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sábado, 31 de diciembre de 2011

UN "CANTIJUEGO" MUY ESPECIAL PARA DESPEDIR UN AÑO Y RECIBIR A UN AÑO NUEVO

A mí, desde siempre, me ha interesado y he sentido una especial atracción hacia lo que en su día llamé "el canto emigrado de América Latina", es decir, hacia el canto de aquellos creadores que, por múltiples circunstancias, dejaron su país y se quedaron a vivir entre nosotros, obsequiándonos con su presencia, con su amistad y, sobre todo, con su música y sus canciones.

Ese interés me indujo, en el año 2006, a escribir un libro al que llamé precisamente así: "EL CANTO EMIGRADO DE AMÉRICA LATINA"

La ilustración de la cubierta de este libro
es un oleo sobre tabla, original de Violeta Parra.

Hoy, día de fin de año, y víspera de un año nuevo –que, pese a la crisis y otras circunstancias, espero y deseo que sea un "año grande y bello" para nuestra canción popular y, en particular, para el universo musical de nuestros cantautores y cantautoras–, quiero rendirle mi homenaje a ese "canto emigrado" al que antes hacía referencia, y para ello, nada mejor que proponer un "cantijuego" muy, pero que muy, especial.

Como observaréis, a continuación, he seleccionado a 32 creadores y creadoras de diferentes países americanos que "cantan, o han cantado, en nuestro país, como respiran". Pertenecen a distintas generaciones. Tristemente, algunos ya se nos fueron, aunque permanecen vivos en el recuerdo de muchos de nosotros.

A los que se fueron, quiero recordarlos y hacerlos presentes en esta noche de fin de año. 

A los que viven entre nosotros, y nos siguen regalando su música y sus canciones, quiero hacerles llegar, precisamente hoy, un abrazo muy entrañable; un abrazo que una pueblos y naciones; que nos acerque a todos; que les acompañe en el recuero –y quizás en la añoranza– de su tierra, de sus gentes; que nos haga recordar y cantar aquello de Atahualpa Yupanqui: 

«Yo tengo tantos hermanos...
Gente de mano caliente
por eso de la amistad,
con un rezo pa’rezarlo,
con un llanto pa’llorar.
Con un horizonte abierto,
que siempre está más allá,
y esa fuerza pa’buscarlo
con tesón y voluntad.».

¡FELIZ NOCHE HERMANOS!

Y entrando ya directamente en el "cantijugo": Hoy se trata de identificar a cada uno de estos 32 creadores diciendo cómo se llaman y cuál es su país de origen... Y, como siempre, iremos jugando en el apartado de "comentarios" de este "cuelgue", o en mi muro de "facebook", hasta que no quede ni uno sin nombre.

viernes, 30 de diciembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 27. Y AL QUE NO ESTÉ A GUSTO, ¡QUE SE LARGUE!

Hace unos días, navegando por internet  me encontré con esta impresionante imagen:


Nada más verla lo tuve inmediatamente claro: Había encontrado una perfecta radiografía de mi cerebro; la radiografía de como es –en este momento– el centro de mi "sistema nervioso"; el origen de mis pensamientos y de mis sentimientos; y, a fin de cuentas, el motor de mi razón y de mi forma de vivir.

Me gusta este cerebro de manos juntas y estrechadas en el que solo cabe la ternura, el cariño, las caricias y la solidaridad; este cerebro cálido de libres afectos que se entreabrazan; este cerebro en el que el odio, la guerra y la violencia no tienen futuro –no hay ni un resquicio por el que puedan entrar. 

Me gusta mi cerebro así –como el de la imagen– y estoy dispuesto a protegerlo tal cual es...; protegerlo hasta el final, hasta que mi cuerpo aguante... 

Y permitidme que añada algo que, hoy por hoy, tengo muy claro: Si hay alguien que yo haya incluido –o se me haya colado– ahí dentro –en mi cerebro–, y se siente incómodo, o no está a gusto... ¡pues –por favor– que se largue cuanto antes!... Seguramente su ausencia me dolerá un poco, o tal vez mucho... Pero, ¡que le vamos a hacer!.

QUINTÍN CABRERA II - SU PASIÓN POR URUGUAY Y SU PRIMERA GRAN TRILOGÍA DISCOGRÁFICA

Quintín Cabrera.

Poco tiempo después de participar en el "Primer Encuentro Internaional de la Canción Protesta", en Varadero (Cuba), Quintín Cabrera viajó a París, a Suecia y, seguidamente, a Barcelona. 

«Mi llegada a Barcelona, en 1968 –comenta Quintín–, fue absolutamente casual. Estaba trabajando en Suecia, donde no me renovaron el contrato de trabajo, por lo que debía abandonar aquel país en un tiempo relativamente corto; entonces encontré un vuelo chárter a Barcelona que resultaba muy barato, y heme aquí».

Ya en Barcelona, además de seguir componiendo, empezó a interpretar sus propias canciones en un gran número de recitales celebrados dentro y fuera de Cataluña –siempre en defensa de los derechos humanos y de la democracia–; y se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Bellaterra.

