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viernes, 30 de noviembre de 2012

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD. MERECIDÍSIMO PREMIO CERVANTES. ¡FELICIDADES!

JOSE MANUEL CABALLERO BONALD


¡FELICIDADES!
Acaba de concedérsele el PREMIO CERVANTES
¡Mas que merecidísimo!

Para unirnos a esta celebración lo haremos de "nuestra mejor manera": ¡CANTANDO COMO RESPIRAMOS!, y vamos a hacerlo, en primer lugar, evocando un disco editado y grabada por la discográfica Ariola, en 1974, el el que el "cantaor" flamenco DIEGO CLAVEL –de Puebla de Cazalla–, acompañado a la guitarra por Manolo Brenes y Pedro Peña, interpretó poemas de Caballero Bonald. El disco se tituló "La raiz del grito" y fue ilustrado por Josep Guinovart.


De este disco vamos a escuchar dos cantes: "Descanso a mi cuerpo" (seguirillas), e "Igual que se arremolina" (bulerías por soleá):



«Descanso a mi cuerpo
no le voy a dar 
hasta que llege la horita en que pueda 
decir la verdad. 

Las doce ya han dado 
en Santa Lucía 
loco me tiene sin saber los pasos 
que andará metía».



«Igual que arremoliná
el aire en la encrucijada
así van las penas mías
saltando de aquí p'allá. 

Yo le dije dónde vas
y ella no me ha respondido,
sabe Dios por donde irá.

No siento que no me quieras
porque cuando están maduras
se van cayendo las brevas.

Placita del Mentidero
dando vueltas me he perdío
y la verdad no la encuentro.

Solito me eché yo a andar
sin sabé en ningún  momento
con quién me iba a encontrar.

Pobre de mi
que no me alcanza
ni pá viví.


Completo este "cuelgue" de felicitación a José Manuel Caballero Bonald evocado también la canción "Dos horas después" compuesta por Joaquín Sabina, José Manuel Caballero Bonal, Pancho Varona y Antonio García de Diego.


«La tarde consumió su luego fatuo
sin carne, sin pecado, sin quizás,
la noche se agavilla como un ave
a punto de emigrar.

Y el mundo es un hervor de caracolas
ayunas de pimienta, risa y sal,
y el sol es una lágrima en un ojo
que no sabe llorar.

Tu espalda es el ocaso de septiembre,
un mapa sin revés ni marcha atrás,
una gota de orujo acostumbrada
al desdén de la mar.

Y al cabo el calendario y sus ujieres
disecando el oficio de soñar
y la espuela en la tasca de la esquina
y el vicio de olvidar.

Por el renglón del corazón
cada mañana descarrila un tren.
Y al terminar vuelta a empezar
dos horas después de amanecer.

Tiene la vida un lánguido argumento
que no se acaba nunca de aprender,
sabe a licor y a luna despeinada
que no quita la sed.

La noche ha consumido sus botellas
Dejándose un jirón en la pared.
Han pasado los días como hojas
de libros sin leer.

Dos horas después de amanecer».

jueves, 29 de noviembre de 2012

SUBURBANO III - LOS INICIOS DE UN GRUPO MUSICAL DE REFERENCIA.



Bernardo Fuster y Luis Mrndo: Suburbano.
Actuación en la Fiesta del PC 1992.

Después de aquel 6 de mayo de 1979, en la sala "El Gallo Vallecano", día en que SUBURBANO celebró su nacimiento con un gran concierto, su trabajo como grupo fue realmente ejemplar e imparable –pura música–.

Dos  meses después, es decir, en julio de 1979, iniciaron la grabación de su primer LP editado en el sello Guimbarda –proyecto y realidad discográfica que creó y mimó Manolo Domínguez, un arquitecto de profesión, que amaba y que sigue amando la música con verdadero apasionamiento–.

Aquel primer disco fue producido por el compositor portugués Fausto –que en aquel momento producía también los discos de José Afonso– y fue ilustrado con un dibujo original realizado a bolígrafo por Luis Eduardo Aute. (Recordemos, que en aquel momento Suburbano estaba integrado por: Luis Mendo, Bernardo Fuster, Rafael Puerta, Lorenzo Solano y Michel Lacomba).
.
Primer LP del grupo Suburbano (1979)

De aquel primer disco de Suburbano vamos a escuchar, en el siguiente vídeo, la canción titulada "La ventana":


«No debes mirar la vida,
mirarla por la ventana
pues puede pasar que pase
sin cantar, sin cantar nada.

No basta lograr las cosas 
por afuera y desde afuera,
puede suceder que el humo
esté ocultando la hoguera.

La Historia es un asunto
que ya no puede esperar:
o la haces tú o aceptas
que la hagan los demás.

He visto morir la muerte
y a la vida resistir...
¡qué bueno cuando la vida
pone a la muerte a morir!».

