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martes, 26 de junio de 2012

ELISEO PARRA III - ...Y SU REIVINDICACIÓN DE LA DANZA Y DE LA ALEGRÍA

Eliseo Parra con dos de sus chicas preferidas: a la izquierda
Elisa Serna, a la derecha Julia León... Esta es una de las joyitas que
guardo con más cariño en mi archivo fotográfico.

Como decía en el "cuelgue" de ayer, tras la grabación del disco "De raiz" con el grupo Mosaico, Eliseo Parra decidió emprender su horizonte y su trayectoria musical en solitario.

En esta nueva etapa publicó su primer álbum titulado "Al-Bedrío" (1992), al que le siguieron "Arraigo" (1994) –con diecisiete temas de la más bella tradición salmantina– "Tribus Hispanas" (1998) –disco en el que colaboraron como arreglistas y productores Javier Paxariño y Juan Alberto Arteche–, "La boda estorbada" (1999) –suite estrenada en el teatro de la Zarzuela, de Madrid, el 18 de septiembre de 1999, por el Ballet Nacional de España y la Orquesta Nacional–, "Viva quien sabe querer" (2002), "De ayer mañaña" (2005) y "Diez" (2009).



Más recientemente, Eliseo Ha grabado un nuevos disco al que llama "CONTRADICCIÓN" (2011), obra que presenta con estas positivas y hermosas palabras en las que nos ofrece su visión personal y ¡ojalá! que contagiosa de la música:

«Que la música es terapia, es un secreto a voces casi tan ignorado como olvidado. Cuando había que "manufacturarla" porque no había otro medio de disfrutar de ella, aliviaba el trabajo, dormía a los pequeños, entretenía las largas veladas invernales, amenizaba las tardes estivales, era indispensable para bailar, para comunicar anhelos, enseñar ética, lanzar chanzas, etc… o sea, para emocionar; exactamente igual que ahora pero con menos participación activa, gracias a los medios de reproducción que tiene hoy la música grabada.

Y aunque se que la música es mucho más todavía, después de 40 años largos de trabajar con ella en varios estilos, la vertiente que más me interesa de ese arte tan cotidiano, es la de quitar pesares y contentar al que la escucha, hacer esbozar una sonrisa, mover el cuerpo, cantar… en definitiva es una invitación a participar, intentando recrear el espíritu de los temas registrados en este disco. El tiempo dirá si lo hemos conseguido».



Valga como síntesis del trabajo de Eliseo, y de todo cuanto he desarrollado en esto tres "cuelgues" que le he dedicado, esta valoración crítica, escrita por Xuán Luaces y publicado en Diario 16 el 22 de junio del 2000:

«El vallisoletano Eliseo Parra es uno de estos quijotes dedicados a deshacer los entuertos del olvido, consecuencia de los nuevos tiempos urbanos, y lleva adelante su empeño con virtuosismo y cariño de maestro rural. El trabajo de campo que lleva realizando desde hace once años le provee de un material raro y exquisito que él sabe actualizar en compañía de unos músicos excelentes, de la más variopinta procedencia. [...]. 



Eliseo, que tiene nombre de campo mitológico, baila, canta, toca las castañuelas, el laúd, el pandero de Peñaparda y lo que se le ponga delante. Avanzamos hacia el mestizaje, quiéralo o no la ley de extranjería; este folklorista va ya por delante unos cuantos años».