Trabajó como periodista –especializado en música– en radio, prensa y televisión, y se estrenó en el mundillo discográfico con su canción "Milonga sobre cantores", incluida en un histórico disco colectivo titulado "Todo está muy negro" (1973).


Cubierta del disco "Todo está muy negro" en el que
además de Quintín Cabrera participaron Luis Pastor,  Las Madres del Cordero,
Gabriel Salinas
y Els Sapastres.

En 1975, Quintín Cabrera grabó su primer LP: "Yo nací en Montevideo", disco de carácter eminentemente autobiográfico en dos sentidos: Por una parte, por la presentación que nos hace de su tierra y de su gente en canciones como "Vidalita del desierto", "Mi padre, el compañero""Ferrán" –dedicada a uno de sus hijos– o "Yo nací en Montevideo".

«Me enseñaron, de botija,
en la escuela, este cantar:
“Naciste en Montevideo
junto a un río como mar,
no busques lugar más bello
porque no lo encontrarás”.
Yo nací en Montevideo
donde se endulza la mar,
los tranvías del Reducto
en mi infancia vi pasar.
Busque lugares más bellos
–y aunque los pude encontrar–,
nunca pude amarlos tanto
como quiero a mi ciudad [...]».
("Yo nací en Montevideo")

Por otra parte, en aquel disco, Quintín incorporó canciones basadas en textos de poetas y cantores uruguayos a los que admiraba, como Carlos María Gutiérrez, Aníbal Sampayo –de quien interpreta, magistralmente, la canción "Qué vida"– y Marcos Velásquez, con dos temas: "No puedo hablar" y "Juan"

«Juan aprobó el examen de cansancio 
y recibió su título de obrero,
sin felicitaciones ni agasajos,
como los juanes del planeta entero.
Y en los talleres donde crece el mundo
sembrado por los juanes jardineros
vio el picaflor de fuego de un soplete
sobre las orquídea roja del acero.
Y se sintió feliz
entonces Juan
creador del planeta
y de su pan».
("Juan")


En aquel primer disco, además, Quintín interpretó su canción "Solament", escrita en catalán, lengua que –en su afán desmedido de integración activa a la comunidad catalana– aprendió a hablar a los seis meses de su llegada a Barcelona.

Su segundo LP, publicado en 1976, se tituló «¿De qué se ríe?», obra que Quintín presentaba, en la carpeta del disco, con estas sinceras y entrañables palabras:

«Este segundo disco llega en un momento de transición, no solamente en la vida política del país, sino en mi pequeña historia particular. Son muchos los años que llevo fuera de Uruguay, y a pesar de que mis raíces son claramente uruguayas, mi vida diaria no lo es en absoluto.

Estos años he compartido todos los problemas comunes a todos los emigrantes: he sentido nostalgia, he trabajado en mil oficios (allá donde no lo querían hacer los aborígenes), he aprendido una nueva lengua, hice nuevos amigos, nueva familia, aprendí nuevos paisajes y nuevas tierras, e incluso tengo "problemas generacionales": Ferrán, mi hijo mayor (cinco años), me recrimina que no cante más canciones en catalán.

He vivido en carne propia, no obstante, cosas tan hermosas como la solidaridad de clase, el internacionalismo. En realidad, este desarraigo que llevo a cuestas, compartido con cientos de miles de emigrantes, se compensa con el sentimiento solidario con todos los pueblos del mundo. Ello se refleja en las canciones; son sentimientos vivos».




En aquel segundo disco, Quintín se sintió acompañado de un numeroso y espléndido equipo de músicos; entre ellos, Aureli Vila, Jep Nuix, Nicanor Sanz, Ramón Aragai, Jaume Francesc, Joan Oliver, Joan A. Bou, Eladio Rodríguez, Aureli Vila, Ernest Xancó, Rafael Escoté, “Max” Suñer, Jordi Vilaprinyó o Jordi Martí.

Entre las canciones que integraron el álbum, cabe destacar dos con textos de Mario Benedetti, musicalizados por él –"Te quiero" y "Seré curioso", más conocida como "De qué se ríe"–; la canción "Nadie se atreva a contarle", compuesta sobre un poema de Cástor; "Vaqui q’un ser (Aquí una nit)" –de Claude Martí, traducida del occitano al catalán–; "No esconda la mano", de Víctor Lima, y cuatro canciones propias: "El Sr. Daymán Cabrera" –dedicada a su hijo–, "Por el mundo", "Canto de amor por Ciudad Ho Chi Minh" –con música de Viçent Mayol– y "En las noches sin sueño".

«¡Cuántas noches sin sueño! 
!Cuántos sueños callados! 
Buscando una patria entre recuerdos. 
Entre recuerdos cansados. 
Van pasando las cosas de la infancia 
–monstruos descabezados– 
el fútbol, el cine, los domingos, 
la escuela, los hermanos. 
En las noches sin sueño 
no soy nadie y declaro: 
por haber nacido en todo el mundo 
hasta soy uruguayo [...].
Hoy recuerdo un país inexistente 
–o que existe en todo caso– en maletas de miles de emigrantes 
repartido en pedazos. 
Por eso no reniego de mi Patria. 
Es la misma de todos, el trabajo, 
y soy compatriota de todos los que luchan. 
De todos los que luchan y han luchado».
(“En las noches sin sueño”)

Quintín, en 1978, completó lo que podríamos llamar su trilogía discográfica con Edigsa-Le Chant du Monde, a través de la edición de un nuevo LP titulado "Como mi Uruguay no había". (Trilogía que en el año 2010 fue remasterizada y editada en un triple CD por la discográfica PICAP).


