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domingo, 31 de marzo de 2013

DISCOS RESCATADOS: ¡MAGNÍFICO REENCUENTRO!

Hace unos días, buscando un disco de Adolfo Celdrán en mi discoteca me reencontré con un curiosísimo LP titulado "CRONICAS DE JUVENTUD. LOS JÓVENES EN ESPAÑA 1940-1985"; disco que tenía olvidado y que fue un redescubrimiento muy grato

Fue un disco editado, en 1985, con motivo de la celebración del "Año Internacional de la Juventud" designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Esta es la cubierta de aquel disco que, hoy por hoy, es auténtica y genuinamente histórico:


Las canciones que se incomporaron en este LP fueron las siguientes:

L'estaca, de Lluís Llach.
Cantes de la tierra adentro, de Labordeta.
Vamos juntos, de Luis Pastor.
A cántaros, de Pablo Guerrero.
Te recuerdo Amanda, de Víctor Jara.
Verde, blanca y verde, de Carlos Cano.
Te doy una canción, de Silvio Rodríguez.
Adios rios, adios fontes, de Rosalía y Amancio Prada.
18 maig a la villa, de Raimon.
El pueblo unido jamás será vencido, de Quilapayún

En resumen, un disco, sin desperdicio, que dentro de una colección genéricamente titulada "Los jóvenes en España entre 1940 y 1985", hacía referencia, en concreto, a lo que José Ramón Pardo encuadró como los "Años setenta y el sonido de la transición".

Mi reencuentro con este disco, con las canciones que contiene y con su correspondiente diseño, tan característico de la época, me ha emocionado un poquito. Recuerdo que lo recibí en la emisora de Radio Popular (COPE), cuando yo estaba iniciando mi programa titulado "Donde la palabra se hace música".

En aquel momento lo hacía diariamente de nueve y media a diez de la tarde, justo después de que Encarna Sánchez terminara el suyo... Cuando nos cruzábamos en el pasillo, antes de entrar al estudio, yo siempre pensaba en la audiencia y en el radical cambio ideológico que se iba a producir en pocos minutos... Recuerdo perfectamente un día que Encarna me dijo: "Ahí te dejo a mi gente, ahora es tuya».

¡Aquello era un auténtico disparate y tuve más de un problema!... No paré de presionar a la dirección de la cadena hasta que conseguí que me pasaran el programa a las noches del fin de semana.

Por cierto, me apetece mucho mostraros un dibujo que me hizo uno de mis hijos, con trece años, tal y como me veía cuando la radio era una de mis realidades y de mis pasiones posibles...; ahora me encantaría volver a la radio, pero en ese sentido las cosas está verdaderamente complicada.

MUNDO CHILLÓN 2 - DE CUANDO LA CALIDAD SE CONVIERTE EN LA ALTERNATIVA

Hoy, en este cuelgue, voy a completar lo que ayer me me quedó pendiente de decir sobre mis percepciones y mis pensa·sentimientos surgidos en en el concierto que MUNDO CHICHÓN nos ofreció el pasado jueves, día 28, en Libertad 8.

He leido en algunas referencias y notas encontradas en internet que Mundo Chillón hace una canción de tipo "antropológica". No sé si el comentario van a serio, o en broma, pero teniendo en cuenta que la "antropología" es la ciencia que estudia la variedad de seres humanos según sus formas de vivir y sus comportamientos sociales, pues, la verdad es que esa clasificación o "encasillamiento artístico" aplicado a Pedro no es en absoluta disparatado... ¡Lo que pasa es que a mí ese término, últimamente, me suena demasiado academicista y solemne!...; suena a algo denso y aburrido que nada tiene que ver ni con lo que es, ni con lo que compone y como lo canta  el señor Chichón.

Mundo Chillón.

