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jueves, 21 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XXX




Hoy dedico este "cuelgue" al manifiesto que acaba de escribir la escritora ROSA REGÀS contra la guerra, y, más concretamente, contra el conflicto libio; se trata de un manifiesto lanzado por la Asociación "Paz ahora" y dice así:


«De nuevo nuestra conciencia se debate entre las historias que nos cuentan y lo que vemos con nuestros propios ojos. En el mejor de los casos y considerando que tenemos tan poca información de una parte como de la otra, nos debatimos entre la convicción y la duda, no de que la guerra sea justa que ya sabemos que no lo es, sino sobre los motivos que la han provocado, de la poca firmeza de los argumentos que nos dan y del absoluto desconocimiento que tenemos de cómo hemos llegado a esta situación siniestra.

Rosa Regàs.
Nos dicen que esta vez vamos con el aval de las Naciones Unidas que autoriza a la Comunidad internacional a atacar Libia basándose en el “principio de responsabilidad de proteger” que se adoptó en 2005. Sin embargo ¿por qué no protegen igualmente Bahrein, Yemen o Siria? ¿Acaso no sufren sangrientas matanzas provocadas por sus dictadores?

Nos cuesta entender como esta Comunidad internacional representa a los países democráticos cuando no cuenta con Alemania, Rusia, China, la India, Turquía ni con la mayoría de países de Latinoamérica. Tampoco vemos que responda como nos dicen, a una misión humanitaria, porque los ataques ya han provocado muchas más víctimas de las que había, y porque si es así no entendemos por qué no socorren igualmente a los saharauis o por qué la comunidad internacional ni siquiera parpadeó cuando a principios de 2009 los israelíes, en quince días y con ataques por tierra mar y aire, acabaron con la vida de más de 1500 personas en Gaza.


Hemos aplaudido las victorias populares en Túnez y Egipto mediante ejemplares revoluciones no-violentas. Hubieramos querido que, cual fichas de dominó, los demás dictadores hubieran caido mediante parecidos procesos pacíficos de manifestaciones callejeras y huelgas obreras. Esto no ha podido ser así en varios paises árabes: en Bahrein una coalición militar encabezada por Arabia Saudí ha invadido esta pequeña isla para frenar la revuelta popular sin que la ONU haya movido un dedo. Y en Libia, Yemen y Siria la violencia del estado se ceba contra los opositores.

Claro que Gadafi es un dictador, pero también lo era cuando lo recibimos con honores en España, Francia, Italia o Gran Bretaña. El Rey de España fue recibido en Libia con las mayores pruebas de amistad y respeto. Nunca lo denunciamos por ser dictador ni siquiera se lo echamos en cara. Tuvimos 40 años para hacerlo pero no lo hicimos, es más, incluso le dimos la Llave de Oro de la Villa de Madrid y le dejamos plantar su lujosa Jaima en los jardines de El Pardo. Era gracias al petróleo que nos enviaba, claro, y ¿no será que ahora queremos más y ya no aceptamos depender de la voluntad de un loco? Sí, todo parece indicar que ésta es la razón, así al menos lo reconoció el congresista de los Estados Unidos Ed Markey en la cadena MSNBC el pasado 22 de marzo: "Estamos en Líbia por el petróleo...”.


Y encima aquí nos lo niegan. ¿Qué pensar?»

ROSA REGÀS

Por supuesto suscribo y fimo este manifiesto y uno a él mi grito...; nuestro grito compartido:
 ¡MALDITAS GUERRAS!

Las personas que queráis firmar este manifiesto podéis hacerlo en:
http://www.pazahora.org/rosaregasguerra.html

SOBRE LA "CANCIÓN DE AUTOR" - I. PUNTUALIZACIONES

Ayer leí en el Diario El Público un artículo titulado "Las voces que lucharon contra Franco", firmado por Jesús Miguel Marcos; artículo publicado con motivo de un reciente simposio celebrado sobre la canción de autor de los sesenta y los setenta organizado por la Fundación Joaquín Díaz en Tiedra (Valladolid).

Del citado simposio no voy a decir nada porque no fui invitado y, en consecuencia, ignoro su contenido. 

