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martes, 18 de octubre de 2011

¡SORPRESA, SORPRESA!


Se puede "cantijugar" anticipando, en el apartado de "comentarios",
cuál es la sorpresa.

MARWAN. PALABRAS, SENTIMIENTOS Y RAZONES PARA UN ENGANCHAMIENTO.



El próximo sábado, día 22 de octubre, Marwan presentará su nuevo disco titulado "Las cosas que no pude responder", en la Sala Joy Eslava, de Madrid –sala que estará abarrotada porque en este momento ya se han agotado todas las entradas–; al mismo tiempo, es decir, coincidiendo con ese acontecimiento, Marwan ha escrito, publicado y presentado su primer libro de poemas: "La triste historia de tu cuerpo sobre el mío" (Ed. Origami, 2011).

A Marwan –sin duda uno de los jóvenes compositores y cantantes que en este momento nos ofrece una mayor calidad en sus creaciones y que goza de una merecida popularidad– le ha ocurrido como a otros poetas que componen e interpretan sus propias canciones, y es que llega un momento en que necesitan salir de los pentagramas para comunicar su palabra poética –sentimientos y latidos– al desnudo, es decir, en su esencia. «Hay cosas –dice Marwanque no caben en una canción; no es su lugar o simplemente necesitan otro formato para ser más preciso en lo que quieres relatar». (Se trata de una experiencia bastante común experimentada por compositores y cantantes que tienen mucho que decir, y que además son buenos poetas; pensemos por ejemplo en Luis Eduardo Aute, Joaquín Sabina, Javier Krahe, Ana María Drack, Joaquín Lera, Ángel Petisme, Ainda o Carlos de Abuín).

En su caso Marwan nos ofrece un libro de poemas de los que "engancha" –por lo menos a mí me ha "enganchao"–. Enseguida hablaré de ese libro porque por eso es por lo que estamos hoy aquí; pero permitidme que antes diga algo de su autor, algo que en realidad le da el tono y el "color" a todas sus creaciones, tanto a las cantadas, como a las escritas.

Marwan.

En una de las "solapas" de su nuevo libro de poemas, Marwan se presenta diciendo que su verdadero currículo es "la gente a la que ha querido y que le ha querido"; impresionante autoretrato, que transparenta su calidad humana y la belleza de sus sentimientos...; autoretrato que me voy a permitir ampliar dirigiéndome a la página 106 del libro, página en la que, hablando de si mismo, Marwan dice:

«Ya sólo me interesa ser un hombre bueno, las buenas personas, conocer el dolor de la gente y ver si puedo aliviar de algún modo ese fardo. Ya sólo me interesan los amigos que suman, los besos que restan penas, las caricias que se dan porque sí, los corazones envueltos para regalo, el amor sin facturas de mis padres y la bondad azul de mi hermano. Ya sólo me interesan las canciones que barren nubes, los poemas que transportan y los políticos que renuncian porque no les dejaban decir la verdad. Sí, sólo me interesa la sonrisa que provoca Messi, los que salen a vivir sin escudo, los que lo apuntan todo a la casilla de la ternura. Ya sólo me interesan los bares donde esperan los abrazos, el corazón blanco de los niños, las palabras sin doble fondo. Ya sólo me interesan las blusas que se abren para cerrar heridas, decirle a la hormiga que escuche a la cigarra y que los minutos de silencio sean porque estemos besando».

Este es Marwan... Creo que queda claro por lo que me "engancha"...; seres humanos de ese talante son los que yo amo y los que hoy el mundo necesita... Marwan está vacunado contra la prepotencia y la mediocridad; está tallado a golpes de trabajo y de sensibilidad; es una persona solidaria, entrañable, tierna... y además compone, escribe y canta ¡que no veas!... Los que le conocen bien, como su hermano Samir Abu-Tahoun, saben que llevo razón... Samir, completa mis percepciones afirmando que Marwan posee una «energía sincera, una mirada limpia, que llora si te ve llorar y se descojona contigo si te ríes».


Marwan.

Y ahora vayamos al libro. En "La triste historia de tu cuerpo sobre el mío", Marwan utilizando el amor, y las relaciones amorosas, como telón de fondo de la mayoría de sus poemas, nos va desentrañando con sutileza y, a la vez con descaro, una filosofía del vivir –una PoÉtica de la existencia–, que a mi me parecen ejemplar como referente de lo que personalmente considero una "vida digna". Valor "de contenido" al que hay que añadir su ágil y brillante expresión, su riqueza en la elaboración de metáforas rebosantemente expresivas, y la capacidad de identificación y de contagio, por inmersión, que tienen sus poemas.

Con su permiso, para concluir este "cuelgue", extraigo y copio algunos versos de Marwan a los que vuelvo con frecuencia desde que cayó su libro en mis manos.


«Imagínate una máquina segadora
que al avanzar por un terreno seco y gris
lo tradujera al instante en un campo de magnolias.
Imagínalo. Entonces podrás entenderme».

«Quisiera envolver mi tiempo en el papel de la alegría».

«Yo no quiero caminar
en dirección contraria a la belleza
ni que en mi mesa se sirva el agua sucia del conformismo».

«Objetivos para este verano.
Tender mi pena gris al sol, dejar que seque.
Escribir cien veces que el llanto es el orgasmo de la tristeza».



«Mirarte a los ojos es salir más limpio».

«A la palabra dolor se le van cayendo las letras
como a un letrero viejo,
cuando mi boca se tumba sobre tu boca».

«Necesito encontrar un amor a fuego lento».




«El día pasará y la vida seguirá,
ganarán los mismos
perderán los de siempre
y, quizá, si eres paciente
si dejas de correr –y te perdonas–
la vida deje de ser ese autobús
que se escapa justo cuando llegabas a la parada»