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viernes, 16 de marzo de 2012

ANTONIO DE PINTO II - «DENTRO DEL CUENTO» SE ESCUCHAN REDOBLES DE VIDA Y DE ESPERANZA

Antonio de Pinto.

A veces me pregunto que es lo que tiene la "canción de autor" que tanto me gusta y me atrae, y a la que he dedicado muchas horas en mis cuarenta últimos años. Me pregunto por qué, aunque en varias ocasiones me he propuesto abandonarla en esto de escribir sobre ella –nunca en escucharla y disfrutarla–, siempre he vuelto a caer en sus redes –la muy puñetera– y le he sido fiel dándola a conocer y defendiéndola –ahora en este blog– contra viento y marea.

Son preguntas que en estas últimas semanas han encontrado respuesta en algo tan simple como la reiterada audición de una canción que en tres minutos y medio me ha cautivado, y que es, por cierto, un de las más bellas que he escuchado hace tiempo; esa canción se llama "A ras de tierra" y pertenece al último disco de ANTONIO DE PINTO.


«Mírame a los ojos a ver si me encuentras,
háblame bajito para que yo entienda,
ponte en mi lugar hazte un sitio en mis dudas,
corrige si miento para comenzar. [...]
Ahora sólo quiero escribir en la arena
la luz de estos días por si alguien me encuentra,
hacerte canciones así, a ras de tierra
y abrirme un espacio donde comenzar. [...]
Mírame a los ojos a ver si me encuentras,
háblame bajito para que yo entienda».
(“A ras de tierra”)

Pues sí, ¡que le vamos a hacer!... Siempre amaré y le seré fiel a la "canción de autor" mientras se sigan componiendo y cantado temas tan bellos como "A ras de tierra"... Siempre la defenderé mientras existan creadores de la calidad humana, poética y musical que posee Antonio de Pinto –sin duda, uno de los mejores "cantautores" de este país–... Siempre me sentiré atraído por ella mientras que haya un guitarrista capaz de seducirme como lo hace Antonio Toledo; o una voz como la de Marta de la Aldea que sabe acariciar y darle color a los textos y a las canciones que interpreta acompañando a Antonio...; o un equipo de músicos como los que se han juntado en esta ocasión para hacer posible la grabación del disco titulado "Dentro del cuento" (2012): Alexi Reyes, Iván Finfano Mellén, César Rodríguez y Manuel Míguez... Siempre hablaré y escribiré, con toda mi alma, de la "canción de autor" mientras tenga la oportunidad de disfrutar de discos como este último de Antonio de Pinto; discos que son los que realmente le dan a ese "género musical" la dignidad y la importancia que tiene y que merece.

Antonio de Pinto. CD: «Dentro del cuento».
Portada y diseño basados en cuadros de María Josefa López
(madre de
Antonio de Pinto).

En "Dentro del cuento" nos reencontramos con la partcular sensibilidad que posee Antonio de Pinto –de la que ya hablaba en en su primer "cuelgue"– para aproximarse a la realidad cotidiana imprimiéndole sentimientos, emoción y dimensiones poéticas insospechadas. En este nuevo disco, Antonio nos acerca, por ejemplo, a la simplicidad de un "Reloj de arena" «que está a punto de dar la vuelta para revivir» –«volver a nacer bajo otro sol donde pueda ver mi extroversión»–; o al pedalear "En bicicleta" como metáfora de la libertad y de la vida. 
«En bicicleta
cruzo el día
sin guardabarros
que manche la alegría,
miro mi sombra
por el retrovisor
soy de viento
salto charcos de amor.
Suelto los frenos
piso el pedal
marco el ritmo
de la realidad,
soy la cadena
que tira del piñón
la rueda gira pero yo
sé por donde voy.
Subir, bajar,
hoy quiero pedalear
firme y veloz
por las cuestas 
del amor
guiando el manillar
rumbo al sol.
En bicicleta
cruzo el día,
soy un radio
en la llanta de la vida,
giran las ruedas,
gira el amor,
el mundo gira pero
hoy es de los dos».
("En bicicleta")

Cotidianidad reflejada también, de forma directa, en la cálida y entrañable canción que Antonio de Pinto le dedica a un viejo con el que se encuentra, a veces, cruzando los soportales de la Plaza Mayor, de Madrid. (¡Mágnifica canción!).

