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sábado, 9 de marzo de 2013

«LA CLAVE» (7 DE MAYO DE 1993): «¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES CONTESTATARIOS?» - QUINTA PARTE.

Hoy os sugiero especialmente que veáis esta QUINTA PARTE –y ya penúltima– del programa "LA CLAVE" que grabamos el 7 de mayo de 1993 con el título de «¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES CONTESTATARIOS?».

Eran casi las cinco de la madrugada y llegó el momento de contestar a las preguntas que a lo largo del programa habían formulado los "televidentes" –muchísimos, por cierto, porque LA CLAVE, a pesar de la hora en que se emitía, era uno de los espacios televisivos con mayor índice de audiencia.


En esta "quinta parte" me gustaría resaltar algunos temas y anécdotas que considero especialmente interesantes en el contexto de la gran pregunta que nos convocaba: «¿Qué fue de los cantautores?».

Si me lo permitís empezaré hablando de mí mismo. Fue precisamente en este momento de "La Clave" –que hoy podemos ver– cuando se produjo una anécdota que seguramente ya conocéis: Unos días antes del programa, Pedro Guerra –recién llegado de Tenerife a Madrid– me había entregado un casete con su futuro primer disco: "Golosinas". La audición de aquellas canciones me dejó totalmente fascinado. Desde mi punto de vista, con Pedro y sus creaciones empezaba a soplar un verdadero aire fresco –renovado y necesario– sobre una "canción de autor", como la nuestra, que, en aquel momento se encontraba en plena crisis.

A los pocos días me surgió la oportunidad de participar en el programa de "LA CLAVE" que ahora estamos recordando. Ante esa circunstancia tomé la decisión –para mí muy clara– de que fuera como fuera tenía que sacar en el programa el tema  de Pedro Guerra y de sus magníficas canciones.

Como soy consciente de que uno de mis "fuertes" no es precisamente la memoria, opté por escribir su nombre –PEDRO GUERRA– en un "papelillo" y en metérmelo en el bolsillo de la chaqueta por si la fragilidad de mi memoria me gastaba una mala pasada; y así fue –ya lo veréis en directo–. Llegado el momento de hablar de él –que lo metí como pude– no tuve más remedio que echar mano del famoso papelillo. Y fue curioso, a partir de aquella noche fueron muchísimas las llamadas que me llegaron a mi programa de radio pidiéndome que pusiera sus nuevas canciones. Pedro no lo sabe, pero aunque no debía hacerlo, porque aquello era un primerísima maqueta, alguna que otra canción sí que sonó de forma clandestina.

Ahora Pedro está a punto de lanzar su nuevo triple CD conmemorando y celebrando los treinta años que lleva trabajando en el universo de la música y de la canción... ¡Felicidades Pedro!



Al margen de la anécdota anterior, me gustaría destacar algunos otros temas que se plantearon en esta quinta parte del programa y que me parecen especialmente interesantes:

Marina Rossell creo que zanjó con elocuencia el tema del "aburrimiento" referido a la "canción de autor" y a la cultura en general.

Carlo Cano hizo unas aclaraciones contundentes sobre varios temas, entre ellos, la necesidad y la importancia de que los "cantautores" colaboren generosamente en actos de solidaridad; el tema relacionado con el "caché" de los artistas y sus contrataciones; y, en particular, sobre su colaboración con el Partido Socialista Andaluz en las primeras elecciones democráticas celebradas en Andalucía, participación que en ningún caso supuso su militancia activa en ese, y en ningún, partido político.

José Antonio Labordeta habla de la llamada "canción protesta" –urgente o de denuncia– como una canción que siempre será necesaria, pero que en ningún caso es la que define, o caracteriza, las composiciones de los "cantautores". Para él –y yo estoy de acuerdo– nunca se hizo una "canción militante". Plateamiento que Krahe remata maravillosamente como podréis comprobar en el vídeo.

Chicho Sánchez Ferlosio evoca y estrena una canción que compuso contra la OTAN y otra dedicada a la población gitana, canción a la que puso música Alberto Perez.

Jerórimo Granda vuelve a insistir en su crítica a la imposición y al colonialismo musical anglosajón, y, en particular norteamericano, al que en aquel momento estábamos siendo sometidos.

• Se trataron también otros temas relacionados con la industria discográfica, los "royalties", los medios de comunicación, el esfuerzo que tienen que realizar los jóvenes cantautores para dar a conoce su trabajo y, finalmente se hizo una apasionada defensa de la diversidad cultural y lingüística en la que debe desarrollarse la "canción de autor".

Y finalmente –ya lo comprobaréis–, lo que realmente estaba pasando a esas horas de la madrugada es que había muchas ganas de cantar. En esta 5ª parte del programa todos empezaron a hacerlo y en la 6ª, que colgaré la semana que viene, se organizó un auténtico e improvisado concierto.




Reseño, a continuación, los enlaces correspondientes a las partes anteriores del programa:

PRIMERA PARTE:

SEGUNDA PARTE:

TERCERA PARTE:

CUARTA PARTE:

"MUSICALMA SABATINA": «LAS CINCO MARAVILLOSAS MANÍAS DE HOMBRE SOLO»... O «DAVID MOYA» Y SU FANTÁSTICO MUNDO INTERIOR.

