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miércoles, 6 de marzo de 2013

MIKEL LABOA 4 - PRIMERAS E INOLVIDABLES CREACIONES

Mikel Laboa.

MIKEL LABOA, en 1964, antes de formar el colectivo "Ez Dok Amairu", al que hacía referencia en el "cuelgue" anterior, grabó su primer single en Bayona, publicado por la editorial Goiztiri; disco titulado "Azken", conpuesto de cuatro canciones tradicionales en euskera: "Amonatxo", "Bereterretxen kanthoria", "Aurtxo txikia" y "Oi Pello Pello".

Dos años más tarde, en 1966, Mikel grabó un segundo single, publicado igualmente por la editorial Goiztiri, en el que incluyó dos canciones tradicionales actualizadas y otras dos basadas en sendos poemas de Gabriel Aresti: "Egún da Santi Mamiña" y "Apur dezagun katea".


En aquel disco quedaron expresadas con claridad dos de las líneas de trabajo que caracterizan la obra de Mikel: la interpretación de canciones populares recreadas, y la musicalización e interpretación de textos escritos por poetas contemporáneos. Entre esos poetas figuran por ejemplo, Bertolt Brecht, a quien le dedicó su tercer single, en el que integró cuatro textos del poeta alemán traducidos al euskera por José Ángel Irigaray: "Liluraren kontra", "Gaberako aterbea", "Denak ala inor ez" y "Munduaren esker ona", canciones que fueron prohibidas por la censura franquista.

Os propongo, en concreto, escuchar y disfrutar la canción "Gaberako aterbea", basada en el poema "Refugio nocturno", de Brecht:


«Me han contado que en Nueva York
en la esquina de la calle 26 con Broadway
se pone cada atardecer un hombre
durante los meses de invierno
y, pidiendo a los que pasan,
consigue un techo para que pase la noche
la gente desamparada que allí se reúne.

Con eso no cambia el mundo
no mejoran con eso las relaciones entre los seres humanos
no es ésa la forma de acortar la era de la explotación.
Pero algunos hombres tienen cama por una noche
se les abriga del viento durante toda una noche
y la nieve a ellos destinada cae en la calle.

No abandones el libro, tú que lo estás leyendo.

Algunos hombres tienen cama por una noche
se les abriga del viento durante toda una noche
y la nieve a ellos destinada cae en la calle.
Pero con eso no cambia el mundo
no mejoran con eso las relaciones entre los seres humanos
no es ésa la forma de acortar la era de la explotación».
(“Refugio nocturno”. Bertolt Brecht - Mikel Laboa”)

«Kontatu didate Nueva York-en / Broadway eta 26 karrikaren kantoian, / Negu gorrian, gizon batek gabero / jendeari otoi eskatzen, / aterbea bilatzen duela bilutsirik daudenentzat. / Mundua ez da era hortan aldatzen / Gizonen hartu-emanak ez dira hobekitzen / zama-aroa ez da hola laburtzen / Baina gizon batzuek gau batez, ohea dute, / aterbean haize otzik ez eta / bereri zijoakien elurra, karrikan ari da. / Liburuaren irakaspenik ez ahaztu gizona! / Gizon batzuek gau batez ohea dute, / aterbean haize otzik ez eta / bereri zijoakien elurra, karrikan ari da. / Bainan mundua ez da era hortan aldatzen / Gizonen hartu-emanak ez dira hobekitzen / zama-aroa ez da hola laburtzen». (“Gaberako aterpea”. Bertolt Brecht - Mikel Laboa”).

En 1974, Mikel Laboa grabó su primer LP, "Bat-Hiru", editado por la discográfica catalana Edigsa en su sello "Herri-Gogoa" –dedicado a la música y a la canción vascas–. 

Primer LP de Mikel Laboa. "Bat-Hiru" (1974).
Ilustración de cubierta: José Luis Zumeta.

Disco histórico y extraordinario en el que recoge algunas de sus canciones ya aparecidas en singles, y canciones nuevas como "Txoria Txori" –basada en un texto de Joxean Artze–, que llegó a convertirse en un auténtico himno en defensa de la libertad. 

Seguidamente podemos escuchar dos versiones de esta hermosísima canción, la primera interpretada en directo por Mikel acompañado del violinista escocés Alasdair Fraser, y a continuación la versión que realizó la mítica Joan Baez.



«Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habria escapado.
Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Y yo...
yo lo que amaba era un pájaro».

«Hegoak ebaki banizkio
nerea izango zen,
ez zuen aldegingo.
Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik...
txoria nuen maite».

Detrás de esta canción, que destaca por su sencillez y por su riqueza simbólica, se esconden muchos latidos y muchas esperanzas de personas –yo entre ellas– que, en los tiempos grises del franquismo, e incluso después, encontramos en Mikel la motivación y el impulso para creer y para luchar, a riesgo de lo que fuera necesario, por un futuro posible en el que el don de la libertad nunca más nos fuera enjaulado.

En aquel disco aparecieron también sus primeros "Lekeitios", o canciones experimentales –tercera línea de trabajo característico en la obra de Mikel–, en las que se lanza a la búsqueda de nuevas formas expresivas haciendo que las palabras queden vacías de su estricto contenido o significado, y dando paso a la pura expresión a través de los sonidos y su fonética.

Concretamente, en "Bat-Hiru", aparecieron dos de sus "Lekeitios": "Baga, biga, higa" (Lekeitio 2) y el titulado "Guernika" (Lekeitio 4)

Del "Lekeitio 2" os propongo también la audición de estas dos versiones interpretadas respectivamente por Mikel Laboa y por el Orfeón Donostiarra.



