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jueves, 30 de agosto de 2012

IÑIGO COPPEL: «CUENTACANTAUTOR CALEIDOSCÓPICO»

Íñigo Coppel.

Cuando yo era pequeño, allá en las aburridas tardes sureñas y provincianas, una de mis aficiones más sedentarias era tumbarme en el suelo, o en la cama, y pasarme largos ratos contemplando la diversidad de imágenes que se podían formar en un caleidoscopio que me había regalado mi padre... Dentro de aquel tubo de cartón, se encerraban mundos maravillosos que cambiaban y se transformaban de formas, de colores y de posibilidades de imaginación, con un simple moviendo de la mano... Recuerdo que un día, intrigado por el funcionamiento de aquel tubo misterioso decidí cargármelo para ver lo que tenía dentro y os aseguro que me llevé una gran decepción al comprobar  que solamente contenía unos cuantos cristalitos de colores.

Cuento lo del caleidoscopio por dos razones. Una. Para demostrarme a mi mismo y al personal que yo también sé contar historias de mi pasado; lo que pasa es que no las cuento con música, cosa que el señor ÍÑIGO COPPEL hace de forma extraordinaria y consiguiendo acomplejar a cualquiera.

Imagínense un primer amor a los 13 años, ¿quién no lo ha tenido?... Yo mismo lo tuve y podría contarlo. Pero ¡claro! lo que yo pueda contar, por bien que lo haga, nunca será comparable a cómo lo escribe, le pone música y lo canta el amigo Íñigo; y es que Íñigo Coppel es un magnífico "contacantautor" de historias.





«Yo tenía 13 años y una cosa clara:
Quería que Laura me tocara,
llegar a ella era mi único objetivo,
la forma de saber que estaba vivo,
ella era hermosa, era malvada,
era creer en ella o no creer en nada.

El bar de moda era un lugar oscuro
lleno de adolescentes inseguros,
hubo un valiente que le pidió fuego
y al verla tan de cerca se quedó ciego,
ella era hermosa, era malvada
y yo, yo cambié el mundo aquella madrugada.

Llevaba el alcohol como una capa,
todo mi amor y mi chaqueya guapa,
iba hacia ella, la gente se apartaba
y al ver mis intenciones se santiguaba
ella era hermosa, era malvada,
sentí su olor y su alma despiadada.

Y entonces...
no sé que le dije, ojalá lo recordara,
solo se que su mano se estrelló en mi cara,
volé por los aires y cai de culo,
celebrando la victoria con disimulo,
ella era hermosa, era malvada,
siguió fumando como si nada.

Y yo salí a la calle a reírme del destino,
sé que me gritaban todos los vecinos
pero yo solo escuchaba a las estrellas
me decían tantas cosas bellas.
Ella era hermosa, era malvada,
y era creer en ella o no creer,
ella hermosa pero no era sagrada
y era creer en mi o no creer en nada».
("Laura y las desventuras del joven Coppel")

La segunda razón por la que al principió conté lo de mi caleidoscopio es porque en mitad del concierto que nos ofreció Íñigo, el pasado día 28 en la Sala Libertad 8, me vino, de repente, a la memoria aquel mágico artefacto asociado a sus canciones.

Lo que Íñigo Coppel canta, y el cómo lo hace, es realmente "caleidoscópico". Le he escuchado ya varias veces en directo y todas, y cada una de sus canciones, siempre surgen de su voz y de su guitarra de forma hermosa, pero siempre diferente... Sabes perfectamente de que va la canción –si no es nueva– pero nunca sabes la sorpresa sensitiva que puede provocarte. Es como si los colores, los tonos, los matices, el ritmo, las melodías, los gestos, los géneros musicales, los sonidos de su guitarra, su mirada, la cejilla... ¡yo que sé!... ¡todo él!..., se comportaran mágicamente como esos cristalitos de colores del caleidoscopio que siempre te sorprenden; son los mismos pero siempre generan composiciones hermosas y diferentes....

Y en el concierto del pasado 28 –en concreto– ese sentido "caleidoscópico" de la obra de Coppel, fue especialmente hermosos...; ¡fue un conciertazo!... A la salida todos lo comentábamos: "Este Coppel se supera por días. Es inmejorable". Creo que fue ayer cuando Pedro Pastor comentaba mi crónica diciendo: «Yo de mayor quiero ser Íñigo Coppel». Estoy de acuerdo con Pedro... «Yo, que ya soy mayor, o me reencarno en Iñigo Coppel, o a tomar viento las reencarnaciones».

