Páginas vistas en total

sábado, 11 de junio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 80

Mi amigo, "cantautor gallego, César De Centi ha colgado en su "rinconcillo" de facebook un texto de Cesar Casal, publicado en "La Voz de Galicia" que me ha impresionado..., mejor, me ha conmovido muy profundamente y me ha producido una incontenible indignación; el texto se titula "EL ABSURDO DE LA GUERRA"... Me voy a permitir reproducirlo seguidamente:

«Es imposible no sentir nada ante las imágenes del niño de trece años torturado en Siria hasta la muerte. La cámara nos muestra su foto limpia de cuando era niño y al lado el rostro machacado a golpes del crío ya cadáver. Una es un retrato de pureza y la otra, un cuadro de Francis Bacon. Trece años, antes y después del horror. No es la primera vez que pasa en las revueltas árabes. Sucede en todos los enfrentamientos del mundo. Los niños son atroz moneda de cambio. La pelea siempre es sucia. No hay herida sin sangre. Ni golpe que no quede en el recuerdo. A mí me recordó una historia trágica de un joven polaco que leí en alguna parte. El polaco, algo más que un niño, fue capturado por los nazis y fue torturado como posible colaborador de los rusos. Utilizaron una técnica habitual: introducir alambres por la nariz hasta los pulmones. El polaco no confesó. Y lo abandonaron. Más tarde lo encontró tirado el Ejército ruso. Los rusos, convencidos de que los alemanes solo dejarían con vida a alguien que cantó, repitieron la operación y torturaron al polaco por ayudar a los nazis. El polaco tampoco habló, porque no tenía ya nada que contar. Así de absurda es la guerra, la represión y los bandos».

Niño de 13 años fue torturado hasta morir por el éjército sirio.
¡¡¡¡¡CABRONAS Y MALDITAS GUERRAS!!!!!

"CANTIJUEGO CON AIRES GALLEGOS - II"

¡Un fin de semana más, vamos a "cantijugar", y hoy volvemos a hacerlo con "aires gallegos".

Los 15 creadores·as protagonistas del tablero de juego –tal y como fueron identificados el pasado jueves y viernes– son los siguientes:


Observa, a continuación, cada una de estas parejas de círculos. Cada una de ellas hace referencia, o representa, un disco, o CD, que pertenece a cada uno de los creadores·as anteriores.


Y ahora, ¡empezamos a cantijugar!

En cada una de las parejas de círculos que has observado aparecen: 

En el círculo de la izquierda un fragmento de la cubierta del disco, o CD, al que estamos haciendo referencia. 

En el círculo de la derecha el nombre de dos canciones de ese mismo disco, o CD. Uno de esos nombres está completo, y el segundo incompleto.

El "cantijuego", como la semana pasada, consiste en identificar cada uno de los discos, o CD's presentados; es decir cuál de los 15 creadores·as anteriores en su autor·a; y en indicar cuál es el nombre completo de las dos canciones seleccionadas. Veamos un ejemplo: 

«El disco de XERARDO MOCOSO se titula _______________ y las dos canciones seleccionadas son ___________ y ___________».

...Y ahí queda el apartado de "comentarios" para participar en el "cantijuego" o para hacer su seguimiento.

PABLO GUERRERO II. De Esparragosa de Lares y su experiencia rural y campesina

Pablo Guerrero. (Fotografía: Juan Miguel Morales).

Pablo Guerrero nació. el 18 de octubre de 1946, en Esparragosa de Lares, pueblo de la provincia de Badajoz en el que transcurrió su infancia y su preadolescencia, y en el que cursó sus estudios primarios. 

«Creo que en mi caso –afirma Pablomi origen me ha marcado profundamente. Procedo de una familia de agricultores en la que, además de mis padres, éramos cinco hermanos. Yo viví en el pueblo hasta prácticamente los diecisiete años, o sea que he mamado el mundo rural, me he criado en él, y con él me identifico por completo».