La trayectoria y el trabajo del grupo Suburbano nos la narran Luis y Bernardo en el disco-libro que editaron en el año 2000 con motivo de la celebración de "20 años y un día" de su formación; obra en la que recogieron algunas de sus mejores canciones grabadas hasta aquel momento. De aquel libro-disco copio, a continuación, algunas de sus anotaciones históricas; anotaciones en las que se ponen de manifiesto los motivos por los que considero al grupo Suburbano como grupo de referencia.

«El alumbramiento de Suburbano tuvo lugar en la sala El Gallo Vallecano, una cooperativa de teatro independiente, fundada y dirigida por Juan Margallo, en el corazón del barrio de Vallecas [...].

Tres personas participaron como matronas en aquel parto: Rufo –mánager inicial del grupo–, Juan Margallo –que se atrevió a programarnos– y Luis Pastor, que nos presentó al cantante portugués Fausto, nuestro primer productor y el músico que más influyó en la primera etapa de Suburbano. Con él compartimos escenario en nuestro estreno.

Nuestras tres matronas pasaron a ser padrinos y, más tarde, testigos de la condena que decidimos imponernos: pasar veinte años dedicados en cuerpo y alma a la música –hoy por hoy ya son 33–, sin perder el sentido anárquico de la vida que nos había llevado hasta allí y sin rendirnos a los cánones del mercado y la industria. Lo que entonces nos planteamos como una "chulería" provocada, hoy se ha cumplido.

Segundo LP de Suburbano titulado "Marismas".
Editado por Guimbarda en 1980.
En este disco se incorporaron al grupo Pedro Peralta y Billi Villegas.

Veinte años metidos en garitos, estudios y escenarios sólo tenían sentido bajo la condición de hacer siempre lo que nos diera la gana, al margen de corrientes musicales, gustos y modas. Este espíritu estaba claro en nosotros desde el primer momento, aún a riesgo de que ocurriese lo que al final sucedió: Suburbano ha sido el grupo más caótico y ecléctico de los escenarios de la época [...].

Afirmar que Suburbano ha sido un grupo ecléctico no es algo gratuito: empezamos siendo un grupo que trabajaba buceando en el folclore, cuando en España surgían grandes bandas de rock. Así, mientras los escenarios se llenaban de guitarras eléctricas, nosotros aparecíamos con violines, mandolinas, percusiones y cantos étnicos. Era la música que entonces nos apetecía hacer.

Más tarde fuimos derivando hacia el jazz-rock, complicando armonías, mezclando compases y fusionando el folclore con otros instrumentos más urbanos. Nuestra etapa barroca coincidió con la época de la llamada "movida madrileña", el tiempo de las canciones simples y sin problemas. y allí estábamos nosotros, haciéndolo todo más complicado.


Tercer LP de Suburbano: "Danzas rotas".
(Guimbarda, 1982)
(En este disco se incorporaron al grupo Andreas Pritwitz
en sustitución de Lorenzo Solano. En el violín cambia Rafael Puerta
que gana una oposición y se dedica a la docencia en el Conservatorio,
por Luís Villareal. Pedro Peralta, se vuelve a Zaragoza
y es sustituido en la batería por Oscar Astruga.
El caos seguía moviendo nuestros pasos. Durante el bache y la defenestración que sufrió la "canción de autor", decidimos hacer canciones. Cuando los cantautores crecieron de nuevo y las guitarras distorsionadas estaban a la baja, nos decidimos por un rock más duro y sin contemplaciones [...].

No hacemos música para vivir, vivimos haciendo música. No somos testigos de ninguna generación, ni hemos formado parte de ninguna corriente musical. Nadie hablará de nosotros como ejemplo de algo que ha creado escuela o ha marcado tendencias. El sentido lúdico y anárquico de nuestra carrera musical ha estado siempre por encima de la necesidad complaciente de buscarse un pequeño hueco en las enciclopedias o libros de música que hablan de una determinada época».

Aunque a la vista de las ultimas palabras del texto anterior, Luis Mendo y Bernardo Fuster siempre estuvieron por encima de la necesidad de buscarse un pequeño hueco en las enciclopedias o en los libros de música, en el caso que nos ocupa –es decir, en este blog– sí que lo tienen; y lo tienen porque su trabajo –el presentado hasta ahora, y el que presentaré en próximos "cuelgues"– se lo merece.


Un caudal de cuatro cuartos
pone ritmo a tu canción.
Cuatro caras diferentes
bailan con tu corazón.

La luna a la una se va enredando en tus pies.
El dos era un cuatro y ahora quiere ser tres.
Y rompes la danza para bailar al revés.

Como un río en luna nueva
te acompaña y no la ves.
Cuarto a cuarto la marea
la va poniendo a tus pies.

Crece y decrece en el transcurso del mes.
Ríes o dudas sin entender porque es.
Y rompes la danza para bailar al revés.

Se ha metido en nuestra cama
la luna llena otra vez.
El amor dibuja un baile
sin saber que somos tres.