Pongo un ejemplo: este "cantautor" –a él no le molesta que se le califique así, ¡y mira que es grande!– lo mismo te hace saltar del asiento con el más puro rock, como te sumerge en la ternura mas honda cuando se sienta frente al piano, toma su armónica y una copa de vino, y canta:


«Quizá con este vino
olvidemos el destino
por un momento
recuerda el viento

y brindemos por aquellos
que aún son libres y son bellos 
recuerda el viento
recuerda el viento

¡Salud! ¡Salud! Mi hermano,
dejame darte la mano
y recuerda el viento».
("Recuerda el viento")

O te emociona y te sumerge en el más maduro de los romanticismo cuando convierte su canto en una confidencia honesta como está tan desbordante de pasión, de libertad y de ternura:


«Apaga la luz
y ven a mi lado
el mundo de ahí fuera no nos va a molestar.
No hace falta explicar
sé con quien has estado.
¿Acaso crees que me puedes engañar?
No me intentes mentir
ya lo han hecho otras veces.
¿Por que no probamos a decir la verdad?

Te diré, en cuanto a mi,
que esto es lo que parece:
Te quiero y no me importa nada más,
yo te quiero y no me importa nada más.
Son solo tus palabras las que rompen mi corazón
no te atrevas a explicarme a mi lo que es el amor,
yo sé de que va el amor.

Guarda tus palabras porque rompes mi corazón,
no te atrevas a explicarme a mi lo que es el dolor.
Y ahora escúchame bien,
si tu amor lo merece
yo sé jurarme entero de verdad,
por favor, besame,
porque esto es lo que parece:
Te quiero y no me importa nada más,
yo te quiero y ¡qué importa lo demás!».
("Esto es lo que parece")

Así es ÍÑIGO COPPEL, podría seguir escribiendo y escribiendo de él y de sus canciones. pero ¡no!..., ¡no voy a hacerlo!... Es muchísimo todavía lo que tendré que escribir de él en el futuro.

Después del concierto, yendo para mi casa, intrigado por las causas de las emociones sentidas aquella noche, tomé una decisión imaginativa y fantástica, similar a la de mi infancia, rompí el "caleidoscopismo de Coppe" y en esta ocasión, una vez roto, no me decepcioné; en su "calidoscopio musical" Íñigo no guarda cristalitos de colores; en él lo que atesora son emociones, vida vivida, sensibilidad, pasión por la música y sentimientos; y ¡claro!... ¡así es! y ¡así son sus canciones!

Íñigo Coppel.

miércoles, 29 de agosto de 2012

«IÑIGO COPPEL VIAJA A LA EDAD MEDIA Y ACABA SALVANDO SU VIDA CON EL ROCK AND ROLL»



Mañana realizaré una crónica del concierto que nos ofreció anoche ÍÑICO COPPEL en la Sala Libertad 8, de Madrid pero hoy no quiero dejar de dedicar este "cuelgue" a una de sus más extraordinarias canciones.

Si hace unos meses descubrí a Íñigo y me enganché a su música y a sus canciones escuchado su «Blus hablado sobre el mayor fan de Bob Dylan del mundo»; si en uno de sus conciertos me quedé absolutamente alucinado viéndole y oyénndole cantar «Íñigo Coppel en el Olympia»; hoy os aseguro que me siento ya al borde del abismo de la admiración y de la pasión con este tema del que reproduzco el texto: «ÍÑIGO COPPEL VIAJA A LA EDAD MEDIA Y ACABA SALVANDO SU VIDA CON EL ROCK AND ROLL»... ¡Tremenda canción que da la media del "genio" que atesora en su cabeza, en su mundo imaginativo y fantástico y, sobre todo, en su sensibilidad!

«Contando toda mi fortuna en aquel tiempo iba yo
bajo esta lejana luna que jamás me escuchó
cuando las sombras de enero ya no daban dinero
al músico callejero que les habla, señor,
buscando ahogar el hastío en un poco de alcohol
me arrastró el dios del frío hasta la Puerta del Sol;
les juro que aún no comprendo lo que ocurrió allí,
yo escuché un gran estruendo que hizo temblar Madrid,
la noche se hizo día cuando vi que venía
un enorme tranvía que me iba a arrollar.
Pensando que era mi muerte cuando en el reloj
dieron las doce y ¡que fuerte! todo desapareció.
No espero que me crean pero me da igual,
así es como llegué a esta Era Medieval.