Sea como sea, lo que sí está claro –evidentemente claro– es que Mundo Chillón nada tiene que ver, o mejor, "está a mil años luz", de ese otro prototipo de cantautor o trovador "con cierto éxito" –que, por cierto, nos invade–, y que Vicky Luna e Ismael Sánchez recientemente han descrito en una de las canciones de su disco "Chez Luna".
«Dicen que nadie canta como él,
del sexo es un maestro también.
Es un truhán, un caballero, un ladrón
que a todas roba el corazón...
Y con descaro, el trovador
pregona sus cuitas de amor.
Si alguna vez se enamoró
en cuerpo y alma se entregó
haciéndole creer a la pobre mujer
que lo era todo para él.
Pero muy pronto lo olvidó...».
("El trovador")

De ese tipo de "trovadores" –que también pueden ser "trovadoras"– no voy a dar nombres; hacerlo sería una forma de hacerles una promoción a la que me niego rotundamente –que cada cual, si le apetece, piense o se imagine a quienes me estoy refiriendo–. Lo que sí voy a afirmar con total rotundidad es que Mundo Chillón – así como El Kanka y Manu Clavijo, que le acompañan en el vídeo que seguidamente vamos a poder visionar– están en otro "rollo artístico" que, por cierto, a mí me encanrta porque lo considero –como género– auténtico, imaginativo, tierno, realista, crítico, y a veces satírico y muy divertido, o sea, pura "canción de autor".... Pura calidad que cada vez se convierte más en una simple alternativa; cuando eso precisamente: la calidad, debería ser lo que culturalmente prosperara.

La canción de Mundo Chillón que os propongo escuchar se llama "Qué bonito es ser un loser"...; por si no lo sabéis la palabra "loser" equivale a decir "perdedor" o "fracasado". Pura canción satírica que pone "patas arriba" un montón de cuestiones y "gilipolleces" relacionadas con el prototipo de "trovador" al que antes hacíamos referencia, y que, a la vez, denuncia la falta de reconocimiento y de valoración hacia quienes no quieren entrar en el juego de los "truhanes" y pregoneros de sus "cuitas de amor" –la mayoría, estoy convencido, que inventadas– y que a mi, por lo menos, no me interesan.


«Que bonito es ser un loser, 
les tengo que confesar, 
que de sombras y de luces, 
lo primero mucho más. 
Levantarse cada día 
y volver a tropezar, 
fue siempre más excitante 
que abrir la boca arrogante 
pa engullir a los demás.

Que bonito despertar 
descubriendo que la vida es una fiesta 
solo para los demás 
ser el único mariachi de la orquesta. 
Que bonito que es estar 
en el último eslabón de la cadena, 
aguantando los tirones, 
que bonita que es la pena.

Que bonito es ser un loser 
sin tener que soportar 
que se callen y te escuchen 
cuando quieres opinar, 
que no te enfoquen las luces, 
ni ser digno de admirar. 
Siempre fue más relajado 
un fracaso asegurado, 
que un fracaso potencial.

En estado natural 
soy una gota en el mar, polvo en la esquina, 
sin temor a defraudar, 
sin temor a generar expectativas. 
Puedo entrar en cualquier bar 
y que nadie me atosigue a la salida, 
ni me esperan en la entrada, 
ni me sirven la bebida.

Que bonito es ser un loser 
sin comienzo ni final, 
dar con la vida de bruces, 
asentir y soportar 
que te cojan y te usen 
y te vuelvan a tirar. 
Si hay que agachar la cabeza, 
mi cuello se despereza, 
genuflexo y pertinaz.

Que bonito es ser un loser 
se tiene que comprender».
("Qué bonito es ser un loser").

¿Es esto una canción "antropológica"?. Pues en realidad podríamos decir que sí porque describe y refleja la realidad de un sector muy importante de la humanidad –por cierto, cada vez más numeroso–: el de los "loser", o sea, el de los/las perdedores y "fracasaos" por la crisis y otras mentiras programadas por los que tienen las "pelas".... ¡Pero no!, esa palabreja –aunque en el pasado algunas veces la utilicé– ahora me resulta demasiado seria –demasiado redicha–; yo diría mejor que Mundo Chillón lo que practica en el arte de hacer sus canciones con un "realismo social desgarrao y satiríco" que conecta y navega entre Brassens y Krahe, pasando por lo que hace años crearon por aquí Moncho Alpuente, Alberto Pérez, Ricardo Cantalapiedra, Jesús Munárriz, o el mismísimo Aute con sus "canciones satíricas".

