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lunes, 23 de mayo de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 61

De nuevo con Banksy y Lluís Llach más flores por la paz y contra la guerra:


No esperemos el trigo
sin haber sembrado
no esperemos que el árbol dé frutos sin podarlo;
hemos de trabajar,
hemos de ir a regarlo,
aunque los huesos nos hagan daño. [...]

Enterremos el miedo
enterremos la noche
apartemos las nubes que nos esconden la luz.
Hemos de ver claro
el camino es largo
y ya no tenemos tiempo de equivocarnos.

Es preciso ir avanzando
sin perder el paso.
Es preciso regar la tierra con el sudor del trabajo duro.
Es preciso que nazcan flores a cada instante.

************

No esperem el blat
sense haver sembrat,
no esperem que l'arbre doni fruits sense podar-lo;
l'hem de treballar,
l'hem d'anar a regar,
encara que l'ossada ens faci mal.

Enterrem la nit,
enterrem la por.
Apartem els núvols que ens amaguen la claror.
Hem de veure-hi clar,
el camí és llarg
i ja no tenim temps d'equivocar-nos.

Cal anar endavant
sense perdre el pas.
Cal regar la terra amb la suor del dur treball.
Cal que neixin flors a cada instant.

"ASOCIACIÓN DE LA MÚSICA POPULAR" CREADA EN 1983 - II. Imágenes para el recuerdo.


Conservo algunas imágenes de la puesta en marcha de la "Asociación de la Música Popular", en 1983, que me gustaría compartir en este blog. 

Son unas entrañables fotografías para el recuerdo por dos motivos: por la ilusión que todos pusimos en aquel proyecto, y porque en ellas aparecen dos personas  –amigas de verdad– que lamentablemente se nos fueron, pero que nunca olvidaremos: Raul Marcos, poeta y compositor extraordinario, que en su condición de abogado se hizo cargo del departamento jurídico de la Asociación, y Mario Pacheco, gran fotógrafo, productor musical y fundador de la discográfica Nuevos Medios; Mario siempre apoyó las actividades que emprendimos en la Asociación.

IMÁGENES DEL ACTO DE PRESENTACIÓN A LA PRENSA
DE LA "ASOCIACIÓN DE LA MÚSICA POPULAR"

De izquierda a derecha: Jorge Morgan, Fernando G. Lucini
y los periodistas Álvaro Feito y Antonio Gómez.
En el centro de la fotografía Mario Pacheco y Fernando G. Lucini.
Antonio Gómez, Álvaro Feito y Fernando G. Lucini

IMÁGENES DE LA FIESTA DE INAUGURACIÓN DE LA SEDE
DE  LA ASOCIACIÓN

Elisa Serna "al frente". Detrás Fernando G. Lucini, Raul Marcos y Víctor Claudín.
En la pared de la izquierda un póster de Aute.
Aute, desde siempre tan solidario, no quiso perderse la inauguración.
Detrás Álvaro Feito. Y yo sin dejar el dichoso "cigarrito".
Cástor –poeta y periodista–, Fernando G. Lucini. 
Gonzalo García Pelayo –productor y creador del sello discografico "GONG"–
y Raul Marcos.
Cástor conversa con Fernando; y Elisa con Luis Pastor.
Al fondo, en el centro Jorge Morgan.


IMÁGEN DE UNA REUNIÓN EN LA QUE SE PRESENTÓ
A LA PRENSA EL LIBRO "PUEBLO QUE CANTA"

ORIGEN E HISTORIA DE LA "ASOCIACIÓN DE LA MÚSICA POPULAR" CREADA EN 1983 - I

En estos momentos en que –en el contexto del movimiento calificado como 15 M– se están celebrando Asambleas de Jóvenes Músicos para analizar y proponer la función que debería tener la música y la canción en el desarrollo de una sociedad más auténticamente democrática, me parece oportuno rescatar un momento de la historia de nuestra "canción popular" que nos puede ayudar a reflexionar: Me refiero al nacimiento de lo que se llamó "Asociación de la Música Popular". 

Creo que el reconocimiento de la "memoria" en ese sentido, puede ser muy iluminador del presente y puede ofrecernos orientaciones claves en la construcción del futuro

El origen de aquella Asociación fue el siguiente: En 1983 –pocos meses después de que Felipe González obtuviera la Presidencia del Gobierno por mayoría absoluta– Elisa Serna"trovadora castellana", como a ella le gusta llamarse– publicó, en la sección "Tibuna Libre" del diario El País, el siguiente artículo:


Con el fin de facilitar su lectura, y para centrarnos en sus planteamientos esenciales, seguidamente voy a transcribir algunos de los fragmentos más significarivos e interesantes de aquel artículo, permitiéndome acompañarlo de  algunas imágenes:

TRIBUNA LIBRE
Los trovadores, parientes pobres de la cultura
Elisa Serna

Elisa Serna en 1971.

