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martes, 20 de noviembre de 2012

«DE LA PERDIDA DE LA MEMORIA, DE LA IGNORANCIA, Y DE SUS CONSECUENCIAS»

INTRODUCCIÓN

Hace unos años, concretamente en 1998, en mi libro titulado "Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor. 1963-1997» –libro que por cierto quiero recuperar, poquito a poco, en este blog– decidí escribir un texto rescatando y entrelazando nombres de canciones, y expresiones tomadas de ellas, que habían sido compuestas por nuestros "cantautores" entre los años 1963 a 1997.

Latidos-canciones que pertenecían a Luis Eduardo Aute, Carlos Cano, Elisa Serna, Paco Ibáñez, Pablo Guerrero, Luis Pastor, Javier Ruibal, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Hilario Camacho, Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Bibiano, Pi de la Serra, José Antonio Labordeta, Marina Rossell, Ovidi Montllor, Joaquín Sabina, Amancio Prada, Víctor Manuel, Ana Belén y Mikel Laboa. Ese texto fue el siguiente:

«Los latidos más hondos de nuestra historia reciente se entretejieron al ritmo de canciones y al compás de palabras y de músicas del alma; latidos de canciones "al alba" sobrevolando los ríos de "Albanta"; latidos "a la luz de los cantares" en "campos de amores""brasa viva" en "áspera meseta"–; latidos de valientes y apasionados "gallos rojos" cantores y de imprudentes "palomas de la paz" a "contratiempo""galopar" de "proverbios y cantares", a la "flor del viento"–; latidos de esperadas lluvias "a cántaros" entre "amapolas y espigas" –"aguas de abril", "flores de jara" y la "rosa azul de Alejandría"–; "baladas de otoño", "conversando con la noche y con el viento" –"cantares", "pequeñas cosas, "palabras de amor" y un "pueblo blanco"–; latidos de "barredores de tristezas", de "unicornios azules" y "reparadores de sueños""claros sentimientos" en "cuerpos de ola"–; latidos sabios del viejo "Siset", "canciones de amor a la libertad" y "campanadas a muerte""¡no empobrezcas los sueños!"–; "tonadas de siega", "danzas de la primavera", "estrofas al viento" y "la primera nota de una marcha"; latidos como "una fuente que mana", "a toda vela", "poco a poco", "una tarde cualquiera""cantares de tierra adentro", una "petenera de la mar" y una "rosa de fuego"–; latidos de "una vida llena desde una vida vacía" en "interminables noches de impotencia"; y "toda la añoranza del mañana""¿quién me ha robado el mes de abril?"–; latidos "navegando la noche" "de la mano del aire"..., y "mientras llega la hora", "el corazón tendido al sol": "siempre hay tiempo para la ternura" y "tenemos mil razones para soñar despiertos"».

Concierto de José Antonio Labordeta en La Romareda, Zaragoza

DE LA MEMORIA 
Y DE LA CONSTRUCCIÓN DEL FUTURO

Con el texto anterior me propuse, como me lo sigo proponiendo ahora, avivar la memoria de tantas y tantas canciones, y cantores, que lograron escribir con sus latidos una parte muy importante de nuestra historia. Siempre lo he afirmado y lo he defendido: quien quiera conocer realmente, y en profundidad, la historia de nuestro país entre los años sesenta a los ochenta no tendrá más remedio que acudir al relato "sentimental" que de ella hicieron nuestros "cantautores" y cantautoras.

Avivar la memoria no es, en absoluto, alimentar nostalgias –yo solamente siento nostalgia por ciertas personas que he amado, y amo mucho, y que irremediablemente se me fueron para siempre o se me alejaron–; avivar la memoria es, sencillamente, reconocer aquello que escribió Antonio Gala en la carpeta de LP "Cuaderno de coplas", de Carlos Cano: «Si no se avanza recordando, se tropieza; y ningún proyecto se puede construir desde el olvido»; avivar la memoria es, en consecuencia, recupera o realimentar sueños y esperanzas vividas para seguir construyendo el futuro.