Recobré el conocimiento y con estupefacción
pude ver al ver al resto de la tripulación.
Todos los líderes humanos estaban allí,
desde el rey, tan campechano, hasta Sarkozy,
había miles de soldados rezando al Señor
y estaban todos liderados por un tal Al Gore,
me dijo: “Qué te parece, chico, mejor que reces.
Estás en el siglo trece en una gran misión,
yo te acredito para luchar contra el mal
que está causando el maldito calentamiento global".



Y comenzamos a andar y vimos una población,
la gente vino a nuestro encuentro con gran expectación
en una gran hoguera ardía un pecador
Al Gore dijo; “Espera, seré su salvador”.
Puso unas cajas de botellas a modo de altar,
se subió encima de ellas y empezó a predicar:
“Mis amigos primitivos por favor escuchad
nuestro objetivo es salvar a toda la humanidad.
Debéis dejar de quemar gente por que ¡Oh my Gosh!
no veis que ese desprende mucho C02”.



Y hasta el pobre condenado puso cara de horror
nos miraba alucinado temiendo lo peor
se acabaron los cuentos, se pusieron violentos.
Al Gore gritó: “Un momento. ¡Cálmese, por favor!”.
Pero empezaron, de que modo, a reciclar
aniquilaron a todos y yo pude escapar
y mientras corría y corría
y corría y corría
y corría pensaba: “Madre mía,
¡El año 2012, debe ser la Anarquía!



Oh, salva mi vida,
oh, salva mi vida
viejo Rock and Roll.

Del resto de la historia que les puedo contar,
llevo días por aquí rodando de bar en bar.
No ha sido muy buena idea, me he metido en peleas
la cosa se puso fea y me salvó una mujer.
Me dijo: “Eres hermoso”.
Me tomó por esposo.
No estoy muy orgulloso
de ese sórdido affeaire..
Alguna vez has amado a una joven damisela
y resultó que era tu tatatatatatarabuela,
pensando en el estado de mis genes corrí
desde la cama asustsdo a mirar el DNI.
¡Dios! Si yo antes de este incesto era un bombón.
ahora miren, miren esto... ¡Parezco un borbón!




Mi desgracia era cierta, grité: "¡Maldición!"
¡Patada en la puerts! Era la Inquisición.
Me llevaron a una celda y allí sin piedad
me hicieron pasar calor global de verdad.
No soy un tipo duro, eso seguro,
grité: “¡Soy del futuro!” y me puse a llorar.
“Que acabe este tormento, les juro que no miento
con mis conocimientos les podré demostrar”.
“Más vale que sea cierto –me dijo el abad–
o eres hombre muerto, así que; ¡Hablad!”.




Tras pensarlo unos segundos comencé a describir
como va a cambiar el mundo, gentes, que porvenir.
Les hanblé del areoplano, del reactor nuclear,
la bomba de butano les dio que pensar
les hable de todo lo que se me ocurrió
del gramófono, en fin, que se yo.
Me escuchaban atentos, desde luego: "¡Qué inventos!"
me decían contentos y quisieron saber.
“¿Cuál es su funcionamiento? ¿Nos los puedes fabricar?"
"Si quieren lo intento pero... no lo podría asegurar".


Me avergoncé de mi ignorancia y de mi inutilidad
de mis años de estancia en la universidad,
pensé una cosa sencilla, dibuje una bombilla
les dije: “Esto brilla, pero no sé por qué”.
Entonces vi que se empezaban a impacientar,
les expliqué que no soy mas que un aprendiz de juglar,
se miraron entre ellos y me dijerto: “Hey.
Vamos a llevalo hasta el castillo del rey”.
Y por eso me han traído ante usted, majestad
me han concedido la última oportunidad
uno de sus trovadores me ha dado este laud
señoras y señores por eso deduzco
que quieren escuchar algo del año dosmil
o pronto tendré el final más vil.

Oh, salva mi vida,
oh, salva mi vida
viejo Rock and Roll



Así que ya sin más tardanza digo: "Adiós mundo cruel,
aquí terminan  las andanzas del pobre Coppel,
mi vida pongo en manos de esto que ahora voy a cantar
y es que es el único logro humano que yo puedo demostrar,
dudo que estén preparados para esta canción
de rimos sincopados y tremenda emoción
pero por eso crucifijo yo les puedo asegurar
que a los hijos de los hijo de los hijos de los hijos....
de sus hijos... ¡Les encantará!"

"¡Así se baila, majestad!
Señores inquisidores....
chicos, chicas...
¡Todo el mundo a bailar con el Coppel y su guitarra voladora!"



