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jueves, 24 de noviembre de 2011

CRÓNICA DE UNA JORNADA EXULTANTE DE LATIDOS Y DE CANCIONES

Permitirme que el "cuelgue" de hoy gire en torno a una experiencia personal que viví ayer, y que surja como un incontenible desbordamiento de mis sentimientos. Como podréis comprobar, es evidente que me siento identificado, y muy afectado, por aquello que nos decían Matías Ávalos y Luis Felipe Barrio: «¡A las barricadas por los sentimientos!...; ¡a las barricadas por los sumandos del cariño!».

Ayer empezaba el día desayunando con un joven amigo –descaradamente joven– al que le manifestaba mi pasión hacia la música y hacia la "canción de autor"... Ese amigo se llama Paskual Kantero ("Muerdo") y me aventuro a afirmar –motivos tengo– que puede llegar a convertirse, en poco tiempo, en uno de nuestro "cantautores" de mayor inspiración y calidad. Yo así lo creo.

Paskual Kantero ("Muerdo") en Radio 3. Programa "Discópolis".

(Al hilo de eso de la amistad –que en realidad no es mas que una forma de ir añadiéndole a la vida "sumandos de cariño"– he de confesar que últimamente es una experiencia que siento como más necesaria que nunca, pero que, a la vez, me produce un cierto vértigo... Le temo a la "fragilidad" de los sentimientos...; me dan miedo las relaciones de cariño que nacen "lindas" y esperanzadas, pero que corren el riesgo de poder llegar a quebrarse, o a convertirse en deprimentes "soliloquios sentimentales").

Prosigo con el día de ayer.

Después del desayuno, estuve en Rivas Vaciamadrid ultimando los detalles de una Exposición que vamos a inaugurar allí, el 15 de diciembre. Se trata de una exposición llamada "...Y la palabra se hizo música" que monté en marzo de 2007 con motivo del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Cartagena de Indias (Colombia), y que después ha viajado por varios países latinoamericanos. Ahora la exposición –invadida de miradas y de sentimientos latinos– ha regresado a España y vamos a mostrarla.



En el catálogo de la exposición –compuestas de reproducciones de discos míticos, de fotografias y de carteles históricos– escribía: «A todos aquellos poetas, músicos, intérpretes y artistas plásticos que hicieron posible, en España y Latinoamérica, que la palabra se hiciera música, les rendimos ahora nuestro homenaje a través de esta exposición en la que recogemos una reducida, y, a la vez, significativa muestra de su presencia y de sus latidos; latidos esperanzados y solidarios –canciones del alma– que siempre acudieron a nosotros confidenciándonos, en el fondo, lo mismo que dijo Fito Páez en una de sus canciones: «"¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón"».

En Rivas también hablamos de la posibilidad de crear, en ese Ayuntamiento, la «Fonoteca de la Canción de Autor», en la que hace tiempo muchos venimos soñando; yo en particular. (De este proyecto hablaremos en otro momento).

De regreso de Rivas, un cocido madrileño compartido, y la visita al médico que me cuida y mima el corazón; un corazón que cada vez me reclama más capacidad de amar, enfrentado a mi cuerpo que irremediablemente va envejeciendo... ¡Todo bien!... Los sístoles y diástoles se acompasan bien; la canción, las ilusiones  –mi capacidad de soñar– y los "sumandos de cariño" se encargan de mantenerlos a buen ritmo y disciplinados.

Después, a las seis y media de la tarde, tenía previsto asistir a la grabación en directo del programa de radio "Al caer el sol" que dirige y presenta otro amigo del alma: Víctor Alfaro. La grabación del programa se hacía ayer martes en la sala Libertad 8, y se emitirá el próximo domingo, día 27, en "Radio SOL XXI", de 8 a 9 de la tarde-noche... Me encontraba muy cansado; dudé entre ir y no ir, y al final me decidí a acompañar a Víctor... ¡Acertada decisión!, porque ayer por la tarde en la grabación de "Al caer el sol" tuve la oportunidad de vivir momentos verdaderamente mágicos.