Y luna tras luna siempre es volver a empezar.
Creciente o menguante solo son formas de amar
No hay danzas rotas que lo importante es danzar.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

«¿QUÉ ES VIVIR SIN CANTAR?»... CLAVE PARA ROMPER CON UNA CONTRADICCIÓN

Llevo varios días acompañando a ANDRÉS MOLINA en la pequeña gira que está realizando por Madrid. –Él habitualmente vive en la isla de Tenerife–. En estos días le he escuchado cantar varias veces y entre sus canciones hay una que, cada vez que se la escucho, me suscita una contradiccion interior muy intensa y a la vez apasionante; se trata de la canción titulada "Solo tararear", que en su estribillo dice lo siguiente:

Andrés Molina.
«Ay, de cantar no se vive, se muere.
Pero… ¿Qué es vivir sin cantar?
Si hasta el aire se mueve
solo por tararear…».


Escuchando a Andrés, y retrocediendo en el tiempo –activando una vez la "memoria"–, no puedo dejar de pensar en otro cantor argentino que hace años influyó mucho en mi vida, en mis creencias y en mi pasión por la canción; me refiero a HORACIO GUARANY... ¡Razón tenía! –como la tiene hoy Andrés–, cuando cantaba:

Horacio Guarany.
«Si se calla el cantor calla la vida
porque la vida misma es todo un canto».


Esa contradicción de la que antes hablaba es la siguiente: Por una parte Andrés y Horacio afirman que «vivir es cantar», y yo lo creo y lo comparto con ellos. Pero a la vez Andrés incorpora un matiz que me cuestiona, me interpela y que también es real, dice: «De cantar no se vive, se muere».

Creo sinceramente que Andrés, en su canción, realiza, con muy pocas palabras, un magnífico diagnóstico de la situación cultural que estamos viviendo, en particular, relacionada con la "canción de autor": «Necesitamos cantar y escuchar canciones como quien respira, ¡es verdad, nos va la vida en ello!...; pero ¡que difícil!, ¡que duro lo tienen los cantores que quieren ser veraces y que quieren que sus canciones siembren esperanzas, sueños posibles, belleza, verdadero amor, justicia, ternura y libertades!».

Inmerso en esa contradicción –provocada en esta ocasión por el canto del amigo Andrés Molina– y buscando como siempre una salida, anoche fue el mismo Andrés quien me iluminó un renovado horizonte...; de momento, tal vez el único, o, por lo menos, el más eficaz que, hoy por hoy, está al alcance de nuestras posibilidades.

Anoche Andrés Molina, entre otras cosas, escribió en mi muro de facebook lo siguiente:

«En estos tiempos que corren –y, quizás, siempre– hace falta que todo aquel que ame la canción de autor se dé cuenta de que este género es conscientemente "marginado". Inexplicablemente. Por ello, necesitamos que todo aquel que disfrute de una buena canción corra la voz, no ya la de su amigo que la ha compuesto, sino de toda aquella buena canción que escuche. Volvamos al boca a boca repleto de justicia. Porque poco podemos hacer frente a medios tan caros de promoción que opacan lo de los demás –y no es una queja, es lo que hay–. El boca a boca pequeñito, la bola que lentamente va creciendo, es la clave para que la "canción de autor" tenga lo que se merece: el conocimiento y el reconocimiento de quien la disfruta... Y ojo, que, como cantautor, me nutro de otras artes musicales que me arrebatan».

Totalmente de acuerdo Ándrés. En eso estoy, en eso estamos algunos... ¡Ojala tu propuesta –que la hago también mía–, fuera compartida por mucha gente, por muchos "cantautores" y "cantautoras" –con frecuencia demasiado encerrados en si mismos y en sus creacionea–...; ojala fuera compartida por muchos amantes de la "canción de autor"!... ¡OJALÁ!... Entonces sí, entonces entre todos y todas cofirmaremos y haremos realidad lo que tú dices en tu canción:

¡Vivir es cantar!
¿Qué es vivir sin cantar?

martes, 27 de noviembre de 2012

SUBURBANO - II. «DE "LUIS MENDO": MÚSICO + MÚSICO + MÚSICO».

Luis Mendo.

En el "cuelgue" del pasado 24 de noviembre hablaba de Bernardo Fuster, uno de los fundadores de grupo SUBURBANO; hoy voy a hacerlo de LUIS MENDO cofundador de aquella iniciativa que fue clave para nuestra música popular a finales de los años setenta.

Luis Mendo nació en Madrid, en 1949. A los veinte años inició su carrera musical acompañando a la guitarra a Hilario Camacho y Elisa Serna. En 1970 Luis se incorporó como colaborador al colectivo Madres del Cordero, para participar en el espectáculo "Castañuela 70, junto a Tábano, colectivo de teatro independiente. Al año siguiente, Luis se integró ya de forma definitiva en el colectivo Tábano y colaboró en el montaje de varios de sus espectáculos.

Componente del colectivo Tábano de teatro independiente.
Luis Mendo aparece en la fila de abajo, el primero de la derecha.

Tras abandonar el colectivo Tábano, en 1976, Luis, junto a Manolo Aguilar y Judas Sanz, formó el grupo Malasaña, con el que participó en las grabaciones de los discos "Cantata del exilio" y "Canciones de cárcel de Ho Chi Minh", de Antonio Gómez y Antonio Resines.