En ese sentido nunca olvidaré la canción "Alas" de Vainica DobleCarmen Santonja y Gloria Van Aerssen–. La primera vez que la oí me sorprendió, luego la he escuchado muchas veces, y, gracias a ella, he realizado un gran aprendizaje. Se dice en esa canción que hay que despreciar el tiempo para conseguir alas, y que hay que pasarse horas y horas ante un pájaro para aprender de su vuelo... Y es cierto: ¡tenemos mucho que aprender de quienes nos antecedieron en el arte y en la magia de volar!, ¡de quienes cantaron, durante años, al amor, al ser humano y a la libertad. como quién respira!
Dibujo que creó Rafael Alberti para la cubierta
del segundo tomo de mi libro "Veinte años de canción en España.
1963-1983".

DE OLVIDO Y DE LA IGNORANCIA

Y dicho todo lo anterior, y a partir de ahí, entramos ya en el primero de los que he llamado "pecados capitales que amenazan o padece la canción de autor": ese pecado es el OLVIDO –o si se quiere, mejor, la pérdida de la memoria por desinterés, por desprecio o, sencillamente por pura y simple superficialidad–.

Jacques Le Goff –historiador medievalista francés–, en agosto de 1997 hizo unas declaraciones al diario El País que me causaron un gran impacto y que desde entonces viven en el universo de mi pensamiento y de mis reflexiones sobre la "canción de autor"; según él una de los mayores riesgos de la sociedad contemporánea, latente sobre todo en las nuevas generaciones, es la falta de unas referencias verificables y pensadas a través de la historia; unas referencias que puedan servir de INSPIRACIÓN en la irrenunciable tarea que les corresponde, de construir el futuro. Concretamente decía: «Europa se mueve entre la memoria y el olvido. [...]. La memoria es el nexo de unión entre el pasado y el presente. Es necesario que la memoria no sea una memoria pervertida, deformada, manipulada. La memoria ha de ser inspiradora»... ¡Magnífico!

Y yo me pregunto, ¿a cuántos de nuestros actuales jóvenes cantautores, o cantautoras, les ha servido la "memoria" de inspiración? ¿cuántos han dedicado el tiempo necesario y suficiente para conocer la verdadera historia de nuestra "canción de autor" y para crearse una opinión directa y personal sobre ella que no esté pervertida, desformada o manipulada?

Creo, sinceramente, que muy pocos. Podría contar casos y experiencias concretas, verdaderamente lamentables, sobre la IGNORANCIA que tienen muchos de los jóvenes –ellos y ellas–, que hoy se califican de "cantautores", sobre lo que ha sido y ha supuesto la "canción de autor" en la reciente historia social y cultural de nuestro país; experiencias increibles que he vivido personalmente durante estos dos últimos años y que en este momento prefiero silenciar.

Y lo malo es que de la IGNORANCIA –¡tremendo pecado capital!– surge la perversión, la deformación y la manipulación de lo que ha sido y es la "canción de autor": aburrida, politizada, coñazo, ideologizada, pasada de moda, muerma, protestona, antigua... ¡qué se yo!... Y lo malo es que también de la IGNORANCIA surge la reacción de algunos de los más jóvenes creadores que, ante todo ese cúmulo de calificativos deformantes y despectivos, reaccionan huyendo de la "canción de autor" como si del mismísimo diablo se tratara: «¡No, yo no soy cantautor ni cantautora! ¡que nadie me clasifique! ¡Yo solamente me dedico a cantar!»... Pues muy bien, por mi parte queda felizmente desclasificado, o desclasificada, como cantautor, o como cantautora... y, ¡todos tan contentos!...; pero ¡eso sí, con todas las consecuencias!.

No quiero alargarme más, sería este un "cuelgue" demasiado largo y tiempo tenemos para hablar más del tema; lo que si necesito decir, y con mucha esperanza, es que junto a los olvidadizos y a los ignorantes, hay jóvenes cantautores y cantautoras extraordinarios que han sabido beber de las fuentes de la memoria, que la memoria les ha servido, y les sirve, de inspiración, y que, a partir de ahí, están creando una NUEVA CANCIÓN DE AUTOR ¡impresionante!... En concreto no voy a citar a ninguno, o a ninguna, porque no es el momento; lo que sí puedo decir es que, como yo en mi blog hago lo que creo que tengo que hacer, pues ahí estarán siempre. Ellos han sido, y seguirán siendo, los imprescindibles protagonistas de mis "cuelgues cotidianos".

Y fin por hoy. Dentro de unos días hablaré del segundo "pecado capital"... ¡prepárense!... Hablaremos del SECTARISMO Y SUS CONSECUENCIAS... ¡Total ná!.