¡Qué éxito, madre!
oh, oh, oh.
Madre querida
si pudieras verme.
Oh, oh, oh,
madre querida
te dije que el Rock and Roll
iba a salvar mi vida».

«BUENOS DÍAS» O «LOS DESPERTARES DE FERNANDO»

A primeros del mes de agosto –justo el día uno– me propuse escribir un «BUENOS DÍAS» "diario" en mi muro de facebook...; un "buenos días" –punto de encuentro cotidiano– que fuera esperanzador; que nos invitara a vivir; que alimentara nuestro derecho a soñar: y que proyectara siempre alegría, solidaridad y ternura...; lo he venido haciendo día a día y hoy alguien –concretamente Pedro Leopoldo Alcántara–  le ha dado nombre a esos encuentros, los ha llamado "Los despertares de Fernando"...; ¡me gusta!

Son despertares y encuentros en torno a la poesía y, más concretamente, en torno a la poesía cantada...;  despertares y encuentros que podríamos llamar también "terturlias poéticas mañaneras". 

Hoy en concreo el "BUENOS DÍAS" ha estado dedicado a Lole y Manuel y ha sido el siguiente:

«Levántate ya, hermano,
porque es tiempo de amor
y están los campos
sedientos de tu beso y de tu risa».
(LOLE Y MANUEL)



Estos versos están tomados de la «Canción de los lirios moraos», grabada en el primer disco de LOLE Y MANUEL editado en 1977. Canción que fue escrita y compuesta por Juan Manuel Flores y Manuel Molina.

El texto completo de la canción es el siguiente:


«Levántate ya, hermano,
porque es tiempo de amor
y están los campos
sedientos de tu beso y de tu risa
Levántate ya, hermano,
que las cosas bajo tu voz
quieren estrenar nombres.
Vamos hacia la asurora
de los claveles rojos,
a renovar las piedras una a una,
a buscar en los hombres
las íntimas raíces
y aamarlos porque sí,
porque lo dijo Cristo
el que tenía el corazón
como un panal de mieles
y una paloma blanca
en cada mano.
Levántate ya, hermano,
que la aurora reparta el sol
a trozos a los hombres
y habrá seguro, ya verás
un poeta para llamar
lss cosas por su nombre.
Canción de lirios moraos
y limones amarillos;
canción que va por el agua
inundadita de ruidos.
Canción del sol que jugaba
por el alba a hacerte niño;
canción de flor de silencio
y de blanca luz de armiño.
A cantar, vamos a cantar
al alba y la libertad,
a olvidarnos de banderas
y a cantar por las riberas,
por los montes y la mar».

Ofrezco esta información en el blog para que todos podáis conocerla y por si os apetece compartir la experiencia en mi muro de facebook: 
http://www.facebook.com/fernando.gonzalezlucini

Por otra parte, todos los meses en "cantijuego" del último domingo del mes lo dedicaremos a los fragmentos poéticos, y, por tanto, a las canciones, que hayan ido apareciendo diariamente en ese rinconcillo cotidiano que alguien ha llamado «Los despertares de Fernando»... Si os apetece, allí nos vemos.


martes, 28 de agosto de 2012

ESTEBAN VALDIVIESO. FOTOGRAFÍAS Y CANCIONES RECUPERADAS

A la compañera y al hijo de un amigo.

Ayer decía que por nada del mundo renunciaré a dejarme seducir por la "belleza", hoy quiero hablaros de otra experiencia, o de otro sentimiento, al que tampoco nunca renunciaré, me refiero a mi "derecho a la ternura", y, en particular, a la ternura que se me desboca aquí adentro –en mis mismísimas entrañas– cuando pienso en un "amigo"; en un amigo de verdad, de los que siempre están ahí dándole sentido a tu vida, y a los que tu no puedes dejar de amar procurando darle sentido a la suya. (Amigos así no hay muchos).

Cuento esto porque este fin de semana pasada he tenido una especie de desbordamiento de ternura que siento la necesidad de comunicar. 

Ando buscando por todos los rincones de mi casa un CD en el que tengo grabado el último programa de TV "LA CLAVE", de José Luis Balbín, dedicado a los "cantautores", en el que tuve el placer de participar.

