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lunes, 16 de abril de 2012

ELISA SERNA SIGUE CANTANDO «COMO QUIEN RESPIRA» – I. MAÑANA LO HARÁ EN LA SALA GALILEO DE MADRID

Elisa Serna.

Esta niña de la fotografía se llama ELISA SERNA. Es, en la actualidad –y lo ha sido desde siempre– una de nuestras grandes mujeres más radicalmente comprometidas en la defensa de los Derechos Humanos y, en particular, en la lucha por la justicia y la libertad; y lo ha sido –y lo sigue siendo–, en particular, practicando el oficio de "cantautora"; oficio que lleva amando más de cincuenta años y al que sigue sin estar dispuesta a renunciar. Ya lo cantaba allá en 1972, interpretando a Pablo Milanes:

Elisa Serna.
«Pobre del cantor de nuestros días
que no arriesgue su cuerda
por no arriesgar su vida.
Pobre del cantor que nunca sepa
que fuimos la semilla
y hoy somos esta vida.
Pobre del cantor que un día la historia
lo borre sin la gloria
de haber tocado espinas.
Pobre del cantor que fue marcado
para sufrir un poco
y hoy está derrotado.
Pobre del cantor que no se alce
y siga hacia adelante
con más canto y más vida».
("Pobre del cantor")

Pues bien, mañana día 17, Elisa –a las 21:30– se va a subir al escenario de la Sala Galileo Galilei para participar en el concierto «¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD!». Interpretará dos canciones y tendremos la oportunidad de disfrutar de una gran sorpresa –yo diría, que de un gran acontecimiento musical–; no quiero anticipar de que se trata, pero me resulta imposible silenciar que María Rozalén será parte importante de ese acontecimiento...; os aseguro que nos aguarda algo sencillamente hermoso y emocionante.

Elisa Serna.

ELISA SERNA nació en Madrid en 1943. Su padre fue militar republicano y guarnicionero, y su madre, trabajadora en el servicio doméstico. Ella –también republicana y obrera de profesión– trabajaba en una fábrica de componentes eléctricos, cuando, en 1967, se incorporó al Colectivo ¨Canción del Pueblo» en el que también participaron, entre otros, Hilario Camacho, Adolfo Celdrán y el periodista Antonio Gómez.

«En aquel tiempo –recuerda Elisa– sólo tenía una cosa clara, y es que lo que estaba viviendo no lo quería, y eso lo extiendo a todos los niveles, tanto al sexual, como al político o al profesional».

Elisa participó el 22 de noviembre de 1967 en el histórico recital en que se fundó «Canción del Pueblo», celebrado en el salón de actos del Instituto Ramiro de Maeztu, de Madrid, e inmediatamente grabó dos singles –editados en EDUMSA (Editorial Madrileña Universitaria S.A.)–, uno cantando a Miguel Hernández y, el segundo, cantando a Jesús López Pacheco, a Antonio Machado, y,  nuevamente, a Hernández.

Primer disco grabado por Elisa Serna,
dedicado a Miguel Hernández. 1968

Disueltos los colectivos «Canción del Pueblo» y «La Trágala» –al que también perteneció–, Elisa continuó componiendo y dando recitales donde podía, o donde la reclamaban; y así, de la noche a la mañana, la Administración –es decir, los guardianes de la Dictadura Franquista– descubrieron que aquella muchacha –por cierto lindísima, a mi me traía loco–, que ni siquiera había terminado el bachillerato, era un elemento peligroso y subversivo.

A partir de ese momento empezaron los problemas políticos. Concretamente, en la madrugada del 13 de diciembre de 1970, fue detenida por primera vez en su domicilio, y, más tarde, puesta en libertad bajo fianza. Primera detención motivada, como las que vinieron después, por «provocar un estado de excitación en el pueblo que podría dañar la paz social». ¡Ahí, queda eso!

Ante esta situación, que resultaba insostenible, Elisa, como tantos otros españoles de la época, decidió abandonar el país y emigrar a Francia.

Instalada en París, trabajó como secretaria en la Editorial Ebro, actuó en algunas salas y cabarés y entró en contacto con otros cantantes exilados, como Lluís Llach, Imanol o Paco Ibáñez, con los que participó en diferentes conciertos.

Elisa Serna. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

El encuentro con aquellos cantautores, y con otros muchos españoles exiliados o emigrantes como ella, y el clima de libertad en que pudo vivir durante aquel tiempo le despertaron unas inmensas ganas de empezar a componer sus propias canciones; aventura que inició con la creación de temas de un potente expresividad en los que se dejaba entrever, entre otras influencias musicales, su pasión por el flamenco y por la música arábigo-andaluza.

De aquella época son, por ejemplo, canciones como «Áspera meseta», «Quejío» o «Rómpete guitarra».

En 1972, Elisa con la colaboración y el apoyo de Paco Ibáñez, grabó su primer LP: «Quejido», editado por la discográfica Le Chant du Monde; disco en el que incluyó, además de las canciones antes citadas, temas como «La mina El Tarancón» –canción popular asturiana–, «Pobre del cantor», «Con los dientes» –basada en un texto del poeta palestino Tawfik Zayad–, o «Esta gente que querrá» –versión en castellano de la canción que Maria del Mar Bonet compuso sobre un texto de Lluís Serrahima.



Este mismo disco lo editó Edigsa en España dos años más tarde con el título de «Este tiempo ha de acabar», pero con dos canciones menos que no lograron pasar los controles de la censura; en concreto, la canción de Maria del Mar Bonet y la titulada «Los reyes de la baraja», que indirectamente hacía alusión, ya entonces, al poder establecido y a la monarquía. En sustitución de esos temas, Elisa incorporó tres canciones nuevas: «Otros vendrán», «La mayoría silenciosa» y «Este tiempo ha de acabar».