Del artículo de Jesús Miguel en El Público –que imagino refleja lo que se dijo en el simposio–, tampoco voy a dar mi opinión en profundidad –no merece la pena–, solamente dos o tres cositas por si sirven y porque me resultan imposible de silenciar:

La primera, que a la largo de las dos páginas en que se desarrolla el artículo se producen ausencias muy significativas –¿dónde quedan, por ejemplo, Luis Pastor, Adolfo Celdrán, Hilario Camacho, el grupo Aguaviva, Julia León, Elisa Serna, Mikel Laboa o Bendidco, entre otros muchos, que fueron auténticos luchadores y que fueron, junto con Paco los primeros en musicalizar y cantar a los poetas –incluso mucho antes de los citados en el artículo? ¿Y Labordeta, no tiene que ver nada en esta historia? ¿Y latinoamericanos como Quintín Cabrera? ¿Y los flamencos Menese –con Moreno Galván–, Gerena, Luis Marín, Morente?, etc.–


(Fotografía: Alica Albarrán)

Por otra parte en el artículo de El Público surgen importantes lagunas e inesactitudes: por ejemplo ignorar y poner en duda –en sus dos últimos párrafos– el trabajo que están realizando los "nuevos cantautores", que parece que ya no existen; decir que «lo difícil ahora es definir un enemigo como fue Franco» –¿como se puede decir esto con las malditas guerras que tenemos entre manos y con la dictadura que hoy esta ejerciendo la globalización económica motor enmascarado de tanta hambre y de tanta miseria salpicada por todo el planeta? – y, finalamente, inesactitudes en cuanto al contenido temático o ideológico de las canciones  de aquellos años, aspecto que si me interesa abordar hoy a fondo.

(Fotografía: Alica Albarrán)
Con frecuencia se da la impresión que la "canción de autor" de los años sesenta, setenta y ochenta era un puro y soporífico panfleto ideologizado que tenía mucho más que ver con la política, que con la música y con la experiencia más íntima y profundamente humana; es decir, con lo que Vázquez Montalbán –que de esto sí sabía bastante– llamaba los "suspiros totelarados y prohibidos de una sociedad como la nuestra"–.

Yo, siempre he reivindicado las perspectiva liberadora y esperanzadora de la "canción de autor". Canción comprometida con la defensa apasionada de los Derechos Humanos, contra Franco, o contra quien sea, se llame Rajoy o Zapatero, capitalismo, guerra, terrorismo, maltrato, pobreza, etc, etc.; y entre esos derechos el derecho a amar en libertad con toda el alma, ¡sí!, pero también ¡con todo el cuerpo!. ¿Supone esto descargarle a la canción de un contenidos político?, pues no, todo lo contrario, es darle su justo contenido, el que tuvo. (Hay una cosa que no soporto y es que "contra Franco" se cantaba más y mejor... ¡una mierda!...; "contra Franco o contra cualquiera de sus acólitos –algunos todavía gobernando y hablando más de la cuenta– ¡nunca más!").

Cubierta del libro "Pueblo que canta"
Con el fin de justificar mis planteamientos, en 1983, realicé un estudio, digamos que estadístico, que publiqué en el libro "PUEBLO QUE CANTA" de la Asociación de la Música Popular, de la que ya hablaremos largo y tendido en otro momento.

El estudio consistió en analizar 3.272 canciones de las más significativas que se grabaron en España, y en el exilio, durante los años 1961 a 1982 –canciones todas ellas claramente indentificadas con la llamada "nueva canción" o "canción de autor"– y en clasificarlas por "núcleos temáticos" para definir con claridad y con exactitud cuáles fueron sus contenidos reales, y, en consecuencia, cuáles fueron sus objetivos o intencionalidades sociales. El resultado de aquel estudio puede encontrarse en el "siguiente cuelgue".

Por cierto, una observación final, llevo llamando al diario El Público, no sé cuantos días para que recoja  la información de la Fiesta-Concierto Centenario de Celaya, y, como siempre..., o están reunidos, o se han ido de puente, o no saben no contestan, o les interesa un "carajo"... ¡no he podido hablar con nadie!... ¡claro es que yo no soy una ilustre Fundación!... ¡lo comprendo!... ¡a estas alturas, ni falta que me hace!

SOBRE LA "CANCIÓN DE AUTOR" - II. ¿QUÉ Y POR QUÉ CANTAMOS?

En este segundo "cuelgue" voy a recuperar el estudio que realicé, en 1983, sobre el contenido de 3.272 canciones grabadas en España, y en el exilio,  durante los años 1961 a 1982; canciones todas ellas claramente indentificadas con la llamada "nueva canción", o "canción de autor".

Dicho estudio queda reflejado en los dos cuadros que voy a presentar seguidamente. (El Cuadro Nº1 ya lo presenté en el "cuelgue" titulado "Curiosidades" que puse en el blog el pasado 17 de diciembre de 2010).