En aquella tercera grabación volvió a incluir canciones propias y canciones basadas o inspiradas en poetas amigos. En concreto, nos ofreció seis canciones basadas en textos de poetas y compositores como Marcos Velásquez, o mi querido Eduardo Nogareda; y cinco canciones propias: "Las bestias" –que nació a partir de la matanza de abogados laboralistas que se produjo, en 1977, en la calle Atocha, de Madrid–, "Pero che!... Mateo", "A ras del suelo" –dedicada a Luis Pastor–, "Que sí, que no" y "Uruguayos campeones", canción llena de palabras, de frases y de personajes con connotaciones claramente evocadoras de esa patria uruguaya, tan próxima y tan lejana a la vez, e introducida por la voz de Carlos Gardel recitando la primera estrofa del tango "Como abrazao a un rencor", de Antonio Miguel Podesta ("El Gauchito") y Rafael Rossi.

«"Está Listo". Sentenciaron las comadres y el varón
ya difunto en el presagio, en el último momento
de su pobre vida rea, dejó al mundo el testamento
de esas amargas palabras, piantadas de su rencor...».

Tras aquel tercer disco, Quintín Cabrera aterrizó en Madrid, donde ya había atesorado grandes amigos que le conocíamos y le admirábamos.

jueves, 29 de diciembre de 2011

DE LA CANCIÓN DE AUTOR – REFLEXIONES Y DOCUMENTOS PARA SU HISTORIA: PRIMER ENCUENTRO INTERNACIONAL DE LA CANCIÓN PROTESTA. VARADERO (CUBA), 1967.

Últimamente se está volviendo a hablar mucho de la "canción de autor", y de los "cantautores", y, en parte, me siento felizmente responsable de ello. 

Me parece importante y necesario que se recupere el tema, y que se reflexione sobre él; sobre todo, para reencontrarnos con su verdadera identidad y revitalizarlo. Yo, personalmente, creo que la "canción de autor" está viva –nunca nadie pudo enterrarla–, y que sigue siendo un género musical y poético –a fin de cuentas, cultural– imprescindible. Lo creo, lo defiendo y siempre lo reivindicaré.

Ahora bien, pienso que, en este momento, deberíamos enriquecer y potenciar el concepto y la "práctica" de la "canción de autor" en un doble sentido: 

Primero, depurándola de todo tipo de tonalidades grises, añejas y nostálgicas; y saturándola de belleza, de sensibilidad, de buena música, y de calidad literaria, es decir, de "poesía". Lo que significa rejuvenecerla siempre; apasionarla; darle vuelo y luz; hacerla sensorial y sensitiva –con alma–; amarla y crearla en libertad; y sentir su capacidad liberadora.

En segundo lugar, la "canción de autor" hoy –para no perder su identidad– debe, a la vez, reencontrarse con su carácter inconformista y rebelde; con su vocación democrática y humanizadora; con sus latidos tiernos, solidarios y apasionados; y, por supuesto, con su claro posicionamiento siempre en defensa de la justicia, de la libertad, del amor, del derecho a soñar y de la esperanza. (Características que, según los tiempos, las épocas, o las circunstancias, se han ido calificando –de forma genérica– con adjetivaciones como canción "protesta", "política", "social",  o incluso "ideológica"; todas ellas radicalmente parciales y empobrecedoras, y que, desde mi punto de vista, deberíamos dejar de utilizar porque son innecesarias).



Teniendo en cuenta lo que acabo de escribir –que refleja exactamente mi pensamiento y mi posición actual respecto a la "canción de autor"– inicio hoy esta nueva sección del blog en la que voy a ir "colgando" documentos y reflexiones que pueden ayudarnos, por una parte, a recuperar el origen y la historia de este género musical y poético –es decir, la "memoria" relacionada con la "canción de autor"–; y, por otra, a seguir avanzado y recreando una "canción de autor" joven, libre, veraz, íntima y siempre atenta al acontecer y al sentir "de un tiempo, de un país".

El primer documento al que voy a referirme hoy, hace alusión directa y concreta al carácter, llamémosle "comprometido", de la "canción de autor". Se trata de un fragmento de la "Resolución final" leída en la clausura del "Primer Encuentro Internacional de la Canción Protesta", organizado en Varadero por la Casa de América Cubana, del 24 de julio al 8 de agosto de 1967. (Encuentro, en el que participaron creadores e intérpretes –cantores– de dieciséis países: Chile, Uruguay, Argentina, Perú, Paraguay, México, Cuba, Haití, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Portugal, Italia, Australia y Vietnam).

«La canción –se decía en aquella Resolución que es preciso situar en su contexto– es un arma al servicio de los pueblos, no un producto de consumo utilizado por el capitalismo para enajenarlos [...]. La tarea de los trabajadores de la "canción protesta" debe desarrollarse a partir de una toma de posición definida junto a su pueblo,  frente a los problemas de la sociedad en que viven.