Luis Mendo. Ilustración de "El Cubri" para
el disco "Cantata del exilio".

Dos años más tarde grabó el disco "A contratiempo", de Chicho Sánchez Ferlosio, y comenzó a acompañar con su guitarra a Luis Eduardo Aute, colaboración que mantendría durante catorce años, como arreglista y productor de doce de sus discos.

LP de Chicho Sánchez Ferlosio. "A contratiempo" (1978)
Luis Mendo y Luis Eduardo Aute durante un ensayo.

Y así llegamos a la primavera de 1979, momento en que Luis Mendo y Bernardo Fuster –que se habían conocido como colaboradores del colectivo de teatro Tábano– decidieron poner en marcha el grupo SUBURBANO con la idea inicial de recuperar la música tradicional desde una óptica urbana.

En un principio el grupo lo integraron además de Luis y de BernardoRafael Puerta, Lorenzo Solano y Michel Lacomba.

Suburbano. Primera formación: Rafael Puerta, Lorenzo Solano,
Luis Mendo, Michel Lacomba
 y Bernardo Fuster.

Su primera presentación en público fue le día 6 de mayo de 1979, en la sala independiente El Gallo Vallecano, de Madrid.

Primera actuación del grupo Suburbano en
El Gallo Vallecano, de Madrid. 6 de mayo de 1979.

lunes, 26 de noviembre de 2012

ANDRÉS MOLINA EN "LIBERTAD 8" - I: «LA MAGIA EXISTE»

Acudo a conciertos con bastante frecuencia, pero no en todos suelo ser testigo de lo que sucedió anoche –25 de noviembre– en el que nos ofreció ANDRÉS MOLINA en la Sala Libertad 8. 

Fue uno de esos conciertos en los que inesperadamente surgió la "magia", y en los que el disfrute se hizo tan intenso que el paso tiempo fue como si no existiera...; eran prácticamente la una de la madrugada y no había quien nos moviera de los asientos.

Andrés Molina.

Evidentemente el origen, o la causa, de aquella "magia" fue, sin duda, la irrupción de lo imprevisto, que en esta ocasión –y con toda naturalidad– jugó a nuestro favor gracias a la sencillez y a la generosidad de Andrés, y al profundo respeto que sé que siente hacia sus compañeros. 

Un imprevisto que tuvo nombres propios, en concreto, los de Manu Clavijo y Migueli, que se acercaron por la Sala Libertad 8 porque admiran el trabajo de Andrés Molina –aunque personalmente se conozcan poco–, y que al final decidieron unir sus sensibilidades, su música y sus canciones dándole a la noche esa magia indescriptible que, como diría Violeta, "se nos fue enredando y enredando en el alma como en el muro la hiedra". (He de decir también que en el buen "rollo" que se montó anoche en Libertad 8 jugó un papel muy importante Dani López que mimó el sonido y consiguió contagiarnos su buen hacer y su entusiasmo).

Dani López.

Y realizada la anterior introducción, hoy aunque mi intención fundamental era, por encima de todo, dejar un testimonio fotográfico del concierto de ayer; sin embargo, antes voy a hacer unas brevísimas anotaciones acerca de sus protagonistas:

ANDRÉS MOLINA –que hacía bastante tiempo que no cantaba en Madrid– demostró una vez más –nunca me cansaré de decirlo– que es uno de los mejores cantautores que tenemos en nuestro país, tanto desde el punto de vista de la composición poética y musical –riquísimas en matices, simbolimos, fusiones, y hondas raíces populares–; como desde el punto de vista de la interpretación: toca a la perfección la guitarra y el piano, y cada día su canto adquiera mas fuerza y convicción. (Hoy lunes podremos seguir disfrutando de su música y de su voz, musicalizando y cantando a Miguel Hernández, en el marco del homenaje que le va a brindar al poeta en la Sala Galileo).

Andrés Molina.

MANU CLAVIJO, que se encontraba entre el público, fue invitado por Andrés a compartir alguna de sus canciones acompañándole al violín, y he de decir que anoche Manu me dejó absolutamente sorprendido; en este momento es, sin duda, uno de los mejores jóvenes violinistas que se pasea por los variopintos círculos de la canción de autor; hombre que posee una humildad ejemplar, y que esconde y manifiesta una capacidad de sorpresa inimaginable. Anoche mismo, el propio Andrés, se quedó más que sorprendido al constatar la capacidad musical perceptiva, creadora y de interpretación que Manu ha llegado a desarrollar.

Manu Clavijo.

Y en tercer lugar MIGUELI, al que me unen ya muchos años de amistad y de admiración; hemos compartido divertidos y muy bellos momentos y aventuras musicales y educativas, y anoche me hizo sentir una gran emoción sobre todo al constatar en vivo, y en directo, la coherencia luchadora y revolucionaria que Migueli vive, practica y contagia desde los inicios de su "oficio de cantor". 