Víctor Alfaro.

El primero de esos momentos mágicos fue, simple y llanamente, encontrarme con Víctor...; un profesional de la información sensible, honesto y solidario; de los que no hay muchos. Ama la "canción de autor" –amor que compartimos– y hoy en día, en este país nuestro, es uno de sus mejores defensores. Victor es un joven luchador que siempre consigue contagiarme entusiasmo y al que quiero mucho, sobre todo por su sensibilidad y por su ternura... ¡Es grande este Víctor!

En el programa de "Al caer el sol" grabado ayer –que recomiendo escuchar el próximo domingo– los momentos mágicos se multiplicaron:

Manuel Cuesta presentó el concierto que celebrará el próximo día 28 –próximo lunes– en la Sala Galileo, acompañado de su banda –concierto que se anuncia y se espera lleno de sorpresas–, y nos cantó en directo varias canciones... ¡Cada vez canta mejor!


Paco Cifuentes presentó sus nuevos conciertos que bajo el nombre genérico de "Fumando a medias. Canciones y poemas" nos van a proporcionar el placer de disfrutar de sus composiciones al abrazo de la voz y de la inspiración de tres grandes poetas Javier Cánaves, José Téllez, y Roberto Terán.

Paco estuvo pocos minutos ante el micrófono, pero sobre el aire de Libertad 8 sobrevoló potente la belleza de su voz –jonda y acariciadora– recitando a Cánaves y a Téllez... Mi "querencia" y mi admiración hacia Paco es muy grande, y sé que es correspondida.

Y para rematar la magia salió Roberto Terán y nos dejó "pasmaos" con sus versos rimados y con sus poemas que huelen –y se pueden saborear–  a latidos cotidianos, a "tierra.raiz" y a "vida.vivida.y.por.vivir.urgente".


Y para rematar la faena, entró Javier Bergia –otro amigo del alma–. Nos presentó su nuevo disco "Un lugar bajo el sol" y, como siempre, consiguió hechizarnos con su forma de entender la vida –sencilla, plena, y sin dejar ni un átomo a la mediocridad–. Javier es, sin duda, uno de los compositores y de los "cantautores" –como le gusta llamarse y sin prejuicios– más lúcido de los que podemos disfrutar en este país... «¿Sabes, Javier? Sobre el nuevo azul de esta España nuestra, nos esperan tiempos en los que vamos a añorar y a tener que soñar mucho en "Aquellos años verdes" que tú nos has cantado y nos haces amar».

Interpretó tres canciones –entre ellas su "Palito de madera", que es ¡increíble!; una de las canciones más bellas que hoy por hoy más me acompaña–... y me dejó con verdadera hambre dispuesta a devorar, cuanto antes, las nuevas canciones de su disco; obra a la que pienso dedicarle tres cuelgues: «Javier Bergia en "un lugar bajo el sol". Primer plano. Plano medio. Y plano general». (Gracias Javier por tu dedicatoria y por regalarme ese lugar "donde no cabe la tristeza". ¡Falta me hace!).






Y luego, al calor de Víctor Alfaro "al caer el sol", hubo otras magias: Danieme con su nuevo disco "Luz de nevera" –disco que tengo aquí a mi lado y del que tengo que escribir con urgencia–.



El entrañable amigo Néstor Raluy –¡como me gusta su disco "Para que cierres los ojos"!; le debo un cuelgue–. Fran Fernández –¡gran obra "Vorágine"!–. Mar y Yem Goizueta, siempre tan bellas, entusiasmadas y entusiasmantes por la música popular. Mi encuentro con César de Centi y el abrazo que nos dimos –¡que ganas de que grabe su próximo disco!...– Y toda la buena gente que trabaja en Libertad 8.

Con César de Centi "al caer el sol"


En fin... ¡y paro ya!.... ¡Sí...,  ayer fue un día exultante de latidos y de canciones!...; uno de esos días por los que uno piensa y siente que merece la pena vivir.