Buscando y buscando me encontré con otro CD inesperado en el que no se indicaba su contenido, solamente aparecía la palabra "fotografías", lo abrí en mi ordenador por curiosidad y esta fue la primera imagen con la que me encontré:



En esta fotografía aparecen dos de los componentes del colectivo andaluz "Manifiesto Canción del Sur": Nande Ferrer (Antonio Fernández Ferrer) y Esteban Valdivieso... De repente la imagen y la amistad que mantuve con Esteban inundaron mi recuerdos y mi sensibilidad; fue, como dije antes, un total desbordamiento de ternura... ¡Que gran persona y que gran músico Esteban!... Se nos fue el 14 de febrero de 2008, pero ¡no!... ¡aquí lo tengo! ¡aquí lo retengo! ¡conmigo!... Conmigo..., con su compañera, con su hijo y con todos los que le admiramos, le queremos y seguimos "enganchaos" a sus canciones.

Esteban Valdivieso.

Seguí viendo las fotografías que contenía aquel CD y decidí colgarlas hoy aquí DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA...; aquí para recordarle y dar fe de la importancia de su trabajo y de su sensibilidad para nuestra música popular; aquí para decirle sencillamente: «Esteban, ¡te quieremos!» –palabras y sentimiento a las que no estoy dispuesto a renunciar–... Después tomé la decisión de intercalar entre las fotografías algún vídeo de sus canciones, sobre todo por si alguno de los visitantes del blog no tuvo la oportunidad de escucharle cantar.

Y ya sobran más palabras, solamente las que sean necesarias al pie de algunas de la imágenes.

Esteban Valdivieso y Aurora Moreno.
Esteban Valdivieso y Aurora Moreno años después
en la presentación del libro "Manifiesto Canción del Sur".







Esteban Valdivieso y Elodia Campra durante la presentación en la SGAE
del libro "Manifiesto Canción del Sur".




Homenaje a Manifiesto Canción del Sur en su 25 cumpleaños. Granada, 1994.
Aparecen en la fotografía de izquierda a derecha: Juan de Loxa, Raúl Alcover,
Luis Eduardo Aute, Nande Ferrer (Antonio Fernández Ferrer), Esteban Valdivieso,
Aurora Moreno, Miguel Ángel González, Enrique Moratalla
Antonio Mata y Elodia Campra.

Acto de presentación del libro "Manifiesto Canción del Sur"
Detrás, en pie, de izquierda a derecha: J
osé Infante, Carlo Álvarez, Fanny Rubio, Juan de Loxa, 
Antonio Mata, Elodia Campra,  Aurora Moreno, Esteban Valdivieso, Enrique Moratalla, 
Manuel Lombao, Alicia Sánchez –viuda de Carlos Cano– , Raul Alcober, Quintín Cabrera.
Delante: 
Miguel Ángel González, José Antonio Perez Piñar, Elisa Serna y Fernando G. Lucini.

lunes, 27 de agosto de 2012

PEPA FLORES Y "GALERÍA DE PERPETUAS». DE LA BELLEZA Y DE LA DIGNIDAD.

Entre los miles y miles de discos que han pasado por mis manos y mis oídos, hay algunos que se quedan ahí retenidos y que siempre vuelven... Esto me recuerda un poco aquello de la "Canción de las simples cosas" de Armando Tejada Gómez: «Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amo la vida»... ¡Será eso!...; será que en esos discos "ame la vida" y por eso siempre vuelven o los hago regresar.

Uno de esos discos es el titulado "Galería de perpetuas" (1979), obra de una Marisol que definitivamente dejaba de ser "la niña de la sonrisa luminosa", para convertirse en Pepa Flores, mujer muy bella, de voz desgarrada y profunda, y en un proceso imparable de compromiso social y político en defensa de la libertad, y, en particular, en defensa del respeto al valor de la igualdad en lo que se refiere a la dignidad, al trato y a los derechos de las mujeres.

Aquel disco personalmente me causó un tremendo impacto, he de confesar que por dos motivos: Uno de ellos por la fotografía en blanco y negro de la cubierta.... ¡bellísima fotografía y bellísima mujer!... Lo pensaba entonces y lo sigo pensando ahora, por nada del mundo renunciaré a dejarme seducir por la belleza –y no es un tema de género–; nunca reprimiré esa seducción venga de donde venga, sea de quien sea; seducción que –con bastante frecuencia– es, o tiene que ser, íntima, reservada y secretamente acariciada.

Cubierta del disco "Galería de perpetuas",
de Pepa Flores (1979)

El segundo gran impacto que me produjo este disco fue su contenido poético y musical; venía de la mano de un gran poeta llamado PEDRO COBOS –nacido en Jumilla en 1928–; de un músico que ya me resultaba familiar y admirado: JOSÉ NIETO; y suponía una autentica y comprometida toma de posiciones ante la realidad, la libertad y los derechos fundamentales de las mujeres; toma de posiciones que además lideraba precisamente una mujer como PEPA FLORES que, en aquel momento –tan complejo y todavía tan represivo en nuestro país– había emprendido el nada fácil reto de su propia liberación personal sin renunciar por ello –y para nada– a su identidad femenina.