Un realismo "desgarrao" y satírico, que en el caso de Mundo Chillón, como decía en el "cuelgue" ayer, desborda sensibilidad, y supone un verdadero y colorista estallido de imaginación; característica que puede comprobarse visualmente en la cubierta y contracubierta de su disco "Verbena Popular Underground" presentado con el siguiente eslogan: «¡No pierdan la oportunidad de perder la oportunidad de aburrirse!».



Y punto casi final, por ahora...; y digo casi final porque no puedo dejar de mencionar la colaboración extraordinaria de la magnífica LA MAREMOTO que subió al escenario para marcare a dúo con Pedro Chillón un "Amarraditos" de Margarita Durán y Pedro Belisario Pérez... ¡que pa que te cuento!

Maremoto y Mundo Chillón.

sábado, 30 de marzo de 2013

MUNDO CHILLÓN I - UN ESTALLIDO DE «IMAGINACCIÓN-SUR-PRENDENTE» QUE ES NECESARIO TOMARSE MUY EN SERIO.

Fito Páez, argentino al que admiro mucho, un buen día escribió en uno de los textos de sus canciones: «¿Quién dijo que todo está perdido?... ¡Yo vengo a ofrecer mi corazón!»... Pues bien, hoy, para empezar este nuevo "cuelgue", me voy a permitir cambiar un poquito esas palabras de Páez para decir: «¿QUIEN DIJO QUE LA "CANCIÓN DE AUTOR" ESTÁ PERDIDA?... ¡YO VENGO A OFRECER A "MUNDO CHILLÓN"!», o sea, a este granaino –de Guadix, pa'más señas– al que sus padres le pusieron el nombre de Pedro:

Mundo Chillón.

El jueves pasado, día 28, llegué al la Sala Libertad 8, me senté en la silla en que casi siempre suelo hacerlo, y, un día más, volví a constatar lo viva y lo "potente" que hoy en día está la "canción de autor" en su más pura quinta-esencia. Se subieron al escenario Mundo Chillón y Manu Clavijo e inmediatamente me atraparon. (Mundo Chillón...; otro de mis descubrimientos tardíos porque lleva en esto de la "canción de autor" más de diez años, y yo, ¡sin haberlo escuchado en directo!... Me temo que le voy a tener que dedicar dos "cuelgues", ¡merece la pena!). 

Para empezar, os sugiero escuchar la canción llamada "El vendedor de Patrias"; creo que es un buen punto de partida para entender todo lo que después voy a decir sobre el universo "Chillón".

Por otra parte, empezando las presentaciones con una canción no se me quejarán asiduos visitantes del blog, como el también granaino y poeta Juan de Loxa –fundador de "Poesía 70" y de "Manifiesto Canción del Sur"–, que ayer mismo me decía: «Vete más despacito, me estás descubriendo a tanta gente joven interesante que, en realidad, aunque quiero, no puedo seguirte»... ¡Pues, nada, amigo Juan! ¡siéntate tranquilo a escuchar a Pedro Chillón y disfruta!



No quiero patrias, no compro ninguna
de esa marca adulterada por la caradura.
No me importa lo que quiera vender,
seguramente está muy bien para usted.
A mi los símbolos fríos no logran excitarme,
tengo mil cosas mejores en las que ocuparme
que echar cuentas al catálogo que me trae usted.

Le traigo;
patrias grandes, patrias chicas,
patrias pobres, patrias ricas,
patrias que las trajo el viento,
patrias que ha quemado el tiempo,
patrias que ciñen fronteras,
patrias que visten banderas,
patrias muertas, patrias vivas,
patrias tuertas, patrias divas.

Tengo mil razones para decir que no
aunque con la oferta me traiga usted un reloj.
Vendedor de patrias macabro perdedor,
filtrador de razas, larva de dictador.
No me va a convencer que existe el eje del bien
mientras alquila compra y vende la fe.
No moleste más.
No voy a comprar.