«Algunos días le veo cruzar
los soportales de la Plaza Mayor
con lo que saca de la limosna que das
compra la lotería
que frota en un chepa en el bar.
Va al mercado de San Miguel
levantando carterás y demás,
le mete mano a una buena mujer
y en la tasca al orujo para privar.
Con su sombrero y sus botas de piel
buscando leña que avive su vejez
coge el bastón como si fuera un fusil
apunta al cielo y dice:
“Si hubiera un Dios debiera morir”.
Ya en la parroquia de Santa Cruz
escupe al suelo llegando al altar,
los feligreses se enfadan con él,
él se ríe a destajo, ya no puede parar.
Luego va la calle de la Cruz
para ver a las putitas pasar
le echa un piropo a la niña de azul
abre su gabardina
saca el monstruo a pasear.
Algunos días le vero cruzar
los soportales de la Plaza Mayor,
me guiña un ojo, ríe al pasar
y no puedo jurar que algún día
ese no sea yo».
(“A un viejo entrañable”)

Antonio de Pinto.

Por otra parte en el disco "Dentro del cuento", de Antonio de Pinto, en el marco de la cotidianidad, se manifiesta un claro despegue hacia el valor y la experiencia de la vida siempre por vivir –despegue esperanzado en tiempo de crisis y de desesperanza «hasta hacer bello lo absurdo», o sea, imaginando «trazos de colores sobre el fundido en negro».
«Érase una vez que se era
el cuento que escribe un cuento
la imaginación
dibujando la viñeta
que decora los días
la trama del cómic de hoy
lanza trazos de colores
sobre el fundido en negro
de la realidad
hasta hacer bello lo absurdo
que un beso salve al mundo
que hoy tenga ganas de jugar.

Oigo redobles estos días
como si alguna fiesta fuera a comenzar
la suerte lanza serpentinas
la vida se amotina ante la soledad,
se iluminan los faroles
el pulso se acelera al verte llegar,
la sangre corre cuesta arriba
violenta y decidida a dar un paso más
otro paso más
adónde llevarán».
("Leyenda")


Marta de la Aldea y Antonio Toledo

En la misma línea entusiasmada con la que vengo comentando el nuevo disco de Antonio de Pinto podría hablar del resto de las canciones que lo integran, entre ellas, "Postal desde Sallent" –dedicado al pueblo Sallent de Gallego del Pirineo Aragonés, que Antonio admira... ¡dan ganas de emprender viaje hacia allá cuanto antes!–, "Errata", "Tocará ganar" o "La candela"«enciende tu candela, luz que brilla, luz que ciega, luz que empieza a quemar, voz de verdad».

En fin, y para concluir... permitidme que acabe este "cuelgue" agradeciéndoles a lo dos Antonios –el Pinto y el Toledo– que sigan ahí regalándonos, tan generosamente, su sensibilidad; que sigan ahí encendiéndonos "candelas en el alma" –como diría Elisa Serna: "brasa viva". Ellos son dos grandes maestros de la buena música, de la "canción de autor", del trabajo constante y bien realizado sin alardes inútiles e innecesarios; y, sobre todo, dos maestros de la creación artística como un proyecto de vida  personal asumido y vivido con humildad... Y pienso, ¡cuanto deberían aprender muchos jóvenes creadores de estos maestros!... ¡mucho!... Y si así fuera –que es urgente y necesario–... el canto popular, sin duda, andaría mucho mejor, os lo aseguro.