Migueli tiene el gran encanto de la naturalidad –"cantautor" hasta la médula–; es un practicante activo del "antisistema positivista y solidario"; domina el lenguaje y la presencia directa; y, en particular, posee la fuerza y la fortaleza de una fe que le mantiene vivo y eternamente utópico y esperanzado. Imposible dejar de creerle, de quererle, y de seguirle... Anoche, él, que asisitió al concierto para disfrutar de Andrés, contribuyó muy eficazmente al disfrute colectivo y a esa constatación que hacía al inicio de esta crónica: "La magia existe"...; anoche nos lo demostraron Andres, Manu y Migueli.


Migueli.

Y ahora sí, ahora en un cuelgue aparte, voy a ofrecer otras fotografías del concierto de ayer, que mi cámara me regaló...; he de reconocer que se porta bien conmigo en agradecimiento, tal vez, por los buenos sitios y momentos que le proporciono.

ANDRÉS MOLINA EN "LIBERTAD 8" - II: CRÓNICA FOTOGRÁFICA

Andrés Molina.
Andrés Molina.
Manu Clavijo y Andrés Molina.
Manu Clavijo y Andrés Molina.

Manu Clavijo interpretando una de sus canciones.
Andrés Molina.
Manu Clavijo y Andrés Molina.
Migueli emocionado y sorprendido escuchando a Andrés Molina.
Dicen que "la cara es el espejo del alma".

Migueli interpretando una de sus canciones.

Migueli, Manu Clavijo y Andrés Molina.
Protagonistas de un concierto con mucha magia y calidad.

domingo, 25 de noviembre de 2012

CANTIJUEGO; «DE LA REIVINDICACIÓN DE LAS "CARICIAS", POR SI TE APETECE».

Esta mañana a mi amiga Candela Junco –escuchando la canción "Dame un beso" de Pablo Guerrero y Luz Casal que he colgado en mi muro de facebook, como "buenos días"– se le ha ocurrido que hoy precisamente podríamos celebrar "EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS BESOS"; y yo he pensado que, puestos a celebrar, me parece una sugerencia magnífica.

Y para rematar el día –en el contexto de un mundo tan violento como el que estamos viviendo– a mi se me ha ocurrido que nuestro habitual "cantijuego dominguero" hoy podríamos dedicarlo a la reivindicación de las CARICIAS... ¿Te apetece "cantijugar"?


Como de costumbre, a continuación, te vas a encontrar con 15 fragmentos poéticos, tomados de canciones. El "cantijuego" consiste en identificar el nombre de la canción a que pertenece cada fragmento y el del cantante –él o ella– que lo interpreta...

Si te apetece jugar, o seguir el desarrollo del "cantijuego", puedes hacerlo en el apartado de ˝comentarios":
1
«Los enamorados 
se pierden entre la fronda.
Hay otra luz para ellos.
Cuando el sol se duerme se despiertan
las caricias de sus dedos».

2
«Dono tot el que tinc per ballar amb tu
per trobar en el meu cos les teves carícies
per sentir el teu alè en el meu coll nu
i oblidar-me de l'esguard que potser ens vigila».

«Doy todo lo que tengo por bailar contigo,
por sentir en mi cuerpo tus caricias,
por sentir tu aliento en mi cuello desnudo
y olvidarme de la mirada que quizá nos vigila».

3
«Así pasaron los momentos locos,
así pasaba la felicidad:
huyendo siempre de mirada de otros,
entretejiendo un universo loco
de caricias dudas y complicidad».


4
«Como blancas gaviotas
echan a volar
y me traen de los cielos
la luna de azahar,
la caricia del viento,
la rosa del tiempo
que no volverá».

5
«Dibujo en tu piel las caricias sin prisa
y entre risas y besos las dejo volar
mentiría si niego que eres un paraíso
de ventanas abiertas invitándome a entrar».

6
«Puse la mano en tu mejilla pura
con un temblor casi de luz, de pájaro,
y vi el paisaje convertirse en ala
y arder mi frente contra el cielo alto.
¡Ay, locura de amor!, ya todo estaba 
en vuelo y en caricia transformado... 
Todo era bello, venturoso, abierto... 
y el aire ya tornose casi humano».


7
«Se me va de los dedos la caricia sin causa 
se me va de los dedos en el viento, al pasar 
la caricia que vaga sin destino ni objeto 
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?».

8
«Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia».

9
«Oh! Si igual que tu, gavina, el mar pogués jo travessar
Fins a arribar a la platja, on tan dolç és recordar
I veure la imatge bruna, en el seu bell despertar
De la nina que entre somnis és tan grat d’acariciar...».

«¡Oh! Si como tú, gaviota, el mar pudiera atravesar
hasta llegar a la playa donde tan dulce es recordar
y ver la imagen bruna, en su bello despertar
de la niña que entre sueños me es tan grato acariciar...».


10
«Voy soñando con tus besos
por el Callejón del Agua,
¡no despertarme del sueño campanas de La Giralda!
que es que en amores, que es que en amores,
las caricias soñadas son las mejores».