Que yo no tengo miopía, tampoco astigmatismo
y jamás he padecido de nacionalismo
pero hay algo que no pude lograr,
llegar a ser una persona formal.
Porque elogiando a mi tierra yo me quedo solo
es pequeña, redondita, chata por los polos,
gran naturaleza por eso hay tanto animal.

Les traigo;
patrias desparasitadas, garantía certificada,
llenas de gente cebada de hamburguesas y baladas,
con tres cabezas pensantes, diez millones de currantes,
todos a tirar p'alante, mariquita el que no aguante.

Tengo mil razones para decir que no
aunque con la oferta me traiga usted un reloj.
Vendedor de patrias macabro perdedor,
filtrador de razas, larva de dictador.
No me va a convencer que existe el eje del bien
mientras alquila compra y vende la fe.
No moleste más.
No voy a comprar.

No moleste más, no moleste más, no moleste más amigo.
Yo se que el centro del mundo queda lejos de mi ombligo
 No moleste más, no moleste más, no moleste a más personas.
Si a usted le gusta su patria, ahí con su pan se la coma.
 No moleste más, no moleste más, no golpee más mi puerta,
que de lunes a domingo, yo siempre la tengo abierta.
 No moleste más, no moleste más que ahora mismo ya nos vamos
donde no haya tercer mundo, ni política, ni paro.
 No voy a comprar.

Y al final, las bombas quedan y el marine se va,
niños que juegan las detonaran.
La vida sigue igual».
("El vendedor de Patrias". Mundo Chichón).

El universo creativo y artístico de Mundo Chillón es intenso, variado y de mucho intéres poÉtico y cultural. 

Mundo Chillón.

Musicalmente no tiene fronteras, ni es suceptible de ser etiquetado; transita de un tango a una tarantela, pasando por una rumba o un valsecito peruano –o por donde le da la real gana– y haciéndolo "cum laude"... –(Pedro, ¿a que te gusta este latinajo?)–; o sea, y me pongo más cursi: "divinamente". Si a ese se añade su magnífica voz; los tonos y el colorido que es capaz de darle a su palabra cantada; lo bien que toca la guirarra, y el acompañamiento de un músico-violinista-cantor de la categoría de Manu Clavijo, el espectáculo en lo musical, está asegurado.

Y en lo que se refiere al texto de sus canciones, es decir, a su poÉtica, nos encontramos con un "cantautor" de esos que yo llamaría "de referencia". Su poÉtica y su forma de desarrollarla sobre el papel, en su garganta y con su voz es realista, inteligente, crítica, reflexiva, directa..., y, a la vez, satírica, incisiva, cachonda, burlona, divertida, desternillante y hasta "cabrona". ¡Sí!, "cabrona", como debe ser pa'con los "cabrones" que nos explotan, que nos hieren la sensibilidad, que  nos empobrecen, que nos bombardean con sus armas, y que intentan cercenarnos el pensamiento, o sea, con los torturadores de la libertad. (¡Menuda parrafada que me he echao!... Pero es que ¡ya está bien! ¡Llamemos a las cosas y a la gentuza por su nombre!).

Decía al principio, que posiblemente iba a tener que dedicar a MUNDO CHILLÓN dos cuelgues y va a tener que ser así; sobre todo porque en el concierto del pasado jueves viví una experiencia que no puedo dejar de contarle a Pedro, y a todos vosotros y vosotras. Fue ésta: 

En 1996 escribí y publiqué un libro al que titulé "Sueño, luego existo", libro que nació, y prácticamente lo escribí, en Barcelona, provocado por tres impactos visuales y sus correspondientes consecuencias intelectuales. Esos impactos fueron una bolsa de la compra que me dieron en una tienda del Paseo de Gracia llamada "Vinçon", y dos viñetas de Forges que me vinieron a la memoria, y rescaté, a cuento de aquella bolsa:




Bueno, pues el jueves pasado, en mitad del concierto, Mundo Chillón va y canta un tema –¡genial– al que titula "Alcapone", y entre otras cositas dice:

Mundo Chillón.
«Nada que oír, nada que ver, nada que hablar, nada que hacer.
Si tu quieres prosperar y ser alguien en la vida, 
olvídate de los sueños y de las causas perdidas.
No te pares a pensar, bebe mucha cocacola,
lleva zapatos de marca y así nunca estarás sola.
no te vallas a olvidar de olvidarte del pasado, 
que la gente con memoria lo tiene más complicado.
Nada que oir, nada que ver, nada que hablar, nada que hacer».
(“Alcapone”. Mundo Chillón)

¡Imagonaros! Diecisiete años después de escribir aquel libro, surge Mundo Chillón y me canta esto... ¡Os lo juro! Sentí una mezcla explosiva de cabreo y de ternura.