Esta identificación de Pablo con el mundo y con la experiencia rural se pone de manifiesto sobre todo en el contenido de sus primeras canciones; canciones grabadas en cuatro singles que aunque se editaron a finales de los años sesenta –viviendo Pablo ya en Madrid– fotografían sus raíces, su sensibilidad y, en particular, su compromiso con la vida y con la problemática del campesinado; dimensión de su obra a la que voy a dedicar este segundo "cuelgue".

Pablo Guerrero. Primer single. (Acción, 1969).
«El carro va delante
él va detrás.
La tarde se esconde
por el olivar.
Su rostro es de tierra
de sol y de mar,
de trigo y barbecho
y de necesidad
Porque le ven cantando, 
creen que vive feliz,
cómo va a vivir alegre
si apenas puede vivir [...]
Crucificado en la tierra
¿es que se puede vivir?
(“Carro y camino”)

Pablo Guerrero. Segundo single. (Acción, 1970)
«Por ahí van:
Son hombres que se mueren
sin haber visto la mar.
Trabajaron cien años
¿qué consiguieron?
la sombra de una encina
cuando murieron. [...]
La voz del campesino
quedó escondida
entre cerros y valles
campo y fatiga.
Campo y fatiga,
fueron voces sin eco
toda su vida.
Pero tu voz dormida 
no estará siempre.
Puedes cantar ahora
grita más fuerte».
(“Son hombres que mueren
sin haber visto el mar”)

Pablo Guerrero. Cuarto single (Acción, 1971)
«Se quedaron los montes
solos y polvorientos,
muertos sin haber dicho 
su secreto.
Y los viejos que zurcen 
su vida con recuerdos
y el vino de pitarra 
y el surco compañero.
Y los demás se fueron
por no labrar el campo ajeno.
Y los demás se fueron
a buscar una esperanza lejos.
Se quedaron la yunta, 
la noria y el barbecho
y el camino que pasa 
junto al cementerio.
La partida de cartas,
las beatas del pueblo,
el reloj siempre roto 
del campanario viejo».
(“Y los demás se fueron”)

En esa misma linea temática, es imprescindible nombrar y evocar la canción de Pablo titulada "Emigrante", hermosísima y desgarradora canción que llegó a convertirse en los años setenta en un himno fotorgráfico, sentimental y reivindicativo de la dolorosa experiencia vivida por todas aquellas personas que un "mal día" se sintieron obligadas a emigrar. (Esta canción Pablo la tiene grabada en su disco "En el Olympia", publicado en 1975).




«Un día cambió todo:
nuevos paisajes y los mismos dolores.
Las manos tienen callos, pero no de espigas
y el corazón sin vino que sólo está y qué solo.
Si el Rin fuera el Guadiana no estaríamos aquí
borrachos de nostalgia y cerveza,
borrachos de vino no bebido
de ese vino caliente que hiere la cabeza.
Al vernos nos dijimos: ¿chacho, qué haces tú aquí?
Como si fuera una casualidad habernos encontrado
Tú nos contaste cosas mientras con avaricia
un cigarrillo negro entre todos fumamos.
Nos contaste tu vida de piedra despedida,
de piedra golpeada, de piedra sola y dura
y entre la niebla tan sólo fue un momento
apareció de golpe el sol de Extremadura.
Allá estará el camino, allá estará el cortijo
del tío Pacorro, el alcalde del pueblo,
y un poco a la derecha estará la era de padre
y el río y el castillo que se verá a lo lejos.
Me hubiera gustado decirte que quizá todo cambie,
que algo pasa en el campo, en el aula, en la mina.
Pero no sé si mi voz no fue muy convincente
y tu expresión siguió lo mismo de dormida.
Pero coño dejémonos de melancolías
y si no hay vino con cerveza brindamos.
Y porque lo pediste, sólo por eso
una canción de Manolo Escobar tarareamos».