En el Cuadro nº 2 aparecen clasificadas, por "núcleos temáticos", 3272 canciones de las más significativas que se grabaron en España, y en el exilio, durante los años 1961 y 1982; canciones todas ellas claramente identificadas con la manifestación cultural conocida como "nueva canción", o "canción de autor". A su vez, en el Cuadro nº 3 aparecen ordenados los mismos "núcleos temáticos" en función del porcentaje de canciones que abordaron, en sus textos, cada uno de ellos.

El resultado de este estudio nos ofrece un claro perfil sobre los contenidos básicos que se desarrollaron a través de la canción durante aquellos años.

En el marco de esos resultados llama la atención, en primer lugar, el hecho de que más del 70% de las canciones grabadas se centraran fundamentalmente en el amor (17%) –en todas sus manifestaciones–, la esperanza (12,3%), la vida y la muerte (5,9%), la solidaridad (4,6%), la libertad (3,9%), la búsqueda de la propia identidad (3,5%) y los problemas sociales (23,2%), canciones, estas últimas, que ponen de manifiesto la sensibilidad de sus creadores para captar y para reflejar poéticamente aquellas situaciones individuales o compartidas en las que se producía el hecho de la despersonalización, o en las que latía el dolor, la soledad, la injusticia o la marginalidad. Frente a ese 70 % de canciones de corte clara y profundamente humanista, habría que contraponer el 5,5% que hacen referencica a aquellas canciones que durante la dictadura, o en los años de la transición, abordaron, real y directamente, temas o situaciones de carácter estrictamente político.

El resultado de esa contraposición demuestra, con claridad, cómo no se puede identificar a la "canción de autor" como una canción "política" o puramente de "protesta" –canción que lógicamente pierde fuerza, valor, e incluso sentido, cuando para la política y la protesta, en democracia, se abren y se utilizan los  cauces libres y legitimados constitucionalmente–.

(Fotografía de Alicia Albarrán)
En realidad, lo que nos aportaron, y nos siguen aportando cientos de jóvenes –nuevos "cantautores"– es una dimensión del humanismo robusta y llena de sensibilidad, y, en ese contexto, una visión positiva, democrática y esperanzada de la vida, inspirada en los grandes valores y en los derechos fundamentales que configuran –o que deberían conrigurar– la convivencia en democracia.

¡Claro!, todo este frente a una dictadura como la de Franco, o la de cualquier otro dictador, eran posicionamientos políticos... Decir por ejemplo –como me recordaba hace un momento Santiago Gómez Valverde, hablando de Pablo Guerrero– «hoy que te amo dejará de ser la libertad una palabra escrita en la pared», en nuestros años sesenta y setenta era una revolución, entre otros motivos porque al señor Franco y a sus "monagos" de sotana y cruz en mano, le "jodía" incluso que nos amaramos libremente: con el alma y con todo el cuerpo... es decir: "Amarnos, creo yo, COMO DIOS MANDA!

25 DE ABRIL. Un buen día para celebrar juntos cuatro acontecimientos.



Anoche recibí un correo de JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ LÁZARO diciéndome que participará en la Fiesta-Concierto que celebraremos el próximo día 25 de abril con motivo del Centenario del Nacimiento de Gabriel Celaya, y, de paso, me recordaba –como diría Serrat– que "el 25 e abril puede ser un gran día" porque en realidad coinciden, en ese mismo día, cuatro importantes acontecimientos:

1. FIESTA-CONCIERTO CENTENARIO GABRIEL CELAYA

Gabriel Celaya

2. NACIMIENTO DE QUINTÍN CABRERA
Montevideo, 25 de abril de 1944

Quintín Cabrera.
Quintín Cabrera

3. LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVELES
Portugal, 25 de abril de 1974



4. LA LIBERACIÓN ITALIANA
El 25 de abril se celebra en Italia la "Festa Nazionale della Liberazione",
que recuerda la salida definitiva de los nazifascistas, en 1945.



A la vista de lo anterior, y puestos a celebrar, pensando en el 25 de abril –estés, o no en Madrid; puedas, o no puedas participar de la Fiesta-Concierto– vamos a empezar a cantar ya desde ahora, glosando a Joan Manuel Serrat:



«El 25 de abril  puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.

Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.

No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
El 25 de abril puede ser un gran día,
duro con él.

Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
El 25 de abril puede ser un gran día
date una oportunidad.

El 25 de abril puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.

Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.

El 25 de abril puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él».