Hace meses que creé esta sección del blog, a la que llamé "Musicalma sabatina", con el fin de reservar un espacio en el que poder recomendar algunos discos que merecen ser escuchados con especial "calma". Escuchados, por ejemplo, en un "sábado": día de la semana en el que teóricamente –por desgracia no en todos los casos– podemos disponer de un poquito más de tiempo para dedicarlo a disfrutar con la música y con la literatura.

En ese sentido todo iba bien, sin complicaciones; pero de repente se me ha "colao" en el camino un cantautor llamado DAVID MOYA y me ha roto todos los esquemas. Éste es el culpable:

David Moya.

¿Qué ha ocurrido? Os lo cuento: Después de un tiempo de tener aparcado su último libro-disco "Cinco manías de hombre solo", esta semana me he decidido a rescatarlo para disfrutar de él a fondo, y poder recomendarlo precisamente hoy.

En ese empeño me he dado cuenta de que se trata una obra de tal magnitud "poÉTICA", literaria, artística y musical, que supera, con creces, la posibilidad de recomendarla en tan solo una "musicalma sabatina"; así que por su culpa –que, por cierto, me encanta– se me ha ocurrido parir una nueva sección del blog que podría llamarse, por ejemplo, "remusicalma dominical"; sección en la que reaparecerán discos, como el de DAVID MOYA, que para poder disfrutarlos de verdad van a requerir más tiempo y más calma de las habituales... O sea, y concretando, que hoy, y mañana también, voy a presentar  y voy a recomendar estas "Cinco manías" de David que me tienen entusiasmado.


En este "cuelgue" voy a empezar por el principio, mañana –ya lo veréis– cambiaré de estrategia.

El principio aconteció en Murcia, el 15 de diciembre de 1978 –día, mes y año en que nació David Moya–... Cuentan que de pequeño «acostumbraba a ser feliz pisando charcos», y que luego fue creciendo y creciendo dejándose atrapar por unas apasionantes «manías» de las que le ha sido  imposible desprenderse... "Manías de hombre solo" –cultivo de su interioridad– que han ido modelando en él a un creador completo, comprometido y singular.

Luis Leante, escritor también murciano –premio nacional de novela Alfaguara 2007 y creador del fascinante personaje literario "Justino Lumbreras"–, que conoce bien a David, escribe: «David Moya es un músico que escribe, un escritor que compone, un compositor que hace poesía, un poeta que sabe contar historias, un contador de historias que toca la guitarra, un guitarrista que observa». Y es cierto, David es todo eso; lo que le convierte, desde el punto de vista musical y literario, en un personaje "muticreador" y, en consecuencia, de "multiplicidad de registros y de sensibilidades".

Como "cantautor" –o sea, "autor de canciones con alma"– David, anteriormente a sus "Cinco manías de hombre solo", ha grabado cuatro discos: "Sueñografía 1978 - 2003" (2003) –el título ya prometía–, "Volteretas" (2004), "Rebelado" (2008) y "Negativos latentes" (2009).


En el año 2011, tras un tiempo de alboroto y ebullición literaria y musical, David Moya tomó la decisión de canalizar sus inquietudes y sus creaciones con la puesta en marcha de un gran proyecto en el que recoge –no sé si conscientemente– todo el universo artístico que, desde los años sesenta, ha estado girando en torno al género de la "canción de autor": me refiero al hermanamiento entre la música, la literatura y la expresión plástica... Proyecto, hecho realidad, que se concreta en la edición de un disco-libro –"caja-libro-disco" diría yo– en el que desahoga cinco de sus manías principales –¡algunas más tendrá! ¡seguro!–:

• Primera manía: Cantar y desnudarse. "Espejos y retratos".
• Segunda manía: Hablar en verso. "Las caras y sus reversos".
• Tercera manía: Contar historias. "Es gente como yo la que abandona el planeta".
• Cuarta manía: No callarme. "Desconcertantes objetos de estudio".
• Quinta manía: No estarme quieto. "Mate y dulce de leche".


En el "cuelgue" de hoy, o sea, en esta "musicalma sabatina" pretendo solamente presentar el proyecto "Cinco manias de hombre solo" en su globalidad, para lo que voy a acudir a dos vídeos en los que el propio David Moya nos presenta su trabajo y a las personas que han colaborado con él: "Los Agentes de la Dinamita" –su banda–; las colaboraciones especiales en la grabación de Alejandro Mártinez, Sergio Valcárcel, David de Gregorio y Reme "La Chana"; José Luis Manzanero –productor y arreglista–, David Albaladejo y Alberto Belando –ingenieros de sonido–, Pepe Yagües –escultor e ilustrador–, Juan Ignacio Sánchez y Fran Piqueras –diseñadores gráficos–, Miguel Rodríguez –realizador malagueño–, Juanan Requena –fotógrafo– y la labor artesana del Centro de Ocupación APICES de Cartagena.

Os propongo disfrutar ahora de estos dos vídeos, y mañana continuamos con David Moya y su último libro-disco; lo haremos inaugurando un nuevo "rinconcillo" del blog al que vamos a llamar: "REMUSICALMA DOMINICAL"... ¡Feliz sábado, y mañana, tempranito, volvemos a encontrarnos!