De cabreo porque según nos estaba cantando -¡y es verdad"!– las cosas poco han cambiado –siguen queriendo hacernos idiotas, y ahora, además lo intentan hasta los políticos de las llamadas izquierdas y derechas dentro y fuera del parlamento–.

De ternura porque ahí estaba este joven de Guadix denunciando verdades como templos y alumbrando esperanzas irrenunciables, con su voz, con su música, con su ironía, y con su compromiso... ¡Estamos vivos!... y algunos de los llamados "cantautores": "¡Vivitos y coleando!".

En fin, que para no hacer este "cuelgue" demasiado largo, lo seguiré mañana. Pero antes de terminar, hoy quiero darle las gracias a Pedro Chillón por estar, y seguir ahí, "cantando como quien respira"... ¡Hasta mañana!

viernes, 29 de marzo de 2013

EN CASA DE... «MANUEL CUESTA»

Hace tiempo que no incorporo al blog esta sección, que, en realidad, me encanta... A partir de ¡ya! voy a retomarla. Y, para empezar, hace unos días se me ocurrió ir a casa de MANUEL CUESTA; tenía ganas de estar con él, y con Irene, un ratito y charlar tranquilos; pero, de repente, ocurrió algo que aceleró mis deseos: me acordé de que mañana sábado Manuel va a cantar en la Sala Galileo acompañado de ALEJANDRO MARTÍNEZ 


No lo dudé un momento, hablé con Manuel, me dijo que iban a ensayar ayer –día 28– en su casa y la decisión fuer inmediata... ¡Pa'allá me voy con mi inseparable cámara fotográfica!.

Recogí a Alejandro Martinez en el portal de su casa –un día de estos tengo que subir para hacerle también a él un "cuelgue casero"– y nos dirigimos a casa de Manuel. Hay que decir que nos llevó en su coche Maite González, responsable de la ONG "Amigos de Calcuta" y colaboradora con Manuel en el precioso proyecto que disfrutamos las pasadas navidades: "Hay una luz. Un villancico para los niños de Calcuta".

Manuel Cuesta nos estaba esperando:


Y también nos esperaba su piano, o mejor, estaba esperando a Alejandro:


Por fin llegamos a su casa y ¡claro! lo primero fue saludarnos, e inmediatamene Manuel y Alejandro empezaron a hablar. El encuentro era importante porque, aunque se conocen bien, era la primera vez que iban a preparar y a celebrar un concierto juntos...; ¡juntos y solos!..., que es, sin duda, una de las sorpresas y de los placeres que vamos a poder vivir la noche del próximo sábado en la Sala Galileo, de Madrid.

Es curioso, enseguida se pusieron de acuerdo... Siempre me sorprende y me despierta una gran admiración constatar como un buen músico, como lo es Alejandro, puede, en muy poco tiempo, adentrarse en el universo musical de un compañero cantor, llegando incluso a "bordarlo". (Lo mismo me pasa, por ejemplo, con los violinistas Manu Clavijo y Marino Saíz, o con Julio González, saxofonista de Esfumato). Pues sí, hablaron un ratito y...




... antes de empezar el ensayo Manuel nos ofrecío tomarnos un "cafetito"; se fue pa'la cocina y yo le acompañé por si necesitaba ayuda... ¡que va!... ¡Como se manejaba sólo aproveché para inmortalizar aquel momento fotografiándolo!



Y, de repente me encontré con lo previsto, con lo que estaba esperando...: allí mismo, pegado en la pared de la cocina habitaba "Dexter""el oscuro pasajero"– uno de los personajes míticos de Manuel... ¡Recordar en "El beso del aracnido"!: «Viajar por el sendero de un "oscuro pasajero"».



