, 
también asoma la muerte
No hablemos de Chile, para eso está el recuerdo 
Salvador Allende

Y mientras ahí enfrente 
naufraga una patera incandescente
Y mientras ahí enfrente
la Europa del capital parece sostenerse».

Después de un buen rato, gozando del sol y de las vistas, y compartiendo recuerdos y un cigarrillo, decidimos centrarnos un poquito y empezar a hablar, más concretamente de música y canciones. Y así lo hicimos, nos fuimos al estudio donde José tiene su piano y sus guitarras, y donde atesora latidos musicales, que para él han sido referenciales, y que conserva, simbólicamente, en una colección de autógrafos y entradas de conciertos que tiene cuidadosamente enmarcadas y colgadas en las paredes: Antonio Vega, Los Secretos, Mamá, Tequila, Joaquín Sabina, o Enrique y Álvaro Urquijo.




Hablamos de su trabajo –José Azula trabaja a diario en una ONG como psicologo dentro un programa de atención a drogodependientes– y de como compagina dicho trabajo con del tiempo que dedica, en sus horas libres, a la composición de canciones, y a organizar sus conciertos siempre aprovechando días de fiesta, o fines de semana.

Recordamos su primer disco: "Plaza vieja" grabado y editado en 2007 con la producción de Antonio de Pinto. En aquel disco primerizo, José recopiló las canciones que había compuesto hasta entonces y que había editado provisionalmente en dos maquetas: "Noches de cuarto menguante" y "Caminar". En "Plaza vieja" incorporó 9 canciones compuestas por él, y el tema "Otra tarde" que pertenece a Enrique Urquijo; en el disco intervinieron musicalmente Antonio de Pinto, César Valencia, Antonio Toledo, Josito Congosto y Javier Urquijo.



En el año 2009 José Azula dejó de componer y se alejó bastante del mundillo de la música afectado por la repentina muerte de su madre; situación que remontó en el año 2011 empezando a componer nuevos temas y abriéndole un nuevo horizonte a su vida personal y a su trabajo como compositor y cantante; un horizonte que se ha concretado recientemente con la grabación de su segundo disco titulado "Porque hoy cambiaré de rumbo" en el que ha colaborado a la guitarra de Fernando Sánchez,  y ha vuelto a contar con la producción de Antonio de Pinto.

Fernando Sánchez.

"Por que hoy cambiaré el rumbo", disco dedicado a su madre, se compone de doce hermosas canciones  entre las que a mi personalmente me gustan, especialmente las tituladas "Lisboa", "Sigo en pie", "Flor nocturna" y "Laberinto de ingenuidad" que José la interpreta con la colaboración del buen amigo y "grande" compositor y "cantautor", Juan Antonio Muriel.


José Azula y Juan Antonio Muriel.
«En este laberinto me dispongo a retratarte,
me dispongo a dibujarte una vez más.
La mezcla de color en mi paleta,
 resulta la luz del día y mi pincel,
mi arma de aquella guerrilla.
En este laberinto las telas de araña indican su antigüedad,
ventanas que dan al paraíso donde tu estás,
rejillas que un día me dijeron
tu alma presa se ha de liberar.

Laberinto ¿Dónde guardas tu secreto?
Laberinto, contrabando de humildad,
Laberinto de ingenuidad.

En este laberinto hay una puerta entreabierta,
me dispongo sin dudarlo a caminar.
Un rayo de luz pega en mi costado tomando formas varias
y es de agrado respirar la libertad.
Unos metros más hacia delante veo una luz,
tremendos bosques que me anuncian que hoy es mejor
Rejillas que un día me dijeron tu alma presa algún día respirará.

Laberinto ¿Dónde guardas tu secreto?
Laberinto, contrabando de humildad,
Laberinto de ingenuidad».

Bellísima canción, que, por supuesto, os recomiendo escuchar... Y así transcurrió la tarde en casa de José Azula; tarde preciosamente vigilada por Martín que no nos perdía de vista en los brazos de Diana... Os confieso que me sentí especialmente feliz el ratito en el que me dejaron tener en brazos al  "muchachito" y sentir como me miraba y me sonreís... ¡Familia, gracias por vuestra acogida!. Empezaba a anochecer y tuve que marchar.

Por último, para concluir este cuelgue, o dejo unas últimas fotografías que guardaré como un bonito y entrañable recuerdo... José me regaló, allí, inmerso en la calidez de su casa, algunas de sus canciones.



ÍÑIGO COPPEL, 14 DE ABRIL + 1 = 15 DE ABRIL... INSISTO: ¡HAY ESPERANZA!: EL TRIUNFO DE LA SENSIBILIDAD.

14 de abril + 1 = 15 de abril... Acabo de llegar del concierto que ÍÑIGO COPPEL nos ha ofrecido en la Sala Libertad 8, de Madrid... Segundo día consecutivo en el que vuelvo a experimentar la misma experiencia y el mismo convencimiento: ¡HAY ESPERANZA!... ¡Hay esperanza mientras siga siendo posible el TRIUNFO DE LA SENSIBILIDAD!...

14 de abril + 1 = 15 de abril... ¡ÍNIGO COPPEL derrocha SENSIBILIDAD!... ¡HAY ESPERANZA!





Íñigo Coppel en el concierto  ofrecido en Libertad 8.
En la primera imagen le acompaña Manu Clavijo al violín.