Hoy todo el mundo es testigo de los crímenes del imperialismo contra el pueblo de Vietnam –el encuentro se estaba realizando coincidiendo con la guerra en aquel país–, según lo evidencia la justa y heróica lucha del pueblo vietnamita por su liberación. Como creadores, intérpretes y estudiosos de la canción protesta, elevamos nuestras voces para exigir un inmediato e incondicional cese de los bombardeos a Vietnam del Norte, y la retirada total de todas las fuerzas de los Estados Unidos de Vietnam del Sur».


(Esta resolución fue respaldada y firmada entre otros "cantautores" por Daniel Viglietti, Aníbal Sampayo y Quintín Cabrera, Carlos Puebla, Luis Cilia, Rolando Alarcón, Ángel e Isabel Parra, Óscar Matus, Óscar Chávez, Julius Lester, Bárbara Dane, Claude Vinci o Raimon).

Creo que el texto, situado en su contexto, es claro: la "canción protesta" –que en el contexto actual, sería la "canción de autor"– no puede subsistir ajena a la realidad, es decir, al margen de los problemas sociales y más íntimamente humanos de nuestro tiempo; ayer, por ejemplo, fue la guerra de Vietnam; hoy son todas esas nuevas y crueles guerras y violencias ante las que nunca me cansaré de calificar como "¡MALDITAS!".  

NOTA: En estos "cuelgues" de carácter documental e histórico, planteados con el objetivo de caminar hacia el futuro, no mirando hacia atrás, sino fundamentando la andadura en lo ya avanzado, o sea, en el impulso recibido de quienes nos precedieron en el camino, os invito especialmente a la participación, a que, si os apetece, expreséis vuestras opiniones, vuestros puntos de vista, vuestros criterios, vuestros latidos... De esta forma desde ahora, desde este mismo momento, estamos empezando a crear y a poner en marcha el "Centro de Documentación de la Canción de Autor" que muy pronto será un sueño finalmente hecho realidad.

QUINTÍN CABRERA I - RECUERDOS DE CANTO Y AMISTAD

Quintín Cabrera. Foto de Juan Miguel Morales.

Quedan tres días para acabar el año, y deseo dedicárselos, en este blog, a un cantor, y buen amigo, llamado QUINTÍN CABRERA. El motivo de mi deseo tiene su origen en una pequeña anécdota que viví el lunes pasado en Rivas. Voy a contar esa anécdota, para lo que necesariamente tengo que remontarme a unos días antes de que me ocurriera.

Cuando estaba ultimando los preparativos de la exposición que actualmente se muestra en el el Centro Cultural "Federico García Lorca" de Rivas, me acordé de Quintín y de los buenos –¡buenísimos!– ratos que compartimos hasta el último momento en que se nos marchó.

Recuerdo con todo detalle, por ejemplo, la grabación de su último CD "Naufragios y palimpsestos", disco que tuve el placer de dirigir dentro de la colección "El canto emigrado de América Latina", editado a finales de 2008... Uno de aquellos días, en que ya estábamos acabando de grabar el disco, Quintín se nos presentó en el estudio –concretamente en los Estudios CATA– con una canción no prevista en el plan de trabajo y que, por supuesto, como era su deseo, incluimos en el CD; la canción se llamaba "Baila caliente", y en ella hacia una entrañable descripción de como había sido el nacimiento y la historia de aquel proyecto discográfico ya hecho realidad. La canción empieza así:

«La idea fue de Lucini,
Mendo y Fuster la apoyaron
y aquí estamos los sudacas
grabando lo que cantamos».

Luis Mendo y Bernardo Fuster fueron los encargados de la producción musical.

Quintín Cabrera y Fernando Lucini, durante la grabación del disco
«Naufragios y palimpsestos». (Foto Juan Miguel Morales).

Aquel recuerdo de Quintín –surgido mientras preparaba la exposición de Rivas– me suscitó la necesidad de dedicársela a él, y de hacerlo de una forma íntima –entre nosotros–, sin darle demasiada publicidad. Fué así como busqué una de sus fotografías, creada por Juan Miguel Morales, y cómo decidí colgarla a la entrada de la exposición con un cartel que dice: «Amigo mío del alma». La fotografía es inédita, me la cedió en su día Juan Miguel, y creo que, de momento, es ejemplar único; ni yo mismo dispongo de una copia escaneada para colgarla en el blog en este momento.

Momento de la inauguración de la exposición
«...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA» en el que recordé
a Quintín Cabrera; su fotografía aparece al fondo a la izquierda.

Realizada toda esta larga introducción, vuelvo a la anécdota que viví el lunes pasado, a partir de la que he decidido dedicarle a QUINTÍN CABRERA los tres últimos cuelgues de este año que se nos va.

