Páginas vistas en total

domingo, 18 de marzo de 2012

A IGNACIO MARTÍN LERMA, ARQUEÓLOGO DE LOS SENTIMIENTOS Y DE LOS LATIDOS MÁS ANCESTRALMENTE HUMANOS

 
Ignacio Martín Lerma.
PLANO GENERAL
«Inicio mi camino
en esta página blanca
dando luz a la tinta dormida
que encerraban mis palabras».
(Ignacio Martín Lerma).

La tinta dormida que encerraban, y que encierran, las palabras y los pensamientos de Ignacio Martín Lerma nos revelan efectivamente la intensidad de una luz, o mejor dicho, "la colorista multiluminosidad de un calidoscopio" de imágenes..., de músicas y canciones en el alma..., de primeros planos poéticos..., de sentimientos..., de latidos..., y, a fin de cuentas, de grandes pasiones.

Ignacio, joven licenciado en Historia y arqueólogo –arqueólogo ¡sí!, sobre todo de los sentimientos y de los latidos más profundos y más ancestralmente humanos– es, en efecto, un militante activo de la pasión y de las pasiones: pasión por el cine, por la música, por la literatura...; pasión por la vida, por los amigos, por los sueños y en el amor...; pasión, apasionamiento, apasionado...

Es así como yo siento y percibo a Ignacio Martín Lerma si lo contemplo desde un plano general, o sea, si me acerco a su personalidad y a su obra de forma global; y es, por eso –y desde ahí–, desde donde mi "cuelgue" de hoy deseo engancharlo al eco de sus palabras, para que, de rebote, ellas mismas puedan «golpear mis emociones y mis ganas de vivir».

«Amanece.
Descuelgo todo de mi mirada
y me pierdo en la sombra de lo extraño.

Me sorprende un nuevo calendario
cargado de nuevas emociones
que sustituye sin perdón
un laberinto de espejos sin memoria.

Aunque el tiempo avance en mi contra,
me abro paso entre lo ajeno
sin dejar más rastro que el viento.

Y llego hasta un territorio
sin relojes ni fechas
donde imposibles respuestas
se acumulan en mi voz
y golpean mis ganas de vivir»
(Ignacio Martín Lerma. "Entre lo ajeno")

Ignacio Martín Lerma.

PRIMEROS PLANOS
«ANUNCIO:
Verso incompleto
busca folio para compartir...»

Visionado el "plano general" de la personalidad y de la obra de Martín Lerma, si acercamos hacia él el objetivo capaz de captar su quehacer concreto y cotidiano, nos encontramos con una enriquecedora variedad de "primeros planos" que en el fundido global de su identidad nos dan la talla de su tremenda capacidad creadora y de su atrayente humanidad.

Uno de esos "primeros planos" es su "pasión por la literatura", y en particular, por la poesía. Cuenta Ignacio que desde muy pequeño practicaba el arte de jugar con las palabra y que recibió su primer premio literario con tan solo trece años...; experiencia que me trae a la memoria a Jean-Paul Sartre –en su libro "Las palabras"– cuando decía: «Nací de la escritura; y escribiendo, existía...; y si decía "yo", eso significaba "yo que escribo"».

Buena siembra literaria infantil y adolescente que en el año 2010 dio a luz su "Primer Plano" poético –libro editado por el Instituto de Estudios Almerienses



He releído este libro varias veces; me lo ha pedido con exigencia mi cuerpo y eso que algunos llaman alma... «Métrica de besos, y de roces de luna y deseos»... «Versos que huyen del papel preguntan por tu cuerpo»... «Lágrimas palabras que resbalan por la mejilla»... «Sueños cosidos a mi almohada»... «Colecciones de noches a tu lado»... «Navegar sin brújula por territorios diferentes»... 

¡Amigo Ignacio!, después de releerte permíteme robarte el último "fotograma" de tu libro –ese al que titulas "The end"–e inspirándome en él déjame depositar en tus labios más que "vida", déjame depositar también en ellos la "esperanza"... Ignacio, no, no va a ser posible que la voz de tu poesía se silencie... ¡te lo aseguro!... Hay mucha gente, yo entre ellos, que la amamos.

Ignacio Martín Lerma.

Otro "primer plano" que resalta en el calidoscopio creativo de Martín Lerma es su "pasión por la imagen y, en particular, por el cine". A Ignacio le entusiasma el celuloide y lo proyecta sobre todo su ser, su hacer y su estar en la vida... Cine y literatura..., cine y arqueología –histórica y del alma–..., cine, ficción y fantasía..., y cine y música; aspecto o dimensión creativa que nos sumerge en otro de los "primeros planos" de su obra hacia el que siento una especial admiración.

Ignacio Martín Lerma siente también una desmedida "pasion por la música" –en esto nuestro hermanamiento es absoluto–; música que redimensiona, recrea y engrandece con su sensibilidad cinematográfica. En ese sentido ha dirigido diversos videoclips musicales de extraordinaria calidad; pequeñas-grandes obras cinematográficas dedicadas a la música y a las canciones de Marwan, Road Ramos, Alis, Alarmantiks, Sonido Travel, Diego Ojeda –en preparación– o los duetos Germán Meoro & Diego Martín, y el de Muerdo & Luis Eduardo Aute.


Ignacio Martín Lerma, Marwan y Diego Ojeda
durante en el acto de presentación del poemario de Marwan
titulado «La triste historia de tu cuerpo sobre el mío». 
En este "cuelgue" prescindo de enumerar la amplía filmografía realizada por Ignacio, y los importantes premios que le han sido otorgados por ella. Sin embargo no quiero renunciar la enumeración de los indicadores, o enlaces, en los que podemos descargar y visionar sus magníficos videoclips, algunos de ellos codirigidos con Miguel Larraya. Son los siguientes:

Alis: 
http://www.youtube.com/watch?v=Eli1edXnDPQ
 Marwan:
http://www.youtube.com/watch?v=R4NG_5XNa8U
 Road Ramos:
http://www.youtube.com/watch?v=IJjclPtjbiE
 Alarmantiks:
http://www.youtube.com/watch?v=NK8oNc1nr0E
Germán Meoro & Diego Martín:
http://www.youtube.com/watch?v=eZXPBy91WLA
 Muerdo & Luis Eduardo Aute:
http://www.youtube.com/watch?v=3JaD8_mojaM

Finalmente, para concluir, voy a tener el inmenso placer de reproducir un fragmento de un poema inédito titulado "Maleta rota" que Ignacio ha tenido la generosidad de hacerme llegar.

«Es hermoso saberme entre tu nombre,
y por eso ahora duelen y sangran mis labios.

Es amargo pronunciar lo que termina en nada…

Vuelvo a verte,
y sé que es posible que ya encierres, en otro nombre,
tu presencia, tus miradas,
la dorada humedad de tu cabello, tus manos frías.

Ahora es de noche,
y tu adiós me devuelve la certeza de que ya no eres cierta…

¿Es verdad que tu boca irá deshabitándose?

No puedo imaginar que alguien te llame,
allí por ese reino donde ahora enmudeces,
mordiéndote los labios como lo hacía yo entonces.

Aunque sea triste, quizá eso sea vivir:
ir olvidando.

Ver que mis palabras están llamando a nadie.

Saber que una sombra súbita
agrieta la más cierta esperanza».

¡Gracias Ignacio!... Y de verdad, puedes creerme una vez más, con personas como tu es muy difícil, prácticamente imposible, que «ninguna sombra súbita agriete las más ciertas esperanzas»... ¡Todo lo contrario!