Después el desayuno...  Maite nos acompañó –bizcocho de chocolate–... Hablamos de los proyectos de Manuel –que de momento es mejor no contarlos–; de la ONG "Amigos de Calcuta" y del tremendo éxito del villancico "Hay una luz" que Cuesta donó totalmente a la ONG –más de 105.000 reproducciones en YouTube y una importante cantidad de dinero destinada a proyectos solidarios en la India–... Y Alejandro Martínez nos dio lo que podría ser eso que llaman una "exclusiva": se ha comprado un acordeón, y en menos de un mes lo podremos ver y disfrutar tocándolo en sus conciertos... ¡Que ganas!


¡Y ya está bien de bizcochos, cafetitos y charla! ¡A ensayar que es a lo que hemos venido!... Y comenzó el ensayo. Ir preparando la vista, el oído, el cuerpo entero y la sensibilidad; el sábado –o ses, mañana– en el Galileo vamos a presenciar un concierto de los hacen  historia: Manuel Cuesta, guitarra y voz; Alejandro Martínez, piano.










En un momento del ensayo descubrí "en casa de Manuel Cuesta" algo que me dejó muy tranquilo: "Spiderman" –el "arácnido"– estaba allí en una estantería protegiendo mis libros; gracias a él "La palabra se seguirá haciendo música" to'la vida.


Y decidí largarme y dejarlos trabajar tranquilos. Pero antes hice dos "fotitos" más para mi personal "baúl de los recuerdos":

Más héroes y aventuras: Manuel y Los Cuatro Fantásticos.
Fernando, Alejandro y Manuel. "Ante todo: buenos amigos".

Finalmente, para cerrar este cuelgue, vuelvo a recordar –¡no me canso! que mañana sábado nos podemos encontrar en la Sala Galileo a las 21:30 y que allí, si no los tenéis, podréis comprar cualquiera de estas tres joyas:

Cubierta del disco "LA VIDA SECRETA DE PETER PARKER"
 de MANUEL CUESTA. (Diseño: MARTÍN ACOSTA)
Cubierta del disco "ORGULLO" de ALEJANDRO MARTÍNEZ.
(Diseño: MARTÍN ACOSTA)
"HAY UNA LUZ". Villancico Solidario para los niños de Calcuta.

jueves, 28 de marzo de 2013

ARCADIO BLASCO Y SU PASIÓN POR LA LIBERTAD. RECUERDOS DE UN DIVERTIMENTO ANTIFRANQUISTA.

El pasado día 15 moría en Madrid, a los 85 años, el ceramista, escultor y artesano ARCADIO BLASCO –alicantino de Mutxamel–.

Personalmente le tenía un gran cariño, al igual que a Carmen Perujo –ceramista sevillana que fue su compañera durante muchos años–, y a sus hijos Isidro y Agar.

Arcadio Blasco.

Aparte de su obra artística, una de las cosas que más he admirado de Arcadio –desde que le conocí a finales de los años sesenta–, ha sido su pasión por la libertad y su posicionamiento personal descaradamente democrático. Fue un gran militante del antifranquismo durante la dictadura y un luchador permanente y coherente en defensa de los derechos humanos.

De toda su larga y espléndida trayectoria artística hoy me viene a la memoria, en primer lugar, una exposición que realizó en Madrid, en 1972; exposición que pudo permanecer abierta muy pocas horas porque fue clausurada el mismo día de su inauguración, y de la que Arcadio salió directamente esposado por la policía.

En aquella muestra de su trabajo presentó una serie de obras entre las que figuraban una serie esculturas con las que denunciaba y condenaba la violencia y las "torturas" practicadas, en aquellos años, por las fuerzas de seguridad del régimen franquista.