Estaba en la exposición esperando a unos personas que con las que había quedado y observé como una pareja de jóvenes –casi adolescentes– contemplaba muy atentamente la fotografía de Quintín. Me acerqué a ellos y escuché lo que hablaban. Le decía el chico a la chica: «¿Tú sabes quién es?»... «No –contestó la chica– pero debe ser argentino porque está tomando mate»... Entonces, sintiendo la necesidad de dirigirme a ellos, les dije: «Perdonar que me meta en vuestra conversación; este señor del mate y la guitarra es un cantor uruguayo que falleció hace poco más de dos años. Llegó a España en 1968 y ha sido –y será siempre– uno de los más geniales y generosos cantautores de nuestro país»... E iniciado el acercamiento, recorrimos juntos toda la exposición. Fue un placer.

Pues bien, a esos dos jóvenes, y a todas aquellas personas que no hayan conocido a Quintín Cabrera, quiero dedicarles éste, y los próximos cuelgues.

Quintín Cabrera.
«Para ser revolucionario –repetía con cierta frecuencia–
hay que hacer las cosas con amor».

Quintín nació en Montevideo (Urugay) el 25 de abril de 1944 y falleció en Madrid el 12 de marzo de 2009. Empezó a componer sus primeras canciones ya a los dieciséis años, cuando, tras la muerte de su padre, los compañeros del Liceo Nocturno le regalaron su primera guitarra.

«Fue entonces cuando empecé a hacer canciones para mí y para mis amigos –le comentaba a Luis Suárez Rufo, en una entrevista publicada, en 1976, en la revista "Ozono"–, y, sin darme cuenta, advertí que lo que hacía emocionaba a un cierto número de gente. [...] Así, estudiando por la noche –magisterio y agronomía, que nunca terminé– y trabajando por el día (fui camionero, vendedor, empaquetador, oficinista, carpintero...), llegué a ir agrandando mi pequeño círculo de oyentes».

A principios de los años sesenta, Quintín se integró en el Comité de Arte Popular, que dirigía el musicólogo Casto Canel, y tuvo su primera actuación en público, como cantante, en el teatro Zitlowski, de Montevideo.

En 1967 viajó a Cuba, junto con otros creadores, entre los que se encontraban Marcos Velásquez, Daniel Viglietti o Aníbal Sampayo –como integrantes de la delegación uruguaya–, para participar en la celebración del "Primer Encuentro Internacional de la Canción Protesta" celebrado en Varadero.

Aquel histórico encuentro –del que surgiría posteriormente la "Nueva Trova Cubana"– fue organizado por la Casa de las Américas de Cuba y se celebró a partir del 24 de julio de 1967, con la participación de cantantes de dieciséis países: Chile, Uruguay, Perú, Argentina, Paraguay, México, Cuba, Haití, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Portugal, Italia, Austria y Vietnam.

Su objetivo fue mantener, durante tres días, diferentes sesiones de trabajo para analizar, a nivel internacional, los aspectos comunes de la llamada, en aquel momento, "canción protesta", así como analizar conjuntamente las vinculaciones de ese movimiento musical y poético con la lucha en defensa de la liberación de los pueblos oprimidos y contra la discriminación racial. (Esta tarde, entraré en el blog, con un nuevo "cuelgue" dedicado a la "resulución final" que se redactó tras finalizar aquel encuentro).

Para Quintín Cabrera, participar en aquel encuentro fue una experiencia muy importante y definitiva para su vida como compositor y como intérprete, sobre todo porque le proporcionó la gran oportunidad de conocer y de poder intercambiar puntos de vista y canciones con creadores de dieciséis países, entre los que figuraban Carlos Puebla –cubano–, Luis Cilia –portugués–, Rolando Alarcón y Ángel e Isabel Parra –chilenos–, Oscar Matus –argentino–, Oscar Chávez –de México–, Julius Lester y Barbara Dane –estadounidenses–, Claudio Vinci –francés–, Martha Jean Claude –haitiana–, o Raimon, que acudió en representación española.


Quintín Cabrera en La Habana (1967), cantando con la guitarra de
Carlos Puebla y junto a Bárbara Dane, que sostiene el micrófono.


«Aquélla fue la gran oportunidad de descubrir que si alguna vez habíamos caído en el error de pensar que estábamos solos, no lo estábamos –comentó Daniel Viglietti–. Nos encontramos desde todos los continentes la misma actitud de búsqueda, de denuncia, con unas formulaciones más o menos parecidas».

Respecto a Quintín, la escritora cubana Clara Díaz Pérez, recoge, en su libro "Sobre la guitarra" (Ed. Letras Cubanas, 1994), la siguiente anécdota: una tarde –ya casi de anochecida–, todos los participantes del encuentro sostuvieron una charla amistosa e informal con Fidel Castro, que finalizó con un concierto familiar e improvisado en el que Quintín Cabrera interpretó su canción "El fantasma" –dedicada al Che–; Fidel entusiasmado, al escucharla, exclamó: «Lo que canta ese chico es mucho más directo y eficaz que un mitin» –razón llevaba.

Finalizado el encuentro cubano, Quintín tuvo varias actuaciones en La Habana, Varadero y Santiago, y participó, junto con Carlos Puebla, en la filmación de un corto para la televisión francesa.

Y la historia continúa..., la retomaremos mañana.


miércoles, 28 de diciembre de 2011

REPORTAJE GRÁFICO DE LA EXPOSICIÓN «...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA» - II. LA INAUGURACIÓN.