11
«Por las esquinas verdes del encuentro
las caricias, ansiosas, se perdían
como en una espesura, cuerpo adentro».

12
«Yo sé como a ti te gustan las caricias 
recorriendo lentamente tu sendero 
y me duele cuando tú las desperdicias 
a sabiendas de lo mucho que te quiero». 


13
«Un largo abrazo de agua
quisiera darte
cada vez que estoy solo,
al extrañarte.
Se desbordan mis manos 
con las caricias
que guardo para darte».

14
«Y bailan y bailan
todo el día bailan
y nunca paran
nunca descansan
luego se acarician
llenos de caricias
y nunca paran,
nunca descansan».

15
«Deja que me queme en esa hoguera,
las caricias se me hielan,
se hacen viejas de esperar».



¡Buen juego y ya sabes: 
siempre hay tiempo para la ternura!

sábado, 24 de noviembre de 2012

SUBURBANO - I. «DE "BERNARDO FUSTER" PASANDO POR "PEDRO FAURA"»

Con motivo de la edición del nuevo disco de SUBURBANO y de la celebración de su 33 cumpleaños de existencia como grupo musical, voy a dedicar en el blog varios "cuelgues" que nos permitan aproximarnos a la historia del grupo, y, sobre todo, a la de sus dos fundadores: BERNARDO FUSTER y LUIS MENDO.

Hoy este primer "cuelgue" voy a dedicárselo a BERNARDO FUSTER.

Bernardo Fuster.

De entrada, es de justicia, expresar dos reconocimientos: Bernardo es un claro referente de lo que fue nuestra "nueva canción" del exilio durante la dictadura franquista –más adelante hablaremos de ello–, y es, a la vez, un testimonio ejemplar de lo que supuso en España la lucha contra el fascismo y la pasión y el compromiso por la libertad.

Bernardo nació en Madrid, en 1951. A principio de los años setenta militó en el FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico), en el que fue responsable, primero en Valencia y posteriormente en Madrid, de la propaganda que el Frente imprimía y difundía de manera clandestina.

A mediados de 1974, acusado y perseguido por su participación en el FRAP –organización subversiva–, tras permanecer varios meses escondido, decidió exiliarse.

Su viaje hacia el exilio, con el fin de no ser descubierto por la policía, lo realizó en un autobús de la empresa "Juliá" que salía dirariamente de la plaza de la Universidad, de Barcelona, con destino a Perpiñán. Un autobús al que llamaban  del "último tango", porque realizaba el trayecto de ida y vuelta cada día, para satisfacer la demanda de los españolitos que deseaban ir a Francia para ver las películas prohibidas por eso del sexo y del despelote; lo que, evidentemente, conocía la policía, que permitía a los viajeros pasar la frontera sin ser sometidos a minuciosos controles.

La intención de Bernardo era encontrarse con responsables de varias organizaciones españolas en el exilio –con los que previamente ya había contactado–, para unirse a ellos y seguir colaborando, ahora desde el exterior en la lucha contra la dictadura. En aquel momento él ya cantaba y tocaba la guitarra y era consciente de que en París residían varios cantantes españoles, como Paco Ibáñez, que organizaban y participaban en actos y conciertos antifranquistas.

Nada más llegar a la capital francesa, a Bernardo se le planteó un problema; él mismo nos lo cuenta:

«En París no pude contactar con las personas que buscaba y estuve varios días viviendo y durmiendo en la calle. Cuando ya estaba dispuesto, por la desesperación, a volver a España, recordé que Paco Ibáñez me había contado –cuando lo llevamos a cantar a mi pueblo dos años antes– que él tenía una amiga cantante que se llamaba Mara y era dueña de un restaurante en París. No era un gran dato, pero e puse a buscar restaurantes en la guía telefónica para ver si alguno tenía algún nombre español o algo que me diera una pista...; empecé a buscar una lista con restaurantes de nombre español para ir luego visitándolos y preguntando por la tal Mara, hasta que vi uno que se llamaba "El maravedí". Fui directamente y allí estaba Mara, mi salvadora. Me dio comida y cena, e incluso cama, durante dos o tres días, hasta que me puso en contacto con algunos compañeros del FRAP».


Mara.
Mara. Disco: "Chansons de Lorca par Mara".
Acompañada a la guitarra por Paco Ibáñez.
(Le Chant du Monde, París)

Mara era una magnífica cantante española que solía actuar en directo en diversos locales parisienses. Entre ella y Bernardo se entabló una buena amistad, y empezaron a actuar juntos. En aquel momento, Bernardo ya había adoptado el seudónimo de PEDRO FAURA.

Pedro Faura (Bernardo Fuster).

Por aquellas mismas fechas,  Bernardo conoció también a CARLOS ANDREU, cantante anarquista que interpretaba sus propias canciones apoyándose musicalmente en temas populares. (Concretamente Carlos Andreu, en la carpeta de su LP "Un peuple en lutte: Espagne", realizaba la siguiente afirmación: «Hay que hundirse en las más hondas y en las más populares raíces del folklore, para volver a encontrar la verdadera historia de los pueblos»).