Hago la evocación de esta etapa creativa de Arcadio Blasco porque entre aquellas obras figuraba una a la que tituló "Cercenador de dedos decisorios". Concretamente esta:


Pues bien, en 1976, el cantautor ADOLFO CELDRÁN, amigo de Arcadio, ilustró con esa obra la cubierta de su disco –homenaje a Miguel Hernández– titulado "Al borde del principio", y contó con su colaboración en el diseño e ilustración de los interiores; hecho que se produjo en aquellos años en los que surgió ese hermanamiento entre la palabra, la música y el arte, al que suelo hacer referencia con bastante frecuencia.



La segunda evocación que deseo hacer de Arcadio Blasco es una especie de divertimento artístico, creo que poco conocido, pero muy significativo de aquellos planteamientos y actitudes antifranquistas que compartíamos, en los años sesenta y setenta, amigos comunes. A Arcadió un buen día se le ocurrió crear dos cerámicas, de carácter muy popular, dedicadas a Franco; en una de ellas montado a caballo y en la otra incrustado a una especie de hornacina. Conservo la segunda. Es esta:


Con esta cerámica, en mi casa, mantuvimos durante un tiempo una especie de juego que consistía en colocar la cerámica de pie, o tumbada, según quien viniera a visitarnos. De pie, como aparece arriba, Franco parecía estar en los altares; y tumbado estaba evidentemente "difuntito".



Valgan estas dos evocaciones entrañables –Arcadio se reía siempre que le comentábamos los movimientos que experimentaba su cerámica en mi casa–, para mandarle un abrazo allí donde quiera que esté, y para subrayar su amor a la libertad, sus actitudes profundamente democráticas y, sobre todo, su honestidad y su intachable coherencia personal en defensa de los derechos humanos.

miércoles, 27 de marzo de 2013

ENRIQUE AMIGÓ ("ESFUMATO"): «LOS SECRETOS DE UN DESLUMBRAMIENTO»

Anoche estuve en el concierto que nos ofreció ENRIQUE AMIGÓ ("ESFUMATO") tocando y cantando en solitario en la Sala Libertad 8, de Madrid; experiencia que, como comentaba hace unos días en este mismo blog, tenía muchísimas ganas de disfrutar.

Pues sí, allí estuve... Hoy, en principio, tenía pensado no escribir nada, o casi nada, para que fuera la imagen la principal protagonista, es decir, para hacer simplemente un reportaje fotográfico del concierto... (Cuando me planteo ese objetivo, mi cámara suele ser extremadamente generosa conmigo).

Enrique Amigó.

Pero el caso es que no no va a ser así, tengo la necesidad de contaros algo:

Nada más acabar el concierto, antes de los "bises", me fui pa'mi casa –tengo una cita diaria, todas las noches, con mi "prima insulina" a la que no puedo fallarle–. 

El regreso a casa, desde hace unos meses, lo hago siempre en "metro" –más de un taxista tiene que estar echándome en falta–, y la verdad es que me encanta, entre otros motivos porque normalmente viaja muy poca gente y muy interesante. Por otra parte, como el trayecto es un poco largo puedo darle mucho juego a mi imaginación.

Bueno, pues anoche, ya sentado en el vagón del metro y pensando en el concierto de Enrique me vino a la memoria una situación y una historia que aparentemente no tienen nada que ver con él, pero que en realidad sí que están relacionadas. Os cuento: 

En el año 1981, recién devuelto a España el "Guernica" de Picasso, fui a visitarlo al Casón del Buen Retiro, que es donde lo expusieron inicialmente. Recuerdo la impresión que me ocasionó ver por primera vez aquella mítica obra de arte; ¡fue una visión deslumbrante!... Estuve sin poderme mover de la sala más de hora y media –no exagero–. Aquel día me quedé "enamorao" del gran pintor malagueño.

A partir de aquel día sentí una imparable obsesión por conocer la obra de Picasso anterior al "Guernica"; necesitaba y quería escudriñar en los orígenes y en las raíces de aquel hombre que había sido capaz de crear una obra tan genial; necesitaba descubrir los verdaderos mecanismos sensoriales y artísticos que me habían producido aquel deslumbamiento. 