«Durante los últimos quince años se han grabado unas 4.500 canciones populares en el Estado español. Unidas a todas las que esperan ver la luz, podremos imaginar el trabajo poético y musical realizado por estos trovadores de hoy, los mal llamados "cantautores". Este es uno de los datos elaborado por Fernando González Lucini, autor de uno de los estudios filosóficos más serios sobre los pueblos y las gentes de nuestro país. [...]

Luis Eduardo Aute.
(Fotografía: Antonio García Flores).
Ser trovador podría ser el oficio más divertido del mundo, si no fuera porque subsistimos sometidos a los bandazos de la industria discográfica, los secretos convenios del "marketing", unos circuitos paralelos difícilmente mantenibles, unos representantes exhaustos –antes, por la burocracia de la censura, y ahora, por la incomprensión del hecho cultural–, una política de subvenciones que nunca nos ha favorecido, unos alquileres de teatros donde al final hay que poner dinero, interminables letras de furgones y equipos de sonorización millonario... En fin, todo un panorama que hace de un trabajo tan noble la hija pobre de las artes. [...]

Seguimos hablando de una sociedad capitalista, pero existe un camino intermedio para conseguir que la música y el arte, en general, no sigan siendo un valor de cambio –que se compra y se vende– y se vaya convirtiendo en lo que es: un valor de uso –disfrute e intercambio– de toda la población. Existe una tercera vía entre el silencio y el someterse a la ley de la oferta y la demanda.


Pablo Guerrero y Luis Pastor.


Me decido a proponer la fundación del "Instituto de Canción Popular", cuya gestión debería encomendarse a filólogos, pedagogos, musicólogos y enseñantes que hayan trabajado en torno a la canción popular, con la siguiente estructura estable: auditorios profesionales estables por todas las ciudades; una coordinadora de recitales que programe en estos auditorios y en todos los que dispone el Ministerio de Cultura, ayuntamientos y diputaciones; escuelas taller en todas las ciudades; una colección de "canción popular" en la Editora Nacional; una ley del disco que desgrave el impuesto de lujo a discos culturales; la desgravación del impuesto de lujo en equipos de sonorización, furgones e instrumentos musicales; impulsar la creación de programas de "canción popular" en los medios de comunicación; la supresión del play-back en los medios, auditorios o locales; y la creación de un premio».


Hilario Camacho.

A los pocos días de la publicación de aquel artículo Elisa –a la que me unía una buena amistad– me llamó por teléfono para que mantuviéramos una reunión urgente. Quedamos en vernos al día siguiente en la cafetería del Ateneo de Madrid. Me contó su proyecto de creación de un "Instituto de Canción Popular" y me pidió que le ayudara a ponerlo en marcha. Por supuesto acepté –Elisa es irresistible– y lo primero que hicimos fue constituir un grupo de trabajo para pensar y elaborar una propuesta concreta.

Aquel grupo de trabajo inicialmente estuvo formado por Elisa Serna, Julia León, Claudina, Raul Marcos, Víctor Claudín, Jorge Morgan y un servidor.

Lo primero que decidimos fue darle un giro a la idea de creación de un Instituto, optando por la creación de una "Asociación de la Música Popular"; seguidamente redactamos unos posibles estatutos de la Asociación, elaboramos un presupuesto y, con todo ello, nos dirigimos al Ministerio de Cultura; concretamente a la Dirección General de la Música, dirigida en aquel momento por José Manuel Garrido.

Presentado el proyecto, a los pocos días fue aceptado por el Ministerio y se nos concedió una ayuda económica, o subvención, para ponerlo en marcha, cosa que hicimos inmediatamente. 

Elisa ocupó la presidencia de la Asociación, y yo, por decisión de los primeros asociados, asumí la vicepresidencia. Alquilamos unos locales en la calle Navas de Tolosa, en Madrid; diseñamos un logotipo, nos distribuimos las tareas a realizar para que el proyecto se fuera haciendo realidad y empezamos a trabajar.

Logotipo de la Asociación de la Música Popular, credo por Jorge Morgan. 
En el número 341 del semanario "El Socialista" (21 al 27 de diciembre de 1983) aparecía lo noticia en los siguientes términos:

Pueblo que canta
La Asociación de la Música Popular


Planteado el origen de la Asociación y la forma en que se puso en marcha, mañana dedicaré el "cuelgue" correspondiente a presentar las actividades que se realizaron y, en particular, la puesta en marcha de unos "Seminarios sobre Música, Canción Popular y Pedagogía Liberadora" dirigidos a profesores y profesoras de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Universidad; seminarios que hoy en día habría que retomar.

Por otra parte, esta tarde colgaré también una pequeña crónica fotográfica del día en que se inauguraron los locales de la Asociación...; tiene la gracia y el encanto de que los que ahí estábamos, y seguimos vivo, teníamos 25 años menos que ahora.