Hoy traigo a este "cuelgue" algunas de las fotografías que me han llegado sobre el día en que inauguramos la exposición "...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA" (15 de diciembre de 2011); a la vez recomiendo la visualización de un vidio que se ha realizado en el Ayuntamiento de Rivas y que me parece especialmente hermoso y significativo; se puede visualizar en:

http://www.youtube.com/watch?v=dO-KY9rZC1o&feature=share

En el acto de inauguración de la exposición intervino en primer
lugar Curro García Corrales, Concejal de Cultura del Ayuntamiento
de Rivas Vaciamadrid.
Seguidamente Antonio Gómez y yo, hablamos de la "canción
de autor"
 y, en ese contexto, presentamos la exposición. 
Momento en el que le rendí mi personal homenaje a Elisa Serna.

En el marco del acto inaugural de la exposición, decidí rendirle un homenaje a ELISA SERNA, "cantautora"–y luchadora en defensa de la libertad  y, en general, de todos los derechos humanos– que participó en la formación del colectivo "Canción del Pueblo", creado en Madrid, en 1967.

Elisa Serna junto al póster diseñado por Alberto Corazón en 1969,
para el lanzamiento de su disco "Cuatro poemas de Miguel Hernández,
Antonio Machado y Jesús López Pacheco".

En concreto, refiriéndome a ella, conté dos anécdotas que ponen de manifiesto su sensibilidad, su ternura y su grandeza humana:

«Recuerdo –dije– que en los años 70 un buen día se coló como invitada –no sé cómo– en una tertulia televisiva y que en mitad de la tertulia sacó el primer libro que yo había escrito, y lo mostró descaradamente a la cámara, haciendo referencia, ya entonces, a mi pasión y a mi defensa hacia la “canción de autor”.

Tan sólo hace unos meses –treinta y cinco años después–, un buen día Elisa tomó la decisión de reivindicarme como “Doctor Honoris Causa” de no sé que Universidad por mi trabajo relacionado con la "canción de autor"... Como no lo consiguió, por los cauces oficiales –aunque lo intentó–; tomó la decisión de hacerme el nombramiento por su cuenta... Se fue a la calle Mayor, de Madrid, compró una insignia de “Doctor Honoris Causa” –mostré la insignia–; y me la impuso irrumpiendo en un acto celebrado en el Club Amigos de la Unesco con motivo de su cincuentenario.

... ¡NO SE PUEDE SER MÁS TIERNA Y GENOROSA!... Un beso Elisa... La izquierda española y la poquita democracia que vamos sacando pa’lante te debe mucho... Y yo, te quiero...».

Intervención de José Maza Díaz, Alcalde de Rivas Vaciamadrid.
En ella se comprometió a prestar su apoyo a la constitución
del "Centro de Documentación de la Canción de Autor en España".
Luis Pastor recitando su poema: «¿Qué fue de los cantautores?»

Seguidamente voy a ir presentando fotografías de algunos de los amigos y de las amigas que participaron con su presencia en la inauguración:

Ismael Serrano y Elisa Serna. Detrás, a la izquierda, Luis Mendo.
Javier Bergia.
Pablo Guerrero.
Martirio. Detrás el disco de Jarcha dedicado a Federico García Lorca;
disco en el que ella entró a formar parte del grupo.
Víctor Alfaro, Manuel Cuesta, Luis Pastor, Paula de Alba, Cintia y Fran Fernández.
Clara Ballesteros.
María Rozalén.
Rodolfo Serrano, Pedro Pastor, Jorge Castro, Javier Bergia y Pablo Guerrero.
... Y aquí estamos todos... ¡CANTANDO COMO QUIEN RESPIRA!

martes, 27 de diciembre de 2011

MARÍA ROZALÉN Y SU CANCIONERO DE LA SENSIBILIDAD Y DE LA TERNURA.

María Rozalén.

El pasado miércoles, 21 de diciembre, asistí en la sala Libertad 8 a uno de esos conciertos que inesperadamente te atrapan, que consiguen emocionarte, y que se te quedan grabados en el recuerdo por mucho tiempo. El concierto lo protagonizó la cantautora albacetense MARÍA ROZALÉN: un auténtico regalo para la sensibilidad; un desbodante torbellino de alegría, de ternura y de contagiosas ganas de vivir; y, sobre todo, una oleada de buena música y de canciones extraordinariamente hemosas.

Para empezar, María se subió al pequeño escenario de Libertad 8, se abrazó a su guitarra, y a la usanza de la grandes cantoras de siempre –me vino a la memoria mi Chavela del alma– comenzó su recital interpretando «La llorona», canción de amor y de dolor muy representativa de la revolución mexicana. «Dos besos llevo en el alma, llorona, / que no se apartan de mí, / el último de mi madre, llorona, / y el primero que te di. / Ay de mi llorona, llorona, / Llorona de azul celeste. / aunque la vida me cueste, llorona, / no dejaré de quererte»... "La llorona" en la voz de María Rosalén resultó impecable, ¡impresionante!.

María Rozalén.