Pedro Faura y Carlos Andreu.
Carlos Andreu. Disco: "Un peuple en lutte: Espagne"
(Le Chant du Monde, París)
Como podréis constatar el texto que aparece sobre el careto
de Franco no tiene desperdicio: "Prohibido cantar, bailar, juntarse y hablar"

Y así fue como Mara, Carlos Andreu y Bernardo (Pedro Faura) crearon un colectivo para realizar conciertos conjuntos como el celebrado, en 1974, en la Universidad de Berlín.

En Berlín Bernardo Fuster grabó dos discos con el seudónimo de PEDRO FAURA, en la discográfica Neue Welt: "Manifiesto" (1974) y "Volver, no es volver atrás" (1975); dos discos, radicalmente comprometidos, que simbolizan con claridad lo que en aquellos años se conocía como "canciones de lucha y de resistencia"; canciones que escuchadas en este momento, descontextualizadas de la época en que nacieron, pueden ser calificadas como panfletarias, pero que en aquellas circunstancias eran perfectamente explicables y necesarias; eran canciones –como dice Jean-Jacques Fleury, en su libro "La nueva canción en España. I" (Hogar del Libro, 1978)– en las que "había que llamar al pan, pan, y al vino, vino».


Pedro Faura (Seudónimo de Bernardo Fuster)
LP: "Manifiesto" (Neue Welt, 1974)
En este disco Bernardo canta textos de Alfonso Sastre,
Miguel Hernández
y canciones propias.
Pedro Faura (Seudónimo de Bernardo Fuster)
LP: "Volver, no es volver atrás" (Neue Welt, 1975)
En este disco Bernardo canta textos de José Bergamín,
Nazim Hikmet, Raúl Corbella, Rafael Alberti,
Jesús López Pacheco 
y canciones propias.

En septiembre de 1976, Bernardo Fuster volvió a España, una vez concedida la primera amnistía. Nada más llegar, conoció a Luis Mendo e iniciaron juntos una larga andadura cultural y musical que dura hasta hoy y tiene perspectivas de mucho futuro... Pero bueno, de esto ya hablaremos en los próximos "cuelgues".

Para finalizar, y como curiosidad, dejo seguidamente dos vídeos en los que podemos escuchar a PEDRO FAURA (Bernardo Fustes) cantando los poemas "Rosario Dinamitera" y "Canción del esposo soldado", de Miguel Hernández; son canciones tomadas de su disco "Manifiesto", anteriormente mencionado.



viernes, 23 de noviembre de 2012

SUBURBANO: "33" AÑOS DE BUENA MÚSICA, DE IMAGINACIÓN, DE SENTIMIENTOS Y DE SENSIBILIDADES

Luis Mendo y Bernardo Fuster = Suburbano.
Fotografía de Juan Miguel Morales.

Lo pensaba hace unos días cuando me llegó el último disco de Paco Ibáñez; cuando tuve en mis manos el último de Luis Eduardo Aute –"El niño que miraba el mar"; y cuando la semana pasada escuchaba las últimas canciones de Suburbano y asistía a su concierto en la Sala Galileo...; ¡sí!, pensaba –y pienso–: no hay la menor duda de que la "canción de autor" sigue –como suele decirse– "vivita y coleando"; y además asumiendo una calidad inmejorable. Afirmación que sustento en la audición de esos tres discos realmente sorprendentes; tres obras tremendamente hermosas, emocionantes y, en consecuencia, esperanzadoras para el género de la "canción de autor".

Hoy, de esos tres discos, voy a referirme, en concreto, al titulado "Treinta y tres", que acaba de editar el grupo SUBURBANO. Un disco liderado por Bernardo Fuster y Luis Mendo, en el que también han participado: Lorenzo Solano (saxos y flautas), Javier Palancar (acordeón), Miquel Ferrer (batería en una de las canciones llamada "Ausencia"), y el amigo Fran Gude que ha realizados las mezclas y la masterización de la obra.

El diseño del disco ha sido realizado por Arturo Iturbe.

Como pórtico a mis comentarios voy a reproducir un fragmento del texto de presentación que Luis y Bernardo nos ofrecen en el libreto que acompaña al disco:

«SUBURBANO cumple con este CD, 33 años de vida –comentan–. Dicen que cada 33 años se inicia un nuevo ciclo solar y es como volver a empezar. Este no es el caso, no tenemos la más mínima intención de volver a empezar. En todo caso de seguir. [...]

Somos lo que hemos vivido. Seguimos en la línea que los sentimientos nos van marcando. Viviendo nuestro tiempo e intentando plasmarlo en lo que escribimos. Cantamos para poder compartir sentimientos y alimentar sensibilidades.

Seguimos haciendo música porque opinamos que las ficciones nacidas de la imaginación son imprescindibles. Necesitamos ficciones para poder creer en la realidad. La imaginación es el único camino entre lo real y lo posible.