En ese sentido el disco "Galería de perpetuas" siempre será un referente histórico, aunque todavía haya "gentecilla" y/o "enterradores" que quieran negarlo u olvidarlo. Aquel fue un canto a la mujer enfrentado –a veces con un profundo desgarro– a la consideración de "lo femenino" como realidad perseguida, marginada o menospreciada.

«Comprada
!Comprada como el ganado
por trece duros de plata!
¡Poder de la fuerza bruta, por el poder sancionada!
La mujer... ¡un enser más del macho y la sociedad
por el macho gobernada¡

Ataduras a perpetuo para vivir siempre atada.
Raíz de una economía, porque el que compra es el amo
y yo la cosa comprada.

¡Impotencia de lo absurdo porque es la ley la que manda!
para dormir con un hombre con el hilo de la ley
tengo que coser mi almohada.

Aunque el amor se haya muerto queda la razón social:
los gananciales, la dote...
¡Todos los firmes pilares de la unión matrimonial!

Sucio destino vivir a la ley del hombre atada.
Raíz de una economía porque el que compra es el amo
y yo la cosa comprada».
("Comprada")

Aquel disco: "Galería de perpetuas", logró engancharme también por la variedad de perspectivas desde las que enfoca y desarrolla la reivindicación de los derechos y de la identidad de la mujer.

Encontramos en él canciones durísimas –desgarradoras– que nos ofrecen realidades, algunas históricas, impresionantes. Por ejemplo, la canción "Cuestecita de Moyano" que narra la dramática historia de unas mujeres mayores –llamadas "pajilleras"– que durante muchos años tuvieron como oficio masturbar a sus clientes en los cines o en los alrededores de la Cuesta de Moyano: «Vieja sin jubilación, por cuatro cochinos duros vivo pegadita al muro del cuartel de Monleón. Por cuatro cochinos duros, dando con la mano amor. Cuestecita de Moyano, que la muerte no me coja en el estira y afloja de hacer mi trabajo en vano. En el estira y afloja de dar amor con la mano».



En una linea similar, Pepa Flores nos canta la canción que da título al disco: "Galería de Perpetuas", tema en el que se narra la historia de una mujer encarcelada en la prisión de Alcalá de Henares. (El texto de la canción puede leerse simultáneamente a la visualización del vídeo).



Como contrapunto a las canciones anteriores hay dos que me gustaría resaltar. Por una parte la titulada "Labores de bastidor"... ¡es genial!... y sobre todo es maravilloso como Pedro Cobos va narrando la historia:

«Labores de bastidor
con agujitas de acero
tras los hierros del balcón.
Y un quiero, madre, y no quiero
para irme con el frutero
y romper el bastidor.

Piña, mora, chirimoya,
naranjas, uva, melón,
caquis, higos y aguacates,
cereza y melocotón.

Sin mirar mi condición
bajé a la calle corriendo
o subió él a mi balcón.
Y entre el quiero y el no quiero
jugando con el frutero
se me rompió el bastidor.

Por darme consolación
puso su boca en mi pelo
cantándome él me arroró.
Y entre el duermo, y ahora velo,
durmiendo con el frutero
le robe el fruto mejor.

Y para concluir, una nana: "Nana 1830"... Nana relacionada con la "piraterías" que tiene un final bien hermoso:
«Antón "Culebra", pirata
ascendido a capitán,
Antón con pata de palo
y el ojo con tafetán,
Antón del tesoro oculto
en la cueva marinera,
Antón de jebeque bravo
y espada filibustera.

Antón de pecho tatuado
con delfínes y sirenas,
Antón del barril de ron
y al viento bandera negra,
Antón, terror de los mares
y azote de las Antillas,
no dispares los cañones
que está durmiendo mi niña».

NOTA FINAL: Había pensado incluir en el "cuelgue" el vídeo que aparece colgado en YouTube sobre la canción "Comprada" a la que antes hacía referencia –quizá una de las canciones esenciales del disco–; me niego a hacerlo por la tremenda contradicción que se produce –desde mi punto de vista– entre el texto de la canción y las imágenes que han sido utilizadas. Es un vídeo totalmente ambiguo, para mí impresentable, que Pepa Flores debería retirar cuanto antes. De todas formas para que mi criterio pueda ser valorado diré que me refiero al siguiente video:
http://www.youtube.com/watch?v=d0fhHDlp3YM

domingo, 26 de agosto de 2012

CANTIJUEGO «LIMONERO» PARA DESPEDIR EL MES DE AGOSTO

Hoy, antes de empezar a "cantijugar" te recomiendo que veas, que escuches y que leas lo siguiente. ¡No tiene desperdicio!... 