Y si impresionante fue el inicio del recital, igual, o más, lo fue el final, la última canción que no regaló María: nada más, y nada menos, que el "Volver" –de Alfredo Le Pera y Carlos Gardel– y "cantao" como debe ser, como lo hacen los maestros y las maestras del tango, con "jondura y desgarro" en la voz, en el sentimiento, y en "to" el cuerpo... Y es que "la Rozalén" –aunque es tan joven ya se merece un "la" determinante– además de ser una buena cantora, es también una buena intérprete. (De hecho también tiene recorrido y experiencia en el universo de la expresión corporal y dramática).

Y entre "La llorana" y "Volver", María nos fue dejando sus propias canciones aderezadas con el encanto –o mejor, con el "encantamiento"– de su sonrisa, de su capacidad desdramatizadora, de su palabra "divertierna", de su mirada mágica..., e incluso de sus "lingotazos" de leche con miel "pa" poder desafiar a uno de esos "catarrazos" que te dejan "tocá" la voz... (Y de "tocá la voz" –la noche del 21 en Libertad 8– "¡na de na!"... Su canto le sale de tan dentro y tiene tanta fuerza que no hay quien pueda con ella).

A lo largo del concierto hubo varias canciones que me impactaron muy especialmente; una de ellas una "Nana" que consiguió arrancarme unos lagrimones que le agradezco; la ternura puesta y cantada en esa canción me emocionó, dándole aire y vuelo a mis sentimientos... ("Pa" eso, entre otras cosas, sirven las canciones).

«Cómo me gusta que duermas conmigo… 
cómo me gusta cantarte flojito al oído… 
entre mi pecho esta noche dormirás 
y mi cuerpo te protegerá.

Duerme ya y soñarás, 
que entre nubes de algodones 
contra miles de estrellas lucharás. 
Duerme ya y escucharás 
cómo del peligro cercano, 
mis latidos nos avisarán.

Cómo me gusta oírte respirar… 
cómo me gusta olerte al despertar… 
entre mis dedos tu pelo jugará 
y entre caricias dormirás. 

Duerme ya y verás, 
que las luces de las velas 
poco a poco se consumirán. 
Duerme ya, comprobarás 
que esta noche te he cuidado 
y ahí me has encontrado al despertar». 

María Rozalén.

Otra de las canciones de María que me causaron un gran e inesperado impacto fue la titulada "No puedo evitar", dedicada a su abuela; canción que en realidad es una tremenda y desbordante lección de sensibilidad y de humanidad; y que nos da el perfil de la gran cantautora que es, y que puede llegar a ser, esta joven nacida en el 86, de la que es difícil dejar de "enamorarsengancharse"... Copio el texto completo de la canción, creo que merece la pena disfrutarla.
«No puedo evitar 
seguir el recorrido de tus cejas. 
No puedo evitar 
contrastar el blanco de tus ojos 
y sin hablar me dices tanto 
que prefiero seguir mirando.

Y es que he buscado en las partes de tu cuerpo 
y he encontrado mil historias sin principio y sin final 
y he encontrado en las grietas de tus manos 
que el trabajo más fuerte puede hacer muy poco ruido 
y he encontrado en las grietas de tus manos 
las horas que quedaste sin dormir, 
la harina que amasaste, 
los vestidos reciclados, 
placeres que dejaron de darte placer. 

Te declaro la más bella de las flores, 
coronada con la más humilde rama, 
poseedora de los besos con más grado de ternura 
y dadora de caricias oportunas. 

No puedo evitar 
bailar con los trazados de tu baile, 
no puedo evitar 
reír al escuchar tus carcajadas 
y sin hablar me dices tanto 
que yo prefiero seguir mirando.

Y es que he buscado en las partes de tu cuerpo 
y he encontrado mil historias con principio y con final 
y he encontrado en las grietas de tus manos 
que hay gente que no libra y no puede reclamar 
y he encontrado en las grietas de tus manos 
las lágrimas secadas en la almohada, 
cada giro del trenzado, 
las agujas, los zurcidos, 
las joyas que nunca pudiste lucir. 
Te declaro la más bella de las flores...». 

María Rozalén.
Hubo un tercer tema en el concierto de María Rozalén que me trajo a la memoria la primera vez que escuché "Si tú no estás", de Rosana –fue en televisión, a principio de los noventa, como sintonía de una serie protagonizada por Concha Velazco–; nada más escuchar aquella canción –sin saber todavía quien era su autora, y quien la interpretaba– lo tuve muy claro: aquel tema –bellísimo– pronto se convertiría en un gran éxito; los escribí en uno de mis artículos y así fue; al poco tiempo Rosana grabó sus "Lunas rotas" –en el que incluyó "Si tú no estás"– y consiguió hacerse un entrañable hueco en el corazón de mucha gente.

Algo parecido me pasó el miércoles pasado escuchando la canción "80 veces", de María; canción muy bien elaborada desde el punto de vista literario –es una magnifica descripción de un amor roto, construida con latidos y sentimientos– , y es, a la vez, una canción muy bella musicalmente.... Nada más escucharla también lo tuve claro al momento, y lo mantengo, "80 veces" puede ser un gran éxito; una de esas canciones que pueden llegan a formar parte del memorial sentimental de quienes tenemos la capacidad de enamorarnos con todas sus consecuencias, que somos muchos.