Por último es importante destacar también un hecho que se produce en el LP del que venimos hablando y que se repetirá continuamente en la obra de Mikel, me refiero a la relación amistosa y creativa que desde siempre ha mantenido con el pintor José Luis Zumeta, extraordinario artista que perteneció al grupo "Gaur" y que ha sido el creador de la mayoría de las portadas de sus discos.

José Luis Zumeta.

EL «PLANETA CASA» DE PABLO SCIUTO: ¡ENTREN, RELÁJENSE Y SIENTAN!

Hay un texto escrito por Bertolt Brecht que me encanta, pero que suelo utilizar muy pocas veces poniéndolo en relación con las personas a las que conozco; y no lo hago, entre otras razones, porque por nada del mundo me gustaría que esas palabras –¡tan hermosas!– pudieran perder sentido de tanto usarlas. Son las siguientes:

«Hay hombres que luchan un día y son buenos,
hay otros que luchan un año y son mejores,
hay quienes luchan muchos años y son muy buenos,
pero hay los que luchan toda la vida,
esos son los imprescindibles».

Es verdad que no hago demasiadas alusiones a ese texto, porque le tengo mucho respeto; pero hoy, excepcionalmente, sí voy a hacerlo y voy a referirlas a un compositor uruguayo, nacido en Montevideo, y actualmente residente en España, llamado PABLO SCIUTO.

Pablo Sciuto.

Pues sí, Pablo Sciuto es uno de esos hombres "imprescindibles" que llevan toda su vida luchando por hacer –y hacerlo con dignidad– lo que más le gusta y más ama: componer e interpretar sus propias canciones; tarea –u oficio– que realiza enfrentándose –con ilusión y con esperanza– a las múltiples dificultades que hoy presenta el mercado "cultural" y, más concretamente "musical" y "discográfico", y consiguiendo crear e interpretar todo un amplio repertorio de canciones de gran calidad. 

Pablo, por otra parte, cierra el círculo de sus creaciones asumiendo, con riesgo, al reto que supone la autoproducción y el autolanzamiento de una discografía coherente y continuada. Concretamente la siguiente:


A lo dicho anteriormente he de añadir –porque me parece, hoy por hoy, muy importante, y es menos común– que Pablo Sciuto es una persona humilde. («La "humildad" –dice Miguel de Cervanteses la base y el fundamento de todas las virtudes»). Humildad que nutre, efectivamente, con otras virtudes como la ilusión, la responsabilidad o la "incansabilidad" en su trabajo... Pocas veces –no recuerdo ninguna– me he encontrado personalmente con Pablo sin que haya conseguido contagiarme su esperanza, sin mostrarme su afecto –sé que sincero y desinteresado–, y sin conseguir implicarme en sus proyectos.

Pues bien, su último proyecto se llama "Planeta casa" y se concreta en un nuevo CD compuesto de 13 canciones interpretadas con su grupo "Astrónomos urbanos".



En "Planeta casa", Sciuto se reafirma en sus raíces "multimusicales", o sea, en la gran variedad de formas y de géneros musicales de los que ha bebido aprehendiendo y fundiendo sus esencias: jazz, bossa nova, candombe, folk, funk, rock, pop, canción de autor, música electrónica... ¡y qué se yo!... En ese mismo contexto hay que resaltar –entre paréntesis– la pasión que siente, en particular, hacia el recientemente fallecido Luis Alberto Spinetta, a quien le rindió su homenaje en Madrid –en marzo del año pasado–, y a quien le dedica precisamente su "Planeta casa".

Respecto a los textos de sus canciones Pablo Sciuto es un poeta que permanentemente mantiene un posicionamiento de búsqueda; búsqueda de si mismo, del sentido de la realidad y del amor como forma de vida: «Bajo el mismo sol / sobre el mismo latido / en la misma prisión / todos buscamos un sentido» ("Bajo el mismo sol"); una búsqueda entretejida de disconformidades y de sueños; viaje de exploraciones íntimas, reservadas, misteriosas..., siempre hasta el fondo de sí mismo –«viaje distante al fondo de mi»–; o explorando el cosmos «sin la gravedad que todo sostiene».

«Quiero vibrar 
y cambiar las leyes 
sin la gravedad 
que todo sostiene
y perderme en ti.
Instalé un cometa, 
en mis pies dormidos, 
para recorrer, cada paso perdido...
y todo lo que viene
lo mueve este universo»
("Alas")

¡Me encanta viajar musical y poéticamente con las canciones de Sciuto!; canciones y músicas inclasificables –son sencillamente las suyas–; canciones que me "enganchan", sobre todo, porque están preñadas de libertad; me refiero a la libertad que genera el uso que Pablo hace en ellas de la música y de un lenguaje cargado de simbologías y metáforas... Prueba de ello, es, por ejemplo, el tema "Casa", que abre su nuevo disco:


«La casa llevo a cuestas
cuando estoy con vos
el alma son las puertas
las ventanas el corazón

La piel son los manteles
el pelo las cortinas
tus manos y las mías
la llave y la alegría

Somos casa los dos
nos mudamos con el corazón
y siempre nos protege del frío
nuestro amor

Los ojos chimeneas 
que miran dentro y fuera
las mantas los abrazos
los fundas nuestros brazos

Los pechos las almohadas
el beso la fachada
las piernas las columnas
soportan el peso juntas».
("Casa")

Por todo lo que he escrito a lo largo de este "cuelgue", y por mucho más que me reservo, relacionado con su responsabilidad personal, con su generosidad y con su ternura, vuelvo al principio: Pablo Sciuto es uno de esos hombres que llevan luchando toda la vida –y luchando bien– y por eso, al menos para mí, es uno de esos creadores que resultan "imprescindibles" dentro del universo de nuestra música popular.