«Mi limón mi limonero 
entero me gusta más, 
un inglés dijo yeh yeh 
y un francés dijo la lá 
Ayayay 
Limones para vender 
Ayayay 
Limones para chupar»
(Fragmento de la "maravillosa" canción 
"Mi limón, mi limonero" de Henry Stephen)

Y ahora sí, iniciamos nuestro "cantijuego dominical" que, como ya puedes hacerte idea, va dedicado a canciones en cuyos textos aparece la palabra «limón» o alguna de sus derivadas.


A continuación aparecen 11 fragmentos poéticos que pertenecen a 11 canciones, y hoy, al igual que en otras ocasiones anteriores, el "cantijuego" consiste en identificar el título de cada una de esas caciones y su autor o autores correspondientes.


1
«A los pies de un limonero floreció
una noche que en la vida olvidaré:
A un mocito pinturero y presumío
una niña le entregó to su querer,
se creyó aquel juramente
y no vio la falsedad
y se ahora en el tormento
de sentirse abandoná...
Ay limón limonero.
Limonero mío de mi corazón».

2
«Acórtate la falda nueva
despiértate al oscurecer
túmbate al sol cuando llueva
no desordenes mi taller.
Tiramisú de limón
helado de aguardiente
muñequita de salón
tanguita de serpiente».





3
«Agua de limón, ay
Agua de limón,
El monte atardece
y la luz que queda
sabe a limón
Sorbo a sorbo gusto
la noche tibia que se aproxima,
el adiós del ave
que mece al aire
su último trino».

4
«Yo te quiero con limón y sal, 
yo te quiero tal y como estás, 
no hace falta cambiarte nada,
yo te quiero si vienes o si vas,
si subes y bajas y no estás seguro 
de lo que sientes».

5
«Hay un huerto con almendros y naranjos
para dormirme la siesta 
en la orilla de tus tetas 
con vistas a tu mar de intimidad. 
Me deslizo sonriendo por tu espalda, 
quiero comerte la cara, 
de tus manos mana agua de limón».

Obra de Antonio Vázquez Bartolomé.
6
«Yo necesito algo bonito en que creer
y las personas ya me han hecho tantas cosas malas.
Con mis limones invento ritos estadísticos.
Y yo y mis limones rodando juntos al atardecer.
Los vegetales son más pacientes no tienen prisa.
Sobre tu tumba habrá más hierba que amigos.
Sé que parece una película de Greenaway,
Y yo y mis limones rodando juntos al atardecer».


7
«Arrímese mas pa' ca
aquí donde el sol calienta, 
si uste' ya está acostumbrado
a andar dando volteretas
y ningún daño le hará
estar donde las papas queman.
Usted no es na'
ni chicha ni limoná
se la pasa manoseando
caramba zamba su dignidad».

8
«Hojas del limonero dulce aroma al atardecer
son tus besos caramelo
que me empapan de placer.
Voy cogiendo del camino flores blancas,
hierbabuena y miel
para cuando llegue a mi casa llenarla de perfume
que me haga sentirme bien».


9
«El campo esconde manos, las entierra
al sur de los limones, tierra adentro
vivir se queda huérfano de manos
del nativo decálogo del cuerpo.
Tantas utilidades escondidas
residen para siempre en el silencio...».

10
«Un helado de limón.
En la soledad de una ciudad 
Verdadero limón, ¿te gusta el limón?,
¡qué bueno!,
mientras el verano se nos va. [...] 
Y un helado de limón... 
Te doy la inteligencia del electricista 
así al menos alguna luz habrá en ese cuarto
de esta pensión triste 
donde la noche nos derretirá
como un helado de limón...».

11
«El futuro se disfraza de presente,
no buscas nada, necesitas lo que sientes
los perros ladran a una luna indiferente
y una paloma equivocada rumbo al este.
Si no lo entiendes, si no lo sientes,
si no lo entiendes y no lo sientes
inténtalo con sal y limón,
báilalo con sal y limón,
siéntelo con sal y limón
vívelo con sal y limón».