«Hoy me he preguntado 80 veces que porqué sigo queriéndote, 
que porqué sigo pensando que eres tú quien me hará feliz… 
si no me aportas nada, 
no te importo nada, 
en lo único que piensas es en ti. 

No me creo que no aparecieras en aquel concierto, 
no me creo tenerte tan cerca y a la vez tan lejos. 
No me creo que no seas capaz de echarme de menos, 
esa capacidad para tachar recuerdos, 
que no te gusten los besos. 
No me creo que seas tan cobarde y no cumplas promesas, 
que me hayas anulado, desaparecieras, 
que esté llorando por ti. 

Mañana al salir el sol, 
se habrá borrado para siempre del colchón tu olor… 
Que 80 son las veces que al día me acuerdo de ti… 
las mismas que recuerdo que te tengo que olvidar. 

Hoy me he preguntado 80 veces que porqué sigues presente en mí, 
que porqué sigo pensando que tienes que ser tú quien me hará reir… 
si no me aportas nada, 
no te importo nada, 
en lo único que piensas es en ti. 

No me creo haber ganado un juego perdido, 
no me creo que se haya esfumado tu miedo a la soledad.
No me creo que no seas capaz de echarme de menos, 
esa capacidad para tachar recuerdos, 
que no te gusten los besos. 
No me creo que seas tan cobarde y no cumplas promesas, 
que me hayas anulado, desaparecieras, 
que esté llorando por ti. 

Mañana al salir el sol, 
se habrá borrado para siempre del colchón tu olor… 
Que 80 son las veces que al día me acuerdo de ti… 
las mismas que recuerdo que te tengo que olvidar».

María Rozalén en un momento de su concierto estuvo acompañada
del cantautor granadino Alberto Alcalá, del que hablaremos esta misma semana.

El concierto finalizó a las doce de la noche, y de regreso a mi casa no dejaba de preguntarme: ¿Dónde están los productores musicales, los responsables de las casas discográficas, o los encargados de las programaciones musicales de radio y televisión? ¿es que están sordos? ¿es que han perdido definitivamente la sensibilidad? ¿o, tal vez, es que ya les importa definitivamente un "carajo" la belleza y la calidad?... No lo entiendo, no puedo entender como compositoras e intérpretes como María Rozalén que llevan ya varios años en esto de la música, con un recorrido de mucho trabajo y esfuerzo, con una gran ilusión, y, sobre todo, con una indiscutible calidad poética y musical, no hayan podido grabar todavía ese primer disco de sus sueños; disco que, evidentemente, bien promocionado, puede ser el pórtico de un éxito profesional y de un regalo a bocanadas de sensibilidad para eso que se llama la "ciudadanía"... ¡No lo entiendo!... ¡Ganas tengo de tener "pasta" "pa" invertirla en la producción de trabajos de creación como el de María!; inversión que, además de ser gratificante, lo es también de poco riesgo porque su canto es serio, bello y convincente... 

lunes, 26 de diciembre de 2011

REPORTAJE GRÁFICO DE LA EXPOSICIÓN «...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA» - I

En este "cuelgue" voy a ofrecer algunas fotografías de la exposición «...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA» que inauguramos el pasado día 15 de diciembre en el Centro Cultural "Federico García Lorca", de Rivas Vaciamadrid. ¡Deseo que os guste!... Puede visitarse hasta el día 13 de Enero.











(La exposición puede visitarse de lunes a viernes de 10:00 a 13:00 y de 17:30 a 20:30).

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 26! - LOS BESOS: PROYECTILES PARA LA PAZ

Y empezamos una nueva semana..., y vamos a iniciarla con alegría, con esperanza y con un BESO...; con un beso como éste:


Contemplando esta imagen me vienen a la memoria los versos de la «Rima XXIII» de Gustavo Adolfo Bécquer:

«Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... yo no sé
qué te daría por un beso».

Hoy quiero reivindicar los BESOS como proyectiles para la PAZ...; ¡tendríamos que besarnos más!...; a mi me pasa con frecuencia: «yo no sé que daría por un beso»...

Por cierto la «Rima XXIII» la canta maravillosamente BENITO MORENO, cantor sevillano, que dedicó todo un disco a Bécquer en 1980.

domingo, 25 de diciembre de 2011

CANTIJUEGO: «¡AQUÍ ESTÁN LOS CANTAUTORES - DOS!»

El "cantijuego" que apareció ayer en el blog, anoche mismo quedó resuelto, y sus soluciones pueden encontrarse en el apartado de "comentarios"... Hoy, siguiendo con los mismos planteamientos, os propongo este nuevo "cantijuego" llamado "¡AQUÍ ESTÁN LOS CANTAUTORES DOS!".

En esta ocasión, en el tablero de juego aparecen otras 25 fototografias, de otros 25 creadores y creadoras –compositores e intérpretes–; y el juego consiste, al igual que ayer, en identificar cómo se llama cada uno de ellos.


Si sumamos estos 25 creadores y creadoras a los 40 de ayer, ya hemos identificado a 65...; son bastantes, pero aún faltan muchos más sobre los que seguiremos "cantijugando" la semana que viene.

Ya sabes, las soluciones al "cantijuego" puedes irlas escribiendo o leyendo en el apartado de "comentarios".