Me pasé varios meses investigando, buscando, observando...: sus primeras pinturas, su periodo azul y rosa, las influencias africanas... y, sobre todo, sus dibujos de 1933... Y así, poco a poco, llegué a una conclusión, que me ha sido muy útil toda la vida: Aquel "deslumbramiento" ante el "Guernica", no era casual, tenía su origen en cientos, en miles de pinceladas y de trazos que, poco a poco, fueron haciendo de Pablo Picasso el gran genio que en el terreno artístico lo hizo todo, como le vino en gana y, por lo general, bien hecho.

Enrique Amigó.

Ustedes me preguntarán, ¿y que tiene esto que ver con Enrique Amigó y con "Esfumato"?, ¿a cuento de qué me vino anoche ese recuerdo que os acabo de narrar?... Pues veréis, la cosa –por supuesto marcando las diferencias– es bien sencilla. Cuando hace unos días escuché el último disco de "Esfumato": "La vida es de limón", y me dediqué a ver algunos de sus vídeos, me quedé también "deslumbrado" –aunque fue una forma distinta de "deslumbramiento"–; y a partir de ahí me ocurrió algo parecido a lo que me aconteció con Picasso; empecé a escudriñar en los orígenes y en las raíces de Enrique: busqué, a través de internet, sus primeras canciones, reescuché los discos de "La Casa del Conde" –que ya los tenía prácticamente arrinconados– y pensé que su concierto de "Martes Santo" en Libertad 8 me iba a resultar indispensable, y así ha sido; creo que al final sé cual es el secreto de la genialidad de este canario de Santa Cruz: años de trabajo, ilusión, imaginación, creo que mucho optimismo, sensibilidad, parece que muy buena gente, y buena "letra", y buena música..., ¡muy buena música!

Y dicho todo lo anterior, vamos al reportaje fotográfico del concierto de anoche; reportaje en el que se evidencian muchos de los secretos del "deslumbramiento" que Enrique es capaz de provocar; tal vez sea un poco largo, pero que le vamos a hacer; lo bueno que tiene este blog es que yo me lo monto cada día como me apetece y como me lo pide el cuerpo –es un margen de libertad que nadie puede arrebatarme–. 

Utensilios de trabajo y magias instrumentales
utilizadas por ENRIQUE AMIGÓ :







Empieza el concierto y el creador de paisajes electrónicos,
a "guitarra limpia", o sea, sin cables, empieza a cantar... 
¡Cuánta música lleva en su cuerpo Enrique Amigó




Ahí está el mago: un "pianito" de dieciocho teclas, su voz
y nada más...; ¡a mí, por lo menos, me dejó "tocao"!...
... y había que verle la cara: Enrique tiene una sonrisa
y una mirada que resultan verdaderos y eficaces antídotos
contra la depresión y la tristeza.



¡¡¡GUITARRASSSSSSS!!!




MANU CLAVIJO pasaba por allí, y como es un "tipo" magnífico
que ama la música y que, entre otras virtudes, brilla por sus gestos de amistad
y de solidaridad, pues cogió el violín y fue emocionante:
AMIGÓ + CLAVIJO = BELLEZA Y SENSIBILIDAD GARANTIZADAS



Entra en escena el maestro ANDRÉS SUDÓN... 
Escucharlos cantar juntos es un auténtico placer...;
y Andrés –no lo puede evitar– se lanza al "pequeño-teclado".



... Y la "magia" y la imaginación, finalmente, se desbordan...; 
es evidente que en Enrique hay un maestro ¡alucinante!, tanto que,
por supuesto, quiero contar con él en los cursos,
para profesores y profesoras, que estoy preparando.





Una última cosa importante, también intervino en el concierto DRIKA (Adriana Castizo), que interpretó una de sus canciones acompañándose al piano; no la había escuchado antes y conocer su trabajo se ha convertido para mí en una tarea pendiente y prioritaria –además, para colmo de desastres, no pude hacerle ninguna fotografía–. Bueno y también me falta por nombrar, porque desconozco su nombre, a la chica que se encargó de que la marioneta también cantara "como quien respira".... ¡Ah! y a Dani López que fue el que me dio el disco de "Esfumato" diciéndome: "¡Ya verás!"... Y ¡sí! ya he visto... «He visto y he creído», como diría León Felipe.