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viernes, 13 de enero de 2012

LA EXPOSICIÓN «...Y LA PALABRA SE HACE MÚSICA» CONTINUARÁ ABIERTA HASTA EL 31 DE ENERO

Esta mañana el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, dado el interés que ha despertado la exposición «...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA», ha decidido prolongar su apertura hasta el 31 de enero. 

En consecuencia, puede ser visitada hasta fin de mes en el Centro Cultural García Lorca –de Rivas–, de lunes a viernes, de 10:00 a 13:00 y de 17:30 a 20:30

Noticia que agradezco y que me produce una enorme alegría.

DE LA "BELLEZA" COMO ALTERNATIVA EN LA MÚSICA Y EN EL CANTO DE CARMEN BOZA

En el "cuelgue" de ayer, con enorme indignación, volví a maldecir la guerra, el armamento y a todas las personas que, de una u otra forma, se relacionan con esas realidades  tan crueles y tan cotidianas...; hoy quiero confesar que, a veces, cuando verbalizo esas maldiciones antibelicistas, siento, en el fondo de mi mismo, unos sentimientos y una amarga sensación de impotencia al no encontrar respuesta a preguntas como éstas...: ¿pero que se puede hace contra la violencia organizada? ¿cuál es el camino para la definitiva destrucción de las armas? ¿cómo se puede evitar el maltrato?... Falta de respuestas que aunque no logran anular, o silenciar, mis maldiciones, en realidad, a veces, consiguen entristecerme y hacerme sentir bastante inútil.

También es verdad, por el contrario, que hay momentos en los que me arrebata la luz y la esperanza de que la "paz", el "desarme", y, a fin de cuentas, la "ternura" son realidades posibles que podríamos forjar entre todos...; momentos que, la mayoría de las veces, surgen en mi vida de forma inesperada, por sorpresa, y que realimentan mis ganas de vivir y de seguir luchando –¡como sea!– por lo que creo, y por lo que necesito defender para poder seguir sintiéndome vivo y no mandar al "carajo" mi existencia.

Hoy quiero hablaros de uno esos momentos de arrebato positivista y de esperanza. Fue un momento breve –duró lo que puede durar una canción–, pero fue tan inesperadamente impactante, han hermoso, que dfícilmente voy a poder olvidarlo. Os lo cuento:

El pasado martes asistí al concierto que Ángela Biedma nos ofreció en Libertad 8 –concierto del que hablaré mañana–; en mitad de ese concierto Ángela invitó a subir al escenario a Carmen Boza, y Carmen subió, se abrazó a la guitarra y se echó a cantar –concretamente nos ofreció su canción «El ejército»–.

Carmen Boza. Fotografía de M. Gallardo.

Nada más escuchar sus primeros acordes sentí que algo iba a pasarme por dentro, y así fue... ¡No!, no fue un "flechazo" –al estilo más cursilonamente romántico–; fue como un bombardeo o una ráfaga de "misiles" que iban felizmente estallando primero en mis oídos, y luego en mi corazón, inundándome de belleza y de sensibilidad... La música y el canto de Carmen Boza son muy bellos...

Y tras aquel primer impacto, a mitad de la canción, reapareció en mi pensamiento –esta vez con mucha fuerza– una verdad, o mejor, una convicción que, de vez en cuando, acude a mi para liberarme, para darle sentido a mi vida. La convicción de que la "belleza" –en aquel momento hecha música y canto– es la gran alternativa, tal vez la única, contra el desamor, contra la violencia, contra la guerra.... ¡contra todo lo que pueda resultar deshumanizante!... Hubo un momento –y todo esto en más o menos cuatro minutos– en el que incluso me acordé de Celaya y pensé: «La belleza es un arma cargada de futuro»... Por otra parte y además– aunque no sea demasiado importante pa'lo que estamos hablando– Carmen Boza es muy bella.

Carmen Bouza.

Después de aquel concierto, he perseguido las huellas de Carmen por internet, he escuchado otras de sus canciones, y al final, en lo que va de semana, me estoy convirtiendo en un adicto a su obra...; un "enamorao" de la belleza que ella es capaz de transmitir...; un pacifista radical y convencido de que la belleza es el camino más eficaz para la paz...; posiblemente un "loco" que –glosando a Leon Gieco«solo le pide a Dios que en el mundo haya muchas mujeres y varones que canten como Carmen Bouza», porque mientras más los haya más cerca estaremos del definitivo triunfo de la paz, de la sensibilidad, de la ternura, del amor y, a fin de cuentas, de la felicidad.

¡Gracias Carmen...; ya ves, en poco más de tres minutos, el martes pasado me renovaste la fuerza y la ilusión para seguir gritando ¡MALDITAS SEAN LAS GUERRA! y ¡BENDITA Y BIENVENIDA SEA LA "BELLEZA"!