Como no olvidamos la sentencia de Albert Camus de que "todo lo que degrada la cultura crea servidumbre", seguiremos cantando evitando alimentar servidumbres.

Y como tenemos la certeza de que la estupidez nunca se rinde, a pesar de llevar 33 años, nosotros tampoco. A estas alturas sería imperdonable tirar la toalla. ¡SALUD, SUERTE Y ALEGRÍA!».

En este breve texto, Luis y Bernardo nos ofrecen, al menos, "tres claves" importantes que surgen, muy oportunamente, en el debate que desde hace tiempo venimos manteniendo sobre la "canción de autor"; claves, muy clarificadoras, que en realidad definen el concepto y la identidad de ese género poético-musical. Esas claves son las siguientes:

Luis Mendo y Bernardo Fuster.

«Vivimos  nuestro tiempo e intentamos plasmarlo en lo que escribimos». O sea, la canción sigue siendo, como diría Raimon, la expresión y el reflejo de un tiempo y, ¿por qué no? de un país.

«Catamos para poder compartir sentimientos y alimentar sensibilidades». La canción es expresión de sentimientos que se comparten –"latidos", diría Vazquez Montalbán– y es, a la vez, alimento de sensibilidades.

«Cantamos ejercitando la imaginación como único camino entre lo real y lo posible, y evitando alimentar la servidumbre». La "canción de autor" siempre tiende puentes entre lo real y lo posible; es "imaginativa" y "soñadora" –o sea, como dice Pablo Guerrero, cree en que "los sueños son posibles"–, y es, a la vez, consciente, crítica y ajena a cualquier tipo de servidumbre social, política, económica o de mercado.

Claves, que en Suburbano nunca fueron especulaciones más o menos teóricas, sino que siempre –desde sus inicios, en 1979, se tradujeron en canciones de gran calidad poética y musical; de inspiración propia y/o en los ritmos y melodías populares; canciones particularmente bellas, contagiosamente alegres, y descaradamente comprometidas cuando es necesario.

Y de todo eso –de toda esa riqueza musical y poética– madurada, asentada y engrandecida con el paso del tiempo, y, sobre todo, con la excelencia profesional de Luis y de Bernardo, ha surgido "Treinta y tres"; para mí uno de sus mejores discos.

En "Treinta y tres", Suburbano rinde su homenaje a dos maestros y amigos que se nos fueron. En primer lugar a Chicho Sánchez Ferlosio al que le dedican una de las canciones más bellas del disco: "El sueño de un fugitivo"; pura sensibilidad y sentimientos, como dicen ellos:

Chicho Sánchez Ferlosio. 
(Fotografía de Juan Miguel Morales)

Aprendiste paso a pasa
a rescatar sentimientos.
Del fracaso hiciste viento,
de la pena resistencia,
de la urgencia un sedimento
de alegría y disidencia. [...]

Fuiste un verso cautivo
En un desierto sin dueño
Fuiste la sombra de un sueño
El sueño de un fugitivo. [...]

Fue tu canción una apuesta
frente a un futuro amañado.
Y esto es lo que nos dejas
antes de salir de viaje:
Un corazón con coraje
y un camino sin más meta
que vivir cada abordaje
cara a cara y sin careta».

La segunda canción recuerdo-homenaje-cariño-admiración grabada por Suburbano en "Treinta y tres" está dedicada a Imanor Larzabal, y es la canción titulada "Ausencia" creada por el cantautor vasco sobre un texto de Lope de Vega. 

Imanol Larzabal.
(Fotografía Juan Miguel Morales).
«Ir y quedar y con quedar partirse
Partir sin alma, e ir con alma ajena
Oir la dulce voz de una sirena
Y no poder del árbol desasirse»


Junto a las dos canciones anteriores, en "Treinta y tres" podemos encontrarnos con otros once temas en los que sus autores despliegan una bellísima gama de melodías para cantarle, por ejemplo, a la "Diosa Diana"«tan distante y tan divina»–; a "El loro de Mózart"«siempre atento en un rincón y que un buen día escribió una canción»–. Cantarle al Sur y "Rumbo al Sur" volar;  a "María" y a otras "Tres mujeres" prostitutas «licencicadas en fríos y penas» que caminan y esperan en una calle de Madrid sin importarles quien pudo ser Concepción Arenal. Cantarle a cuatro hermosas "Ciudades en la memoria": Berlín, París, Lisboa o Madrid; o hacerlo apasionadamente al amor en "Se amaron con locura"«como el vino ama a la copa y mi mano tu cintura»–, y en "Menos tiempo para verte", otra de las canciones del CD que más me ha impactado.

En fin –y perdonen la largura de este cuelgue–, un disco del que merece la pena hablar largo y tentido; pero que, sobre todo, merece la pena ser escuchado y disfrutado... ¡Así que a haceros con él y a disfrutarlo!... Yo, mientras tanto, en los próximos días voy a seguir hablando de SUBURBANO... 

Y para concluir por hoy, ya sabéis: «¡SALUD, SUERTE Y ALEGRÍA!», nos lo desean ellos: Luis y Bernardo.