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jueves, 8 de diciembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 23 - HOY CON CARLOS CANO. "¡AMIGO DEL ALMA, AMIGO!"

Hoy estoy contento y me siento afortunado porque la vida me sigue haciendo pequeños, pero maravillosos regalos...; ahora especialmente cuando descubro a tantas personas que están cerca y que se sienten verdaderamente unidas a mi con motivo de la exposición que anunciaba ayer en el blog. (¡Gracias a todos!. El día 15 puede ser un buen día y una buena oportunidad para reivindicar la" canción de autor" en la que tanto creo).

En medio de esta euforia, y con más fuerza que nunca –precisamente por eso, porque me siento afortunado–, sigo lanzando mi alarido: ¡¡¡¡MALDITAS Y CABRONAS GUERRAS!!!!

Entre esos pequeños regalos que me ofrece la vida, uno de ellos es que estoy colaborando con Alicia, Amaranta y Paloma –familia de Carlos Cano– en la construcción de una nueva Web que recupere y subraye la grandeza del amigo cantor granadino. Esto me está incitando, felizmente, a volver a escuchar todos sus discos y todas sus canciones. He de confesar que está siendo una tarea muy dura afectivamente; yo quiero mucho a Carlos, y escucharle cantar ahora en el "rincón de mis silencios" –y sintiendo su ausencia– me emociona tremendamente, a veces, no puedo evitar unos lagrimones incontenibles.

Carlos Cano.

Pues bién, Carlos Cano, que ha sido y es un "cantautor inmenso" además de hacernos sonreir con sus canciones; ademas de incitarnos al amor y a la pasión; además de calentarnos los impulsos revolucionarios y contestatarios; además de descubrirnos Andalucía y enseñarnos a amarla; además de recuperar la "copla" dándole una renovada dignidad; además de todo eso –¡y mucho más–..., se ha dolido, y ha cantado y gritado, muchas veces contra la GUERRA... Una de esas canciones es "Srebrenica", grabada en su disco "El color de la vida" (1996). Leed el texto de esta canción y si tenéis la oportunidad, por favor, ¡no dejéis de escucharla!

«Edin Puzic, la guerra de Bosnia
miserable historia, ¡cuánto criminal!
Edin Puzic, Bosnia-Herzegovina
anda por la vida hablando de paz.

El no quiere sangre ni venganza ni rencor ni rabia,
prefiere olvidar,
aunque a veces llegan los recuerdos
que son tan amargos y se pone a llorar.

Edin sueña, qué idea tan absurda
que crecen sus piernas, ¡vuelve a caminar! ,
imagina de nuevo la vida y va levantando toda la ciudad:
Una calle, una plaza, otra calle
el parque, las casas, la universidad
cuando todo quede como antes
volverán sus padres, todos volverán.

Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera grande (que no es grande)
Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera fuerte (que no es fuerte)
Volverían, Srebrenica, a crecer los almendros en flor.
Srebrenica, Srebrenica volvería de nuevo el amor.

Srebrenica.
¿Quién podrá defendernos del odio
sólo con palabras, sólo con amor?
Los verdugos no tienen banderas
ni pueblo, ni estrellas, ni piedad, ni Dios
no se puede ser indiferente ni cerrar los ojos ni ser imparcial.
A ese nazi, Radovan Karadzic
criminal de guerra ¿quién lo colgará?

Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera grande (que no es grande)
Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera fuerte (que no es fuerte)
Volverían, Srebrenica, a crecer los almendros en flor.
Srebrenica, Srebrenica volverá de nuevo el amor.
Volvería el amor, Srebrenica.

Sí, Carlos, yo, y muchos de las personas que visitamos a diario este blog, soñamos en almendros en flor y en el amor, ese amor sin límites, ¡brutal!, ¡apasionado!, ¡pacificador!... «Sólo el amor –dice el hermano Silvio– engendra la maravilla».

Aprovecho la oportunidad para anunciar que el próximo día 10 de diciembre se estrenará en el Teatro Isabel la Católica, de Granada, el documental «El mapa de Carlos. El viaje de toda una vida». Siento no poder estar allí, pero desde aquí todo mi amor a la familia, personalizado en Alicia, su compañera del alma y parte imprescindible de ese mapa de Carlos, al que tanto he querido y quiero. «Un beso amigo, compañero del alma, compañero».

(Fotografía de Juan Miguel Morales).