Obra de Sara Ferré.
Y ahora, como siempre, a "cantijugar" o a seguir el "cantijuego limonero" en el apartado de "comentarios"... Un abrazo.




sábado, 25 de agosto de 2012

GADEA RAMOS Y SUS EXPLOSIONES DE SENSIBILIDAD

En torno al "mundillo" de la música se mueven muchas personas que con frecuencia pasan desapercibidas y que, sin embargo, son muy importantes; entre esas personas para mí ocupan un lugar muy especial aquellas que profesionalmente se dedican a establecer unos lazos necesarios de hermanamiento entre la música y la expresión artística, o entre la música y la imagen: diseñadores y diseñadoras, dibujantes, fotógrafos y fotógrafas, maquetadores y maquetadoras..., y, en fin, todas esas personas que no cantan, que no salen en los grandes titulares de un disco o de un cartel de convocatoria a un concierto, pero que tienen como objetivo reforzar la belleza, la atención, e incluso el atractivo de la obra o de las actuaciones de nuestros cantantes.

Una de esas personas, a la que admiro mucho, es GADEA RAMOS. He de decir que la he ido descubriendo poco a poco a través de esporádicos encuentros mantenidos con motivo de conciertos ofrecidos por amigos y amigas comunes; encuentros la mayoría de las veces concretados en saludos precipitados y en cruces de miradas que, al menos por mi parte, desde el principio, me despertaron un claro interés...; aquella mujer tenía algo que me llamaba especialmente la atención; algo que me atraía de forma singular, y que nada tenía que ver con la personalidad de las "dislocadas" fans que con frecuencia acuden a los conciertos.

Gadea Ramos.

Finalmente un buen día cruzamos unas primeras palabras, supe su nombre, y empecé a acercarme al descubrimiento de los motivos de mi atracción hacia ella; motivos que, al margen de los de su singular belleza, se fundamentaban, sobre todo, en uno de los dones que más aprecio en cualquier ser humano: la "sensibilidad". Gadea es una mujer de extraordinaria sensibilidad. Don que desarrolla, redimensiona y concreta en dos ámbitos de la creación en los que la "clave" –yo diría que la "esencia", el "fundamento"– es precisamente la sensibilidad.

Gadea Ramos escribe y ama la literatura, en particular la poesía; poesía en la que se funden y se confunden la sensibilidad con el apasionamiento –posee un blog literario que les recomiendo: http://gadearamospoesia.blogspot.com.es/–; y es una estupenda fotógrafa –no dejen de visitar tampoco su segundo blog dedicado a la fotografía: http://gadearamos.blogspot.com.es/

Por cierto esta fotografía suya me encanta:

Gadea Ramos.
«Venga
ven a reinventarme los parámetros de mis labios,
a equilibrarme los sentidos de tus formas.
Venga, bésame.
Venga,
ven a jugarme los botones de mi falda
que los que nos sobren nos los apostamos a las damas.
Venga, bésame.
Que tú me miras
y yo me arremango hasta los versos
por querer besarte.
Que a tu ausencia
haces infinitos los vertices de mi cama
colmada de mis anhelos.
Que tengo un reguerito de besos
que colgarte de la boca,
que me sobran ganas y me faltan palabras
e hice mi aduana del contorno de tu piel.
Venga, bésame.
Que tengo excesos de centímetros y prendas
y aún te queda por aprender del laberinto de mis piernas;
yo ganada la partida constante por la impaciencia.
Ven, quédate cerca, ven,
que te voy a guardar con celo para que no te me pierdas,
que te voy a hacer el amor hasta que me hagas la guerra».
(Último poema de Gadea publicado a día de hoy en su blog)

Como antes decía, Gadea realiza otra canalización de su sensibilidad a través de la fotografía.

Gadea Ramos.

Observar los dos carteles siguientes que que no merecen ningún comentario, o tal vez sí, el atributo de la GENIALIDAD. Ahí está ella; ¡ahí está!...; y perdonen la incansable reiteración, ¡AHÍ QUEDA REFLEJADO EL PODER DE SU SENSIBILIDAD.




Y, para concluir observen también las siguientes fotografías..., ¡sus fotorafías!...; y si quieren seguir disfrutando, viendo más, pues ya digo: "derechitos a su blog".... Y al final ¿que?... Pues nada..., y eso: que a mi GADEA RAMOS ¡ME ENCANTA!

Íñigo Coppel y Manu Clavijo
Gatoperro (David Llosa) y Marta Plumilla
Alfonso Rivero (Mr. Sóriver) y Fran Fernández
Pedro Pastor y Petete
Laura Pedreira y Muerdo (Pascual Cantero)
Dani Fernán y Alicia Ramos